La Veranda de Rafa Rius
Realpolitik, según los diccionarios, es la política o la diplomacia basadas principalmente en el contexto, en consideraciones de orden circunstancial y factores contingentes dados, en lugar de nociones ideológicas explícitas o premisas éticas y morales. Dicho de otra manera, siguiendo las enseñanzas de Maquiavelo, supondría aceptar la realidad existente en un momento dado, como incontestable, más allá de cualquier consideración de conciencia. (¿qué quieres que le hagamos? Es lo que hay)
Veamos algunos ejemplos actuales de realpolitik:
- En España no se puede eliminar el impuesto del IRPF a las rentas más bajas, ni se pueden subir significativamente los impuestos para las grandes fortunas y las rentas más altas, porque los grandes capitales imponen su ley; puede que no sea justo, pero es lo que hay, es la realpolitik.
- Ucrania nunca podrá recuperar su integridad territorial, porque Trump y Putin, así lo han decidido. La ambición territorial de uno y la codicia por las tierras raras ucranianas del otro marcan la realpolitik.
- Los palestinos continuarán siendo masacrados y Palestina no existirá como Estado libre y soberano, porque el sionismo israelí, ayudado por sus aliados europeos y norteamericanos, jamás lo consentirán y los sionistas israelíes, con tregua o sin ella, seguirán masacrando palestinos impunemente. No es razonable ni decente, pero es la realpolitik.
- Trump, si lo desea, se adueñará de Groenlandia, México o Panamá. No le asiste ningún derecho, pero su ejército es el más poderoso y eso forma parte de la realpolitik.
La política de la realidad, es otra cosa. Es esa otra política que no pasa por las cancillerías o los parlamentos; la que practica la gente de a pie, sin delegar, sin intermediarios y que se entiende en sentido literal: la preocupación por la polis, por los problemas derivados del hecho de vivir juntos, de que las personas somos entes sociales y por tanto políticos. La política de la realidad es la que se hace a pie de calle, ocupando los espacios públicos que son de todos, practicando la acción directa no violenta, alzando la voz para hacerse oír por encima de tanto ruido mediático… la política de la realidad es la que acude a parar un desahucio, la que denuncia la rapacidad bancaria, la que comparece ante una emergencia como la Dana para arrimar el hombro de manera solidaria y totalmente desinteresada, la que sale a la calle para denunciar las atrocidades cometidas por los sionistas en Palestina porque las sienten como propias, las que se concentran frente al consulado de EEUU para protestar por las estupideces genocidas de su presidente…
Sí, es cierto, cuando llega la hora de votar, muchas personas votan a un PSOE que no hace prácticamente nada por mejorar la situación, el llamado voto útil que siempre acaba por defraudar una y otra vez; o aún peor: un PPVOX cada vez más franquista, que defiende unos intereses ajenos a la mayoría y que pretende meternos en un túnel del tiempo para hacernos retroceder 80 años.
Todo ello forma parte de la realpolitik, junto con el tsunami informativo que nos agobia a diario desde la mayoría de los medios y las redes pero mientras queden esos cientos, miles de pequeños focos de resistencia y rebeldía popular, no todo estará perdido, siempre quedará en nosotros la esperanza de una sociedad más justa.











































