Juan Lliso
Desde que se inició la crisis, propiciada y continuada por los representantes de una concreta ideología neoliberal (y por todos aquellos que, influenciados y arrastrados por estos ejemplos, no hemos sabido encauzar debidamente nuestras pasiones), no ha habido atisbo alguno de arrepentimiento por ninguno de los representantes políticos, sociales o ecomicos. Ello provoca que estemos asistiendo a todo un proceso de desintegración de aquellos «valores» que se han querido identificar con Occidente, pero que en realidad, sólo sean más bien el reflejo de un determinado capitalismo financiero, y no de aquella sociedad. Porque no se trata de negar la completa autonomía del individuo y de su voluntad, sino de negar aquella autonomía (depredación) tal y como ha sido configurada por esta interpretación tan «sui generis» del capitalismo, que ha creído ver justificada la imposición de sus ideas (incluso por la fuerza), desde la caída del comunismo soviético a la que asistimos en el ocaso del siglo anterior.
Pero esta ideología que interpreta al capitalismo como una ciencia perfecta, y ajena por tanto, a toda consideración acerca de la rectitud personal de quien extrae y aplica aquellas reglas económicas, huele también a cadáver, aunque sus representantes traten por todos los medios de hacernos creer a la sociedad que ese olor a rancio que empieza a impregnarlo todo, no proviene de sus teorías, sino de una sociedad sin moral y sin valores;
¿Pero.. y si tuvieran en esto razón? ¿No estaríamos asistiendo aun así a la caída de una sociedad Occidental propiciada y sostenida, o mal defendida, por aquellos valores neoliberales? ¿Qué individuo opta por la amoralidad desintegradora si encuentra valores y ejemplos donde sustentarse? ¿Dónde están esos ejemplos? ¿Alguien los ve por algún lado? Todo lo contrario, asombrosamente, esta falta de responsabilidad ha sembrado todas nuestras instituciones, esforzadas todas ellas por encubrirse cínicamente las unas a las otras. Por poner un ejemplo, entre otros muchos, ¿habéis observado como se retiran con honores y jubilaciones millonarias aquellos que dicen no ser responsables de la banca rota financiera y cómo son encubiertos por sus adláteres? Aquí nadie da la cara y nadie tiene la culpa, no hay responsables de nada: todas estas calamidades han venido, dicen, o porque «los del sur»
somos unos vagos, o porque los trabajadores más sufridos «hemos vivido por encima de nuestras posiblidades», ¡y se quedan tan anchos! Pero, ¿sabéis cuál es la realidad de lo que está pasando? Algo tan viejo como la historia de Caín y Abel. Tan sencillo como que las medidas de restricción económica y de presión fiscal que estamos sufriendo los más débiles de la sociedad, sólo mantienen un único objetivo: asesinar a la mitad de la población para que la otra mitad se salve. Esta es la solución a la que han llegado aquellas «eminencias intelectuales» con todos sus doctorados. Pero claro, ellos no te lo cuentan así, sino que, adornando sus palabras, tratan de esconder el verdadero fondo de la reforma neoliberal que los distintos Estados estan llevando a cabo. Y así, cuando ellos hablan de «salvar a la sociedad» o hablan de la «solidaridad europea», en realidad sólo hablan de «salvar a los suyos», con la «solidaridad» de los demás.
Pero mirad: «Nada hay que pueda ocultarse para siempre o que no llegue a ser manifiesto», y según este dicho, el asesino caerá por su propia acechanza: asesinado. Esto no es una predicción, es una consecuencia de la experiencia y del saber que nos ha sido transmitido por nuestras pasadas generaciones.
Asistimos pues a la desintegración paulatina de aquellos valores, que avalados por la especulación bursátil, se desmoronan como un castillo de naipes mientras la ideología que los soistiene se dirige inexorable hacia su propio hundimiento. Y aunque tratan con mentiras y engaños de dar la apariencia de victoria a una tesis ya sin vida, se esfuerzan por dar una apariencia de normalidad y presentarnos determinadas noticias como una forma (sesgada y partidista) de fundamentar la base científico-doctrinal en la que se apoya aquella ideología. Esta base científica en la que pretenden justificar su actitud intransigente y de fuerza bruta estriba en la unificación de las 4 fuerzas fundamentales halladas en la naturaleza.
Y aclaro, antes que nada, que no critico en este escrito el descubrimiento del Bosón, o la unificación de las 4 fuerzas fundamentales, sino la interpretación que un concreto sector cientificista pretende dar al descubrimiento de aquel Bosón y a la forma y manera en que pretenden unificar aquellas 4 fuerzas fundamentales. Aclarado esto, os pido a partir de aquí que no os dejéis deslumbrar por su charlatanería tortuosa porque no hay nada complicado de entender si se tiene la predisposición de ánimo adecuada. No os dejéis engañar con sus afiladas y enrevesadas explicaciones que pretenden dar a determinados acontecimientos científicos, con el único objetivo, de anular vuestro pensamiento y capacidad crítica para evitar vuestra participación en un hecho fundamental, es decir, acerca de cuál deba ser el camino que ha de seguir nuestra sociedad. Pretenden excluirnos de este actual debate porque quieren ser sólo ellos quienes respondan a esta inevitable como trascendente cuestión. No os dejéis tapar la boca con sus devaneos revestidos de intelectualidad. Porque quieren hacernos creer que el entendimiento de determinadas cuestiones está sólo reservado a unos pocos ¡Por eso hay que plantarles cara ya! Y ponerse frente a ellos para decirles de manera pública y manifiesta ¡de aquí ya no pasáis!
Porque de aquí, no van a pasar.
Pues bien, el día 4 de este mes, desde el colisionador de partículas se anunció (con una probabilidad, dicen del 99,994%) haber roto, dividido o desintegrado el antepenúltimo pedacito de materia más pequeño conocido, en otro pedacito todavía más pequeño: el famoso Bosón. El engaño está en lo siguiente: sólo por la desintegreación completa de la materia en pura energía podría justificarse la unificación de las 4 fuerzas fundamentales de manera objetiva, veraz, real y científica; de esta manera, mediante aquella falsa unificación, ellos pretenden justificar un modelo único de democracia, es decir, de democracia neoliberal o cientificista, que pueda exigirse al resto del mundo.
Sin embargo, ello se haya fuera de las posiblidades de la ciencia humana tal y como esta ideología la ha concebido, es decir, como una ciencia independiente del espíritu y el ánimo humano de quien la aplica. Es por ello que han tenido que crear, a partir del Bosón, una teoría tan absurda como indemostrable, para crear artificiosmente una explicación tan irreal de la unidad fundamental de las 4 fuerzas naturales, como intangible o desconectada de la realidad. Y esta explicación está basada en universos que llevan a otros universos y en dimensiones que llevan a nuevas dimensiones. Cuánta estupidez del mal llamado ingenio humano se está poniendo en evidencia en estos tiempos que corren. Porque no hay Verdad que no brille por su sencillez, pues la dificultad no está en comprender la Verdad, sino en asumirla. Que nadie os engañe.
En resúmen: esta teoría de cuerdas es, y pretende, exáctamente lo mismo que aquellas entelequias financiero-especulativas que «crearon» para «crear riqueza y prosperidad» y que sólo eran capaces de «entender» unos pocos universitarios, es decir, volver a crear una falsa apariencia tan IRREAL como destinada a producir miseria, caos y confusión, y es que, toda esa prosperidad de la que se jactaban nunca existió sino que, como se ha puesto en evidencia, sólo era una manera más de disfrazar un apetito voraz por despojar a los más débiles de la sociedad. Y ahora vuelven a pretender justificar sus criminales intenciones, con una teoría científica tan especulativa e irreal como las «sub prime» estadounidenses o las «preferentes» de la banca española. Que sí, de acuerdo, reconozco que pareció, durante un corto período de tiempo, que descubrían un universo nuevo «lleno de infinitas posiblidades y dimensiones» que se desplegaban como «katiuskas» unas dentro de las otras.
Pero nada más lejos de la realidad, porque esta redomada insistencia en falsear la realidad con especulaciones intangibles va a suponer su ruina: no ha habido en la naturaleza ninguna enconada persistencia en la dirección equivocada que no haya sido corregida por la misma naturaleza.
Y todo esto ¿para qué lo hacen? Os lo diré una vez más: para justificar sus guerras y sus despojos; para justificar su absurda imposición de un modelo de democracia neoliberal al resto del mundo. Y lo que más miedo les da: justificar el ataque al estado democrático de base teocrática, y no científica, que está tratando de desarrollar Irán. O justificar su enconado desprecio a movimientos como el 15M que representan también un nuevo modelo democrático donde la autonomía no está ya en el modelo económico, sino en el mismo individuo.
Para eso crearon aquellas entelequias financieras, y para eso han creado esta absurda teoría tan indemostrable como irreal: para justificar «objetivamente» sus guerras y su codicia. No os dejéis engañar, sólo existe una manera de unificar las 4 fuerzas fundamentales de manera objetiva, real y no especulativa: desintegrando la materia en pura energía. Todo lo que exceda de ahí es mentira y engaño redomado.










































Un Comentario