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Tres mesas de picnic hacen política

Ángeles Sanmiguel

En el año dos mil diecisiete, el ocho de noviembre, en reunión con la Asociación de Vecinos (AAVV) de Orriols y la Concejalía de Parques y Jardines (Compromís) se subrayó la problemática del botellón y alboroto nocturno en el espacio público de la plaza de la Ermita concentrada en tres mesas de picnic y su entorno; “caldrà però, actuar per intentar corregir aquest problema reforçant les mesures conduents a mitigar aquest tipus d´activitats o les seues molesties”. ¿Por qué estas tres mesas, hoy en día, han sido elevadas a nivel de terapia social, imperando sobre el derecho al descanso de las personas? Tal como dijo el filósofo alemán del siglo dieciocho Immanuel Kant no hay que olvidar que el animal humano es “insocialmente sociable”. Actualmente estos elementos no están pero “para Compromís”, “la excusa de las molestias por la noche no es suficiente para retirar las mesas”, que, en román paladino, viene a decir que el descanso y por ende la salud de las personas pasan a ser secundarios. ¿A qué estamos jugando? Además, ¿dónde fue a parar la puesta en marcha de “mediadors de l´espai públic” para “mediar” ante usuarios irrespetuosos tanto con personas como  arbolado, vegetación y equipamiento urbano? y “también nos dijeron que estaban elaborando la regulación de la Ordenanza de Convivencia” Llegando a este punto cabe recordar lo anticipado por el jesuita Baltasar Gracián en el siglo diecisiete: “Quien todo lo promete no promete nada. Prometer es una trampa para necios”.

¿Por qué un concejal, actualmente en la oposición dentro del tejemaneje de la gobernanza local, “ha exigido que se restituyan las mesas de picnic del jardín de la Ermita”? ¡exigido! está claro que importa muy poco el respeto el antedicho derecho al descanso de personas afectadas por el vandalismos, borracheras y escándalo nocturno. ¿Tres mesas de picnic haciendo política bajo manga? Que lejos viven de la realidad muchas personas que a toda costa quieren reafirmarse machaconamente utilizando las prebendas del cargo o el enchufismo.

“En vez de meterse tanto con las mesitas que se metan con que la gente no sea tan guarra, eso lo fomentan las familias, el guarrerísmo”, comenta una vecina y, ¿qué se puede decir de algunos centros escolares?  a lo que manifiesta la susodicha residente que “ahí los niños pueden coger de todo, aparte es una cueva, una auténtica cueva, sin patio para poder jugar los niños, que tienen la obligación los colegios de tener patio, para que puedan salir al aire libre y no llevárselos por la calle a un parque, eso no es así”, añadiendo sobre la anunciada clausura del polideportivo de Orriols “que están diciendo que en agosto lo cierran que no debería de ser porque lo pagamos entre todos con lo cual no debería de cerrarse pero no quieren pagar, ni quieren pagar horas, ni quieren pagar nada, nada, entonces nos cierran esto pero es que luego no me voy a creer, dicen que va a estar cerrado un año, es que creo que lo van a cerrar definitivamente, es que no me lo creo, es que no me lo voy a creer, pero de todas formas lo iremos viendo, ¡que no me lo creo, no me creo que vayan a hacer esto! porque reformar todo esto, con el abandono que tiene, eso cuesta muchos millones, pero bastantes, para ponerlo en condiciones y sea una cosa digna para todo el mundo tanto niños, mayores como todos, es que no hay acceso ni tan siquiera para discapacitados”. ¡Última noticia!: Wasapeando en #Orriols no al cierre del polideportivo-piscina de Els Orriols. “Queremos que se mantengan abierto hasta que se inicien las obras de rehabilitación. Que la posterior reforma se realice por fases para que sea compatible con las diversas actividades” se difunde.

Déficits en salubridad urbana, deterioro e inexistencia de instalaciones y servicios públicos no se atajan con tres mesas de picnic, actualmente “se han instalado 4 cámaras de tráfico y vigilancia” en zonas conflictivas del barrio y los helicópteros policiales sobrevuelan la zona.

El artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos especifica: “Toda persona tiene derecho al respeto de su vida privada y familiar, de su domicilio” algo vulnerado cuando la bulla nocturna e incivilidad se aposenta junto a los domicilios. Recientemente en una zona deportiva al aire libre, junto a la alquería La Purísima de Benimaclet, se ha tenido que colocar un imponente  aviso institucional: “Horario de juego de 9:00 a 21:00 horas”, restricción horaria “sometida a la ordenanza municipal de ruido del Ayuntamiento de València”. Y en Orriols, ¿a qué viene la obcecación por las tres mesas de picnic? ¿Qué hay en la trastienda para que una de las muchas entidades vecinales mensajee, con visos de inquina: “la plaza de la Ermita es pública, quien quiera un jardín privado que se lo pague”. Fernando Savater filósofo vasco escribiría: “La única obligación moral que tenemos es no ser imbéciles, con las variadas formas de imbecilidad”.

Permanentes jaranas intempestivas localizadas en las tres mesas de picnic degradaban áreas habitadas hasta el punto de requerir el triple equipo de limpieza urbana, provocando el destrozo de la vegetación lanzando botellas y botes de alcohol a los alcorques y tirados por el suelo a lo que se unen pedradas y naranjazos a edificios, timbradas, balonazos y patadas en puertas, por lo que el vecindario “ha llegado a proponer incluso el vallado” dado lo patológico de la situación. Habría que escudriñar ¿por qué tanto interés por la reposición de las tres mesas de picnic siendo que el vecindario las rechaza? Según ordenanza establecida, gritar, vociferar y demás escándalos no son tolerables en horario desde las once de la noche hasta las ocho de la mañana, de domingo a viernes y, de once de la noche a nueve y media de la mañana en las noches de sábado y víspera de festivo, (O.M. de Protección contra la Contaminación Acústica). Existiendo un artículo titulado: “Control molestias acústicas instalación mesas y sillas en la vía pública”, ¿por qué tres mesas de picnic hacen política por su cuenta? ¿Intereses? ¿vasallaje? La presidenta de la federación de vecinos de València en junio del año en curso puntualizaría   refiriéndose a la convivencia ciudadana la importancia de poner “límites a los excesos, con respeto al espacio público y a derechos fundamentales como son el derecho a acceder a una vivienda digna o algo tan simple como el derecho al descanso y a la propia salud”. ¿Por qué el bienestar, descanso y salud del vecindario se deja en manos de míseros enfrentamientos partidistas?

“Tontos son todos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen”, dictaminaba un aforismo graciano intemporal a la vista de lo que hoy se cuece y transmite ¿Cómo afrontar fenómenos políticos y sobrevivir cuando los sistemas metodológicos siempre son a medida? ¿Se preocupan realmente algunas voces vecinales por la problemática socioeconómica de quienes dicen representar, sin escrutinio para ello? El citado escritor Baltasar Gracián en uno de sus aforismos determinaría que: “Hay muchos monstruos en el extendido país de la impertinencia”. ¡Pufffff! Sin duda. Cerca de dos millones de euros fue el presupuesto para la peatonalización de varias calles del barrio de Orriols, “lo que en la anterior legislatura el gobierno progresista bautizó como la supermanzana de Orriols”. Durante las obras el ancestral vecindario se preocuparía por las adecuaciones de escorrentías ya que de ellas depende el evitar inundaciones en viviendas aledañas a la plaza de la Ermita. ¿Dónde estaban entonces esos adalides del ego?

Molestias acústicas inciden “perniciosamente sobre el derecho fundamental a la inviolabilidad del domicilio, a la protección de la salud, a un medio ambiente adecuado y a una vivienda digna. Ese ruido no deseado y nocivo (…) puede llevar a perturbar la calidad de vida de las personas afectadas y más cuando ese ruido invade su espacio más íntimo y privado, el domicilio” declaraba la institución Síndic de Greuges en el año dos mil diecisiete.

“La supermanzana de Orriols forma parte de una serie de proyectos que obtuvieron financiación europea” alcanzando más de cinco millones de euros. ¿Derivando presupuesto municipal para otras delegaciones del gobierno? ¿Por qué en mesas interconcejalías donde se dirimen planes para los vecindarios dejan fuera a las voces populares si estas no están constituidas como entidad? ¿Discriminación de la opinión popular al no considerar la intervención de portavoces realmente elegidos desde la base?

El incivismo no es de generación espontánea se agrava dotando de utensilios, medios y prácticas para su asentamiento pero tal parece que todo se reduce a tres mesas de picnic. Señorías hay que saber con qué cartas se juega. Existen en todas las ciudades núcleos donde hay que conjugar el abismo social y económico con diseños ejecutados desde la distancia de despachos, pero lo idílico acaba siendo devorado por el día a día. Orriols como otros barrios se ha fundido con el meollo de la ciudad manteniéndose vigente en la memoria su historiografía donde la que la  actual plaza de la Ermita era tierra de labor trabajada por labriegos vecinales y sus caballerías, a día de hoy, con el avance de la turistificación como monocultivo, se corre el peligro de generar crisis. “El arte de la prudencia” de Baltasar Gracián apunta: “La política no es más que el conjunto de las razones para obedecer y de las razones para sublevarse”.

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