Cuentos libertarios
José Asensio

Aquel lunes 10 de diciembre de 2018 abríamos nuestras jornadas libertarias en la CGT-València, orgullosas de cumplir 20 añitos y de mantener unos actos de reconocido prestigio en la ciudad. Sabíamos que han servido de ejemplo práctico para el desarrollo de jornadas posteriores en otras federaciones de la Confederación y creo que también, para otras organizaciones del universo anarcosindicalista.
Hacía unos ocho o nueve años que el gran equipo de trabajo que formábamos meses antes para hacerlas realidad habíamos consensuado complicarnos esa semana de análisis, reflexiones y eventos artísticos y festivos diversos, cambiando el formato original al elegir un tema principal sobre el que construir todo el primer esquema de trabajo.
Lo acordado asambleariamente en las primeras reuniones de trabajo se iba desarrollando posteriormente desde los diversos ángulos que generaba la idea central (generalmente de actualidad social y/o vinculada a la tradición libertaria) y a la disponibilidad de las grandes voces críticas que nos acompañaban la semana de actividades para desarrollar las propuestas. El lema consensuado este pasado 2018 respondía al argumento fundamental de Els pobles es mouen. La imagen gráfica de la creativa cartelería que tan solidaria y acertadamente realizaban, desde también bastantes años, los diseñadores gráficos María José Bono y Daniel Nebot remarcaba la idea central elegida y se convertía siempre en otro elemento artístico más vinculado anualmente a las jornadas libertarias.
En la primera charla, aquel mismo lunes, nuestro compañero de la Universitat de València, el arqueólogo Agustín Diez, nos recordó, entre muchos hechos y anécdotas históricas, que en la historia de la humanidad siempre hubo migraciones; formaba parte de nuestro ADN movernos para cubrir las múltiples necesidades humanas. Respondían, por tanto, a nuestras dinámicas básicas y naturales. Ese mismo día 10 se realizaban dos actos distantes entre sí y totalmente vinculados a los temas y áreas que desarrollamos aquella semana. En el cercano Reino de Marruecos la cumbre de Marrakech convocada por la ONU(1), y en distintos lugares del mundo la celebración del setenta aniversario de la primera Declaración Universal de los Derechos Humanos, DUDH, firmada en París(2) el año 1948.
Las conclusiones finales de las jornadas, gran parte de las reflexiones construidas con el público, y el sentir general de las personas que pasaron a compartir con nosotras sus conocimientos y experiencias como ponentes (en el magnífico espacio del Octubre Centre de Cultura Contemporània que desde hacía también algunos años nos facilitaba un lugar céntrico y equipado para desarrollar todas las actividades) también pivotaron sobre la cruel y dolorosa realidad que resumí en mi presentación de la jornada de clausura remarcando las dos efemérides señaladas anteriormente con lo expresado por tantas personas a lo largo de las jornadas.
Por un lado, las organizaciones del ámbito social y las individualidades que respondían con una solidaridad, generosidad y firmeza intachables a las necesidades humanas vinculadas al hecho migratorio. A todos esos dramas, circunstancias y vivencias de millones de personas que, en todo el mundo, por múltiples razones, estaban obligadas a emigrar. En el otro, en la otra cara de esa realidad global, se situaban las irresponsables e hipócritas políticas de los representantes de los países de tránsito y, sobre todo, la de aquellos estados y organismos como la Unión Europea que no se desmarcaron de acudir a Marrakech para buscar soluciones urgentes y efectivas. Aquellos países que no quisieron ir para implicarse en la primera cumbre mundial convocada sobre un asunto de semejante importancia dejaban meridianamente clara su postura, fuertemente racista y clasista, a la vez de responsable de la muerte de millones de personas en todo el mundo. Sus excusas para intentar negar, anular o planificar una necesidad básica humana como son los denominados flujos migratorios, los hace claramente responsables de tanto sufrimiento y del mafioso y militar entramado que se beneficia de dicha necesidad. El cinismo de estos últimos gobernantes y de sus respectivos gobiernos no conoce límites, como la solución estadounidense de construir muros imperiales como ya hacía el Imperio Romano, ya que todos sus países firmaron y apoyaron la DUDH, y muchas de sus disposiciones posteriores, desde aquella primera declaración de París, aunque se desmarcaran de la cumbre de Marrakech.
En resumen, ninguna solución global vinculante fue acordada en dicha reunión para solucionar el aumento de la represión hacia las personas migrantes, su control, la generación de miedo entre las poblaciones afectadas dando espacio para la creación de un clima donde el rápido incremento del fundamentalismo religioso y el rápido desarrollo de las fuerzas políticas de extrema derecha, entre otras cuestiones, es sencillamente alarmante y generador de mayor sufrimiento humano.
Y frente a esta barbarie hipócrita impuesta por los gobiernos mundiales, especialmente los del mundo occidental rico y poderoso, en el lado opuesto, encontramos la solidaridad y la dignidad humana porque de esto va toda esta historia: de Derechos Humanos para todas, tengan o no derechos de ciudadanía en los países de tránsito y llegada. Por no hablar también de la fosa marina en que se está convirtiendo nuestro mar Mediterráneo “enterrando” miles de cadáveres a lo largo y ancho de sus aguas. Su maldita Realpolitik(3) es así de genocida. Aquella semana, muy acertadamente, algunas de las ponentes invitadas a las jornadas libertarias de CGT-València señalaron otra circunstancia primordial que agravará la situación en los próximos años, el cambio climático.
Durante este pasado mes de agosto de 2019 asistimos, de nuevo, a claros ejemplos prácticos de todas estas crueles realidades. Barcos de diversas organizaciones no gubernamentales (sin querer abrir por mi parte aquí debate sobre todas ellas porque creo tienen un arriesgado e importante papel en todo esto) dando vueltas al Mediterráneo días y días intentando llegar a puertos seguros. Barcos cargados de seres humanos; de menores, de mujeres embarazadas, de personas enfermas. Mientras los días pasaban, la maquinaria estatal dependiente de diversos países europeos estaba en sus “cosas” porque había que facilitarles a los representantes de la cumbre del G7 que se celebraba a finales de ese mismo mes la amplia y costosa movilidad e infraestructura que necesitaban para moverse desde donde hostias vinieran del mundo. Casi 12 kilómetros cuadrados para sus necesidades y movimientos, fuera del balneario donde era la fiesta oficial privada, en la relativamente pequeña ciudad vasco francesa de Biarritz, al lado de la vecina y hermana Irún(4). En medio de ambas ciudades, el paso fronterizo histórico entre dos Estados nación(5). La monárquica y parlamentaria España y la centralista y fuertemente presidencialista República Francesa. Frontera abierta todos los días, sin mayores restricciones, excepto las impuestas este pasado final de agosto por aquellos que deciden sobre abrir y cerrar fronteras y van por donde les apetece ir por todo el planeta, con agenda oficial o sin ella, porque son distintos al resto de mortales. Los poderosos del mundo y su sequito burocrático demostrando su total libertad de movimientos. En definitiva, sus grandes privilegios.
Y claramente son privilegios al estar alejados de los supuestos derechos que se nos reconocen al resto del mundo puesto que las normativas democráticas públicamente conocidas, donde existen, no recogen taxativamente escrito, para esta clase de reuniones, medidas tan desproporcionadas ni de control de movimientos realizadas sobre poblaciones, servicios, infraestructuras y territorios enteros para una reunión del grupo de países que componen el G7 en un balneario en Biarritz. O no están al alcance del conocimiento público de los votantes de esas democracias occidentales y, de los que, sin votarles, y teniendo reconocidos los mismos derechos y supuestamente las mismas libertades (de soberanía popular, de reunión, de libertad de movimiento, etc.) sabemos por escrito, bien clarito, además, todo lo que implica impedir, aplicando nuestros derechos y libertades, lo que representan estas organizaciones supranacionales y sus eventos, saraos y especialmente sus determinaciones. La casta que unas denominan y que parece ser tienen todas las privilegiadas de la invitación vacacional del presidente francés Emmanuel Macron al mencionado balneario. Le tocaba invitar a las altas instancias de los siete países con mayor poder político, económico y militar del mundo. Y punto.
Y se invita, cómo no, al presidente español Pedro Sánchez entre la delegación de los otros “líderes mundiales” de menor rango, puesto que tiene que cerrar la frontera a “su” ciudadanía entera, ya que pintar pintaba poco en dicha reunión puesto que en el seno del G7 no está el Reino de España incluido ni invitado normalmente, dicho sea de paso. Menos aún forma parte de su estructura de toma de decisiones, aunque estas sí afecten al reino completo, a sus gentes y sus “posesiones”. Nos pasarán la factura del evento y la casta inferior contenta con los negocios que puedan hacer con las decisiones que los de la supercasta mundial tomaron en su cumbre particular. Todas las de la supercasta mundial no, perdón. Rusia se quedó fuera, porque no andan muy amigas con ella ni con la República Popular China parece ser, aunque el “reino” de Putin sí está con las otras siete superpotencias en el G8. Vamos, gran parte de los que cortan el bacalao se llamen G7, el 8, el Fondo Monetario, etc. y han convertido el mundo en The Planet Corporation; el capitalismo mundial y sus grandes decisiones donde les dé la gana tomarlas en cualquier lugar del planeta Tierra. Su gran negocio, su enorme estafa, frente a las personas que sufrimos sus grandes medidas (y con al menos 17 detenidos dentro de los actos contra la cumbre que fueron suaves y pacíficos al máximo(7)). Las dos caras que ha creado el capitalismo en esa moneda virtual y financiera con la que compra y vende lo que haga falta. Las dos realidades que antes comentaba en la introducción sobre el tema central de las pasadas jornadas libertarias.
Pero aún remarcaría alguna cosa más para la reflexión. Y tiene que ver con esa actitud sumisa, protocolaria y agradecida de estos subordinados mandarines y del concepto de soberanía popular que antes resaltaba. Porque de la excepcional movilización policial podrá haber datos, y se han pedido gastos desde alguna formación política, pero del despliegue militar poco podemos encontrar publicado más allá del gigantesco avión estadounidense que aparcó tres días en el aeropuerto civil de Hondarribia(7). El lehendakari Urkullu también podría tomar nota de esto último, por cierto.
Por escrito, por lo que sería de deseable para el interés público y democrático, no esperen nada de información militar ya que forma parte de los secretos y cuestiones gordas de los estados, sus ejércitos, sus servicios de inteligencia y de las organizaciones supranacionales militares como la OTAN. Esas minucias que tienen que ser secretas o sin interés para el pueblo, porque así lo han decidido las que mandan e reinterpretan las leyes existentes. Y aquí también tenemos el lado oscuro, la otra cara de la realidad. Cuando les interesa a toda esta clase y calaña de privilegiadas se les llena la boca de esas bonitas definiciones como: todo lo hacen por nuestras democracias, por el interés público, por nuestra seguridad o, en las tierras del Reino Español, por la sacrosanta soberanía del pueblo, claro está español. Así volvemos, otra vez, a diferenciarnos entre clases privilegiadas, con todos los derechos y libertades que les otorga el poder, y el resto de personas que vivimos en este mundo.
Después, además querrán que cualquiera de nosotras, con tres dedos de dignidad y esencia democrática, nos creamos la comedia que nos cuentan frente a la serie de terror que nos televisan diariamente.
José Asensio, jasensio@uv.es
Enlaces:
(2) https://es.wikipedia.org/wiki/Declaracion_Universal_de_los_Derechos_Humanos
(3) https://es.wikipedia.org/wiki/Realpolitik
(5) https://es.wikipedia.org/wiki/Estado_naci%C3%B3n
(6) http://rojoynegro.info/articulo/ideas/g7-ez











































