Ni coalición ni cooperación: tomadura de pelo

La Veranda de Rafa Rius

Vivimos inmersos en unas elecciones infinitas. Uno, en su imperdonable ingenuidad llegó a creer que, tras la “celebración” de las locales y autonómicas, se habría acabado al fin la cansina monserga de precampañas, campañas y postcampañas. Pues no: no sólo las han prolongado a través de una serie interminable de reuniones –de las que nos dan cumplida y excesiva cuenta (de lo que quieren)- para urdir pactos, alianzas y equipos de gobierno de cara a unas investiduras más o menos improbables, sino que ya están amenazando, si la cosa no les va como esperaban, con un nuevo período de comicios variados para el otoño. Me vienen a la cabeza aquellas personas que tras ser timadas en diversas ocasiones por unos trileros, en cuanto ven una caja de cartón con unos botecitos encima, acuden presurosas a cumplir con el ritual de una estafa, no por sabida menos gratificante, siempre pensando: “esta vez sí que es la mía”.

Y eso que cada vez nuestros políticos se esfuerzan menos en ofrecernos novedades autojustificativas. La última estupidez jesuítica que se les ha ocurrido es la sutil distinción entre Gobierno de Coalición o de Cooperación. ¿En que consiste ese matiz metafísico? Al parecer en algo tan evidente y sencillo como permitir que otro partido, al que se necesita pero al que no se soporta, se siente o no en el Consejo de Ministros. Aunque nunca nos lo dirían así de claro. Nos toman por idiotas, posiblemente con razón.

Aquello que en el caso de los tres partidos más de derechas ya no sorprende a casi nadie, como sus discusiones y escaramuzas a la hora de pergeñar uniones coyunturales interesadas, en el caso de los partidos un poco menos de derechas, sus dificultades en lograr acuerdos de gobierno estables aún sorprenden a algunos espíritus bienpensantes.

Entretanto, perdidos en una pringosa telaraña de broncas personales y colisiones puntuales de intereses espurios, casi nadie habla de políticas concretas, proyectos o compromisos de actuaciones determinadas. Mientras, va pasando el tiempo inexorable y en el espacio político de su “competencia”, muchos miles de personas en ese territorio al que llaman España, están sufriendo unas condiciones de vida inaceptables, al tiempo que un puñado de privilegiados acumulan beneficios obscenos y estafan de manera crónica al Estado, ante la mirada comprensiva e indolente de los dirigentes de unos partidos que se autocalifican de izquierdas.

Sres. Y Sras. líderes de PSOE y PODEMOS: ¿Coalición? ¿Cooperación? ¡Idos a la mierda!

Mostrad algo más de respeto por aquellas personas que con la mejor intención os han votado. Y hasta por las que no hemos votado.

2 comentarios en “Ni coalición ni cooperación: tomadura de pelo

  • el 30 junio 2019 a las 13:38
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    Un ácrata en camiseta

    Sólo quiero facer una observación en la que Rafa Rius incurre como un error de bulto. Al Estado no hay nadie que lo engañe, por la sencilla razón de que este está en todas partes y nadie lo ve, aunque se siente sus consecuencias. El anarquismo está tan corrompido como lo está el resto de los gremios de «izquierda» amparados en etiquetas de distinto pelaje.
    No será mi intención la de dar recetas liberadoras contra este cúmulo de triacas, falsas todas ellas, prescritas por toda esta caterva enloquecida y desquiciada, en donde se nos presentan todos y todas y en nuestros días más todas que todos, con modelos o estereotipos falsos en mor de la destrucción del hetereopatriarcado. Quienes más hicieron por dicha aniquilación fueron aquellos que entendieron la pareja o el matrimonio como una aberración. En el plano del mito fue don Juan y en la realidad no hubo otro sin igual como Giacomo Casanova. La mejor manera de mostrar que una mujer no es propiedad de ningún hombre es seduciendo primero al marido y una vez ganada su confianza se le seduce a su mujer, a su amante y a todo lo que se menee. El feminismo sólo refuta el amor romántico, el seductor refuta todo tipo de amor, sólo confía en su poder de seducción que bien administrado es la mejor arma contra todo tipo de patriarcado. Así que señoras feministas y señores feministos, llegan ustedes muy tarde y con unas fórmulas muy rancias en sus pretendidas batallas contra el sistema y el patriarcado. Lean a Apuleyo en su Asno de oro, la Iliada, e incluso la Odisea y si no tienen suficiente material háganse un paseo lector por las novelas ejemplares de Cervantes y comprobarán que seguimos estando en la misma inopia de siempre y al albur de ser seducidos por esos partidos, feminismos varios, religiones de distinto pelaje y gremios en donde se anula al individuo en beneficio de esos lideres que si han entendido el intrígulis del rebaño humano

    Emili Justicia

  • el 30 junio 2019 a las 18:34
    Permalink

    Un ácrata en camiseta
    Fe de erratas: donde se dice intrígulis lease intríngulis.

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