Mariconadas

La Veranda de Rafa Rius

Cada año, cuando el verano nos sorprende con sus primeras olas de calor, las personas con prácticas LGTBIQ, salen a la calle para festejar su orgullo y reivindicar su rechazo a una homofobia explícita o latente, aún mucho más presente en nuestra sociedad de lo que nos quieren hacer creer.

En el territorio sujeto a las Leyes del Estado español, se vienen dando en los últimos años, tímidos intentos por dignificar la situación de estos colectivos, aunque quede mucho camino por recorrer, pero no deberíamos olvidar que, si bien 26 países reconocen legalmente las uniones homosexuales, por el contrario,19 estados prevén la pena de muerte, y la simple relación sexual entre personas del mismo sexo, es considerada ilegal y perseguida judicialmente con penas de cárcel, en más de 60 Estados de todo el mundo -dándose incluso la inexplicable paradoja de ser considerada ilegal para los hombres y perfectamente legal en el caso de las mujeres, en una decena de países: Zimbaue, Granada, Jamaica, Turkmenistán, Uzbekistán, Singapur… e incluso en la Palestina de Hamás en la Franja de Gaza.

Con este panorama internacional, cabría considerar que no es tiempo de complacencias sino de reivindicación y lucha frente al absurdo inaceptable de que algunas personas puedan ser perseguidas, incluso asesinadas, por algo tan personal e inviolable como la libre elección sexual. Fiesta y transgresión, sí, pero bueno sería intentar impedir por todos los medios que el Capitalismo y su Mercado recuperen, fagociten y hagan negocio con unos derechos que van más allá de las caravanas multicolores donde la publicidad se convierte no sólo en su patrocinador sino en su elemento determinante. Se hace imprescindible potenciar un Orgullo Crítico que devuelva a la efeméride conmemorativa de la Revuelta del Stonewall en el Manhattan de 1969, su primitivo carácter de lucha por unos derechos inalienables, para que cada cual, dentro de un siempre necesario respeto, disfrute de su sexualidad como mejor le parezca.

Volvía a mi memoria uno de estos días conmemorativos, la figura de Miquel “Panotxa”, compañero de los primeros tiempos de Radio Klara y lamentablemente fallecido. Miembro de un programa casi mítico en el ámbito de la lucha homosexual: “La Pinteta Rebel”. Pues bien, cuando llegaba a sus oíos el adjetivo “homosexual” siempre respondía lo mismo: “-Jo no sóc homosexual, sóc maricó!”.

Cuando la palabra maricón pretende ser un insulto, rechazar los eufemismos, reivindicar el mismo término que intenta denigrarte, llevar con orgullo la propia condición, es la mejor manera de combatir cualquier forma de condescendencia heterosexual, cualquier forma de discriminación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies