El Vaivén de Rafael Cid
<<Sánchez desvió partidas de universidades públicas y turismo para llegar al 2% del PIB en 2025 comprometido con la OTAN en vez de pautarlo hasta 2029 como estaba previsto>> (De los medios)
La sabiduría popular está llena de expresiones para definir la grandilocuencia sin sustancia. Desde el <<dime de qué presumes y te diré de qué careces>>, hasta << en casa del herrero, cuchillo de palo>>, pasando por <<del dicho al hecho hay mucho trecho>>. Todos estos refranes podrían aplicarse a la política desplegada a golpe de relato por Pedro Sánchez desde que llegó al poder hace ocho años. Un <<estar siempre en el lado correcto de la historia>> (Yolanda Díaz dixit) que se concreta en un apabullante oropel exterior compatible con unos más que magros resultados en el medallero doméstico. Como un Gorbachov de tercera división, el presidente del Gobierno pasea su particular <<glasnost>> allende nuestras fronteras mientras de puertas adentro le caen chuzos de punta. Su pócima mágica consiste en ponerse de perfil ante las adversidades y que salga el sol por Antequera y su torcal.
Lo acaba de documentar el resultado de las elecciones del 17-M en Andalucia, casa vernácula del socialismo realmente existente. La cuarta derrota en una comunidad autónoma cosechada en cascada es vendida por el conglomerado Moncloa-Ferraz cogiendo el rábano por las hojas. Lo importante, aseguran los todólogos de cabecera del tinglado, no es que el sanchismo allá perforado su suelo en aquella autonomía, sino que los conservadores tengan que gobernar en coalición con la extrema derecha. Precisamente lo que el PSOE lleva haciendo desde los comicios del 2023, pero al revés y esquizofrénicamente. Dependiendo de su extrema izquierda de Podemos-Sumar para hacerse con el Gobierno y de la derecha extrema supremacista de Junts para perseverar en el machito. Con una agravante estructural, porque mientras entonces como ahora el Partido Popular (PP) ganó las elecciones, el PSOE las perdió. Pero la doctrina persiste, impasible el ademán: todo vale, todo se aprovecha, de un cuerno se hace una percha.
Estas <<contrariedades>> son concienzuda y hábilmente sazonadas por los gurús del sanchismo pontificando sus paseos triunfales en la alfombra roja internacional. Simple mercadotecnia política, ese conjunto de técnicas y estrategias diseñadas para identificar las necesidades del consumidor, crear productos o servicios de valor y promover su comercialización. Al más puro estilo del tendero neoliberal. No se trata de que el Gobierno represente al Pueblo haciendo que la oferta satisfaga a la demanda agregada. El trágala opera a la inversa, es el Pueblo quien debe someterse al Gobierno, haciendo que la oferta parasite la demanda. Lo típico en el mundo de los negocios: cuando una marca falla siempre está la socorrida propaganda como salvavidas. Lo hemos visto recientemente cuando los medios de comunicación se llenaban de publicidad para relanzar productos menospreciados, bien sea por la erosión de la competencia (el Banco Sabadell ante la opa del BBVA) o por el impacto de disrupciones sobrevenidas (los espacios televisivos promocionando la Capadocia turca mermada por el conflicto del Próximo Oriente o sobre los viajes en Cruceros para paliar la mala imagen dejada en el sector por las crisis sanitarias tipo Hantavirus y Norovirus).Eso es lo que viene haciendo con éxito decreciente la debilitada marca sanchista bajo la campanuda consigna <<estar en el lado correcto de la historia>>.
De ahí este frenético tobogán de actividades promocionales del <<puto amo>> (Oscar Puente dixit). En la entrega de los Premios Goya de cine golosinado por un <<eres un faro moral>> lanzado por la gran actriz Susan Sarandon para señalar su cruzada anti Trump; presidiendo la Movilización Progresista Global en Barcelona para frenar la <<creciente ola de la ultraderecha>> nada más llegar del viaje oficial a China compartiendo <<principios y valores>> con Xi Jimping, el presidente del Estado que ejecuta más personas al año que todos los demás países juntos (el <<verdugo del mundo>>, según Amnistía Internacional); jaleando el frustrado boicot de TVE al Festival de Eurovisión sin decir una palabra sobre la participación de La Roja en el Mundial de Futbol en el EEUU trumpista, el socio de Netanyahu en la masacre palestina; o el más difícil todavía de usar la tribuna de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para atizar alusivamente a Vox y a Díaz Ayuso, al tiempo que la institución declaraba la emergencia global por un brote de ébola en la República Democrática del Congo. Todo ello escoltado con las buenas críticas, parabienes y elogios en la cobertura de los medios afines, nacionales y extranjeros. Desde el Grupo Prisa (el diario El País y la Cadena Ser), propiedad de un traficante de armas, accionista de referencia de Indra, una de las principales industrias de la Defensa; pasando por el semanario italiano L´Espresso, controlado por el holding energético Ludoil Energy SpA, que le nombró <<hombre del año>> en 2025; la buena opinión con que suele acoger sus políticas el influyente rotativo estadounidense The New York Times, donde su amigo Larry Fink, CEO de Black Rock, el mayor fondo de inversión del mundo, dueño del Ibex 35, tiene mando en plaza accionarialmente hablando; o la distinción con el premio Global Goalkeeper 2025 otorgado a Pedro Sánchez por la Fundación Gates (el galardón le fue entregado en New York por Bill Gates, estrecho colaborador y financiador de la campaña de Donald Trump, y cuando el nombre del multimillonario estaba en boca de todos como asiduo a la isla de las tentaciones del pederasta Jeffrey Epstein).
Eso en <<el lado correcto de la historia>>. Luego esta su agenda oculta. Lo que queda en un discreto segundo plano, solapado por los grandes saraos políticos, mediáticos y diplomáticos. Al respecto vayan solo dos pinceladas en el apartado de <<salseos>> e <<inventadas>>. Citaremos los casos paradójicos y concupiscentes del embargo de armas a Israel y de la prohibición del uso de las bases hispanoamericanas en el ataque a Irán.
Pedro Sánchez decretó el embargo de armas a Israel, import-export, el 24 de septiembre de 2025, casi dos años después del estallido del conflicto (7 de octubre de 2023) que derivó en el genocidio de Netanyahu a la población de Gaza. Largo me lo fiais. Porque hacía más de un año que los grupos a la izquierda del PSOE (Sumar, Izquierda Unida, Podemos, ERC, EH Bildu y BNG) habían registrado en el Congreso de los Diputados una proposición de ley para el embargo integral y permanente de armamento (julio de 2024). Esa sangrante dilación fue denunciada severamente por organizaciones pacifistas y ONGs defensoras de los derechos humanos. Mientras el Centro Delás de Estudios por la Paz amenazaba con denunciar a Pedro Sánchez ante la Corte Penal Internacional (CIP) por colaborar en <<crímenes de guerra>>, Greenpace publicaba un informe que desnudaba el oportunismo del Gobierno en el asunto con esta batería documental: <<Desde el 7 de octubre de 2023, España ha adjudicado, al menos, 46 contratos por un valor de 1.044 millones de euros a la industria militar israelí, a empresas como Elbit, Rafael o Guardian Homeland Security, que se jactan de vender armas “probadas en combate” en Gaza. Todavía hay 9 contratos por valor de 817 millones de euros pendientes de formalizar y uno pendiente de cancelar. España nunca había comprado tantas armas, municiones o carros blindados a Israel como tras el 7 de octubre de 2023: la suma alcanza los 36,7 millones de euros. Más de 60.000 piezas de armamento —entre rifles, lanzacohetes, ametralladoras y componentes de artillería— han salido por vía aérea desde el aeropuerto de Zaragoza rumbo a Tel Aviv entre enero de 2024 y febrero de 2025. Decenas de buques que transportaban miles de toneladas de armamento a Israel han hecho escala en puertos españoles>>. Ante semejante cúmulo de evidencias, a los agentes de influencia del sanchismo no se les ocurrió mejor alternativa que negar la mayor. Es lo que hizo El País al titular con la gansada de que buena parte de ese arsenal era <<armamento no letal>>.
La prohibición de usar las bases militares conjuntas en el ataque contra Irán es harina del mismo costal. Se publicitó el 2 de marzo de 2026, después de que se hubieran decantado en el mismo sentido Gran Bretaña e Italia, entre otros, y al quinto día de iniciarse la incursión, precuela durante la cual el ejército estadounidense utilizó Moron y Rota para aprovisionar a sus efectivos sobre el espacio español sin ninguna objeción por parte del Gobierno. Como tampoco la hubo el 22 de junio del año anterior, cuando Washington lanzó bombardeos masivos en la Operación Martillo de Medianochecon la excusa de destruir las instalaciones nucleares de aquel país con el nihil obstat de Moncloa. También en este caso Sánchez demostraba tener el don de la ubicuidad, ser capaz de soplar y sorber al mismo tiempo. Porque detrás de su enfático <<no a las Bases>> pendía una agenda oculta. La víspera como aquel que dice, en septiembre de 2025, Estados Unidos había aprobado una inversión histórica de 78 millones de dólares para nuevos silos de combustible en la Base Naval de Rota (Cádiz) y dos meses después otro contrato para la construcción de 15 nuevos polvorines semienterrados en la de Morón (Sevilla). Todo consumado tras el primer asalto de Trump en Irán y a conformidad de los partícipes.
Esta panorámica adquiere toda su dimensión si a lo ya expuesto añadimos tres apuntes más. Que la inversión del 2% del PIB garantizada por Pedro Sánchez para 2029 en la última asamblea de la OTAN se alcanzó inopinadamente en el mismo 2025. Que en el último trimestre del pasado año el Gobierno otorgó a dedo un crédito de 14.223,8 millones de euros al 0% de interés para la industria armamentista por <<necesidades ineludibles>>. Y que el pasado mes de abril Moncloa, sin contar con el aval del Congreso, fijó un compromiso de desembolso de 68.914 millones de euros para futuros ejercicios en el área de Defensa (curiosamente, esta cifra se acerca mucho a los 77.000 millones de euros que España debería consignar en la Alianza Atlántica de aquí al 2035 si hubiéramos aceptado el 5% de gasto que Sánchez orgullosamente rechazó). Si vis pacem, para bellum.
A pesar de las sombras de corrupción que les acechan, en el histórico de Zapatero y Sánchez hay que inscribir asuntos positivos de calado como la normalización del matrimonio homosexual; la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo y de la eutanasia. Territorios todos ellos donde la derecha nunca ha tomado iniciativa digna de mención.
(Nota. Este artículo se ha publicado en el número de Junio de Rojo y Negro)











































