{"id":8469,"date":"2021-11-07T02:48:53","date_gmt":"2021-11-07T00:48:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=8469"},"modified":"2022-01-04T09:27:49","modified_gmt":"2022-01-04T07:27:49","slug":"darwinismo-digital-un-factor-de-involucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/darwinismo-digital-un-factor-de-involucion\/","title":{"rendered":"Darwinismo digital, un factor de involuci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify;\">El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\">&lt;&lt;<i>A fuerza de ponerse de rodillas se llega a tener fe<\/i>&gt;&gt;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>(George Brassens)<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_418\" aria-describedby=\"caption-attachment-418\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-418\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-418\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al margen de los bloqueos a la carta, resulta llamativo la frecuencia con que las instituciones democr\u00e1ticas se dan de bruces con las verdaderas preocupaciones de las gentes a quienes dicen representar. Una pr\u00e1ctica absentista que seguramente tiene mucho que ver con su arrogante inclinaci\u00f3n a la autoestima. Impregnadas de la <em>&lt;&lt;metaf\u00edsica de sus propios ideales&gt;&gt;<\/em>, que dec\u00eda el soci\u00f3logo Norbert El\u00edas respecto al adanismo revolucionario del marxismo, a menudo no ven m\u00e1s all\u00e1 de sus intereses y cambalaches, tan ensimismados viven. Es lo que est\u00e1 ocurriendo, aqu\u00ed y ahora, con el arrasador monopolio cibern\u00e9tico que se va imponiendo como forma de vida, s\u00ed o s\u00ed, y caiga quien caiga. Un tenebrismo digital que se ceba sobre todo en una gran masa de poblaci\u00f3n incapaz de reeducarse, por pertenecer a la edad tard\u00eda o por carecer de empat\u00edas tecnol\u00f3gicas, en esos arcanos para sus quehaceres cotidianos. La Espa\u00f1a expurgada, una categor\u00eda incluso m\u00e1s carro\u00f1era que aquel <em>&lt;&lt;darwinismo social&gt;&gt;<\/em> acu\u00f1ado por el tambi\u00e9n anarquista \u00c9mile Gautier a finales del siglo XIX como patolog\u00eda de lo establecido por Charles Darwin en <em>&lt;&lt;El origen de las especies&gt;&gt;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se cumple un siglo de la muerte de Piotr Kropotkin, el sabio ruso que con su <em>&lt;&lt;Apoyo mutuo, un factor de la evoluci\u00f3n&gt;&gt;<\/em> cuestionara la exclusividad competitiva dada por los disc\u00edpulos del cient\u00edfico brit\u00e1nico a sus teor\u00edas, una nueva y despiadada<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>selecci\u00f3n favorable a <em>&lt;&lt;los m\u00e1s aptos&gt;&gt;<\/em> vuelve por sus fueros. No nos referimos ahora a la escabechina laboral que la generalizaci\u00f3n de la digitalizaci\u00f3n y la robotizaci\u00f3n (ubres de la inteligencia artificial y algor\u00edtmica)<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>est\u00e1 provocando a mansalva. Eso es algo que ya nadie con un m\u00ednimo de decencia y rigor intelectual puede negar, por m\u00e1s que los paladines del universo virtual glosen los innumerables empleos de retorno que el arraigo de ese modelo teledirigido generar\u00e1. Esa ya es una batalla perdida desde el momento en que, al socaire de la pandemia, partidos, sindicatos y fuerzas vivas de la sociedad civil han aceptado el tr\u00e1gala del productivismo a distancia como un avance civilizatorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos en otra dimensi\u00f3n, mucho menos proponente y mucho m\u00e1s af\u00edn a la democracia de proximidad. La que se ventila en estos momentos<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>de euforia hacia una econom\u00eda verde y digital financiada a escote con el dinero de todos los europeos bajo el santo y se\u00f1a de Next Generati\u00f3n. En sustancia un<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>formato regado con ansiol\u00edticos clonado de aquel otro rescate de lo privado por lo p\u00fablico que presidi\u00f3 la otra crisis mundial del 2008. Una trasferencia de <span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"https:\/\/www.updatewatches.com\/\">renta<\/a> <\/span>de los ciudadanos a las corporaciones para alumbrar la era de un capitalismo con rostro ecol\u00f3gico con refrendo del Estado. Aquel paradigma descrito en 1824 por Pierre de Mandeville en la <em>&lt;&lt;F\u00e1bula de las abejas&gt;&gt;<\/em>, la pionera obra sobre el esp\u00edritu del industrialismo que llevaba el significativo subt\u00edtulo de <em>&lt;&lt;Vicios privados, beneficios p\u00fablicos&gt;&gt;<\/em>, que desde entonces act\u00faa de bander\u00edn de enganche del mundo de los grandes negocios. Los Expedientes de Regulaci\u00f3n Temporal de Empleo sin control ex ante, vulgo paro parcial a costa del erario p\u00fablico, est\u00e1n en esa misma sinton\u00eda, por m\u00e1s que se vendan como un hallazgo feliz de la sedicente izquierda en el poder. Aunque los ERTEs por fuerza mayor (ipso facto), utilizados como <em>&lt;&lt;escudo social&gt;&gt;<\/em> durante la crisis sanitaria, fueran un invento estrat\u00e9gico del PP de Mariano Rajoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero volvamos a las cosas de comer con los dedos. Imitando a aquel <em>&lt;&lt;que no entre nadie que no sepa geometr\u00eda&gt;&gt;<\/em> de la Academia plat\u00f3nica podemos incurrir en la aberraci\u00f3n de abismarnos en el derecho de inadmisi\u00f3n contra el que<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>carezca de habilidades inform\u00e1ticas. Medio pa\u00eds, los m\u00e1s vulnerables, los menos instruidos, los ancianos y jubilados, o los funcionalmente \u00e1grafos en el lenguaje binario de los modernos artefactos de comunicaci\u00f3n y computaci\u00f3n. Un rechazo que sentimos como humillante descalificaci\u00f3n cuando tratamos de hacer gestiones en la banca (las cajas de ahorro de cabecera fueron sacrificadas de un plumazo por el PSOE durante la primera debacle hipotecaria financiera del siglo XXI); resolver una duda con la compa\u00f1\u00eda telef\u00f3nica; aclarar la factura de la luz con la operadora referencia, y tantas otras cuestiones que adoquinan nuestro d\u00eda a d\u00eda de consumidores antes que ciudadanos. Un agobio en vuelto en un tormento si uno ignora los fundamentos de la realidad virtual que procuran las nuevas tecnolog\u00edas. El talentudo ensayista coreano Byung-Chul Han tiene escrito mucho y bueno sobre lo amenazante de estas flamantes extensiones del hombre como gradiente de dominaci\u00f3n. Confirmar que apenas existencia resistencia real ante estas agresiones, aunque el malestar es un hecho constatado all\u00ed por donde se mire, es tanto como reconocer el car\u00e1cter visionario de La Bo\u00e9tie<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>al constatar que el statu quo se cimenta sobre <em>&lt;&lt;la servidumbre voluntaria&gt;&gt;<\/em>. Luego cada brinco tecnol\u00f3gico impon\u00eda sus propias muescas y atributos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente todo conspira para el llanto y crujir de dientes. Contemplamos imp\u00e1vidos como a las personas mayores que van al banco de toda la vida a sacar algo de la pensi\u00f3n para trajinar hasta fin de mes, se les niega la asistencia directa en ventanilla, proyect\u00e1ndolas hacia la m\u00e1quina expendedora que ordena y manda los pasos a seguir para recuperar su dinero. Un ca\u00f3tico manejo que deja sus nervios a flor de piel y la cabeza hecha un bombo. Aturdimiento que a la salida del garito puede ser aprovechado por desaprensivos al acecho para trastearles. Una fechor\u00eda a la que muchos empleados y los sindicatos del ramo se han plegado d\u00f3cilmente porque nadie puede ir contra el progreso, pero el progreso si puede impactar contra nosotros.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perdemos algo m\u00e1s que el tiempo y la paciencia cada vez que llamamos a un tel\u00e9fono <em>&lt;&lt;de atenci\u00f3n al<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>cliente&gt;&gt;<\/em> (\u00a1tiene guasa!) para una consulta y nos vemos obligados a recorrer un itinerario num\u00e9rico dictado por ventr\u00edlocuos que, si hay suerte, nos conducen al final a una respondedora (suelen ser mujeres) anal\u00f3gica desde territorios ignotos. Y cuando lo que nos pide el cuerpo es tildar de estafadora a la compa\u00f1\u00eda de referencia,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>la voz suplicante de <em>&lt;&lt;atenci\u00f3n al cliente&gt;&gt;<\/em> nos conmueve la conciencia. <em>&lt;&lt;Se\u00f1or, recibir\u00e1 una llamada para que valore la gesti\u00f3n hecha y le gradecer\u00eda su colaboraci\u00f3n&gt;&gt;<\/em>. O sea, ya no es solo el sistema de autoexplotaci\u00f3n en que estamos insertos, sino que adem\u00e1s, como en el cuadro de los garrotazos de Goya, el fruto de nuestro leg\u00edtimo enfado por el mal servicio recibido puede derivar en un castigo para <em>&lt;&lt;los escudos humanos&gt;&gt;<\/em> de que se sirve la empresa como desviar sus atropellos. \u00a1Somos v\u00edctimas, luego cabalgamos!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y mientras, los autodenominados sindicatos representativos, CCOO y UGT, ponen pista de baile a la gran banca a la hora de formalizar los despidos colectivos (EREs al por mayor) que la ley de Arqu\u00edmedes<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>de la informatizaci\u00f3n conlleva (la cuant\u00eda del sistema de digitaci\u00f3n introducido en una empresa es equivalente a la cantidad de despidos que desaloja). Desalojados para dejar sitio la inteligencia artificial: CaixaBank (6.452 salidas), donde el Estado posee el 16% de su capital (que trae causa de los 22.424 millones de los contribuyentes inyectados para salvar a Bankia en el austericidio); Sabadell (1.380); y Santander (3.572). Pactan despidos a comisi\u00f3n al por mayor (\u00a1a partir de los 52 a\u00f1os!)<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>y lo llaman di\u00e1logo social. En un pa\u00eds con el mayor paro absoluto y juvenil de la UE y un problema de sostenibilidad en las pensiones apabullante. \u00bfPor qu\u00e9? Y por qu\u00e9 no, si estas centrales se llevan un zurr\u00f3n por su intermediaci\u00f3n en los EREs, tanto m\u00e1s suculento cuanto mayor sea la destrucci\u00f3n de empleo. Todo ello sin que nadie se escandalice por poner al zorro a cuidar del gallinero. \u00bfNo fueron estas organizaciones mancomunadamente las que protagonizaron en Andaluc\u00eda el mayor caso de corrupci\u00f3n econ\u00f3mico-administrativo habido en Espa\u00f1a desde la transici\u00f3n con el visto bueno del Gobierno socialista all\u00ed rampante? \u00bfY las tarjetas black, no fueron condenados significados dirigentes de CCOO y UGT por ese mamoneo? Esta l\u00f3gica matapobres tiene solera. Ambos sindicatos enarbolan el lema que hizo famoso la dama de hierro, Margaret Thatcher: no hay alternativa. Un copia y pega desde la otra orilla que viene a significar: como alguien lo tiene que hacer, nadie mejor que los <em>&lt;&lt;representantes de los trabajadores&gt;&gt;<\/em>. Remember: las luces largas de la memoria hist\u00f3rica no deben cegar las huellas del presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que tampoco se entiende bien es que ante el galopante atropello del <em>&lt;&lt;darwinismo digital&gt;&gt;<\/em> en marcha, los sindicatos de proximidad no tengan nada que decir, o si lo ha hecho no hayan puesto demasiado voluntad ni ingenio para trascenderlo de su condici\u00f3n minoritaria. El <em>&lt;&lt;nicho de mercado clientelar&gt;&gt;<\/em> que suponen los millones de personas integrantes de esa Espa\u00f1a expurgada que ven vapuleados sus derechos m\u00e1s primarios, es la t\u00edpica inversi\u00f3n que ha saludado siempre a los inspirados que han sabido ir contracorriente creando una cadena de valores en respuesta a lacerantes necesidades reales. Ollar en los mismos surcos que los que ostentan el marchamo oficial suele suponer resignarse a la subsidiaridad m\u00e1s precaria. Si nadie escucha el grito sordo de esa Espa\u00f1a expurgada, cuya extremaunci\u00f3n llegar\u00e1 con la asistencia sanitaria no presencial, la indignaci\u00f3n de tantas personas arrolladas por la deshumanizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica puede prender la mecha que alumbre a movimientos reaccionarios. La naturaleza aborrece el vac\u00edo y la funci\u00f3n crea el \u00f3rgano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegados a este punto, como en tantas otras coyunturas epocales, la cuesti\u00f3n crucial es saber, si como parece lo que pasa es que no sabemos lo que nos pasa. Doctores y fulanos tiene la Iglesia, pero una cosa es cierta, estamos ante una inversi\u00f3n in\u00e9dita de selecci\u00f3n por adaptaci\u00f3n a un medio artificial. Lo que el t\u00e1ndem Darwin-Kropotkin consideraba como un factor de la evoluci\u00f3n, uno fundamentalmente a trav\u00e9s de la competencia y el otro mediante la cooperaci\u00f3n, con el cambio tecnol\u00f3gico ha mutado el registro tradicional. Mientras en la teorizaci\u00f3n cl\u00e1sica era la naturaleza primigenia la que imprim\u00eda la selecci\u00f3n, ahora esa naturaleza fundante ha sido sustituida por la pr\u00f3tesis cibern\u00e9tica. Es por tanto la <em>&lt;&lt;naturaleza tecnol\u00f3gica&gt;&gt;<\/em>, hoy globalmente hegem\u00f3nica, la que determina la selecci\u00f3n por adaptaci\u00f3n al medio, con la desgarradoras consecuencias que estamos viendo. Aunque la sentencia es parecida: sobrevive el que se adapta al medio, fenece quien se queda atr\u00e1s (la ret\u00f3rica oficial porf\u00eda <em>&lt;&lt;para que nadie se quede atr\u00e1s&gt;&gt;<\/em>). Es la prof\u00e9tica destrucci\u00f3n creadora de Schumpeter: el vivo al bollo y el muerto al hoyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el darwinismo digital se adopta sin remisi\u00f3n, menospreciando a los colectivos menos vers\u00e1tiles, la masacre de los mayores en las residencias en la primera ola del coronavirus habr\u00e1 sido el preludio de una marginaci\u00f3n estructural en tiempo real de la poblaci\u00f3n senior. Y a la cr\u00f3nica desigualdad social y econ\u00f3mica, se unir\u00e1 otra tecnol\u00f3gica que es adem\u00e1s instrumental y generacional. La cuerda siempre se rompe por el sitio m\u00e1s d\u00e9bil. Do-re-mi-fa-sol-la-si\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">(Nota. Este art\u00edculo se ha publicado en el n\u00famero de Noviembre de Royo y Negro)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid &lt;&lt;A fuerza de ponerse de rodillas se llega a tener fe&gt;&gt; (George Brassens) Al margen de los bloqueos a la carta, resulta llamativo la frecuencia con que las instituciones democr\u00e1ticas se dan de bruces con las verdaderas preocupaciones de las gentes a quienes dicen representar. 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