La demanda de intervención al Rey para la “transformación estructural y sistémica” del país realizada por el poder económico-financiero sitúa a sus protagonistas en el papel de auténticos agentes antisistema al sugerir una refundación del marco legal al margen de las instituciones democráticas, sacando bola negra para Zapatero. Esta es la crónica breve de un pronunciamiento oficial y mediáticamente solapada.
Martes 23 de noviembre, el social-liberal Migel Ángel Fernández Ordoñez, gobernador del Banco de España, que fue incapaz de prever el crac financiero-inmobiliario que llevó a intervenir la Caja de Ahorros de Castilla La Mancha, califica en una comparecencia pública de “concesión muy importante” que el Gobierno aún no haya recortado las pensiones.
Miércoles 24 de noviembre, la vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, afín a Rubalcaba, asegura que “hay riesgo cero de que las Comunidades Autónoma incumplan el objetivo del déficit”. La declaración se hizo el mismo día en que el diferencial de deuda alcanzaba el record histórico de los 260 puntos.
Jueves 25 de noviembre, los dos “joaquines” del ala felipista del PSOE, Almunia y Leguina, hacen sendas declaraciones cuestionando el liderazgo de Rodríguez Zapatero. Joaquín Leguina afirma que fue u error su elección como secretario general del partido socialista en el 2000, y Joaquín Almunia, por su parte, cuestiona la transparencia contable del Ejecutivo al afirmar que “la duda es si España tiene algo más, aparte de lo que está encima de la mesa”. La declaración del actual vicepresidente de la Comisión Europea se produjo al tiempo que Bruselas anunciaba que repetirá los test de estrés del sistema financiero tras el fiasco de la banca irlandesa.
Viernes 26 de noviembre, el diario ABC, órgano oficioso de la Casar Real, anuncia que “El Rey convoca a Salgado ante el acoso de los mercados a España”. La noticia, ofrecida en portada a 5 columnas, se hace eco de un comunicado emitido por Zarzuela. El rotativo monárquico, sin embargo, oculta lo dicho el día anterior por el secretario general del Comisiones Obreras, sobre el anuncio de elecciones anticipadas “en fechas no muy lejanas” y su sugerencia a la ciudadanía para que siguiera “atenta a la radio”. Por su parte, El País, que acaba de dar entrada a nuevos accionistas de bloqueo en su capital, informa en su primera que “ocho autonomías prevén superar el tope de déficit fijado para 2011”
Toda esta escalada P-M (político-mediática) parece encubrir una suerte de estrategia de la tensión sobre el gobierno de Rodríguez Zapatero, presión que unida al ultimátum de los grandes empresarios españoles ( el top del Ibex 35) con respaldo real inserto en el Informe Transforma España anticipa algún tipo de desenlace traumático y extrademocrático de la actual legislatura. La declaración suscrita por 71 grandes corporaciones españolas y expertos fue realizada por la Fundación Everis presidida el que fuera ministro de Defensa con el PP y el PSOE, Eduardo Serra, uno de los políticos con más solera de los pertenecientes a la llamada “generación del Rey”.
El documento, que cuestiona de plano la labor del ejecutivo socialista y solicita un cambio estructural y sistémico en la política económica, no se hizo público hasta que el Confidencial Digital, otra publicación comprometida con las sagas de sangre azul, revelo que el lunes 15 de noviembre el Rey Juan Carlos había recibido a una delegación que le hizo entrega del Informe. Este encuentro se produjo al día siguiente de que el monarca, saltándose la recomendación de los médicos de moderar el ritmo de su agenda, regresara de un viaje a Abu Dabi para asistir al campeonato mundial de Fórmula 1, en donde coincidió con Emilio Botín, presidente del Banco Santander.
La Declaración Transforma España, de la Fundación Everis, es un manifiesto que no tiene desperdicio. Literalmente, porque no dedica ni una línea al mundo del trabajo, ni al problema del paro, ni al sindicalismo, ni siquiera a los trabajadores, todos aquellos conceptos que el canon neoliberal considera marginal al sistema, desperdicio. En este sentido sigue la huella de las instituciones internacionales que al inicio de la crisis suspendieron una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea sobre el paro por falta de ideas. Una manera como otra cualquiera de expresar que el capital financiero tiene las ideas claras de lo que realmente le interesa.
(El artículo 62 de la vigente Constitución establece que corresponde al rey “ser informado de los asuntos de Estado y presidir, a estos efectos, las Sesiones del Consejo de Ministros, cuando lo estime oportuno, a propuesta del presidente del Gobierno”. y el artículo 64 establece que “los actos del Rey serán refrendados por el Presidente del Gobierno”).
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