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Derrotar al PSOE para vencer a la derecha

El Vaivén de Rafael Cid

rafaelcid1Para vencer a la derecha hay que derrotar al PSOE. Por eso, sensu contrario, en estos momentos de desplome de la marca socialdemócrata, la banca amiga, la gran patronal y los medios afines se han apresurado a lanzar una campaña de apoyo al rubalcabismo. Saben sus padrinos que si la sangre llega a Ferraz se habrá acabado el régimen y estará en peligro la propia existencia del sistema. La posible derrota socialista, víctima de sus propias fechorías y desplantes, supone la quiebra del bipartidismo dinástico gobernante, y con él del suculento turnismo que desde la transición ha pilotado esta democracia vigilada para mantener el statu quo contra viento y marea.

Por eso, cara a las elecciones europeas de mayo de 2014, el lobby financiero, corporativo y comunicacional se ha puesto manos a la obra con unos cuantos palmeros de postín, con el ex juez Baltasar Garzón al frente (el mantenido de Emilio Botín), para pedir el “voto útil” para el PSOE. No lo dicen así de claro, utilizan el eficaz espantapájaros de “que viene la derecha”. Pero leyendo entre líneas la proclama divulgada en primicia por la prensa progresista (El País y Público digital, en primer tiempo de saludo) se percibe que ese es su leitmotiv.

La carta abierta de los flamantes compañeros de viaje del PSOE, que ha sido maliciosamente presentada por el periódico de Prisa (más órgano de los grandes de la banca que nunca, tras la conversión en acciones de los créditos vencidos del Santander, BBVA y La Caixa) bajo el título “Garzón y ex dirigentes de IU se ofrecen al PSOE para vencer a la derecha”, es un perfecto despropósito. La misiva es tridimensional en sus pretensiones: busca ser una especie de manifiesto de adhesión a la próxima Conferencia Política del PSOE; se vende a la opinión pública con el gancho de estar avalada por “ex dirigentes de IU”, cuando en realidad se trata de gente con una dilatada biografía de gananciales con el PSOE (un ex asesor de Rubalcaba en Interior, un miembro de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones por la cuota socialista o el ex representante de CCOO en el Consejo de RTVE, entre otros, como José Carrillo, rector de la UCM, la universidad que más universitarios ha dejado en la calle por la subida de tasas) y utiliza la amnesia selectiva (como hicieron en la transición a fin de evitar la ruptura con el neofranquismo) para motivar a los desencantados que aún creen en aquel trampantojo “de más vale pájaro en mano…”. Al fin y al cabo, la carta de marras tiene como suprema muñidora a la que fuera edil de Córdoba por IU, Rosa Aguilar, fichada por el presidente andaluz como consejera socialista en la Junta al día siguiente de plantar la alcaldía.

Frases como “el Ejecutivo ha dejado en las cunetas del olvido a las víctimas de la dictadura y evita la recuperación de la memoria”, o “asistimos a una brutal involución de los derechos, del Estado de Bienestar, y, con ello, de la propia democracia”, constituyen el típico ejemplo de una gran verdad que encierra una colosal mentira. Ciertamente, el PP en el gobierno ha hecho eso y mucho más. Pero no es menos cierto que parecida barbarie y mucho antes la sembró el PSOE. Y no sólo en la etapa de Zapatero sino a la largo de su dilatada historia como partido de gobierno, etapa en la que disfrutó de una holgada mayoría absoluta que en el fondo no lego más que políticas de corte impúdicamente neoliberales. Eso sí, con el aroma de la siempre bienvenida innovación en el capítulo de mejoras cívicas, para distinguirse de la siempre rancia, pedestre y oscurantista derecha carpetovetónica.

Sin embargo, como antes se pilla a un falso que a un cojo, esa sarta de ofrendas de “destacados dirigentes de IU” que el periódico global en español desgranaba para rancho de incautos, tenía su oportuna réplica en la página contigua del rotativo donde se daba cuenta de las ponencias para esa Conferencia Política donde se escenificara un nuevo parto de los montes. Con perlas como estas: “los socialistas defienden la creación de una nuevo impuesto sobre la riqueza que aúne los del IRPF y Patrimonio” (cuando el PSOE tuvo a gala eliminar el impuesto sobre Patrimonio para caramelizar a las clase medias al tiempo que ZP lanzaba aquello de “subir los impuestos no es de izquierdas”), o esta otra sobre “la posibilidad de que el Congreso estudie la convocatoria de referendos a petición no del Gobierno sino de los ciudadanos” (olvidando, que ya es morro, que acaban de votar en la Cámara Baja contra “el derecho a decidir” junto al PP y que en su propuesta reforma de la Constitución la transformación de la consulta popular en vinculante ni está ni se la espera”). Miente que algo queda.

Con semejante vendaval de medias verdades, burdas mentiras y manifiestos, y a la espera de nuevas entregas con firmas de los consabidos intelectuales, artistas y profesionales (todos ellos como es obvio de “reconocido prestigio”, famoseo obliga), no sorprende que los notables del partido que aspiran al cetro urbi et orbi se desgañiten con iniciativas a cual más oportunistas, en la convicción de que lo que en política la naturaleza no da la propaganda lo presta. A su conjuro cada día nos desayunamos con una catarata de iniciativas-golosina que tienen como punto de partida hacernos creer que el PSOE ha nacido ayer. De esa cosecha, salen mensajes sobre que sus futuros ministros ya no van a jurar o prometer el cargo delante de una biblia y un crucifijo; que no volverán a indultar a banqueros sentenciados en firme por el Tribunal Supremo como hicieron con el número dos del Banco de Santander Alfredo Sáenz; que a partir de ahora apoyarán a la juez argentina en el caso de la exigencia de justicia universal para los crímenes de la dictadura o que están dispuestos a exigir que el cadáver de Franco deje de estar expuesto en el Valle de los Caídos para los romeros del Caudillo. Al parecer, tras ostentar 22 años de gobierno en el Estado español, es ahora cuando el PSOE “puede prometer y promete”.

Claro que ese dechado de buenas intenciones no puede ocultar la gangrena que corroe a la dirección del centenario partido que aún ostenta en sus siglas la “o” de obrero y la ”s” de socialista con la misma naturalidad que se enarbola la camiseta del “Che” en una junta de accionistas. Porque no es solo la impostura programada lo que pudre a la cúpula del PSOE y a sus adláteres, sino una auténtica lucha por el poder que a menudo adquiere rasgos valleinclanescos. En semejante lidia tenemos a Rubalcaba, Patxi López, Eduardo Madina, Carme Chacón y Susana Díaz en formación de combate, a la federación gallega implantando primarias internas para renovar su dirección mientras Ferraz las anatemiza; al ayuntamiento socialista de Vigo declarando persona nom grata al comisario Joaquín Almunia, portavoz de los hombres de negro de la UE; a las huestes bípedas de Juan Antonio Griñán-Susana Díaz tratando de guardar el equilibrio ante el tsunami de los EREs o al grupo parlamentario en el Congreso instando la aprobación de una ley para sacar los casos de corrupción política (EREs, Nóos, Gürtel; Bárcenas; Palau, Marea, etc.) del ámbito de sus jueces naturales para encomendárselos a la Audiencia Nacional. Ingenio no les falta. Y desprecio al sentido común y al decoro democrático. Como Felipe González, que acaba de crear una fundación que lleva su nombre (al parecer no sólo se le pegó lo de los paseos en el yate Azor), presidida por él mismo y con su hija de secretaria, para glosar su figura histórica, y de paso desgravar lo que en legalidad proceda. La acostumbrada bipolaridad política del PSOE.

El problema en todo este carajal es que nunca se puede decir de esta agua no beberé. Máxime cuando todos los medios y recursos del sistema están volcados a promover esa segunda transición para que lo fundamental siga igual. Un triple salto mortal en estos esperanzadores momentos de masiva desobediencia popular, que pasa por la recuperación del PSOE como pieza clave del bipartidismo dinástico gobernante y el resultado de esa llamada al “voto útil”. No es verdad que segundas partes nunca fueron buenas. La de ahora es otra apuesta, distante pero no distinta, de la que ofició el PSOE al comienzo de la transición apostando por un sedicente frente común de izquierdas con el PCE de Santiago Carrillo en las primeras elecciones municipales. Aquello funcionó no sólo como parapeto y travesía del desierto para su recomposición interna, sino que incluso sirvió como cantera para futuros cuadros socialistas cooptados de las filas comunistas, fenómeno que se repetiría en Córdoba con Rosa Aguilar en 1999. En aquella estrategia se fían para su resurrección. Motivos tienen. De momento cuentan con una dirección de Izquierda Unida que les baila el agua en el Gobierno de la Andalucía de los EREs, y hasta se ha dado el caso cómico de que haya sido la ultraliberal UPyD y no IU quien haya retirado su apoyo al Ejecutivo asturiano por incumplir el pacto de Reforma Electoral, cuando es público y notorio que esta medida es el nudo gordiano que guía a la coalición rojiverde en su política de pactos a diestro y siniestra.

Lo que es más tragicómico y escandaloso del caso, es que esa reforma de la actual legislación electoral sí la haya comprometido en firme el gobierno del PP de Extremadura, cumpliendo su palabra con IU Extremadura, por cierto, una federación denostada por la nomenklatura de Izquierda Unida. Porque nada corrige este desvarío de alianzas a la remanguillé el hecho de que Cayo Lara se lamente de un PSOE que “copia el programa a IU” o que acuse a Ferraz de ser el malvado responsable de la sobrevenida ruptura en Asturias patria querida. La responsabilidad de IU es enorme, histórica e inapelable. Si pacta con el PSOE a tumba abierta, sin importar el precio que tenga que pagar en principios éticos, políticos y democráticos, para compartir poder y sinecuras, no solo puede perder su identidad. Además ayudará a mantener un sistema que solo puede existir en su formato dúplex PP-PSOE/PSOE-PP, y trasladará a la toda la izquierda social, ajena al cambalache, el descrédito de la gente normal y corriente que no acostumbra a distinguir entre original y copia.

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3 Comentarios

  • Con la misma buena intención que cabe suponer a la TESIS de R. Cid, expongo la ANTÍTESIS de su artículo. Sacad la SÍNTESIS si sois capaces.
    Carta abierta a Rubalcaba
    Dada su gran experiencia política, su perspicacia, su reconocido buen juicio y su prudencia, no tengo duda de que calibra usted perfectamente la gravedad de la situación. El gobierno del PP no solamente va a aniquilar todo el reformismo de los gobiernos socialistas, desde el primero de González, sino incluso los escasos adelantos (pero adelantos al fin y al cabo) que se consiguieron en el último franquismo y durante la transición. Una involución en toda regla, una aniquilación del programa socialdemócrata, un retroceso de un siglo. Suficientes muestras ha dado ya habiéndose cargado el último pilar del Estado del bienestar, el sistema público de pensiones. Todavía le quedan dos años, si el asunto Bárcenas no lo impide. De ahí que las próximas elecciones de 2015 sean cruciales. Si el PP las pierde cabe deshacer por vía legislativa gran parte del destrozo ocasionado. Pero, si las gana, lo consolidará, la sociedad se retrotraerá al capitalismo más salvaje y la izquierda será barrida por una larga temporada.

    Sigo pensando que el único partido de la izquierda que puede frenar y revertir esta catástrofe es el PSOE. Pero el problema, que ya debiera estar resuelto, es bajo la dirección de quién. Hace casi dos años perdió usted unas elecciones estrepitosamente. Cabía argumentar que, en realidad, las había perdido su antecesor, Zapatero. Y, supongo, por eso, lo eligieron a usted secretario general: para darle la oportunidad de recomponer las perspectivas electorales de su partido. Dos años después, estas no han remontado, sino que se han hundido más y su grado de aceptación, confianza y popularidad es ínfimo. Curiosamente en estos años también se ha dado un hundimiento del PP sin que el PSOE se haya beneficiado de él.

    En efecto, si la gestión del PP ha sido -y sigue siendo- muy impopular por injusta, arbitraria, autoritaria y ruinosa, la del PSOE ha sido errática e insatisfactoria. No ha conseguido articular una oposición aceptable. Empezó ofreciendo pactos de Estado a un partido que no entiende nada de eso pues su función se limita a aplicar el programa de la patronal y la iglesia y cuidar de sus intereses materiales como partido e individualmente, según los sobresueldos que se reciban. Pasado el lamentable sarampión pactista disfrazado de «oposición responsable» comenzó a articularse una oposición con algo más de nervio, pero deshilachada y nada convincente. Un ejemplo lo deja claro: por fin, el PSOE abandonó el compromiso de pactar con el PP la ley de transparencia, esa broma que el gobierno ha aprobado con ayuda de CiU, PNV y CC. Menos mal. Pero, ¿puede alguien explicar de quién fue la brillante idea de aceptar un pacto sobre transparencia con el PP?

    La endeblez, la irrelevancia de la oposición se ve a las claras en el hecho de que el PSOE no haya vuelto a hablar de la moción de censura y prefiera jugar al ratón y al gato en sede parlamentaria, teniendo que valerse de subterfugios reglamentarios para plantear debates que debieran ser obligados y con obligada comparecencia de Rajoy. Y el principal responsable de esta inoperancia del PSOE es usted. No se ve cómo, con los datos actuales en la mano y su trayectoria desde 2011, alguien pueda vaticinar un triunfo del PSOE en 2015. Lo que se discute es por cuánto perderá y cuál será la distancia con IU, en pleno ascenso. Así que, nos guste o no nos guste, es muy legítimo plantear el problema de la candidatura del PSOE.

    Usted ha dicho en alguna ocasión, como sacrificándose, que si su partido le pide ser el candidato, querrá serlo. Muy bien. Pero no puede ignorar dos aspectos: 1º) es bastante probable que su partido le pida lo que usted quiera que le pida porque, como todos los partidos, tiene una estructura oligárquica y clientelar; quizá menos que otros, pero la tiene. 2º) No es su partido quien lo llevará, en su caso, a La Moncloa sino el electorado y este, obviamente, a juzgar por los barómetros más fiables, no lo quiere a usted.

    Es comprensible que pretenda coronar su larga carrera política con la presidencia. Es humano. Pero debe pensar qué está usted jugándose en el empecinamiento, no solo el fin de aquella (al menos en primer plano; siempre podrá ir de senador o de eurodiputado), sino la definitiva destrucción de un modelo de sociedad, muy insatisfactoria, desde luego, pero infinitamente más justa, libre, solidaria y humana que la que la derecha trae en las alforjas.

    La política es un terreno de decisiones dramáticas y las consideraciones tácticas son secundarias. Si se queda usted lo más probable es que pierda las elecciones porque ofrece un blanco muy fácil para los ataques del PP y, al tiempo, su capacidad de respuesta es muy débil sobre todo por carente de crédito. Pero si se va usted, tampoco está garantizado el éxito ni mucho menos. Un nuevo liderazgo, nuevas propuestas, un perfil claro de oposición, incardinación en los nuevos movimientos sociales que articulan el malestar social, diálogo con las demás fuerzas de la izquierda y, a ser posible, presentación de un programa mínimo con el máximo apoyo popular posible: derogación de toda la obra legislativa de la derecha, restablecimiento de los derechos de los distintos sectores ciudadanos y su blindaje constitucional.

    Pues bien, aun así, se puede perder. Todo dependerá del tiempo que haya para articular la nueva forma de acción. A menos tiempo, menos posibilidades. Y esa es una decisión que, al parecer, ha de tomar usted. Y sin referencia a cuestiones tácticas, de esas de elecciones europeas o locales. Tome la decisión, pues las cuestiones tácticas se arreglarán por sí solas. Lo esencial es dar tiempo suficiente a quien haya de liderar su partido en unas elecciones que determinarán nuestras vidas para muchos años por venir.

    Piénselo. Escuche a todo el mundo. No solo a los de su partido.

  • Buen artículo de Rafael Cid.

    Y, según yo lo veo y entiendo, creo que la antítesis que expone José Luis en su comentario es crucial y vital.

    Tras escuchar en RÀDIO KLARA hoy (lunes 11-XI-2013) a Rafael Cid sus análisis sobre el Conferencia o Propaganda del PSOE este pasado fin de semana, quería comentar tanto su artículo como su intervención radiofónica de hoy.

    Creo que Rafael Cid podría y habría de ser más, mucho más, explícito en sus denuncias, condenas, arremetidas, etc. CONTRA ESTE VIGENTE SISTEMA CAPITALISTA-TERRORISTA-USURPADOR-GENOCIDA. La inmensa mayoría de la socieadad (es decir, de las personas, porque hay que personalizar, mirar al hombre, mirar y observar a la persona) NO TIENE, NI DE LEJÍSIMOS, LA MÍNIMA NECESARIA CONCIENCIACIÓN Y CLARIDAD DE QUÉ CLASE DE SISTEMA LA ESTÁ DESTROZANDO, ESCLAVIZANDO, ASESINANDO COMO SER HUMANO, ETC., ETC., ETC.

    NO BASTA CON DECIR, CASI DE PASADA, COMO CASI UNA NOTA A PIE DE PÁGINA, QUE ESTE SISTEMA ES LO QUE ACABO DE EXPLICAR. NO.

    REPITO: HAY QUE REPETIR Y TRANSMITIR, SI HACE FALTA A GRITOS, QUÉ ES ESTE SISTEMA, EN QUÉ CONSISTE ESTE SISTEMA, CÓMO PRACTICA SU TERRORISMO, SU GENOCIDIO, ETC.

    A MÍ, Y CREO QUE A LA INMENSA MAYORÍA, NOS IMPORTA MENOS QUE UNA MIERDA QUE EL SR. RUBALCABA TAL O QUE EL SR. RAJOY CUAL O QUE EL SR. CAYO LARA LO OTRO O QUE SI SON MENTIROSOS, TRAIDORES, IMPOSTORES, CARECEN DE CREDIBILIDAD, ETC. TODOS ELLOS SON SIMPLES MARIONETAS, SIMPLES ESTÓMAGOS AGRADECIDOS Y SIMPLES COLABORADORES NECESARIOS DEL VIGENTE SISTEMA. ESTÁN A LAS ÓRDENES DEL SISTEMA.

    Y, para acabar dando un poco la razón a José Luis en su comentario, le diré que, efectivamente, las personas prefieren IR A COMER A CÁRITAS O A ALGÚN BANCO DE ALIMENTOS (esto es lo que ofrece la falsa izquierda) que OPTAR POR RENUNCIAR A ESA SOPA PARA VAGABUNDOS.

    Pero, José Luis, tengo que decirte que es casi una ensoñación (o sin casi) sostener que si el PSOE llega al Gobierno vaya a practicar UNA DEROGACIÓN DE TODOS ESTOS CRÍMENES QUE HAN IDO SALIENDO LOS ÚLTIMOS TIEMPOS EN FORMAS DE LEYES, DECRETOS Y OTRAS BASURAS ANTIHUMANAS.

    SALUD.

  • hola buenps dias sobre el asusto a tratar sobe derotar al soe me parece segun mi opinión no muy acertado por una razon muy simple por que la derecha pensaria que huy no lo han puesto en bandeja d e plata cuando alla elecciones volvemos a arrasar , yo abogarIA grupo de izquierdas tipo como ha hecho el señor Gaspar villamazares que ha unido partidos como izquierda unida y la izquierda plural pero conjuntamente estaria izquierda unida, izquierda plural , los partidos republicanos, si lo desea tambien lso grupos anarcosindicalistas o anarquistas como la cgt y de otros tipos vinculados a esa formacion se que va a ser muy dificil que los partidos libertario se integrase en esa formacion seria algo asi una contra de los dos partidos mayoritarios en especial la derecha y sus aliados las ultras derechas del pais, eso incluiria a us mas allegados aliados de ellos la siempre fanatica secta del mundo europeo desde hace siglos la iglesia o iglesias europeas y en especial las españolas, eso inlcuirian las congregaciones de sectarias religiosas de monjas, por cierto eso incluiria tambien a las distintas o mejor dicho a los distintos grupos como el 15 m el pah, y un largo ect de los que se manifiestan en contra de este gobierno dictatorial democratico falso y corrupto bueno un saludo y salud para todos y todas libertarios y libertarias y de izquierda en general .

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