La Veranda de Rafa Rius
En el Levítico del Antiguo Testamento nos cuentan cómo los judíos practicaban un ritual consistente en cargar simbólicamente un macho cabrío con todos los pecados de la tribu y abandonarlo en el desierto para deshacerse a través de él de todas las culpas individuales y colectivas. En la España de nuestros días, la ceremonia sigue practicándose con asiduidad y fruición.
Bárcenas, Blesa, Cotino, Moral Santín… y una larga lista de cabrones -en sentido literal y figurado- son utilizados por los distintos estamentos de poder para hacer recaer sobre ellos todos los marrones surgidos a todo lo largo y ancho de la inacabable retahíla de corrupciones con que nos agobian. Al parecer es un recurso práctico además de sencillo y ellos están convencidos de que les sigue funcionando. No cabe duda que las enseñanzas que nos brinda la mitología continúan siendo útiles.
Hasta no hace mucho, el citado recurso a lo que los franceses llaman bouc émissaire, es decir, cabrón emisario, era algo propio de los partidos de la llamada derecha pero últimamente, también los partidos autocalificados de izquierdas lo utilizan con profusión. Un caso paradigmático lo constituyen las aventuras y desventuras de Moral Santín e IU. El citado individuo cuenta con una larga historia de servidor público a sus espaldas: cofundador de Izquierda Unida en los años ochenta, director de Tele Madrid en los noventa, consejero de Caja Madrid durante diez años en los que gastó cerca de medio millón de euros con su famosa black card… se dio de baja de IU en 2012 y ahora, después de destaparse el asunto de las tarjetas negras, ha sido nombrado por la Complutense director del Euromediterranean University Institute, seguramente como pago a sus servicios a lo largo de su dilatada carrera (no aclaran si esta vez también le han proporcionado una tarjeta negra de empresa).
Frente a este cúmulo de despropósitos, la actitud de IU ha sido de un continuo desmarque: “su actuación es impresentable… nosotros no sabíamos… ¡si llegamos a saber!… en todo grupo humano hay manzanas podridas… en cuanto lo supimos le obligamos a darse de baja…” En definitiva: “Izquierda Unida no es para nada responsable de las tropelías de Moral Santín”. Como se dio de baja en 2012, aquí no ha pasado nada.
Pues no, queridos compañeros de IU. Pasa y mucho. No se puede andar pidiendo responsabilidades políticas y dimisiones en el PP (demanda procedente, en cualquier caso) para luego escurrir el bulto cuando la mierda de la corrupción nos salpica.
¿Quién lo nombró para el cargo de Consejero de la Caja? ¿Quién fiscalizó su labor durante diez largos años? ¿Seguro que nadie en IU sabía o sospechaba lo que pasaba? ¿Acaso nos toman por más gilipollas de lo que somos?
Si quieren ser un referente de lo que ellos llaman izquierda, deberían apostar por la transparencia de sus actuaciones, por depurar responsabilidades y hacer rodar las cabezas de los que miraron hacia otra parte mientras Moral Santín hacía de las suyas. Si no es así, que no nos vengan luego con milongas de palabrería vana.
Y, lo dicho respecto a Moral Santín e IU, se puede aplicar en los mismos términos a los consejeros designados por PSOE, CCOO y UGT, que tampoco han dicho esta boca es mía en lo tocante a autocrítica y a reconocer responsabilidades políticas en la actuación de sus representantes, limitándose a suspenderlos de militancia cuando no había más remedio porque ya se había descubierto todo el pastel y quedando sus líderes limpios de polvo y paja, como si no conocieran de nada a los implicados en el escándalo.
Harían bien en dejar el apolillado recurso al chivo expiatorio para mejor ocasión porque quizás no se hayan enterado de que, a estas alturas, ya no engañan a casi nadie.









































Un Comentario
Bueno, muy buena esta veranda de Rafa Ríus.
Apesta a corrupción, sabe a corrupción, hiede a masacres sociales-laborales-económicas-culturales-etc. de todos los colores, pero, ¡¡¡ah, milagro!!!, resulta que todo esto es UNA INMENSA Y BUENÍSIMA DEMOCRACIA, ESTADO DEL BIENESTAR, ETC.
EN FIN.