He’s a real nowhere man
Sitting in his nowhere land
Making all his nowhere plans for nobody
Nowere man – Lennon
La Veranda de Rafa Rius
Como el hombre de ninguna parte imaginado por John Lennon, la izquierda parlamentaria española permanece sentada en ningún lugar, maquinando planes sobre nada y para nadie, y que como dice en otro momento la copla: «just sees what he wants to see», es decir, sólo ve lo que quiere ver.
Elección tras elección, la autodenominada “izquierda a la izquierda del PSOE” va sufriendo descalabro tras descalabro, a pesar de lo cual, inasequibles al desaliento, sus partidos se empeñan con denodado ímpetu digno de mejor causa, en seguir por la misma senda por la que caminan ilusionados desde ninguna parte hacia ningún lugar.
En primer lugar una distinción que parecería obvia: Izquierda no es sinónimo de izquierda parlamentaria.
Hay mucha gente que piensa que la política es el arte de aquello posible; otros en cambio estamos más por lo que proponían las paredes de París en mayo del 68: “seamos realistas: pidamos lo imposible”.
Porque, de qué Izquierda hablamos? De la que impide desahucios?, de la que crea Centros Sociales okupados?, de la que lucha contra los atropellos urbanísticos de los PAI depredadores? De la que se opone a ampliaciones del puerto destructoras del ecosistema? De la que no quiere un turismo masivo que no respete los valores culturales y humanos? De la que lucha por conseguir alquileres moderados y accesibles? De la que rechaza trabajos precarios y mal pagados? De la que se niega a aceptar las desigualdades entre mujeres y hombres? De la que reivindica los derechos a la libertad de elegir cualquier opción sexual? De la que lucha por los derechos de las minorías y los migrantes? De la que está en contra del tráfico de armas, del militarismo y de cualquier tipo de guerra a cualquier escala?
Porque si hablamos de esa Izquierda yo creo que está más viva que nunca.
Ahora bien, si hablamos de la izquierda parlamentaria, de la que se arrodilla ante los poderes fácticos, aceptando sus imposiciones para acabar mendigando la limosna de un puñado de escaños en minorías que no sirven de nada, como no sea para asistir como convidados de piedra a las decisiones que toman siempre otros partidos, siempre mayoritarios… entonces si que tienen motivos más que suficientes para sentirse decepcionados, pesimistas y desencantados respecto a un futuro más que negro y más que previsible… en Euskadi se ha demostrado una vez más (veamos los resultados de Podemos y Sumar) que por ahora, no van a ninguna parte que no conduzca a su desaparición a corto plazo, pero ellos continúan a la suya.
El mundo y las situaciones sociopolíticas cambian día a día en cambio los partidos autodenominados de izquierdas continúan en los mismos errores, continúan con las mismas tácticas y estrategias, continúan sucumbiendo en la trampa que las fuerzas dominantes en manos del mercado y el capital les tienen destinada para mantenerlos donde están y para que continuen todavía condenados cómo Sísifo, a volver a derrochar esfuerzos subiendo la roca hasta la cumbre para que vuelva a caer y así una y otra vez, elección tras elección, y creyendo que eso aprovecha para algo más que para hundirse en la melancolía.… Y en su caso no es fruto de un castigo de Zeus sino consecuencia directa de sus propios errores repetidos y mal asumidos.
Einstein en frase famosa decía: “si quieres obtener un resultado diferente, no repitas lo mismo” Pues bien, la izquierda parlamentaria se emperra en repetir una y otra vez lo mismo… Obteniendo una y otra vez los mismos decepcionantes y ruinosos resultados.
Ellas y ellos sabrán lo que se hacen…












































