Abel Ortiz
Un policía que le dice a una chica de dieciséis años que no vale ni para puta es un mierda. Como policía y como persona. Eso no significa que no pueda llegar a ministro. Puestos a dar hostias los antidisturbios se quedan solos, claro. Están escogidos, entrenados, adiestrados y pagados para eso. Pagados por el estado. Igual que maestros, médicos, militares, bomberos, políticos, jueces, espías. Hay de todo.
Pegar a la gente cuando protesta debe ser una tarea ingrata dejando aparte a los psicópatas. Incluso en ese caso, llegado el momento de bajar la visera del casco y aporrear a la multitud, se está trabajando. Enfrente, adolescentes de instituto. Vergüenza. Vergüenza debería dar a los mandos ser incapaces de solventar la situación de otra manera.
Vergüenza debería dar a las autoridades emplear funcionarios públicos armados para contestar una protesta de quinceañeros. Vergonzoso es que hombres y mujeres, entrenados y armados, apaleen chavales. Vergonzoso es que un cargo policial remunerado llame enemigos a unos manifestantes desarmados.
Es tan vergonzoso que nos alcanza a todos. Por no estar, por no ir, por no ayudar, por no apoyar, por no acudir. Especialmente a una generación. Los que tenemos algunas causas pendientes. Niños cuando murió cerillita, casi cincuentones ahora, testigos privilegiados de la estafa, paso a paso, nudo a nudo, nos impusieron una transición, nos implantaron algo tan pringoso e inmaterial como la constitución, nos hicieron súbditos. Tragamos entre tontos e ignorantes, vendidos también, algunos, hostiados, otros. Considerábamos que aquello no iba con nosotros, no era nuestro momento. Aquellos señores circunspectos que dirigían el cotarro no eramos nosotros ni aquello era lo nuestro. Nosotros y lo nuestro. Pronombres, la clave.
Los policías siguen siendo de ellos, los hijos son los nuestros. Como aquello de las penas y las vaquitas que cantaba Atahualpa Yupanqui. Y se están pasando. De listos y de la raya. Los mandos policiales que dirigen el cotarro buscan la ejemplaridad, extender el miedo, ahogar las protestas.
Eso no es velar por la seguridad. Eso es hacer política. Y los guardias no están al servicio de los políticos tarados, que se sepa públicamente. Que lo digan. En vez de reunirse con los afectados e intentar solucionar un problema los cargos políticos envían un carísimo despliegue policial para apalear estudiantes de secundaria. Inútiles. No sirven para nada. Para solucionar los problemas enviando a los antidisturbios no hace falta nadie. Ningún sueldo de lujo. Incompetentes.
Ahora si va con nosotros. Son nuestros hijos. No somos violentos. Pero tenemos límites. O dejan de hacer el mamarracho o aquí va a haber hostias. De paisano.










































7 Comentarios
Protestas en Canal 9:
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http://youtu.be/DiQ0ETBG26U
Médico de Guardia: la policía quitaba partes:
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http://youtu.be/oy9I8X3Pv9c
Esto sucedió el día de la investidura del presidente de la Generalitat::
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http://youtu.be/qInB7VeIhms
Gracias por estas informaciones en formato vídeo, fueron muy utiles y son enormemente significativas.
En el telediario de la TVE han dicho que el defensor del pueblo de Valencia ha recibido 20.000 peticiones para que investigue lo ocurrido. Ayer eran más de 30.000 y ahora veo que son más de 40.000.
Aquí teneis el enlace:
http://actuable.es/peticiones/15-02-2012-denuncia-contra-abuso-policial-el-ies-luis-vives
Lo mismo ocurre con la petición de dimisión de la delegada de gobierno. en estos momentos son más de 63.000 personas las que han firmado la petición:
http://actuable.es/peticiones/pide-cese-paula-sanchez-leon-como-delegada-del-gobierno