{"id":8850,"date":"2023-06-01T01:09:28","date_gmt":"2023-05-31T23:09:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=8850"},"modified":"2023-06-01T01:09:28","modified_gmt":"2023-05-31T23:09:28","slug":"lo-publico-hoy-es-lo-gubernamental-con-cita-previa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/lo-publico-hoy-es-lo-gubernamental-con-cita-previa\/","title":{"rendered":"Lo p\u00fablico hoy es lo gubernamental con cita previa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>&lt;&lt;Oye solo a medias el que oye solo a una parte (\u2026) Parentesco obliga&gt;&gt;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>(Esquilo)<\/em><\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_418\" aria-describedby=\"caption-attachment-418\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-418\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-418\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las se\u00f1as de identidad de la democracia liberal, en vigor a trancas y barrancas en buena parte de los pa\u00edses desarrollados, ha sido la percepci\u00f3n de real participaci\u00f3n pol\u00edtica por parte de la ciudadan\u00eda. Supuestamente habr\u00edamos avanzado desde un modelo desp\u00f3tico, basado en la jerarquizaci\u00f3n absoluta del poder (de gobernantes y gobernados, distintos y distantes), a otro menos depredador convenido entre representantes y representados. Sobre este simulacro de vinculaci\u00f3n consensuada bascular\u00eda el marco de actuaci\u00f3n en que se construyen el \u00e1mbito de lo p\u00fablico y el de lo privado. Dos esferas concomitantes, con el sobreentendido de que todo lo esencial, en \u00faltima instancia, queda subordinado al inter\u00e9s general, independientemente de a qui\u00e9n corresponda la titularidad (art\u00edculo 128 de la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola). Un p\u00e1lido reflejo ad calendas graecas del apelativo <em>&lt;&lt;idiota&gt;&gt;<\/em> que en la polis de la antigua Grecia se daba a todo el que \u00fanicamente se ocupaba de lo suyo propio y particular. En la abrasiva postmodernidad en que andamos instalados veinticinco siglos despu\u00e9s, muy al contrario, gana adeptos la controvertida f\u00f3rmula antit\u00e9tica <em>&lt;&lt;lo personal es pol\u00edtico&gt;&gt;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin propiciar lecturas que podr\u00edan anclarse en la teor\u00eda de conjuntos, podemos atisbar que en el sistema capitalista neoliberal global las aguas bajan turbias. A ese encaje de matrioskas superpuestas p\u00fablico-privado hay que a\u00f1adir un actor sobresaliente que, en uso de sus capacidades legales y leg\u00edtimas (democr\u00e1ticas), puede influir en el resultado final: el gobierno, nuestros m\u00e1ximos representantes, una especia de tercer ojo del vaiv\u00e9n p\u00fablico-privado, un ogro filantr\u00f3pico. No se trata solo de que, debido a su extracci\u00f3n social mayoritariamente de las clases m\u00e1s acomodadas e instruidas, se desnivele el fiel de la balanza a favor del sesgo arriba-abajo (ser\u00eda el caso de las famosas puertas giratorias), sino y sobre todo del hecho, apenas asumido, de que el Ejecutivo (el ordeno y mando por designaci\u00f3n) tambi\u00e9n oficia de patronal. La excesiva focalizaci\u00f3n de la contienda pol\u00edtica sobre lo que acontece en el sector privado a veces solapa y menosprecia lo mucho que gestiona el Estado (empresas, empleo, capital, etc.), ente al que normalmente se suele conceder aval de supremac\u00eda moral. Presunci\u00f3n de inocencia como baluarte de lo p\u00fablico en una galaxia donde lo privado suele soportar el estigma de la desconfianza, m\u00e1xime cuando el esquema p\u00fablico de gesti\u00f3n privada est\u00e1 en su apogeo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la pr\u00e1ctica se dan continuamente ejemplos de esa dismetr\u00eda existencial. Por ejemplo, un cl\u00e1sico en el terreno informativo es considerar como medios de comunicaci\u00f3n p\u00fablicos a las distintas televisiones oficiales (estatales y auton\u00f3micas) que compiten con los privadas. Cuando en la realidad de nuestro d\u00eda a d\u00eda como usuarios (la doble condici\u00f3n de espectadores y contribuyentes) es que suelen remar groseramente a favor del gobierno de turno en cada circunscripci\u00f3n. Otro tanto ocurri\u00f3 anta\u00f1o con la Cajas de Ahorro, en principio un sector financiero volcado hac\u00eda lo p\u00fablico-social (no repart\u00edan beneficios y las ganancias serv\u00edan para sufragar la obra social) que se desplom\u00f3 como un castillo de naipes en la crisis del 2008, despu\u00e9s de haber sido abusivamente instrumentalizadas y colonizadas por patronal, partidos y sindicatos mayoritarios. Vasos comunicantes demostrativos de la malignidad de un uso <em>&lt;&lt;okupa&gt;&gt;<\/em> de lo p\u00fablico por el artefacto gubernamental-estatal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, ni se rectifica ni escampa. Todo lo contrario, se reincide en la herida con alevos\u00eda. En las recientes elecciones del 28-M se ha elevado este list\u00f3n hasta l\u00edmites nunca vistos en la ya larga saga de patrimonializaci\u00f3n de lo p\u00fablico en provecho de los inquilinos de La Moncloa. A pesar de que lo que se ventilaba eran unos comicios auton\u00f3micos y municipales, nada ni nadie ha impedido que Pedro S\u00e1nchez desembarcara en los m\u00faltiples m\u00edtines que se prodigaban en todo el territorio nacional para apoyar a los candidatos de su partido. Dicho as\u00ed, no suena raro. Pero la cosa adquiere otra dimensi\u00f3n si advertimos la doblez interesada y fraudulenta de su presencia en esas sesiones de agitprop. Porque la asistencia de S\u00e1nchez era en calidad de secretario general del PSOE y el anunci\u00f3 en esos actos de la graciosa concesi\u00f3n de ayudas p\u00fablicas (con dinero de todos) se efectuaba como presidente de Gobierno (del conjunto de los espa\u00f1oles, no solo de los socialistas). Lo que supone un caso de libro de desviaci\u00f3n de poder y potencial malversaci\u00f3n de caudales p\u00fablicos (ahora penalmente devaluada si no se demuestra que el conseguidor se lo llevado a su bolsillo). A este tr\u00e1gala <em>&lt;&lt;paga t\u00fa, que invito yo&gt;&gt;<\/em> habr\u00eda que a\u00f1adir otras rutinas m\u00e1s ladinas que siguen la pauta de acotaci\u00f3n de lo p\u00fablico a beneficio de inventario: ergo, la contumacia de la cita previa en los servicios sociales (a su manera una especie de <em>&lt;&lt;reservado el derecho de admisi\u00f3n&gt;&gt;<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La l\u00f3gica utilizaci\u00f3n del teletrabajo no presencial por razones sanitarias durante la pandemia no puede convertirse como est\u00e1 sucediendo en una nueva versi\u00f3n del <em>&lt;&lt;vuelva usted ma\u00f1ana&gt;&gt;<\/em> que caracteriz\u00f3 en \u00e9pocas decimon\u00f3nicas a aquella a\u00f1osa Administraci\u00f3n espa\u00f1ola. La contumacia en el error convierte a sus presuntos beneficiarios en mendicantes y deja en barbecho sus derechos de ciudadan\u00eda. Recientemente hemos tenido noticia de que un robot programado para llamar cada media hora al tel\u00e9fono del SEPE (Servicio P\u00fablico de Empleo Estatal), tard\u00f3 18 d\u00edas en ser atendido por una persona f\u00edsica para consultar sobre la percepci\u00f3n del Ingreso M\u00ednimo Vital (IMV). En otro orden de cosas, parece l\u00f3gico sospechar que la extempor\u00e1nea prolongaci\u00f3n de la atenci\u00f3n virtual solapa un proyecto de ahorro presupuestario sobrevenido (tanto en el cap\u00edtulo de contrataci\u00f3n de personal como en el de inversiones) que puede erosionar su prestigio mixtificando el desempe\u00f1o funcional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aqu\u00ed topamos con otra variable del problema que visibiliza la doble vara de medir con que se tarifa lo p\u00fablico respecto a lo privado: la relativa orfandad de los trabajadores del sector p\u00fablico en cuanto a recabar el apoyo social en defensa de sus leg\u00edtimos intereses. Salvo, y por razones obvias, el claro respaldo obtenido por las protestas de los sanitarios, otros colectivos p\u00fablicos a la gre\u00f1a, como los funcionarios de Justicia, los Inspectores de Trabajo, el cuerpo de polic\u00eda y guardiacivil o el de bomberos (cada vez m\u00e1s arrinconado por la acometida de la superfinanciada UME) suelen encontrar poco eco para sus reivindicaciones en la opini\u00f3n p\u00fablica y los sindicatos de la <em>&lt;&lt;paz social&gt;&gt;<\/em>. Un diario pr\u00f3ximo a Ferraz ilustraba ese distanciamiento con un titular que razonaba peyorativamente <em>&lt;&lt;las huelgas salariales agravan el problema de la Justicia&gt;&gt;,<\/em> desliz valorativo infrecuente en el relato laboral de lo privado. La que iba a ser la primera huelga en la historia de la Seguridad Social fue abortada a \u00faltima atendiendo a la promesa de mejoras hecha por el ministro Jos\u00e9 Luis Escriv\u00e1, el titular de la cartera, que proclam\u00f3 en sede parlamentaria que lo de la cita previa era un bulo infame.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanta tolerancia y empat\u00eda con unos (la patronal estatal) y tanta acritud y desapego con otros (la patronal privada) arroja un d\u00e9ficit \u00e9tico con da\u00f1os colaterales para la calidad del sistema democr\u00e1tico. La prueba radica en la pasividad y resignaci\u00f3n con que la sociedad civil acept\u00f3 que desde el poder del Estado central (el Gobierno progresista PSOE-Unidas Podemos) se declararan sendos Estados de Alarma claramente ilegales, como m\u00e1s tarde dictamin\u00f3 el Tribunal Constitucional. Un despotismo de emergencia que llev\u00f3 incluso a cerrar el Congreso de Diputados, sede de la soberan\u00eda popular, lesionando el derecho a la participaci\u00f3n pol\u00edtica ejercida <em>&lt;&lt;libremente o a trav\u00e9s de representantes&gt;&gt;<\/em> que habilita el art\u00edculo 23 de la Constituci\u00f3n. Igualmente, esos desafueros permitieron multar a millones de rebeldes aplicando la <em>&lt;&lt;ley mordaza&gt;&gt;<\/em>, reos de vulnerar las disposiciones que prohib\u00edan el derecho a la libre circulaci\u00f3n de los ciudadanos (lo que result\u00f3 de facto un caso de arresto domiciliario a nivel nacional).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi cuatro millones de trabajadores tienen como patronal al Estado (central, auton\u00f3mica y local). En concreto, seg\u00fan los datos del Instituto Nacional de Estad\u00edstica correspondiente al tercer trimestre de 2002, entre funcionarios de carrera y personal laboral en Espa\u00f1a hab\u00eda 3,5 millones de empleados p\u00fablicos, el 17,07% del n\u00famero total de ocupados. Y a pesar de la leyenda urbana, no es oro todo lo que deslumbra. La temporalidad en el sector en esas fechas alcanzaba el 30,7%, es decir 13,2 puntos m\u00e1s que en el sector privado, lo que ha merecido serios reproches de las autoridades comunitarias. Unos servidores p\u00fablicos profesionales, no burocratizados, bien dotados, libres de influencias pol\u00edticas y que gocen de estima social constituye una garant\u00eda contra la corrupci\u00f3n, cuyo punto de ignici\u00f3n pivota sobre la Alta Administraci\u00f3n (gobiernos, parlamentos, cargos de libre designaci\u00f3n, comisarios pol\u00edticos). En un texto ya cl\u00e1sico, el catedr\u00e1tico de Derecho Administrativo y ex presidente del Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas (CSIC), Alejandro Nieto, apuntaba: <em>&lt;&lt;Porque sin Gobierno y con Administraci\u00f3n -valga el retru\u00e9cano- puede gobernarse de alguna manera y las cosas funcionan; pero sin Administraci\u00f3n no hay gobierno posible, por muy buenas que sean las voluntades y los prop\u00f3sitos de la clase pol\u00edtica&gt;&gt;<\/em> (La organizaci\u00f3n del desgobierno). El mayor esc\u00e1ndalo de malversaci\u00f3n de dinero p\u00fablico desde la transici\u00f3n, el asunto de los ERE de la Junta de Andaluc\u00eda, ha sido el paradigma de la canibalizaci\u00f3n de una Administraci\u00f3n por su Gobierno. Aunque desde las troneras del partido implicado en el monumental desfalco pretendieran endosar la responsabilidad al mensajero afirmando que &lt;&lt;han pagado justos por pecadores&gt;&gt;. Los pajaritos disparando a las escopetas por la arrogancia intelectual del aparato del Estado y sus mandatarios. Llegados al punto en que los hechos no tienen consecuencias si se detenta el poder, el <em>&lt;&lt;derecho&gt;&gt;<\/em> y lo <em>&lt;&lt;social&gt;&gt;<\/em> decaen del combinado Estado, quedando en un simple mecanismo de dominaci\u00f3n masiva y convirtiendo la democracia un simulacro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todo el vadem\u00e9cum ideol\u00f3gico, solo los libertarios consecuentes poseen legitimidad hist\u00f3rica para hacer oposici\u00f3n conjuntamente al capital privado y al capital p\u00fablico, en tanto en cuanto ambos, actuando con vocaci\u00f3n de palimpsesto, pretenden suplantar a la sociedad en su deriva autoritaria y paternalista. El primero haciendo que todo sea mercado y el segundo convirtiendo todo en Estado. Como la<em> &lt;&lt;m\u00e1s alta expresi\u00f3n del orden&gt;&gt;<\/em>, el anarquismo sin adjetivos asimila lo mejor del viejo humanismo que situaba al <em>&lt;&lt;hombre como medida de todas las cosas&gt;&gt;<\/em> y de la nueva democracia del compromiso \u00e9tico <em>&lt;&lt;no m\u00e1s deberes sin derechos ni m\u00e1s derechos sin deberes&gt;&gt;<\/em>. Una de las tragedias del anarquismo actual procede de contentarse con ser otro izquierdismo m\u00e1s. Anclarlo en esa definici\u00f3n reductiva y tr\u00f3pica (la izquierda como ant\u00edpoda de la derecha) supone disminuirlo, rebajarlo, menospreciarlo y a la larga anularlo. En su intertextualidad y contra el sentir imperante, la mala reputaci\u00f3n que arrastra el t\u00e9rmino anarqu\u00eda (no-gobierno) como clich\u00e9 de caos, no representa un h\u00e1ndicap sino su oculta fortaleza. Tambi\u00e9n <em>&lt;&lt;antibi\u00f3tico&gt;&gt;<\/em>, que etimol\u00f3gicamente significa <em>&lt;&lt;anti-vida&gt;&gt;<\/em>, contrario al b\u00edos, es en realidad el remedio m\u00e1s eficaz para combatir los procesos m\u00f3rbidos y los agentes pat\u00f3genos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>(Nota. Este art\u00edculo se ha publicado en el n\u00famero de Junio de Rojo y Negro)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&lt;&lt;Oye solo a medias el que oye solo a una parte (\u2026) Parentesco obliga&gt;&gt; (Esquilo) El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid Una de las se\u00f1as de identidad de la democracia liberal, en vigor a trancas y barrancas en buena parte de los pa\u00edses desarrollados, ha sido la percepci\u00f3n de real participaci\u00f3n pol\u00edtica por parte de la<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6198,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sns_share_botton_hide":"","vkExUnit_sns_title":"","_vk_print_noindex":"","sitemap_hide":"","_veu_custom_css":"","veu_display_promotion_alert":"","vkexunit_cta_each_option":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[13,14],"class_list":["post-8850","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinio","tag-vaiven","tag-rafael-cid"],"veu_head_title_object":{"title":"","add_site_title":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8850","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8850"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8850\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6198"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8850"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8850"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8850"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}