{"id":8682,"date":"2022-07-23T21:49:41","date_gmt":"2022-07-23T19:49:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=8682"},"modified":"2022-07-23T21:49:41","modified_gmt":"2022-07-23T19:49:41","slug":"alabanza-y-critica-del-antimilitarismo-patrio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/alabanza-y-critica-del-antimilitarismo-patrio\/","title":{"rendered":"Alabanza y cr\u00edtica del antimilitarismo patrio"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/mocvalencia.org\/es\/content\/alabanza-y-critica-del-antimilitarismo-patrio\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Carlos P\u00e9rez<\/a><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Antimilitaristes-Moviment d\u2019Objecci\u00f3 de Consci\u00e8ncia (MOC-Val\u00e8ncia)<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/al-margen.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-8686\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/al-margen-212x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"212\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/al-margen-212x300.jpeg 212w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/al-margen.jpeg 595w\" sizes=\"auto, (max-width: 212px) 100vw, 212px\" \/><\/a>Suele suceder que algunas personas, siendo simpatizantes incluso con las acciones y actividades del MOC se planteen si hay alguna ideolog\u00eda clara detr\u00e1s del antimilitarismo\u2026 Como si la noviolencia no fuese en si mismo un posicionamiento pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cierta manera son comprensibles las dudas. Por mucho que alguien se crea que lo se ha dicho y explicado todo con todo detalle acerca del militarismo y el antimilitarismo, la realidad es que nuestros puntos de vista, an\u00e1lisis y problemas urgentes a abordar no han formado parte en general de la agenda del ciclo de movilizaciones que se inaugur\u00f3 con el 15M (a pesar de nuestros esfuerzos)no, m\u00e1s all\u00e1 de la denuncia moral en abstracto del \u201cNo a la guerra\u201d, ni tampoco de las fuerzas pol\u00edticas emergentes que surgieron posteriormente, cuyos l\u00edderes, por creencia o por estrategia, se han movido con decisi\u00f3n entre el apoyo entusiasta a la labor de \u201cnuestras\u201d Fuerzas Armadas y la fabricaci\u00f3n de armamento como soluci\u00f3n a los problemas de empleo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha llegado incluso a calificar de \u201cextempor\u00e1neo\u201d el debate planteado por el antimilitarismo. Vamos, que \u201cno toca\u201d, \u201cno procede\u201d, \u201cno es pertinente\u201d y hay que aparcarlo. Nada nuevo que ver en el panorama de los partidos pol\u00edticos cuando nos ponemos las \u201cgafas\u201d antimilitaristas, y queda intacto, por tanto, si no aumenta, ese \u201cpartido militar\u201d que puebla de manera casi uniforme y absoluta la totalidad del arco parlamentario, esa gran coalici\u00f3n caqui compuesta por todas las formaciones pol\u00edticas que blindan el modelo militar de defensa de cualquier debate y cuestionamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro factor que influye en la escasa presencia p\u00fablica del antimilitarismo es que, en palabras de un compa\u00f1ero insumiso, es una \u201cideolog\u00eda de la pr\u00e1ctica\u201d, que prioriza la capacidad de interpelaci\u00f3n y transformaci\u00f3n de los hechos y las pr\u00e1cticas pol\u00edticas, de la acci\u00f3n, de los cuerpos actuando directamente y sin delegaci\u00f3n (frecuentemente bloqueando y desobedeciendo), y las formas de organizarse, por encima de las palabras y los discursos. No hemos sido precisamente \u201cguerrilleros de la palabra\u201d, como le gustaba llamarnos a los insumisos presos en la c\u00e1rcel militar de Alcal\u00e1 de Henares alg\u00fan otro militar preso tambi\u00e9n, por nuestra afici\u00f3n al debate en las horas de patio&#8230; Esta inclinaci\u00f3n hacia la pr\u00e1ctica sin duda le ha dado al movimiento antimilitarista en sus momentos \u00e1lgidos del pasado una potencia que exced\u00eda con mucho la que cabr\u00eda esperar de su escasa extensi\u00f3n y recursos. Pero ha contenido tambi\u00e9n un vicio, la escasa atenci\u00f3n a la elaboraci\u00f3n intelectual, a la reflexi\u00f3n te\u00f3rica, que creo que anunciaba la actual fase \u201cpost-insumisi\u00f3n\u201d de pr\u00e1ctica desaparici\u00f3n como tal movimiento, salvo honrosas excepciones puntuales y locales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se escapa de esa escasa producci\u00f3n te\u00f3rica los maravillosos e incitadores \u201cObjeci\u00f3n e insumisi\u00f3n: claves ideol\u00f3gicas y sociales\u201d de 1991, \u201cLa insumisi\u00f3n: un singular ciclo hist\u00f3rico de desobediencia civil\u201d, de 1997, revistas como \u201cEn pie de paz\u201d, los art\u00edculos sobre la legitimidad de la desobediencia civil desde un enfoque jur\u00eddico de Jos\u00e9 Antonio Est\u00e9vez Araujo, el collage de textos de \u201cEn leg\u00edtima desobediencia: tres d\u00e9cadas de objeci\u00f3n, insumisi\u00f3n y antimilitarismo\u201d, y el libro de Jos\u00e9 Antonio P\u00e9rez \u201cManual pr\u00e1ctico de desobediencia civil\u201d, que si bien fue escrito desde el exterior del MOC, contiene una profunda reflexi\u00f3n sobre la perspectiva hist\u00f3rica de la desobediencia civil y labor del MOC en los a\u00f1os de explosi\u00f3n de la insumisi\u00f3n, y sirvi\u00f3 para que algunos, como un servidor, descubriera y decidiera sumergirse en cuerpo y alma en estas luchas. M\u00e1s recientemente podr\u00edamos se\u00f1alar los trabajos de investigaci\u00f3n hist\u00f3rica Jes\u00fas Casta\u00f1ar P\u00e9rez sobre los mecanismos de la acci\u00f3n colectiva noviolenta, como por ejemplo \u201cHistoria de la revoluci\u00f3n noviolenta\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en general, el antimilitarismo no ha sido capaz de producir nada parecido a un \u201ccorpus\u201d te\u00f3rico que contenga sus perspectivas, sus an\u00e1lisis sobre el fen\u00f3meno del militarismo y sus herramientas para \u201cdesarmarlo\u201d, dejando as\u00ed a la libre interpretaci\u00f3n del receptor estas cuestiones, que acaban quedando reducidas popularmente al \u00e1mbito de lo puramente militar y armament\u00edstico. No sin cierta raz\u00f3n y como su propio nombre indica, el antimilitarismo se ha focalizado en una labor de oposici\u00f3n, denuncia, bloqueo e interpelaci\u00f3n, sin capacidad para producir y comunicar alternativas, pero al menos restringiendo al m\u00e1ximo el espacio de \u201clo posible\u201d para las respuestas que pod\u00eda dar el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso veinte a\u00f1os despu\u00e9s de treinta a\u00f1os de objeci\u00f3n e insumisi\u00f3n antimilitaristas es casi imposible la vuelta de la \u201cmili\u201d como el servicio militar obligatorio que fue, a pesar de los cantos de sirena que se escuchan peri\u00f3dicamente, aunque por desgracia el reclutamiento voluntario ha conseguido estabilizarse gracias a la \u201cconscripci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d derivada de la precarizaci\u00f3n continua de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ej\u00e9rcito dif\u00edcilmente puede obtener apoyo social y legitimidad de las funciones centrales que le son propias, de las acciones armadas y de combate, pero en cambio tenemos las \u201cmisiones de paz\u201d, de estabilizaci\u00f3n o \u201chumanitarias\u201d y a la Unidad Militar de Emergencias constantemente en los medios de comunicaci\u00f3n apagando fuego y rescatando afectados por inundaciones, desplazando y militarizando las funciones que le son propias a los cuerpos de bomberos y protecci\u00f3n civil. No ser\u00eda este un mal camino para la desaparici\u00f3n de los ej\u00e9rcitos que preconizan las voces antimilitaristas: la reconversi\u00f3n total de las fuerzas armadas en cuerpos puramente de protecci\u00f3n civil y de actuaci\u00f3n ante cat\u00e1strofes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, extra\u00f1a menos que lo que hoy goce de mayor visibilidad, sea, por un lado, el llamado \u201cno a la guerra\u201d sin m\u00e1s aditamento, una suerte de pacifismo antibelicista superficial que no va m\u00e1s all\u00e1 de la mera denuncia moral y abstracta de la guerra sin advertir de sus causas y preparativos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y culturales, y por otro lado, un extra\u00f1o y miope \u201cpacifismo selectivo\u201d, \u201cantiimperialista\u201d, que solamente se activa cuando la guerra y el militarismo lo ejecuta EEUU y sus aliados, la OTAN, \u201coccidente\u201d, y duerme el sue\u00f1o de los justos o acude al conspiracionismo para responsabilizar siempre a los actores anteriores cuando la guerra la promueven Estados o actores supuestamente enfrentados al imperio estadounidense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed se explica el silencio dominante de gran parte de la llamada izquierda y del pacifismo y el antimilitarismo ante la represi\u00f3n atroz y la masacre de poblaci\u00f3n civil sostenida durante a\u00f1os cometida por el gobierno sirio y sus aliados ruso e iran\u00ed en la guerra de Siria, o actualmente ante la invasi\u00f3n rusa de Ucrania y los cr\u00edmenes de guerra sin cuento que all\u00ed se cometen diariamente. Sus an\u00e1lisis geopol\u00edticos de garraf\u00f3n ignoran los hechos y la situaci\u00f3n concreta de cada conflicto, se centran siempre en las din\u00e1micas entre Estados, y olvidan la voz y la capacidad de agencia de las sociedades, de la \u201cpoblaci\u00f3n civil\u201d, las clases sociales, no van m\u00e1s all\u00e1 del mero campismo, de aquello de \u201cel enemigo de mi enemigo es mi amigo\u201d, o \u201clo de aqu\u00ed siempre es peor\u201d, aunque en Siria hayan muerto centenares de miles de personas en diez a\u00f1os de guerra y Ucrania se est\u00e9 convirtiendo en 100 d\u00edas en un museo del horror similar. Certeramente y con dosis industriales de vitriolo, la autora brit\u00e1nica-siria Leila al-Shami defin\u00ed\u00f3 estas posturas como \u201cel antiimperialismo de los idiotas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Igual que durante la carnicer\u00eda perpetrada por Assad y sus aliados no vimos m\u00e1s movilizaciones amplias en Europa o EEUU que cuando Obama amenaz\u00f3 con intervenir en 2013 contra el gobierno sirio por la masacre con armas qu\u00edmicas de Ghuta, o con el lanzamiento de misiles de Trump contra una base militar siria en represalia por otro ataque qu\u00edmico, en Jan Cheij\u00fan, tampoco veremos convocatorias para detener el imperialismo y los cr\u00edmenes de guerra rusos en Ucrania. Es tal el grado de penetraci\u00f3n de este discurso oportunista que se condena la invasi\u00f3n rusa como si fuera un mero tr\u00e1mite insoslayable para, como si esto por s\u00ed solo fuera una postura insostenible, pasar inmediatamente a hablar de la responsabilidad de la OTAN en los acontecimientos y pr\u00e1cticamente equipararla a la de Rusia, haciendo uso de una retah\u00edla de clich\u00e9s de la propaganda de guerra rusa de los \u00faltimos 15 a\u00f1os: \u201cen Siria no gobierna una dictadura genocida que masacra a la poblaci\u00f3n que no se pliega su dominio: es un democracia laica v\u00edctima de una guerra proxy de la OTAN a trav\u00e9s de grupos terroristas islamistas\u201d; \u201cRusia no quiere anexionarse Ucrania mediante una invasi\u00f3n armada a gran escala para realizar su visi\u00f3n imperialista de la Gran Rusia: ha reaccionado as\u00ed porque ha sido arrinconada y rodeada de bases y de pa\u00edses de la OTAN\u201d. Invitamos al lector o lectora, si llegado hasta aqu\u00ed, a que lo compruebe en los muchos manifiestos \u201ccontra la guerra de Ucrania\u201d surgidos en estos \u00faltimos cuatro meses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que un cierto despiste e incapacidad a la hora de informarse sobre los hechos y la situaci\u00f3n concreta en estas guerras haya llevado a algunos grupos antimilitaristas a adherirse parcialmente a ese \u201cpseudopacifismo\u201d, no es esa la perspectiva del militarismo que han venido desarrollando desde derrumbe de la mili.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En parte es comprensible por la fuerza de la costumbre de actuar durante una d\u00e9cada de guerras imperiales estadounidenses y porque, obviamente, se\u00f1alar los preparativos de la guerra del Estado espa\u00f1ol como miembro de la OTAN es acabar hablando y actuando mucho contra esta reliquia de la Guerra Fr\u00eda reconvertida en supuesto gendarme mundial; un verdadero obst\u00e1culo para la paz y la estabilidad. El antimilitarismo que cultivaron redes como la del MOC tras su III Congreso en 2002 est\u00e1 centrado en lo militar. Podr\u00edamos llamarlo antimilitarismo antimilitar o antimilitarismo caqui. A pesar de que c\u00f3mo veremos a continuaci\u00f3n. La concepci\u00f3n del militarismo que ha enmarcado la labor del MOC es mucho m\u00e1s amplia que la restringida al \u00e1mbito de la estructura militar y lo armament\u00edstico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su m\u00e1s reciente declaraci\u00f3n ideol\u00f3gica el MOC decidi\u00f3 cerrar el foco estrat\u00e9gicamente en perseguir la abolici\u00f3n del Ej\u00e9rcito en el camino hacia un mundo sin guerras, centrando su trabajo en erosionar sus pilares ideol\u00f3gico, econ\u00f3mico y pol\u00edtico. Era la \u00e9poca de las movilizaciones masivas contra la guerra de Iraq y en esa hegemon\u00eda social del rechazo a la guerra, el MOC buscaba visibilizar las decisiones pol\u00edticas, las instituciones, las instalaciones, los presupuestos, las inversiones, la ideolog\u00eda, etc que hac\u00edan posible esas guerras tan denostadas socialmente. Es decir, intentar hacer tan impopulares los preparativos de la guerra como la propia guerra. Y de ah\u00ed surgieron lemas y acciones como \u201cdesobedece las guerras\u201d, \u201cla guerra empieza aqu\u00ed\u201d, \u201creclama la base\u201d, acciones de desobediencia en instalaciones militares, de denuncia de la presencia militar en espacios educativos, una revitalizaci\u00f3n de la veterana la objeci\u00f3n fiscal al gasto militar, etc. Una visi\u00f3n del militarismo, que no es la decimon\u00f3nica del sometimiento de lo pol\u00edtico a lo militar, de la que nos acusaba alg\u00fan ministro de la guerra, pero que sigue incidiendo en c\u00f3mo se prioriza la realizaci\u00f3n material de la guerra, el mantenimiento de una maquinaria militar perfectamente engrasada para que suponga una amenaza cre\u00edble ante \u201cel enemigo\u201d, figura disuelta ya hace tiempo en todas la Directivas de Defensa en el concepto m\u00e1s difuso y conveniente de \u201camenazas\u201d o de \u201criesgos\u201d para la seguridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta idea de superar y \u201cdesarmar\u201d la defensa militar entronca ni m\u00e1s ni menos que con el ya a\u00f1ejo concepto de la \u201cseguridad humana\u201d, elaborado en por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en 1994. La \u201cseguridad humana\u201d se centra en un amplio rango de amenazas sobre los individuos (econ\u00f3micas, alimenticias, de salud, medioambientales, comunitarias y pol\u00edticas). En cambio, los conceptos tradicionales de seguridad se concentran en un restringido margen de amenazas externas (militares) sobre la integridad territorial y pol\u00edtica de los Estados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, como dec\u00eda al principio, el cada vez m\u00e1s reducido movimiento antimilitarista encarnado por \u201cAlternativa Antimilitarista-MOC\u201d (nombre adoptado por la coordinaci\u00f3n estatal del MOC desde su III Congreso de 2002) no se ha destacado por la profundidad ni por la originalidad de sus elaboraciones te\u00f3ricas en estos temas, en los que s\u00ed ha habido aportaciones muy significativas del ya desaparecido Colectivo Utop\u00eda Contagiosa, de Madrid, en el an\u00e1lisis del gasto militar en los presupuestos del Estado y en el concepto de \u201calternativas de defensa\u201d a la defensa militar, y por supuesto del think tank pacifista Centre Del\u00e0s, de Barcelona, en el an\u00e1lisis del ciclo armamentista espa\u00f1ol y el comercio de armas. De sus trabajos han bebido todas las campa\u00f1as y acciones antimilitaristas durante este periodo \u201cpostinsumiso\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como cabr\u00eda esperar por la lectura en clave de victoria del ciclo de desobediencia al servicio militar, la originalidad del antimilitarismo patrio ha seguido estando en sus pr\u00e1cticas y en el intento de transmisi\u00f3n a otros movimientos de nuevo cu\u00f1o como la PAH, el animalismo o las movilizaciones por el clima, de la caja de herramientas de la acci\u00f3n noviolenta y sus instrucciones de uso. Creo que no es exagerado afirmar que esta labor pedag\u00f3gica sostenida durante a\u00f1os, a trav\u00e9s de sus propias acciones y formaciones, ha sido un factor importante para que la noviolencia y la desobediencia civil sea hoy un lenguaje com\u00fan y natural que hablan sin esfuerzo algunos nov\u00edsimos movimientos sociales y que incluso haya cristalizado en movilizaciones de masas, como el refer\u00e9ndum independentista del 1-O en Catalunya. Todo ello a pesar de contraataques del Estado frente precisamente a ese auge, en forma de leyes mordaza dise\u00f1adas especialmente para reprimir por la v\u00eda administrativa y econ\u00f3mica esta forma de activismo desobediente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esta constante apolog\u00eda de la noviolencia, a la vez que ha tendido puentes con unos, tambi\u00e9n ha provocado enconados debates con otros. La noviolencia del antimilitarismo, este antimilitarismo noviolento en el que se podr\u00eda encuadrar al MOC, que lleva impl\u00edcito una cr\u00edtica de la violencia pol\u00edtica, ha generado en no pocas ocasiones intensos intercambios dial\u00e9cticos con el campo anarquista y libertario. Lo cual es en cierto modo parad\u00f3jico siendo el MOC un movimiento precisamente de matriz anarquista y libertaria, en sus formas de organizaci\u00f3n y actuaci\u00f3n, aunque estos t\u00e9rminos no hayan formado parte expl\u00edcita de las formas en las que se ha definido a s\u00ed mismo. Autoorganizaci\u00f3n, horizontalidad, desobediencia, acci\u00f3n directa y una concepci\u00f3n del poder como algo que se ejerce y no como algo que se tiene, han sido y son rasgos que definen a los grupos antimilitaristas existentes, y son tambi\u00e9n t\u00e9rminos propios del vocabulario del anarquismo. Y a su vez ese antimilitarismo restringido al rechazo a los ej\u00e9rcitos y los Estados como maquinarias de violencia, tambi\u00e9n ha formado parte del programa pol\u00edtico anarquista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cambio, si ha habido posicionamientos contrapuestos en relaci\u00f3n a la cuesti\u00f3n de la violencia revolucionaria. Desde los disturbios callejeros hasta Rojava, los debates han estado normalmente desenfocados y plagados de malentendidos sobre la noviolencia como una especie de v\u00eda espiritual que condena cualquier cosas que los medios cataloguen como violencia desde una supuesta superioridad moral, cuando en realidad lo que ofrece la noviolencia son otras v\u00edas de acci\u00f3n pol\u00edtica, leg\u00edtimas, con profundidad hist\u00f3rica y filos\u00f3fica, y que se han demostrado eficaces para lograr transformaciones profundas de la sociedad. El debate que plantea la noviolencia suele centrarse en la efectividad y consecuencias negativas de los disturbios, o en qu\u00e9 tipo de sociedad construye en definitiva la violencia revolucionaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia de otros lugares de Europa donde al menos si ha existido una corriente dentro del anarquismo que maridaba a este con la noviolencia, con figuras significativas pero desconocidas por estos lares como Bart de Ligt (\u201ccuanta m\u00e1s violencia menos revoluci\u00f3n\u201d puede ser una buena cita para cercarse a su pensamiento) en Holanda, o Ernst Friedrich o Gustav Landauer, en Alemania. En este pa\u00eds, esta tradici\u00f3n anarcopacifista o de anarquismo noviolento cuenta incluso con una veterana publicaci\u00f3n peri\u00f3dica llamada Graswurzelrevolution (revoluci\u00f3n a ras de suelo). Esta tradici\u00f3n se encuentra totalmente ausente en el anarquismo espa\u00f1ol, quiz\u00e1s por la hegemon\u00eda de la CNT de los a\u00f1os veinte y treinta, y la violencia presente en la sociedad espa\u00f1ola de entonces. El caso es que es llamativo que a pesar de la presencia en el ideario anarquista de conceptos como el de \u201cprefiguraci\u00f3n\u201d, que no es m\u00e1s que la idea de la necesaria coherencia entre fines y medios, que es el eje central de la acci\u00f3n noviolenta, sigue existiendo desde muchas organizaciones libertarias una mirada desconfiada hacia el antimilitarismo noviolento. Hasta el punto de que publicaciones como el libelo del anarquista estadounidense Peter Gelderloos, \u201cC\u00f3mo la no-violencia protege al Estado\u201d ha gozado de una gran popularidad en la escena libertaria espa\u00f1ola. Aunque estudiosos de los mecanismos de la acci\u00f3n noviolenta como Brian Martin ya han dado cumplida respuesta (la pod\u00e9is encontrar en la p\u00e1gina web del Antimilitaristes-MOC mocvalencia.org) a los argumentos de escaso rigor y tono difamatorio de Gelderloos, es obvio que su libro ha dejado una huella notable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en estas cosas and\u00e1bamos cuando lleg\u00f3 el evento Pandemia y pill\u00f3 \u201ccautivo y desarmado\u201d al antimilitarismo, dividido, semidisuelto y empu\u00f1ando \u00fanicamente su \u201cantimilitarismo antimilitar\u201d para entender y cuestionar lo que se desarroll\u00f3 en los siguientes meses y a\u00f1os&#8230; Con estas herramientas es normal que solamente hayamos elaborado cr\u00edticas a aspectos anecd\u00f3ticos de la gesti\u00f3n autoritaria y militarista a la crisis sanitaria del coronavirus, como por ejemplo las pintorescas im\u00e1genes de militares en los medios, fumigando heroicamente barandillas y pasamanos con lej\u00eda. O aspectos simb\u00f3licos, aunque importantes, como la presencia constante de altos mandos en las ruedas de prensa diarias en los primeros meses. O aspectos parciales, como el lenguaje belicista que se instal\u00f3 en el relato dominante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los grupos antimilitaristas podr\u00edan haber sido catalizadores de una cr\u00edtica general de la desproporci\u00f3n de la respuesta a la crisis sanitaria, pero hab\u00edamos perdido por el camino esa idea de un antimilitarismo \u201cen sentido amplio\u201d, que considera el militarismo como un fen\u00f3meno social, y nos habr\u00eda dado las herramientas adecuadas para analizar lo que estaba pasando. Ese \u201cmilitarismo social\u201d consistente en la presencia e influencia de los esquemas, moldes y patrones militares en la organizaci\u00f3n y relaciones sociales. All\u00ed donde hay autoritarismo, dominaci\u00f3n, control, jerarquizaci\u00f3n, obediencia, discurso del miedo, odio a la diferencia, construcci\u00f3n de un \u201cotro\u201d enemigo, violencia y censura, existe esta \u201cmilitarizaci\u00f3n\u201d. Esta herramienta de an\u00e1lisis pol\u00edtico formaba parte del corpus ideol\u00f3gico del MOC desde su II Congreso Estatal de 1986, pero fue desechada por un pragmatismo mal entendido en el III Congreso. Ahora el objetivo del MOC ser\u00eda la lucha \u201ccontra el militarismo y el control social\u201d, algo que qued\u00f3 sobre el papel de esa declaraci\u00f3n ideol\u00f3gica pero no ha orientado el trabajo del movimiento postinsumiso, y como hemos visto no ha servido para articular una postura cr\u00edtica frente a los desmanes impuestos policialmente en los \u00faltimos dos a\u00f1os, como encierros domiciliarios, control de movimientos, toques de queda, silenciamiento, ridiculizaci\u00f3n y criminalizaci\u00f3n de las voces disidentes por muy solventes y fundamentadas que fueran, promoci\u00f3n del p\u00e1nico a trav\u00e9s de los medios, ingenier\u00eda del comportamiento, se\u00f1alamiento de chivos expiatorios&#8230; Pero no seamos injustos: no lo han hecho los pocos grupos antimilitaristas supervivientes, pero tampoco pr\u00e1cticamente ninguna de las organizaciones, movimientos o referentes intelectuales tradicionalmente cr\u00edticos con el poder. El panorama ha sido desolador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y lo que sucedi\u00f3 (o ha sucedido) es que la sociedad ha aceptado y asimilado el modo de gesti\u00f3n de la pandemia basado en el control social y en la obediencia. Dicho modelo ha tenido tanto \u00e9xito que la propia ciudadan\u00eda ha hecho suya la demanda de \u201cmayor control\u201d y \u201cnecesidad de obediencia\u201d. Tendremos que ver en los a\u00f1os venideros (en un contexto de cambio clim\u00e1tico, de tendencia pol\u00edtica hacia el autoritarismo a nivel mundial y de retroceso en materia de derechos) c\u00f3mo muchas de las cosas que se han vivido por su inmediatez, necesidad y situaci\u00f3n de excepcionalidad se ir\u00e1n o no desarrollando, y muy especialmente la cultura del autocontrol de la obediencia y el control social, no solo a trav\u00e9s de mecanismos tecnol\u00f3gicos, sino humanos (extendiendo ese autocontrol de la obediencia al control de los dem\u00e1s). Ejemplos de ellos recientes son la llamada \u201cpolic\u00eda de balc\u00f3n\u201d o \u201cpolic\u00eda de las mascarillas\u201d, donde la centralidad es la obediencia a las normas y el se\u00f1alamiento ante el incumplimiento de las mismas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mirando hacia el futuro, no creo que nadie se atreva afirmar nada sobre el devenir del antimilitarismo. El porvenir no parece nada halag\u00fce\u00f1o despu\u00e9s del exitoso ensayo de disciplinamiento social masivo que hemos sufrido sin ninguna oposici\u00f3n, por un lado, y los ardores guerreros que est\u00e1 despertando la invasi\u00f3n rusa de Ucrania por otro. Lo que est\u00e1 claro es que esta reciente reencarnaci\u00f3n del antimilitarismo que comenz\u00f3 a finales de los 60 en el Estado espa\u00f1ol ha dejado una huella indeleble y un legado que otras personas har\u00e1n suyo consciente o inconscientemente. Aunque los \u00faltimos reductos antimilitaristas prosigan el lento proceso de desaparici\u00f3n que empez\u00f3 con el final del servicio militar obligatorio, volver\u00e1 a aparecer m\u00e1s adelante el hilo rojo que nos conecta con una tradici\u00f3n pol\u00edtica diferenciada, presente como m\u00ednimo durante los \u00faltimos cien a\u00f1os, pero tambi\u00e9n en otras formas, en otros continentes y en otros tiempos, Porque fueron, somos. Porque somos, ser\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>[Publicado en el n\u00famero 122 de la revista Al Margen, verano de 2022]<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos P\u00e9rez Antimilitaristes-Moviment d\u2019Objecci\u00f3 de Consci\u00e8ncia (MOC-Val\u00e8ncia) Suele suceder que algunas personas, siendo simpatizantes incluso con las acciones y actividades del MOC se planteen si hay alguna ideolog\u00eda clara detr\u00e1s del antimilitarismo\u2026 Como si la noviolencia no fuese en si mismo un posicionamiento pol\u00edtico. En cierta manera son comprensibles las dudas. 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