{"id":8570,"date":"2022-02-11T01:42:06","date_gmt":"2022-02-10T23:42:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=8570"},"modified":"2022-02-25T11:17:49","modified_gmt":"2022-02-25T09:17:49","slug":"del-anarquismo-a-la-demo-acracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/del-anarquismo-a-la-demo-acracia\/","title":{"rendered":"Del Anarquismo a la Demo-Acracia"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify;\">El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\"><i>&lt;&lt; \u00bfQu\u00e9 otra cosa, sino anarquista, puede ser un intelectual independiente?&gt;&gt;<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>(\u201cDe c\u00f3mo deje de ser Homo oecon\u00f3micus\u201d, Jos\u00e9 Luis Sampedro)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i>&lt;&lt;Cuando los hechos cambian, cambio de opini\u00f3n \u00bfUsted qu\u00e9 hace se\u00f1or?&gt;&gt;<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>(John Maynard Keynes)<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_418\" aria-describedby=\"caption-attachment-418\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-418\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-418\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como norma de vida, fuerza pol\u00edtica y convicci\u00f3n ideol\u00f3gica, el anarquismo emerge a la esfera p\u00fablica llevando a sus espaldas un triple<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>h\u00e1ndicap nominalista, su atrabiliaria <em>&lt;&lt;mala reputaci\u00f3n&gt;&gt;<\/em> glosada por Brassens. De una parte est\u00e1 el que procede de su c\u00f3digo fuente, su matriz: el mismo t\u00e9rmino <em>&lt;&lt;anarqu\u00eda&gt;&gt;<\/em>. Reivindicar el concepto anarqu\u00eda como pasaporte hacia la plena emancipaci\u00f3n individual y social conlleva una barrera de entrada epistemol\u00f3gica. La que deriva de una acepci\u00f3n acad\u00e9mica y popular negativa que asimila anarqu\u00eda a caos (desconcierto, incoherencia o barullo, seg\u00fan la RAE).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Superar este escollo sigue siendo su principal tal\u00f3n de Aquiles. Por m\u00e1s que un prestigioso hombre de ciencia como el ge\u00f3grafo franc\u00e9s Eliseo Reclus meritara el ideal anarquista como <em>&lt;&lt;la m\u00e1s alta expresi\u00f3n del orden&gt;&gt;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la pugna de generaciones bajo la ense\u00f1a del trapo negro que onde\u00f3 Louise Michel en<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>la Comuna de Par\u00eds ha permitido en buena medida vadear ese obst\u00e1culo inici\u00e1tico. Hasta hacer del anarquismo una propuesta te\u00f3rica respetable y un troquel de compromiso c\u00edvico y solidaridad. En un mundo donde casi todo tiene un precio y cualquier esfuerzo busca la retribuci\u00f3n del poder, la presencia de personas que no pretenden ninguna compensaci\u00f3n ni alardean de <span style=\"color: #333333;\"><a style=\"color: #333333;\" href=\"https:\/\/www.cartierclone.com\/\">Cartier Replica Watches<\/a><\/span> victimismo, ha dado al anarquismo un nicho de respetabilidad m\u00e1s all\u00e1 de prejuicios y trampantojos al uso. Quiz\u00e1s por ese llevar un mundo nuevo en los corazones que crece a cada instante al practicarlo en el diario quehacer. Autoconciencia de eticidad que Noam Chomsky expresaba as\u00ed: <em>&lt;&lt;Solo es posible conseguir la capacidad de razonar mediante las propias experiencias, y hay que ser libre para poderlas llevar a cabo&gt;&gt;<\/em> (<i>El gobierno en el futuro<\/i>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto, no obstante, que la acepci\u00f3n <em>&lt;&lt;libertario&gt;&gt;<\/em> concurre junto a la de <em>&lt;&lt;anarquista&gt;&gt;<\/em> tratando de obviar el lastre que esta \u00faltima entra\u00f1a. Decir <em>&lt;&lt;movimiento libertario&gt;&gt;<\/em> es equivalente a <em>&lt;&lt;movimiento anarquista&gt;&gt;<\/em>, porque ambos procesos expresan una refutaci\u00f3n radical de la dominaci\u00f3n, a nivel institucional, colectivo o individual. Sin embargo, existe un riesgo cierto de contagio t\u00f3xico con denominaciones etimol\u00f3gicamente colindantes, como las voces <em>&lt;&lt;libertariano&gt;&gt;<\/em> y <em>&lt;&lt;neoliberal&gt;&gt;<\/em> y sus constructos de <em>&lt;&lt;Estado m\u00ednimo&gt;&gt;<\/em> (Nozick) y <em>&lt;&lt;Estado limitado&gt;&gt;<\/em> (Hayek), ubicadas en el rango utilitarista de la explotaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Dos categor\u00edas que califican proyectos asociados a la prevalencia del capitalismo como suprema gu\u00eda de la relaci\u00f3n social. Una cultura regida por el esp\u00edritu de lucro donde el dinero es la medida de todas las cosas. La <i>catalax\u00eda<\/i>, el omn\u00edmodo orden del mercado que entrega la asignaci\u00f3n de recursos a la ruleta oligop\u00f3lica de la <i>mano invisible<\/i>.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas dos identidades, la finalista anarquista y la funcional libertaria, completan su polisemia con una tercera de car\u00e1cter teleol\u00f3gico, la antiautoritaria, que tampoco se libra de conjugaciones espurias. Sobre todo porque incide en una extra\u00f1a pinza: la que atenaza el sustantivo Estado. Desde el gradiente anarquista, nimbado por una suerte de fetichismo negacionista del Estado que apenas ha registrado revisiones<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>a lo largo del tiempo, y desde<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>el plano de la sociedad, por su categorizaci\u00f3n como basti\u00f3n de un sistema justo y necesario de inefable ostentaci\u00f3n. La mayor incomprensi\u00f3n pol\u00edtica que suscita el anarquismo, pensamiento libertario o antiautoritarismo, proviene de esa impenitente <em>&lt;&lt;obcecaci\u00f3n&gt;&gt;<\/em><span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>contra todo lo que entra\u00f1e lo estatal. Una brecha de entendimiento que problematiza la necesaria emulsi\u00f3n entre<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>anarqu\u00eda y ciudadan\u00eda. Estirpe cuya \u00faltima secuela vendr\u00eda de los anarcocapitalistas de la criptoeconom\u00eda, que plantean una enmienda antiautoritaria a la totalidad del Estado anal\u00f3gico para ceder el Grial del valor de cambio al cu\u00f1o del ciberindividuo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>&lt;&lt;Estado&gt;&gt;<\/em>, inventado a la ciencia pol\u00edtica por Nicol\u00e1s Maquiavelo en <i>El Pr\u00edncipe<\/i>,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>entronizado como sustento del contrato social por Thomas Hobbes en <i>El Leviat\u00e1n <\/i>y tachado como <em>&lt;&lt;una excrecencia de la sociedad&gt;&gt;<\/em> por uno de los varios Marx que hay en Marx, goza de tanto prestigio entre la gente corriente como rechazo provoca a los anarquistas. Es el dios pantocr\u00e1tor de una religi\u00f3n laica que insufla el h\u00e1lito existencial. Ansiol\u00edtico que ofrece prosperidad y seguridad a sus creyentes y seguidores, sin cuya paternal tutela la convivencia institucional decaer\u00eda. Rasgos diametralmente opuestos a los que sustenta el orbe antiautoritario: lo categoriza como el humus donde anida la sumisi\u00f3n personal, la jerarquizaci\u00f3n social y la infantilizaci\u00f3n mental, sede del Gobierno y podio del principio de autoridad legal.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>De esta forma, si la benevolencia del primer argumentario incurre en una apoteosis del paradigma estatal (que no de lo p\u00fablico, tanta veces en contradicci\u00f3n), la inclemencia del segundo sirve para cebar la declamada<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>mala reputaci\u00f3n del ideal anarquista. Una disrupci\u00f3n sin dial\u00e9ctica superadora.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n a dilucidar no es tanto quien tiene raz\u00f3n, sino si el desarrollo espacio-temporal del Estado primordial<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span><i>sub specie aeterni<\/i> (ese universal que abarca a la vez al sujeto y al objeto, el en s\u00ed y el para s\u00ed, lo inductivo y lo deductivo, el fin y el medio, lo positivo y lo normativo, lo fenom\u00e9nico y lo neum\u00e9nico, etc.) confirma una u otra tendencia. Y aqu\u00ed se dan aspectos propios y contrarios. A mi modo de ver, la postura tradicional del anarquismo frente al Estado adolece de <span style=\"color: #333333;\"><a style=\"color: #333333;\" href=\"https:\/\/www.cartierclone.com\/\">Cartier Replica<\/a><\/span> un inveterado tancredismo, languidece atrapada en un bucle de reiteraci\u00f3n. Su esquema de referencia se afirma en el clich\u00e9 del Estado absoluto postfeudal de los siglos XIX y XX singularmente represivo. Y menos<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>en el modelo de Estado Constitucional abierto al mundo de la econom\u00eda de masas, cuyo \u00faltimo hallazgo ha sido el Estado de Bienestar (bien es cierto que construido en gran medida sobre la base de institucionalizar avances sociales conquistados por las luchas de los trabajadores y los ciudadanos).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo y al mismo tiempo no se puede desconocer que a medida que la expansi\u00f3n t\u00e9cnico-cient\u00edfica ha globalizado el capitalismo (hoy sin alternativa visible), el rostro del <i>Leviat\u00e1n <\/i>ha devenido en dominante. Porque el monopolio del empleo de la violencia que se otorga al Estado (Max Weber), se quiera o no, conlleva una tentaci\u00f3n totalitaria, que sin frenos y contrapoderes (<i>checks and balances<\/i>) podr\u00eda legitimar a usarse tambi\u00e9n contra la naturaleza. Y esto no es una hip\u00f3tesis de trabajo, es una constataci\u00f3n. Es el Estado como gendarme hegem\u00f3nico de la econom\u00eda neoliberal (socializando p\u00e9rdidas y privatizando ganancias) que funge en los casos de superpotencias como la China de los dos sistemas y la Rusia postsovi\u00e9tica de los oligarcas, donde cohabitan capitalismo y autocracia. T\u00e1ndem cuya descarnada eficacia acaba de ser mimetizada por las democracias liberales a cuenta de la pandemia al decretar restricciones indiscriminadas de derechos y libertades, y la sinuosa militarizaci\u00f3n de la sociedad civil. Estamos, pues, <span style=\"color: #333333;\"><a style=\"color: #333333;\" href=\"https:\/\/www.morelyrics.co.uk\/\">cheap panerai replica<\/a><\/span> ante un g\u00e9nero de Estado dist\u00f3pico que bascula de Thomas Hobbes al Carl Schmitt de <em>&lt;&lt;soberano es quien decide sobre el estado de excepci\u00f3n&gt;&gt;<\/em>, por lo dem\u00e1s ahora tan celebrado por pensadores postcomunistas como Alain Badiou o Ernesto Laclau.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta situaci\u00f3n, ya no es una opci\u00f3n persistir en el <em>&lt;&lt;no mires arriba&gt;&gt;<\/em> (por mencionar el t\u00edtulo de la<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>versi\u00f3n de <i>La guerra de los mundos<\/i> en formato gansada que acaba de producir la industria cinematogr\u00e1fica).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Desde el primer Informe del Club de Roma de 1972 conoc\u00edamos cu\u00e1les eran los l\u00edmites de un crecimiento sostenible, pero no hicimos nada porque desde arriba siguieron cayendo mentiras insostenibles. Y hoy, tras lo dictaminado el pasado agosto por el panel de expertos IPCC de la ONU (234<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>cient\u00edficos de 66 pa\u00edses), ha quedado constatado que la actividad econ\u00f3mica ya ha rebasado niveles clim\u00e1ticos cr\u00edticos, que perdurar\u00e1n durante siglos o milenios. La pol\u00edtica gatopardista al uso ha consumado su delirio suicida y a\u00fan nos proponen que las radiactivas centrales nucleares sean consideradas energ\u00edas verdes. La soluci\u00f3n final autoinfligida. Y todo por seguir disciplinadamente al abanderado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tama\u00f1a expoliaci\u00f3n de recursos planetaria se cimenta sobre el darwinismo econ\u00f3mico<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>y el abuso de poder. Sustrato del <em>&lt;&lt;homo oeconomicus&gt;&gt;<\/em> acunado por la acci\u00f3n del Estado al servicio del Capital (ora regula, ora desregula, a la carta), utilizando el aval de la representaci\u00f3n pol\u00edtica como factor de agregaci\u00f3n social. No es casualidad que Hobbes fuera el primero en definir el concepto de representaci\u00f3n para el proceso de formulaci\u00f3n del contrato social. Lo expuso en el cap\u00edtulo XVI de <i>El Leviat\u00e1n<\/i> titulado <i>De las personas, Autores y Cosas Personificadas<\/i>, presentado con car\u00e1cter previo al tratamiento <i>Del Estado<\/i> en el ep\u00edgrafe siguiente. La vertical del poder que nos representa en todas las instituciones permite que la inmensa minor\u00eda gobierne sobre la gran mayor\u00eda con el consentimiento de los gobernados. Esta aparente anomal\u00eda adquiere un relieve inusitado si comparamos la representaci\u00f3n de los tiempos del Hobbes, necesariamente una <em>&lt;&lt;representaci\u00f3n de proximidad&gt;&gt;<\/em><b><span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span><\/b>con la <em>&lt;&lt;representaci\u00f3n algor\u00edtmica&gt;<\/em> que arma los gobiernos representativos actuales en las sociedades a escala. En una conferencia ofrecida en 1990 por Jacques Derrida sobre la enigm\u00e1tica obra de Walter Benjam\u00edn <i>Una cr\u00edtica de <span style=\"color: #333333;\"><a style=\"color: #333333;\" href=\"https:\/\/www.morelyrics.co.uk\/\">panerai replica<\/a><\/span> la violencia<\/i>, el padre del <em>&lt;&lt;deconstructivismo&gt;&gt;<\/em> se refer\u00eda a los <em>&lt;&lt;l\u00edmites de la representaci\u00f3n&gt;&gt;<\/em> y suger\u00eda que el texto del pensador alem\u00e1n <em>&lt;&lt;no es solo una cr\u00edtica de la representaci\u00f3n como perversi\u00f3n y ca\u00edda del lenguaje sino de la representaci\u00f3n como sistema pol\u00edtico de la democracia formal y parlamentaria&gt;&gt;<\/em> (<i>Fuerza de Ley. El fundamento m\u00edstico de la autoridad<\/i>. P\u00e1g. 71).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Urge un decrecimiento material y materialista que intente frenar la degradaci\u00f3n en marcha, y que definitivamente venga impulsado tambi\u00e9n por otro decrecimiento en el plano pol\u00edtico. Un cambio radical en nuestro ecosistema \u00e9tico y moral, ampliando las fronteras del conocimiento convencional, para conjurar la voracidad del neoliberalismo rampante y restaurar el humanismo antes de que suene la hora del Armageddon. Menos capitalismo y m\u00e1s democracia con alma, porque solo cuando el pueblo sea capaz de recuperar su destino con responsabilidad habr\u00e1 esperanza de evitar el colapso a que hoy nos vemos abocados como personas y como civilizaci\u00f3n. Oficialmente la pena de muerte est\u00e1 abolida en muchos c\u00f3digos penales del mundo, pero de persistir en la ceguera actual puede resultar una realidad para todo el orbe a modo de castigo divino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es precisamente en esta coyuntura donde el anarquismo deber\u00eda jugar un papel que le saque de su ensimismamiento doctrinal. Lo cual exige revisar sus reticencias ante la democracia, por el hecho de haberla taxonomizado hist\u00f3ricamente como ap\u00e9ndice del sistema hegem\u00f3nico. En el Estado y en el Capital est\u00e1 el peligro (El Estado del Capital despu\u00e9s del Capitalismo de Estado), y en la Democracia la posible v\u00eda de escape. Los valores que cultiva el anarquismo sin adjetivos son los atributos de la genuina democracia. Pero los libertarios a\u00fan no lo saben, y quiz\u00e1s por eso a menudo lo desprecian. Afirmar orgullosamente la desmercantilizaci\u00f3n y la solidaridad, frente a la ferocidad competitiva y la cosificante jerarquizaci\u00f3n social, junto con el respeto y los cuidados, son los principales vectores de esa transici\u00f3n que integre sin complejos lo m\u00e1s in\u00e9dito y vital de la Democracia y el Anarquismo: una DemoAcracia. En la era de la t\u00e9cnica, para que la democracia no sea <em>&lt;&lt;una superstici\u00f3n basada en la estad\u00edstica&gt;&gt;<\/em> (Jorge L. Borges) es preciso reiniciarla independiente de cualquier principio (<i>arch\u00e9<\/i>) o finalidad (<i>telos<\/i>): <em>&lt;&lt;sin porqu\u00e9&gt;&gt;<\/em> (Reiner Sch\u00fcrmann).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anarquismo es movimiento, como sostiene Tom\u00e1s Ib\u00e1\u00f1ez en un libro de muy aconsejable lectura y reflexi\u00f3n. Pero no el de la bicicleta est\u00e1tica ni el de un p\u00e9ndulo. La cosmovisi\u00f3n \u00e1crata tiene la variabilidad del caleidoscopio, incluye un movimiento de traslaci\u00f3n a la vez que otro de rotaci\u00f3n. Cuando esa realidad poli\u00e9drica y evolucionaria se estanca en purezas sacramentales, irredentismos<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>o a\u00f1oranzas ensimismadas deviene en pieza de <span style=\"color: #333333;\"><a style=\"color: #333333;\" href=\"https:\/\/www.europe-watches.com\/\">cheap breitling replica<\/a><\/span> arqueolog\u00eda funeraria. Como afirma Eric Voegelin: <em>&lt;&lt;Cuando se acent\u00faa el estado de perfecci\u00f3n, y no hay claridad respecto a los medios necesarios para su realizaci\u00f3n, el ideal ser\u00e1 el utopismo&gt;&gt;<\/em> (<i>La nueva ciencia pol\u00edtica<\/i>. P\u00e1g. 149). Pero no incurramos en el derrotismo ni nos vengamos arriba. En el avispero en que estamos instalados hay poco que celebrar y bastante que rectificar. Necesitamos las mismas dosis de humildad que de audacia para desentra\u00f1ar las claves tect\u00f3nicas de la babel postpand\u00e9mica. Y eso pasa por la proactividad de una polinizaci\u00f3n libertaria que fecunde una nueva <i>paideia<\/i>, marque diferencias, resta\u00f1e distancias y siente precedentes. Porque si impera la bulbosidad de reba\u00f1o, sin sentido de la responsabilidad ni aprecio de la libertad, se puede coronar a cualquier carism\u00e1tico chiquilicuatre.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">(Nota. Este un art\u00edculo actualizado del que se ha publicado en el <em><a href=\"https:\/\/rojoynegro.info\/publicacion\/rojo-y-negro-no-364-febrero-2022\/#\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00famero de Febrero de Rojo y Negro<\/a><\/em>).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid &lt;&lt; \u00bfQu\u00e9 otra cosa, sino anarquista, puede ser un intelectual independiente?&gt;&gt; (\u201cDe c\u00f3mo deje de ser Homo oecon\u00f3micus\u201d, Jos\u00e9 Luis Sampedro) &lt;&lt;Cuando los hechos cambian, cambio de opini\u00f3n \u00bfUsted qu\u00e9 hace se\u00f1or?&gt;&gt; (John Maynard Keynes) Como norma de vida, fuerza pol\u00edtica y convicci\u00f3n ideol\u00f3gica, el anarquismo emerge a la esfera<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6491,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sns_share_botton_hide":"","vkExUnit_sns_title":"","_vk_print_noindex":"","sitemap_hide":"","_veu_custom_css":"","veu_display_promotion_alert":"","vkexunit_cta_each_option":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[13,14],"class_list":["post-8570","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinio","tag-vaiven","tag-rafael-cid"],"veu_head_title_object":{"title":"","add_site_title":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8570","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8570"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8570\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6491"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}