{"id":8371,"date":"2021-05-30T08:44:03","date_gmt":"2021-05-30T06:44:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=8371"},"modified":"2021-05-30T08:45:12","modified_gmt":"2021-05-30T06:45:12","slug":"ciberneoliberalismo-pandemico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/ciberneoliberalismo-pandemico\/","title":{"rendered":"Ciberneoliberalismo pand\u00e9mico"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify;\">El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<figure id=\"attachment_418\" aria-describedby=\"caption-attachment-418\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-418\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-418\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fiebre reformadora que se va a impulsar desde el Gobierno de coalici\u00f3n de izquierdas, gracias a los 140.000 millones de euros de los fondos europeos, prev\u00e9 modernizar la econom\u00eda hacia un formato de capitalismo verde y digital de \u00faltima generaci\u00f3n. Pero encubre que las medidas anunciadas, por el tipo y la cuant\u00eda de los sectores beneficiados y la trascendencia social de sus efectos sobre la poblaci\u00f3n, representa una profunda modificaci\u00f3n del contrato social sin apenas participaci\u00f3n de los afectados. Una vez m\u00e1s, ahora con la excusa de la pandemia, ser\u00e1n los ciudadanos quienes con sus impuestos y la deuda p\u00fablica contra\u00edda sufraguen buena parte de las inversiones que precisan las grandes empresas del Ibex 35. La reciente aprobaci\u00f3n por amplia mayor\u00eda de la Ley del Cambio Clim\u00e1tico (LCC) es un ejemplo de c\u00f3mo los titulares del Estado y sus allegados del capital monopolista hacen de su necesidad virtud. Y explica por qu\u00e9 se ha tardado una d\u00e9cada en hacerla realidad legislativa, seis despu\u00e9s de la Conferencia del Clima de Par\u00eds en 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es como cambiar de caballo sin desmontar cruzando un torrente. Asistimos como protagonistas\u00a0 a una actualizaci\u00f3n algor\u00edtmica del capitalismo neoliberal, que es un sistema de explotaci\u00f3n y de dominaci\u00f3n, social, personal y mental. Nada hay en la historia m\u00e1s revolucionario por transformador que el \u00fanico sistema de producci\u00f3n realmente existente. Lo expresaba prematuramente el Manifiesto Comunista: <em>&lt;&lt;Una revoluci\u00f3n continua en la producci\u00f3n, una incesante conmoci\u00f3n de todas las condiciones sociales, una inquietud y un movimiento constantes distinguen la \u00e9poca burguesa de todas las anteriores&gt;&gt;<\/em>. Lo resum\u00eda en la modernidad Joseph A. Schumpeter, marxista a la manera de la escuela austriaca, con su acepci\u00f3n del capitalismo como si se tratara de un fen\u00f3meno meteorol\u00f3gico (y por tanto natural y sin responsabilidad de autor): <em>&lt;&lt; un perenne vendaval de destrucci\u00f3n creativa&gt;&gt;<\/em>. Y ya metidos en la era de la computaci\u00f3n, internet y la inteligencia artificial, Manuel Castell terciaba para a\u00f1adir que en el marco de las empresas en redes\u00a0 <em>&lt;&lt;el \u00abesp\u00edritu del informacionalismo\u00bb es la cultura de la \u00abdestrucci\u00f3n creativa\u00bb acelerada a la velocidad de los circuitos optoelectr\u00f3nicos que procesan sus se\u00f1ales&gt;&gt;<\/em>. M\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed, entre ciclos y crisis, el capitalismo depredador trisc\u00f3 hasta que el Informe del Club de Roma sobre Los l\u00edmites del crecimiento, publicado en 1972, y los espasmos del suministro de petr\u00f3leo de 1973 y 1979, pusieron el foco de la econom\u00eda fuera del c\u00edrculo vicioso de la oferta y la demanda. Se recuperaba la can\u00f3nica definici\u00f3n hecha en 1932 por el economista ingl\u00e9s Lionel Robbins destacando el principio de la escasez: \u201cLa ciencia econ\u00f3mica es el estudio de la conducta humana como una relaci\u00f3n entre fines y medios que son escasos y susceptibles de usos alternativos\u201d. Pero no fue hasta el crac financiero global de 2008, catalogado como la Gran Recesi\u00f3n (la Gran Depresi\u00f3n de 1929 tuvo tambi\u00e9n su epicentro en Estados Unidos pero sus efectos sobre otros pa\u00edses no fueron ni inmediatos ni del mismo rango) cuando las alertas empezaron a hacer mella en las potencias hegem\u00f3nicas. Hab\u00edamos entrado en el Antropoceno, una \u00e9poca geol\u00f3gica propuesta por una parte de la comunidad cient\u00edfica para\u00a0 significar el impacto global que las actividades humanas tienen sobre los ecosistemas terrestres.\u00a0 Contempor\u00e1neamente, el denominado Reloj del Apocalipsis (Doomsday Clock), otra iniciativa paralela de car\u00e1cter simb\u00f3lico para se\u00f1alar el riesgo de destrucci\u00f3n total de la vida en nuestro planeta, situaba la cuenta atr\u00e1s a tres minutos del fatal desenlace.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, no hubo revulsivo ni catarsis, no estaba el horno para bollos (<a href=\"http:\/\/rojoynegro.info\/articulo\/agitacion\/crisis-ecocapitalismo-democracia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/rojoynegro.info\/articulo\/agitacion\/crisis-ecocapitalismo-democracia<\/a>). Por el contrario, se produjo un cierre de filas entre los n\u00facleos de poder para impedir que las revueltas sociales desatadas pusieran en peligro las instituciones de dominaci\u00f3n y de control. Se aplicaron pol\u00edticas de austeridad extremas consistentes en masivas transferencias de renta desde las clases perjudicadas por la crisis hacia los sectores privilegiados que hab\u00edan sido los que con su codicia desencadenaron el conflicto. La doctrina oficial era que los grandes no pod\u00edan caer porque aplastar\u00edan\u00a0 a los de abajo, en una actualizaci\u00f3n perversa del darwinismo social. Y con la tesis de que era peor el remedio que la enfermedad, todos los Estados concernidos, sin importar su ideolog\u00eda, cargaron los costes de la crisis sobre los damnificados. Socializando p\u00e9rdidas y privatizando ganancias, aument\u00f3 la desigualdad hasta niveles nunca vistos en un entorno de supuesta prosperidad; el paro de dos d\u00edgitos se hizo estructural en muchos pa\u00edses, afectando especialmente a j\u00f3venes y mujeres; y se salvaron a las corporaciones y a las entidades financieras con prioridad sobre otras contingencias colectivas. Con el resultado constatado de una mayor concentraci\u00f3n de la riqueza en manos de una minor\u00eda, mientras se degradaba sin ning\u00fan pudor el magro Estado de Bienestar sobreviviente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo los movimientos de protesta surgidos en amplios sectores de la poblaci\u00f3n, desde las llamadas <em>&lt;&lt;primaveras \u00e1rabes&gt;&gt;<\/em>\u00a0 al <em>&lt;&lt;15M&gt;&gt;<\/em>, fueron refrenados por las clases dirigentes con todo su arsenal disponible para blindar el statu quo. En pa\u00edses estrat\u00e9gicos para el sistema, como Egipto, se recurri\u00f3 a la brutal represi\u00f3n de la gente, con un saldo de cientos de v\u00edctimas por la acci\u00f3n de la polic\u00eda y\u00a0 el ej\u00e9rcito ante el silencio c\u00f3mplice de la comunidad internacional. En otros, como en Libia, la teor\u00eda de la desestabilizaci\u00f3n se utiliz\u00f3 como excusa para <em>&lt;&lt;injerencias humanitarias&gt;&gt;<\/em> de tipo militar por parte de EEUU y la OTAN, con el punto de mira puesto en expropiar sus abundantes recursos petrol\u00edferos. Por su parte, en la Europa de la democracia liberal, el mecanismo de disuasi\u00f3n\u00a0 utilizado consisti\u00f3 en estimular la integraci\u00f3n en el sistema de los grupos disidentes m\u00e1s proclives a la participaci\u00f3n pol\u00edtica reglada (Podemos incurre en ese supuesto). La embestida reaccionaria se impuso al tsunami de los indignados, hasta el punto de que en Espa\u00f1a se modific\u00f3 a\u00a0 favor de los acreedores la constituci\u00f3n vigente por la v\u00eda de hechos consumados, sin consultar mediante refer\u00e9ndum a los ciudadanos. Por parecidas razones, pero a la inversa, no prospero el proyecto de ley del clima que ya en 2011 la Comisi\u00f3n Mixta Congreso-Senado recomend\u00f3 elaborar al Gobierno socialista de Jos\u00e9 Luis Rodr\u00edguez Zapatero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la hora de buscar una explicaci\u00f3n a esa defensa mediante el ataque directo,\u00a0 debemos se\u00f1alar el hecho innegable de la percepci\u00f3n de debilidad que embargaba a aquel capitalismo de casino y allegados, conocedor de que la mayor\u00eda social le atribu\u00eda la responsabilidad moral de la crisis. Asumir desde esa postraci\u00f3n las transformaciones en profundidad que el tiempo demandaba implicaba un peligroso reconocimiento de derrota, am\u00e9n del h\u00e1ndicap de reputaci\u00f3n anexo. Semejante a las reparaciones de guerra que se ve obligado a aceptar el bando que resulta vencido tras haber desencadenado las hostilidades. Los diez a\u00f1os que median entre ambas crisis financiera y econ\u00f3mica de 2008 (la Gran Recesi\u00f3n) y la sanitaria y social de 2021 (la pandemia del Covid-19), entra\u00f1a un abismo respecto a su real incidencia en la sociedad civil. Por supuesto, menguante y empobrecedora, ya que lo que ayer era un basti\u00f3n de resistencia ante el poder de los lobbies, hoy se ha traducido en un factor subsidiario de complicidad y aquiescencia. Con esa coronaci\u00f3n ha irrumpido el nuevo orden econ\u00f3mico cibercapitalista que marcar\u00e1 nuestro modo de vivir, pensar, comunicarnos, consumir, disfrutar y trabajar durante muchas generaciones. Un modelo que sepultar\u00e1 las huellas m\u00e1s odiosas del capitalismo tradicional, extractivo y depredador, para afirmarse en verde y digital sin modificar la verticalidad de la dominaci\u00f3n sobre la que se ciment\u00f3 la acumulaci\u00f3n y la opresi\u00f3n fundacional. Todo ello con el consentimiento en barbecho de todos aquellos sobre los que se ejercer\u00e1 la exclusi\u00f3n y al precio de precipitar a\u00fan m\u00e1s el d\u00e9ficit democr\u00e1tico existente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nuevo rostro binario del flamante neoliberalismo verde y digital es m\u00e1s que nunca el de un capitalismo de Estado, y por tanto cada vez menos el del capitalismo de esp\u00edritu liberal. Avanza sobre el troquel de la China de los dos sistemas que en la lucha contra el Covid-19 se ha puesto como ejemplo de eficacia y resoluci\u00f3n. Es bifronte, con una cara de <em>&lt;&lt;gran hermano&gt;&gt;<\/em> y <em>&lt;&lt;ogro filantr\u00f3pico&gt;&gt;<\/em> y otra que muestra las se\u00f1as de identidad del algoritmo y el big data a escala. No es la llamada <em>&lt;&lt;doctrina del shock&gt;&gt;<\/em> lo que predomina, sino el coste de oportunidad y el lucro cesante. Por eso, el abordaje reformista que no se acometi\u00f3 en 2008 se plantea en este 2021 gratis total. Los fondos europeos, esos 140.000 de euros tra\u00eddos del futuro, mitad en cr\u00e9ditos blandos y mitad en trasferencias a fondo perdido, pero todos con su estricto condicionante bajo el brazo, lo hacen posible. La ley del Cambio Clim\u00e1tico aprobada recientemente con la \u00fanica oposici\u00f3n de Vox, la extrema derecha que hizo posible con su estrat\u00e9gica abstenci\u00f3n que el <em>&lt;&lt;man\u00e1 de Bruselas&gt;&gt;<\/em> vaya a ser administrado en exclusiva por el Gobierno de izquierdas, es la prueba de algod\u00f3n. Bien venida sea esa rectificaci\u00f3n medioambiental que pone negro sobre blanco a una de las obligaciones que dicta la UE para la recepci\u00f3n de las ayudas, pero lo plantea la misma Administraci\u00f3n que hace pocos a\u00f1os decidi\u00f3 alargar la vida \u00fatil de las centrales nucleares. Todo lo cual, cuando la ministra de Transici\u00f3n Energ\u00e9tica, Teresa Ribera, ment\u00f3 aquello de <em>&lt;&lt;el di\u00e9sel tiene los d\u00edas contados&gt;&gt;<\/em>. De esta suerte, las grandes compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas, Endesa, Iberdrola y Naturgy, monopolizadores del mercado de la energ\u00eda at\u00f3mica, con una mano usar\u00e1n el dinero de los fondos para realizar las inversiones pendientes a precio de saldo, mientras con la otra engordar\u00e1n sus balances con la generosa moratoria. Incluso la LCC, que prev\u00e9 cero emisiones de gases de efecto invernadero para el 2050, ha incorporado una disposici\u00f3n candado por la que los Ayuntamientos perder\u00e1n sus competencias sobre la ubicaci\u00f3n de los almacenes de residuos radioactivos. La versi\u00f3n progre de <em>&lt;&lt;hab\u00eda un problema y lo hemos solucionado&gt;&gt;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que existe plena coincidencia entre la Gran Recesi\u00f3n y este gatopardismo pand\u00e9mico\u00a0 es en el decisionismo del Estado patr\u00f3n. Lo que entonces se catalog\u00f3 de austericidio consisti\u00f3 en una intervenci\u00f3n del Estado sin anestesia para socializar las p\u00e9rdidas y privatizar las ganancias, y lo que nos deja el turbocapitalismo ecologista y digital es m\u00e1s de lo mismo pero desde el rev\u00e9s de la trama. Usando el opi\u00e1ceo de los fondos europeos y el s\u00edndrome de Estocolmo generado por el miedo al contagio del coronavirus. El m\u00e9rito es meramente ret\u00f3rico y sem\u00e1ntico. A lo de hace una d\u00e9cada se denomin\u00f3 rescate, con aires de SOS de patera y\u00a0 <em>&lt;&lt;hombres de negro&gt;&gt;<\/em> al acecho. A lo de hoy, ayuda altruista y solidaria al modo del ej\u00e9rcito de salvaci\u00f3n, donde lo que hay en realidad es un <em>&lt;&lt;doy para que me des&gt;&gt;<\/em> (do ut des) en pago diferido. Deuda creciente que apoquinaran las generaciones venideras, que son aqu\u00ed y ahora v\u00edctimas propiciatorias de la precariedad y la humillaci\u00f3n social. Solo un bot\u00f3n de muestra tomado de la prensa; <em>&lt;&lt;Las empresas del Ibex ten\u00edan perfilados hace dos meses proyectos por un valor conjunto superior a 100.000 millones. Solo las energ\u00e9ticas dise\u00f1aron 400 proyectos e Industria recib\u00eda proyecciones de hasta 60.000 millones. La automoci\u00f3n planea invertir hasta 54.000 millones hasta 2040. La aeron\u00e1utica, 11.000 millones hasta 2026. Las constructoras, hasta 157.458 millones para 2030&gt;&gt;<\/em> (El Pa\u00eds, 14 de abril). Y a\u00f1ado por mi cuenta: corporaciones con enormes beneficios que, adem\u00e1s de haberse beneficiado de los ERTE en determinados casos, ahora se disponen a destruir empleo a troche y moche (solo el banco de Santander, CaixaBank y BBVA han previsto 15.000 despidos en este a\u00f1o).La vertical del poder: \u00bfqui\u00e9n salva a qui\u00e9n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La r\u00fabrica del papel mercenario de los Estados en esta segunda entrega de la operaci\u00f3n monopoly la encontramos en la financiaci\u00f3n de la pandemia. Lejos de promover un consorcio para producir las vacunas con dinero p\u00fablico y patentes abiertas, los gobiernos han consentido en hacer de cobradores del frac de las grandes multinacionales farmac\u00e9uticas, que tutelaran la propiedad de los antivirus\u00a0 que salgan de sus laboratorios. La humanidad entera como paciente-cliente gracias a su providencial intermediaci\u00f3n. El contrato del siglo: en lo que llevamos de a\u00f1o las grandes del sector han triplicado su valor en bolsa. Otros afortunados son los sindicatos del r\u00e9gimen (CCOO y UGT), que hacen caja por sus servicios como gestores en decenas de miles de ERTEs y EREs. La vertical del poder y sus franquicias: \u00bfqui\u00e9n salva a qui\u00e9n?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>(Nota. Este art\u00edculo se ha publicado en el <a href=\"http:\/\/rojoynegro.info\/sites\/default\/files\/rojoynegro%20356%20mayo.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00famero de mayo de Rojo y Negro<\/a>)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid La fiebre reformadora que se va a impulsar desde el Gobierno de coalici\u00f3n de izquierdas, gracias a los 140.000 millones de euros de los fondos europeos, prev\u00e9 modernizar la econom\u00eda hacia un formato de capitalismo verde y digital de \u00faltima generaci\u00f3n. Pero encubre que las medidas anunciadas, por el tipo<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6491,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sns_share_botton_hide":"","vkExUnit_sns_title":"","_vk_print_noindex":"","sitemap_hide":"","_veu_custom_css":"","veu_display_promotion_alert":"","vkexunit_cta_each_option":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[13,14],"class_list":["post-8371","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinio","tag-vaiven","tag-rafael-cid"],"veu_head_title_object":{"title":"","add_site_title":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8371","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8371"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8371\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6491"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8371"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8371"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8371"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}