Inicio / Opinió / Negras tormentas

Negras tormentas

Rocío Germinal Rosales

Antes incluso de la toma de posesión oficial del nuevo gobierno municipal una estatua de la advocación femenina católica local fue colocada en un lugar destacado de la “planta noble” del Ayuntamiento de Valencia. Y el primer acto del equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Valencia, justo tras el acto protocolario del traspaso de poderes en el pleno de investidura fue acudir en bloque a la Real Basílica de Vuestra Señora de los Desamparados. El rector de la Basílica aseguró a la alcaldesa de Valencia: “tenga por seguro que la Madre de Dios intercederá siempre por usted, para que acierte en el buen gobierno, en la justicia y la equidad, y sobre todo en la atención a los más débiles y vulnerables ”. También ha recordado que la Virgen de los Desamparados, entre sus títulos honoríficos tiene también el de alcaldesa de Valencia y ha declarado igualmente que “las puertas de esta Basílica están siempre abiertas para todos sus hijos”. La alcaldesa besó la mano de la estatua y firmó en el libro de la Basílica.

¿Por qué precisamente estos dos actos son los primeros? ¿Por qué tantas prisas? ¿Qué mensajes nos quieren transmitir? Parecen evidentes: que lo de que el Estado sea aconfesional o lo desconocen o no les importa en absoluto, que van a aumentar la concesión de privilegios a la confesión católica, que no es cierto que van a gobernar para todos (algo que dicen todos los políticos al acceder al poder pero que siempre es mentira), y que para ser un buen valenciano (signifique eso lo que signifique) hay que ser católico. El catolicismo es una seña de identidad valenciana, pero no lo es el valenciano, que van a arrinconar big inflatable pool. ¿Y por qué otras religiones u otras formas de pensar o sentir no lo han sido? Porque se han perseguido, porque se les ha masacrado, ya fueran judíos, musulmanes, protestantes, “brujas”, homosexuales, librepensadores, ilustrados o ateos. Margarida Borràs o Gaietà Ripoll, por poner solo dos ejemplos, también son señas identidad valenciana, pero esas no interesan, se ocultan, se omiten, se ignoran.

Un mes antes, Joan Ribó acudió al acto religioso de la coronación de la Jorobadita y fue recibo con abucheos. ¿De verdad pensaba que iba a ganar algún voto? No ganó ninguno, y seguramente con su decisión perdió algunos más.

El torero Vicente Barrera en cuanto dejó su “profesión” se acercó al Partido Popular, hasta el punto de acudir a las puertas del juzgado para abrazarse con Francisco Camps tras su absolución en la causa de los trajes, uno de los primeros juicios del caso Gürtel. Cuando los casos de corrupción hicieron ver que el partido ya no tenía mucho futuro en los siguientes años en la CV se acercó a UPyD, y como aquello tampoco funcionó se afilió a Vox. Ahora va a ser vicepresidente y conseller de Cultura. En agosto de 2020, difundió un escrito de Salvador Sostres que calificaba de “magnífico”, y que entre otras cosas decía que “los políticos de la derecha tendrían que curarse del complejo antifranquista” y que “la clase política del franquismo fue brillante y seguramente la más culta y preparada que hemos tenido en siglos; nadie tiene que avergonzarse de haber sido ministro de Franco, o de que su padre o su abuelo lo fueran, todo lo contrario que aquellas deprimentes ministrillas de Zapatero, que parecían salidas de un anuncio de detergente”. Y añadía: : “Yo también me siento orgulloso de ser nieto de quienes dieron su sangre y ganaron la guerra (…). Cualquier Estado y cualquier democracia y cualquier libertad está construida sobre una guerra”. “¿Por qué es un insulto ganar una guerra? En cualquier caso tendría que ser insultante haberla perdido, y de aquella manera, y con aquellas siniestras banderas”. Cuando tuvo que poner nombre a un caballo dio en las redes varias opciones, entre ellas “Caudillo” y “Duce”. En la firma del acuerdo de gobierno por parte de Vox estaban también el maltratador condenado y Gil Lázaro, un diputado de toda la vida del PP pero que cuando surgió Vox se cambió de partido seguramente porque se sentía más cómodo. Vaya trío. No tenían a nadie mejor.

Este tipo de gente es la que niega la violencia de género, la evidencia científica del cambio climático, los derechos a los que no aman como ellos (si es que ellos son capaces de amar), los que bajan los impuestos a los ricos para que sean aún más ricos a costa de cargarse la educación pública, la sanidad pública o la dependencia, y la que va a impedir mientras se encuentre en el poder que podamos encontrar a nuestros familiares tirados en fosas comunes. Y luego somos nosotros los fanáticos, los intolerantes y los guerracivilistas.

Su extracción social y política está clara. Son los nietos de los que asesinaron a Lorca, de los que dejaron morir a Miguel Hernández, de los que fusilaron al rector Juan Peset, entre otros miles y miles. Y poco importa si son del PP o de Vox. El segundo es una escisión del primero y, como dijo Juan Carlos Monedero, la diferencia entre un votante del PP y uno de Vox son dos carajillos.

En España empieza a amanecer.

\ Segueix-nos/

Etiquetado:

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Col·labora econòmicament amb Ràdio Klara

Puedes colaborar económicamente con RÀDIO KLARA haciendo un ingreso puntual o periódico en:

CAIXA POPULAR

ES9331590015882272378320

Titular: Centro de Estudios y Comunicaciones Alternativas

Si quieres que la colaboración sea periódica puedes suscribirte a RÀDIO KLARA

 

LA TABERNA DEL GRAN BURLÓN

LINTERNA DE DIÓGENES

EL CANTO DE LA TRIPULACIÓN

TOMA JAZZ

BARRIOCANINO

Meta

Back to top