{"id":8924,"date":"2023-09-02T02:13:31","date_gmt":"2023-09-02T00:13:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=8924"},"modified":"2023-09-02T02:13:31","modified_gmt":"2023-09-02T00:13:31","slug":"houston-tenemos-un-problema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/houston-tenemos-un-problema\/","title":{"rendered":"Houston, tenemos un problema"},"content":{"rendered":"<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>&lt;&lt;La vida es breve, la ocasi\u00f3n fugaz, el intento arriesgado y la vida dif\u00edcil&gt;&gt;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>(Aforismo hipocr\u00e1tico)<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_418\" aria-describedby=\"caption-attachment-418\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-418\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-418\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su interminable cabalgada, el capitalismo ha asimilado crisis, percances y descalabros sin desfallecer en el intento (lo que no le mata le hace m\u00e1s fuerte). Ese esp\u00edritu de <em>&lt;&lt;destrucci\u00f3n creadora&gt;&gt;<\/em> (Schumpeter, Historia del an\u00e1lisis econ\u00f3mico) que le identifica se lleva cobrados dos cataclismo sociales en los \u00faltimos siglos. El primero en el XX, inscrito en el memorial con la r\u00fabrica <em>&lt;&lt;crac del 29&gt;&gt;<\/em>, fue provocado por la simbiosis parasitaria entre banca e industria durante el despliegue de la econom\u00eda de mercado desde su santuario estadounidense. Y sus r\u00e9plicas al otro lado del atl\u00e1ntico, donde las insoportables cotas de paro e inflaci\u00f3n sembraban la desesperaci\u00f3n en amplias capas de trabajadores, abonaron el terreno para la irrupci\u00f3n de fuerzas totalitarias y disruptivas. Bajo el se\u00f1uelo del pleno empleo que permit\u00eda un modelo productivo entregado a la industria de guerra y el restablecimiento de la seguridad ciudadana enarbolada por un autoritarismo estatal-policial, se abrieron paso el nazismo hitleriano (nacionalsocialismo) y el fascismo mussoliniano (nacionalpopulismo). Con ello, experimentos democr\u00e1ticos como la Rep\u00fablica de Weimar, capotaron en su intento de fidelizar a un proletariado que rumiaba entre el combinado nazifascista y la futura distop\u00eda comunista de la a\u00fan ilusionadora Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Enemigos \u00edntimos que juntar\u00edan sus destinos en 1939 para desencadenar la Segunda Guerra Mundial, en una sangrienta alianza militar que durar\u00eda dos largos y cruentos a\u00f1os, periodo durante el cual el t\u00e1ndem can\u00edbal Hitler y Stalin se reparti\u00f3 media Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concluida la contienda y desatada la Guerra Fr\u00eda entre los dos bloques antag\u00f3nicos, y excepci\u00f3n hecha de las crisis del suministro del petr\u00f3leo de 1973 y 1979, el capitalismo emprendi\u00f3 una larga marcha que culmin\u00f3 en una m\u00faltiple mutaci\u00f3n a comienzos del siglo XXI. La debacle financiera global de 2008, de nuevo con el amigo norteamericano como instigador; el zarpazo de la pandemia del Covid 19 en 2020, cuando a\u00fan supuraban las heridas del austericidio impuesto a las econom\u00edas del continente; la invasi\u00f3n de Ucrania por la Rusia de Putin; la espada de Damocles del inapelable cambio clim\u00e1tico sobre el sistema productivo convencional; y la irrupci\u00f3n depredadora de empleo que supon\u00edan las nuevas tecnolog\u00edas y la inteligencia artificial, provocaron que casi en el centenario del primer tsunami de nuevo las democracias fueran censuradas por amplias capas de poblaci\u00f3n que se consideraban las grandes damnificadas del sistema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trataba de una reedici\u00f3n del relato nazifascista cl\u00e1sico, pero los populismos a diestra y siniestra volv\u00edan a arengar sobre el yunque de la intolerancia y la discriminaci\u00f3n frente a lo nuevo, lo viejo y lo diferente. Porque si bien la historia ni se detiene ni tropieza, no es menos cabal que <em>&lt;&lt;la tradici\u00f3n de la generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos&gt;&gt;<\/em> (Carlos Marx, La guerra civil en Francia). Lo notorio a fin de cuentas es que la extrema derecha est\u00e1 cada vez m\u00e1s presente en la mayor\u00eda de los pa\u00edses europeos, ya sea a nivel de gobiernos (Italia, Hungr\u00eda, Finlandia) o de sus parlamentos (Francia, Espa\u00f1a, Portugal, Grecia, Eslovaquia, Suecia, Alemania), presionando desde las instituciones para achicar derechos que afectan al feminismo, la ecolog\u00eda, la migraci\u00f3n, tanto en el plano nacional como en el marco de la Uni\u00f3n Europea (UE). Incluso formaciones que nominalmente no se reconocen en el contexto ideol\u00f3gico ultra les disputan algunas de sus propuestas m\u00e1s mendaces. Mientras Gran Breta\u00f1a plantea confinar a los inmigrantes irregulares en una macroprisi\u00f3n-flotante fondeada en el Canal de la Mancha, en Dinamarca debaten externalizar el problema en c\u00e1rceles de K\u00f3sovo, previo pago de 21 millones de euros anuales a los carceleros subcontratados por albergar a 300 extracomunitarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dada la magnitud del proceso y la variedad de los proyectos involucionistas en liza, resultar\u00eda un reduccionismo absurdo adjudicar a una sola causa el auge de las formaciones de extrema derecha populista. Tampoco hay que analizar lo que sucede en Europa como reflejo mec\u00e1nico de lo ocurrido en Estados Unidos con el discurso impostado de Donald Trump contra los poderes facticos (corporaciones, medios de comunicaci\u00f3n, etc.) en nombre de la Am\u00e9rica profunda. Hay una confluencia de motivos que van desde la frustraci\u00f3n de los habituales votantes de izquierda con la socialdemocracia; los devastadores efectos sustitutivos sobre el trabajo humano por efecto de la brusca aplicaci\u00f3n de herramientas cibern\u00e9ticas; la creciente desigualdad entre clases sociales y territorios tras el estrangulamiento de los recursos del Estado de Bienestar; la creciente brecha abierta entre el mundo rural y el urbano en cuanto a cantidad y calidad de equipamientos y servicios; la percepci\u00f3n de menosprecio existente en sectores extractivos al creerse preteridos en los programas de la nueva pol\u00edtica (agricultores y gente del mar por las regulaciones dictadas desde Bruselas y la prevalencia de acciones a favor de la agenda verde de los gobiernos que conllevan un impacto para su h\u00e1bitat); la falta de perspectivas para la juventud como v\u00edctima propiciatoria de la ruleta rusa del desempleo estructural y la precariedad laboral; y la circunstancia de que muchos trabajadores-contribuyentes compitan en la asignaci\u00f3n de prestaciones sanitarias, educacionales o en subvenciones p\u00fablicas con los extranacionales acogidos. En suma, asistimos a una devaluaci\u00f3n de las bases de la democracia liberal realmente existente debido al envite de una democracia emocional y gesticulante de signo iliberal, que no cabe minusvalorar con el recurrente argumento de que se intenta dar soluciones simples a problemas complejos (aunque ciertamente un hombre es un voto y una boina tambi\u00e9n lo es)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese coctel explosivo se empez\u00f3 a incubar con las revueltas populares en el mundo \u00e1rabe que provocaron el derrocamiento de los reg\u00edmenes de Ben Ali en T\u00fanez y Hosni Mubarak en Egipto, dos miembros significados de la Internacional Socialista que hoy preside Pedro S\u00e1nchez. Ambos acontecimientos actuaron de revulsivo para otros levantamientos de la sociedad civil en pa\u00edses europeos, destacando las protestas que llevaron al poder a la coalici\u00f3n de izquierdas Syriza en Grecia y al surgimiento del 15M en Espa\u00f1a a lo largo del 2011. No obstante, las esperanzas puestas en la capacidad rupturista de las mismas se vieron frustradas con la sangrienta represi\u00f3n desatada en El Cairo por el ej\u00e9rcito ante la pasividad de las potencias occidentales y, en similar medida por la claudicante negativa de Tsipras a aceptar el veredicto del refer\u00e9ndum que el mismo hab\u00eda convocado para repudiar las leoninas condiciones impuestas por la Uni\u00f3n Europea (UE) en el rescate a la agonizante econom\u00eda hel\u00e9nica. Es precisamente a partir de ese impasse cuando la extrema derecha comienza a tomar posiciones de rango entre las masas desafectas vapuleadas por la crisis financiera en las democracias continentales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no existe una unidad de destino en el conglomerado ultranacionalista. Salvo en el apoyo m\u00e1s o menos disimulado a la embestida del Kremlin contra Ucrania (aqu\u00ed en coincidencia con sus ant\u00edpodas de extrema izquierda) y en haber atemperado su euroescepticismo inicial, en general todas esas formaciones mantienen un perfil propio de adaptaci\u00f3n a su respectivo medio electoral. No representa lo mismo el abandono de la solidaridad n\u00f3rdica de puertas abiertas a vulnerables y transterrados (con el apoyo parlamentario al ejecutivo de los extremistas Dem\u00f3cratas de Suecia desde octubre de 2022 o la entrada del Partido de los Finlandeses en su gobierno en junio de 2023); que la escalada hacia el poder del partido de Marine Le Pen Agrupaci\u00f3n Nacional (AN) en Francia (89 esca\u00f1os y pisando el terreno a Macron en las \u00faltimas presidenciales); los progresos de los neonazis de Alternativa para Alemana en el pa\u00eds germano o el encumbramiento de Georgia Meloni con Hermanos de Italia el a\u00f1o pasado a la cabeza de la tercera econom\u00eda de la UE. Circunstancias todas ellas que testimonian el fracaso de los publicitados <em>&lt;&lt;cordones sanitarios&gt;&gt;<\/em> aplicados para revertir el avance de la extrema derecha. Voluntariosas declamaciones m\u00e1s atentas a la rentabilidad propagand\u00edstica del <em>&lt;&lt;no pasar\u00e1n&gt;&gt;<\/em> que a resolver las graves carencias de fondo y forma que estaban adoquinando el auge ultra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son distintos pero no distantes. Los de Le Pen han sustentado su crecimiento sobre las bases obreras que en su d\u00eda segu\u00edan al Partido Comunista Franc\u00e9s (PCF) y como mal menor suscrib\u00edan el voto \u00fatil del Partido Socialista Franc\u00e9s (en las pasadas presidenciales el 64% de las adhesiones de AN proced\u00edan de trabajadores y parados). Alternativa para Alemania tiene su baluarte y principal cantera en los excomunistas de la antigua Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana (RDA) que se vieron discriminados tras la reunificaci\u00f3n respecto a los ciudadanos del oeste. Los seguidores de Meloni, igual que con Le Pen, se nutren en parte del trasvase tr\u00e1nsfuga de afiliados del que fuera poderoso Partido Comunista Italiano (PCI), repunte adobado con una estrategia de dinamizaci\u00f3n cultural que tiene en el concepto gramsciano de hegemon\u00eda su baza secreta (Viktor Orb\u00e1n hizo su tesis doctoral sobre este te\u00f3rico comunista). El pragmatismo ideol\u00f3gico no es una anomal\u00eda en el vadem\u00e9cum pol\u00edtico de la extrema derecha. El primer Podemos, por ejemplo, se serv\u00eda de la teor\u00eda del <em>&lt;&lt;significante vac\u00edo&gt;&gt;<\/em> del marxista argentino Ernesto Laclau, quien a su vez beb\u00eda en las fuentes del filonazi Carl Schmitt y su catalogaci\u00f3n del adversario pol\u00edtico como enemigo a exterminar. Era lo que su l\u00edder Pablo Iglesias denominaba <em>&lt;&lt;cabalgar las contradicciones&gt;&gt;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, el campe\u00f3n del sincretismo es Vox (33 esca\u00f1os tras el batacazo del 23-J), el grupo que junto al Chega portugu\u00e9s (12 esca\u00f1os) identifica a la extrema derecha en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Pero los de Santiago Abascal son un caso aparte, sin casi parag\u00f3n entre sus colegas de la galaxia ultra. En su seno conviven reaccionarios al pie de la letra, conservadores, carlistas, cat\u00f3licos preconciliares, ex falangistas, neoliberales y hasta escol\u00e1sticos del mesianismo marxista. Todos ellos comprometidos con la recentralizaci\u00f3n del Estado restando competencias a las autonom\u00edas por aquello de la igualdad de todos los espa\u00f1oles convertida en anacr\u00f3nica letan\u00eda. Surgido al parlamentarismo en las elecciones andaluzas de 2018, Abascal es un disc\u00edpulo del pensador riojano Gustavo Bueno, marxista heterodoxo que algunos c\u00edrculos consideran el fil\u00f3sofo espa\u00f1ol m\u00e1s importante del siglo XX. El l\u00edder de Vox y Bueno, miembros destacados de la Fundaci\u00f3n para la Defensa de la Naci\u00f3n Espa\u00f1ola, comparten la visi\u00f3n de que los <em>&lt;&lt;males de la patria&gt;&gt;<\/em> radican en el proceso de desmembraci\u00f3n del Estado (versi\u00f3n posmoderna de aquella Espa\u00f1a invertebrada denunciada por Ortega y Gasset). La parad\u00f3jica comuni\u00f3n intelectual entre el pol\u00edtico ultramontano y el fil\u00f3sofo materialista (autores a cuatro manos del libro En Defensa de Espa\u00f1a) tiene ra\u00edces biogr\u00e1ficas. Del lado de Abascal por su lucha contra el acoso de ETA en el Pa\u00eds Vasco y del lado de Bueno por sentirse decepcionado por una izquierda que hab\u00eda trocado el internacionalismo proletario por el independentismo soberanista. Esas influencias cruzadas debieron pesar a la hora de designar como candidato para la moci\u00f3n de censura activada por Vox al economista Ram\u00f3n Tamames, antiguo dirigente del Partido Comunista de Espa\u00f1a (PCE) durante la transici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El alma neoliberal de Vox, por el contrario, represent\u00f3 una aut\u00e9ntica bendici\u00f3n para el gobierno de coalici\u00f3n <em>&lt;&lt;social-comunista&gt;&gt;<\/em>. De suyo, fue gracias a la abstenci\u00f3n en bloque de los entonces 52 diputados de Abascal que Pedro S\u00e1nchez logr\u00f3 la exclusiva para gestionar los multimillonarios Fondos de la Uni\u00f3n Europea sin ning\u00fan \u00f3rgano de control independiente por medio, una excepci\u00f3n en el panorama democr\u00e1tico de los veintisiete. Todos los dem\u00e1s grupos parlamentarios votaron en contra, deferencia de los ultras que llev\u00f3 a la entonces vicepresidenta Carmen Calvo a declarar p\u00fablicamente en se\u00f1al de agradecimiento que <em>&lt;&lt;Vox ha demostrado sentido de Estado&gt;&gt;<\/em>. El mismo Vox que desde su aparici\u00f3n hab\u00eda sido tildado por Moncloa y Ferraz como el n\u00facleo duro del <em>&lt;&lt;trifachito&gt;&gt;<\/em>. Astuto espantap\u00e1jaros con el que PSOE y Unidas Podemos urdieron su <em>&lt;&lt;alerta antifascista&gt;&gt;<\/em>, aserto que en realidad entra\u00f1aba a la vez la victimizaci\u00f3n nasciturus de la extrema derecha y su blanqueamiento al equipararla con el Partido Popular (PP) y Ciudadanos (Cs). Ya no hab\u00eda duda: si toda la oposici\u00f3n era infame, los \u00fanicos progresistas estaban en el gobierno. En palabras de la dama de hierro inglesa: no hab\u00eda alternativa. La cuadratura del c\u00edrculo que para s\u00ed quisiera Ram\u00f3n Llull. Con estruendo y algarab\u00eda se levanta un te\u00f3rico cord\u00f3n sanitario, criminalizando al rival al se\u00f1alarle como icono del tridente facha mientras se esgrime un <em>&lt;&lt;no es no&gt;&gt;<\/em> que hace imposible levantar tal barrera. Porque para cerrar el paso a la ultraderecha all\u00ed donde constituya una amenaza real se precisa, s\u00ed o s\u00ed, el acuerdo de los partidos mayoritarios. Lo que hizo Feijoo en los ayuntamientos de Barcelona y Vitoria, apoyando la candidatura socialista contra los independentistas de Junts per CAT y Bildu, y no correspondi\u00f3 S\u00e1nchez favoreciendo al PP como partido m\u00e1s votado el 28-M y el 23-J para marginar a los terraplanistas de Vox que <em>&lt;&lt;pretenden meternos en un tenebroso t\u00fanel del tiempo&gt;&gt;<\/em> (siguiendo el ejemplo de Revilla en Cantabria, que respald\u00f3 al PP para dejar fuera a Vox). Alimentar al monstruo para convertirse en el exorcista. Tampoco la extrema izquierda de Jean-Luc M\u00e9lenchon su sum\u00f3 al consenso general para cortar las alas a Le Pen en la segunda vuelta de las presidenciales. \u00bfCu\u00e1nto peor, mejor? Desde luego hay un m\u00e9todo en su locura. La misma izquierda que hoy abandera orgullosa un negacionismo pactista fue la que en 2011, con el gobierno de Jos\u00e9 Luis Rodr\u00edguez Zapatero, promovi\u00f3 un acuerdo expr\u00e9s con la derecha de Mariano Rajoy para reformar el art\u00edculo 135 de la Constituci\u00f3n. En la pr\u00e1ctica, un cord\u00f3n sanitario contra el pueblo soberano destinado a priorizar el pago de la deuda sobre cualquier otra contingencia social. Por supuesto, con el voto a favor sin restricciones del entonces diputado socialista Pedro S\u00e1nchez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegados al desenlace, tenemos un problema: S.O.S. Suele decirse que cada pueblo posee el gobierno que se merece. Parece l\u00f3gico, en una democracia se elige de abajo-arriba. Los gobiernos nacen de la voluntad popular expresada en las urnas. O al menos de la papeleta que emiten los electores, que no incluye a todo el cuerpo electoral, ni mucho menos a todos los ciudadanos. Y ah\u00ed se rompe el encanto de salida, a partir de ese momento todo se invierte y corrompe, funciona el rodillo arriba-abajo. Por eso al Gobierno tambi\u00e9n se le llama Ejecutivo. Una reversi\u00f3n del esp\u00edritu democr\u00e1tico que se institucionaliza porque conquistado el <em>&lt;&lt;s\u00ed quiero&gt;&gt;<\/em> la mayor\u00eda social implicada se autoexcluye, se llama andana. Delega derechos y deberes (no hay unos sin otros) en la \u00e9lite de los que van a mandar en nuestro nombre. Es como el descargo de conciencia en el confesionario. Se perdonan los pecados y la responsabilidad se transfiere a lo m\u00e1s alto. El tracto as\u00ed perpetrado se convierte en un troquel de dominio pleno, una suerte de cheque en blanco de los representados a los representantes. Como si ya no existiera sociedad civil y toda la vida pol\u00edtica se redujera a lo que sale en el BOE. Especialmente cuando es la izquierda la que llega al poder, entonces subimos un pelda\u00f1o m\u00e1s en la entrega y pasamos al formato de confianza ciega. Son uno de los nuestros, asegura el eslogan. Un recorrido de despersonalizaci\u00f3n, en el que se borra el individuo moral y la \u00e9tica colectiva. Esa es la clave del actual avance de la extrema derecha, el capitalismo de amiguetes, la democracia impostada y otros adefesios, aunque tambi\u00e9n del cepo de intereses y trampantojos a que nos someten partidos, sindicatos afines y malhechores varios. El secreto, pues, est\u00e1 en la masa, ese colectivo informe y narcisista domado para la obediencia debida. La disyuntiva es elegir entre el gregarismo de ver pasar la historia de nuestra vida como espectadores o asumir mentalidad de sociedad activa haciendo nuestra vida protagonista de la historia. Solo la polinizaci\u00f3n libertaria (creando conciencia \u00e9tica, equitativa, aut\u00f3noma, sostenible, inclusiva, participativa y solidaria) puede expandir un ecosistema dispuesto a refutar la deshumanizaci\u00f3n rampante.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>(Nota. Este art\u00edculo se ha publicado en el n\u00famero de septiembre de Rojo y Negro)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid &lt;&lt;La vida es breve, la ocasi\u00f3n fugaz, el intento arriesgado y la vida dif\u00edcil&gt;&gt; (Aforismo hipocr\u00e1tico) En su interminable cabalgada, el capitalismo ha asimilado crisis, percances y descalabros sin desfallecer en el intento (lo que no le mata le hace m\u00e1s fuerte). 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