La Veranda de Rafa Rius
“Si queréis entender la política, tenéis que ver El Padrino”
(Frase atribuida a Rafael Blasco)
La Compañía Blasco y Asociados, tras décadas de suculentos negocios, parece que ha entrado en quiebra después de una condena de ocho años recurrida ante el Supremo.
Desde que a finales de los años 70 Rafael Blasco abandonó el Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico (¿?) que defendía la lucha armada y la dictadura del proletariado, dejada de lado seguramente porque, cierto es, no era una formación que augurase un buen reparto de dividendos, el llamado Conill d’Alzira vio claro que sólo arrimado al poder institucional podría meter la cuchara a fondo. Siempre es más fácil y agradecido saquear impunemente las arcas públicas que buscarse la vida en los despiadados y procelosos mares de la empresa privada, habitualmente tan llenos de Tahuronis.
Dicho y hecho: se arrimó a la socialdemocracia del PSOE que ya había abandonado sus veleidades marxistas y barruntaba Poder. Una vez en él y por vía matrimonial, se apegó a la cúpula directiva socialista, a la sazón formada por el tándem Ciscar – Lerma y empezó a trincar en su larga travesía por las más diversas Consellerías.
Después de que fuera descubierto en uno de sus trapicheos y defenestrado por Joan Lerma, juró odio eterno a los socialistas y empleó todo su saber en descabalgarlos de la Generalitat. Una vez en el PP, fue el director de estrategia política para Zaplana y Camps y muñidor en la sombra de la mayoría de asuntos sucios que circulaban por el gobierno valenciano.
Comercial de notable talento y especialista en todo, transitó desde Presidencia a Obras Públicas. Y ya en el PP, de Territorio a Sanidad, de Bienestar Social a Inmigración. Como un D. Juan Tenorio de la burocracia, podría decir sin desdoro: “Yo a los palacios subí/ y a las cabañas bajé/ y en todas partes dejé/ memoria amarga de mí”. El caso era estar cerca del Poder y sacar tajada de ello. Ya digo: un impagable ejemplo, un auténtico paradigma para todos aquellos que quieran hacer carrera política en las instituciones.
Parece que ahora, frisando los setenta años y después de toda una vida de servicio a la comunidad, se han acabado sus correrías y va a poder gozar de un merecido descanso en un chabolo de Picassent. Pues no sé… no acabo de creérmelo… como un cáncer recurrente, la gente como Blasco siempre vuelve mientras no sepamos darle su merecido. Yo no lo eliminaría todavía de la escena política valenciana, no sea que tengamos que acabar diciendo como el capitán Ahab de Moby Dick: “¡Por allí resopla…!”









































Un Comentario
¿Qué más se puede añadir a esta Veranda?
Corrupción, justicia peor que en el siglo XIX, sobornos, amiguismo, enchufismo, control absoluto de las «públicas» Cajas de Ahorros al servicio de estos y otros muchísimos corruptos, instituciones «públicas» usurpadas hasta la saciedad, etc., etc. etc., etc.
Evidentemente la peste, el tufazo a mierda podrida, a corrupción impune, a lacayismo con los corruptos de otros aspirantes, ese hediondo hedor y peste a humillación constante a las víctimas del vigente sistema capitalista-usurpador-genocida-criminal, todo esto y muchísimo más… ¿¿¿bastarán como indicios de criminalidad organizada desde altas instancias de lo «público»???, ¿¿¿o bien se tratan simplemente de bulos, rumores sin fundamento, envidia cochina, difamación, etc.???
EN FIN.
SALUD Y QUE SEA LEVE.