{"id":8183,"date":"2020-11-13T13:00:39","date_gmt":"2020-11-13T11:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=8183"},"modified":"2025-09-17T10:31:45","modified_gmt":"2025-09-17T08:31:45","slug":"mutantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/mutantes\/","title":{"rendered":"Mutantes"},"content":{"rendered":"<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\">&lt;&lt;<i>Aparte de los dem\u00e1s, tengo yo mi propia opini\u00f3n<\/i>&gt;&gt;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(Herodoto)<\/p>\n<figure id=\"attachment_3624\" aria-describedby=\"caption-attachment-3624\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3624\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3624\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">El interregno que va de la primera gran recesi\u00f3n del siglo XXI<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>a la actual pandemia, enmarca el tr\u00e1nsito de la civilizaci\u00f3n anal\u00f3gica a la civilizaci\u00f3n digital y consagra la supremac\u00eda de la t\u00e9cnica sobre la pol\u00edtica. De esta forma, al eliminar el conflicto y el principio de contradicci\u00f3n inherente a esa suplantaci\u00f3n epocal, la econom\u00eda se soberaniza definitivamente y la democracia pasa<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>a ser un lastre para su radiante porvenir. Una causa perdida en el oc\u00e9ano de la <em>&lt;&lt;nueva normalidad&gt;&gt;<\/em>, otra vez a punto de asomarse al abismo<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>del confinamiento domiciliario a la carta ante el doloso fracaso del Estado en la gesti\u00f3n de la crisis sanitaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En poco m\u00e1s de una d\u00e9cada hemos padecido dos grandes crisis, la financiera del 2008 y la sanitaria de este 2020. Pero derrapar\u00edamos solemnemente si las consider\u00e1ramos equivalentes, tanto en raz\u00f3n de sus or\u00edgenes como por sus nefastos efectos. En realidad, entre ambas existe un considerable trecho, un salto cualitativo, en cuanto a la \u00edntima naturaleza de sus motivaciones y las consecuencias producidas. Una asimetr\u00eda parecida a la que registran el declinante mundo anal\u00f3gico y la blogosfera digital que despunta imparable. Hasta el extremo de poder afirmar que si en la primera crisis el dominante, en \u00faltima instancia, fue el factor humano, en la que ahora nos carcome es el algoritmo cibern\u00e9tico y tecnol\u00f3gico quien marca tendencia. Aunque tambi\u00e9n se aprecia un punto de coincidencia (o de fuga) en la din\u00e1mica de sus respectivos procesos. De suyo, la crisis que hoy nos diezma sin piedad empez\u00f3 a incubar su c\u00f3digo fuente sobre las cenizas de la precedente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera explosi\u00f3n econ\u00f3mico-social del siglo XXI se desarroll\u00f3 en buena medida siguiendo las pautas convencionales que rigen el conflicto anal\u00f3gico. Agresor y agredido frente a frente, sin caretas ni suced\u00e1neos. El capitalismo financiero como desencadenante y el pueblo soberano como perjudicado. Sobre esta dicotom\u00eda discurri\u00f3 aquella primera gran contienda pol\u00edtica. Transparencia que hizo posible tomar conciencia de la injusticia cometida por la rapi\u00f1a de una minor\u00eda cruel y codiciosa contra la sufrida mayor\u00eda social. Esa percepci\u00f3n directa de los hechos sin duda contribuy\u00f3 a impulsar una contundente respuesta colectiva. Las multitudinarias protestas desatadas ante la gravedad de los acontecimientos surgieron bajo el mismo triple impulso: indignaci\u00f3n-insumisi\u00f3n-rebeli\u00f3n. En medio mundo, gentes de toda condici\u00f3n, sin distinci\u00f3n de ideolog\u00eda, clase, raza, g\u00e9nero o religi\u00f3n, se echaron<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>a la calle<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>para manifestar su hartazgo con la situaci\u00f3n y clamar por otra forma de vida. El com\u00fan, la proximidad, la empat\u00eda, la solidaridad y el orgulloso de caminar juntos y resueltos, hizo de ese momento un hito en el devenir hist\u00f3rico.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De pronto, el ego\u00edsmo y el individualismo que hab\u00edan adoquinado la rutinaria convivencia se difuminaron para dar paso al apoyo mutuo y hermanar la responsabilidad individual y colectiva, recobrando la autonom\u00eda de la postergada sociedad civil. Ocurri\u00f3 mientras las redes sociales convocaban torrencialmente a las personas para participar del espacio p\u00fablico, desafiando a la clase pol\u00edtica y a las autoridades, se\u00f1aladas como c\u00f3mplices de los poderes f\u00e1cticos que con su ambicioso proceder cebaron aquella pandemia econ\u00f3mica. Por un tiempo, los instrumentos tecnol\u00f3gicos hab\u00edan abandonado su habitual nicho solipsista y serv\u00edan como herramientas para facilitar encuentros personales y generar confianza y autoestima entre las personas. La confluencia de manifestantes, sin liderazgos excluyentes ni protagonismos institucionales,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>creaba la ilusi\u00f3n de la emergencia de una pol\u00edtica horizontal alternativa. Una esfera p\u00fablica donde primaran los afanes de la comunidad, comprometida con una \u00e9tica de fraternidad democr\u00e1tica.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>\u00a1Dorm\u00edamos,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>despertamos!<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquella ocasi\u00f3n s\u00ed salimos m\u00e1s fuertes, porque nos lo curramos nosotros, sin intermediarios ni delegaciones, ejerciendo la acci\u00f3n directa y la democracia de proximidad. Hasta que lleg\u00f3 el coronavirus, concretado aqu\u00ed en desastre sanitario sin precedentes debido en buena medida a las da\u00f1inas restricciones impuestas en las partidas destinadas al gasto social por los gobiernos sucesivos del PSOE y el PP durante la Gran Recesi\u00f3n. Pero esta vez la reacci\u00f3n popular fue diametralmente opuesta. Donde antes hubo jubilosa movilizaci\u00f3n ciudadana contra la gesti\u00f3n de la crisis econ\u00f3mica, ahora se dieron toneladas de resignaci\u00f3n y adocenamiento. Los mismos grupos pol\u00edticos e ideol\u00f3gicos que a\u00f1os atr\u00e1s arengaban contra la clase dirigente, una vez en el poder se convirtieron en defensores y propagandistas del nocivo statu quo, llegando a estigmatizar a quienes se atrev\u00edan a pedir responsabilidades por su negligente y culposa actuaci\u00f3n.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, el arrollador activismo de la gente y el achicamiento de las autoridades, que fue divisa de la pleamar c\u00edvica durante la crisis financiera, se troc\u00f3 en d\u00f3cil sometimiento a todo lo que se impon\u00eda desde arriba. Una clase dirigente, incapaz de frenar la letalidad de una pandemia que se hab\u00eda ensa\u00f1ado con los ancianos y llevado al pa\u00eds al peor puesto en cuanto a n\u00famero de personas fallecidas y de sanitarios contagiados, optaba paternalistamente por militarizar la lucha contra el coronavirus para ahogar cualquier atisbo de disidencia. Pasamos de la Operaci\u00f3n Balmis de la primera ola infecciosa, donde los m\u00e1ximos jefes de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>del Estado compart\u00edan tribuna informativa con el responsable m\u00e9dico de Alertas y Emergencias Sanitarias, a la Misi\u00f3n Baluarte que entreg\u00f3 el rastreo de la poblaci\u00f3n civil afectada y su entorno<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>al Ej\u00e9rcito, sin necesidad de declarar el Estado de Excepci\u00f3n.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el bipartidismo turnista, denunciado por los indignados rotulados en torno al 15-M, fue sustituido por una pol\u00edtica de bloques, maniqueamente polarizada sobre el eje izquierda-derecha. Un<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>se\u00f1uelo con el que se repon\u00eda en el poder a uno de los partidos responsable de la anterior crisis en coalici\u00f3n con su principal impugnador. Dial\u00e9ctica basada en el brusco cambio sociol\u00f3gico que estaba laminando a la clase media, el tradicional amortiguador entre los extremos. Pero, m\u00e1s all\u00e1 del impacto est\u00e9tico, el nuevo modelo estaba lejos de implicar una impugnaci\u00f3n radical del sistema. Una lectura rigurosa de lo ejecutado por el Gobierno integrado por PSOE y Unidas Podemos (UP) arroja un panorama menos complaciente, a medio camino entre el despotismo ilustrado y el sindicato vertical reciclado. Desde los Pactos de la Moncloa no se hab\u00edan dado tantos apa\u00f1os al alim\u00f3n entre la gran patronal y los llamados <em>&lt;&lt;representantes de los trabajadores&gt;&gt;<\/em> como en lo que va de legislatura. Siempre con los buenos oficios del Estado para favorecer el consenso de grupos de inter\u00e9s ubicados en las ant\u00edpodas.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso en el plano estrictamente laboral, porque en t\u00e9rminos generales el Ejecutivo ha superado con creces todos los l\u00edmites de la decencia pol\u00edtica en el uso del Real Decreto-Ley (RDL), una reserva legal excepcional sin previo control parlamentario. Desde que lleg\u00f3 a la Moncloa, Pedro S\u00e1nchez ha avalado 66 RDL, muy por encima de los 47 suscritos por Mariano Rajoy durante su \u00faltimo mandato. Se ha impuesto la teor\u00eda del mando \u00fanico e integral m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito sanitario, el confinamiento de las pr\u00e1cticas democr\u00e1ticas, como <em>&lt;&lt;nueva normalidad&gt;&gt;<\/em>. Pero eso es algo que a pocos parece importar, porque los gobernantes sostienen como anta\u00f1o que todo lo hacen por nuestro propio bien, sin que esta vez la opini\u00f3n p\u00fablica les cuestione <a href=\"https:\/\/www.east-inflatables.co.uk\/e104049-inflatable-slip-n-slide.html\" style=\"color: black; text-decoration: none;\">slip slide<\/a>. Y albarda sobre albarda, con el mucho consenso entre los agentes sociales y el muy poco respeto de los valores democr\u00e1ticos, se perpetran impunemente operaciones que el capitalismo de amiguetes hace tiempo acariciaba.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como la fusi\u00f3n de CaixaBank y Bankia, a costa de dejar a miles de empleados a la intemperie cuando la tesis oficial habla de alargar la edad para seguir en activo (a los que habr\u00eda que a\u00f1adir las 400 oficinas que va a cerrar el Santander; los 1.800 trabajadores que le sobran al Sabadell;<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>los 2.863 venidos a menos del BBV; o los 790 afectos al ERE de Ibercaja; a sumar al 37% de los empleados amortizados en los \u00faltimos 12 a\u00f1os) y aumentar la ya abrumadora concentraci\u00f3n bancaria (un ajustado oligopolio, mientras se predica la necesidad de la libre competencia). O la absoluci\u00f3n de los imputados por la salida a bolsa de la antigua Cajamadrid, <em>&lt;&lt;porque cont\u00f3 con el visto buenos de todos los supervisores&gt;&gt;<\/em> (Banco de Espa\u00f1a, FROB, CNMV y ministerio de Econom\u00eda), sin que nadie motive una reacci\u00f3n judicial contra las instituciones que urdieron un rescate con dinero p\u00fablico de 24.323 millones de euros. Con el agravante de que al diluirse la participaci\u00f3n de Bankia en la nueva entidad, la posibilidad de recuperar la ayuda estatal se aleja <i>sine die<\/i>. Nos distraemos persiguiendo chicharros para que, burla burlando, los tiburones se nos zampen patas arriba. Abandonamos a los mayores a su suerte como si el desamparo a que les sometemos fuera ley de vida, al mismo tiempo que echamos una soga al cuello a las nuevas generaciones con una deuda que les har\u00e1 imposible una existencia digna. Ahora sabemos que la <em>&lt;&lt;nueva normalidad&gt;&gt;<\/em> es un tr\u00e1gala consistente en asociar la masacre de ancianos con las patolog\u00edas previas (en la primera ola) y los rebrotes incontrolados con la irresponsabilidad de j\u00f3venes asintom\u00e1ticos (en la segunda ola).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a la respuesta anal\u00f3gica, integradora y fraternal dada por el activismo social durante la crisis financiera del 2008, la del presente 2020 se nutre fundamentalmente de pulsiones digitales,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>excluyentes y dist\u00f3picas. Aunque la l\u00f3gica te\u00f3rica llevar\u00eda a pensar que la lucha contra la pandemia, por su car\u00e1cter universal y cruento, llevar\u00eda a impulsar sentimientos de solidaridad y altruismo, lo que se ha impuesto ha sido lo contrario. Desmontando todo lo que de com\u00fan y, por tanto, de cooperativo existe en la dimensi\u00f3n anal\u00f3gica, la reacci\u00f3n m\u00e1s generalizada ha tenido que ver con el individualismo, la competici\u00f3n, el paternalismo y el autoritarismo. Todo ello sometido al crisol del miedo al contagio inherente a est\u00edmulos de cercan\u00eda social. Estamos a punto de interiorizar aquel c\u00f3digo del rechazo al pr\u00f3jimo del refranero, <em>&lt;&lt;Por la caridad entra la peste&gt;&gt;<\/em>, en alusi\u00f3n a los riesgos que asum\u00edan quienes ayudaban a los apestados durante la Baja Edad Media.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con lo que lejos de abrir nuevos caminos como en la pasada crisis, como alternativa al modelo dominante, se han reforzado las pautas del ya existente para mutarnos hacia una sociedad neohobbesiana 5G donde el hombre vuelve a ser lobo para el hombre. Ese proceso de robotizaci\u00f3n mental aqu\u00ed lo inicio la gran banca, al instalar m\u00e1quinas inteligentes para la habitual interlocuci\u00f3n con sus clientes, con desprecio para peque\u00f1os ahorradores y pensionistas, en su mayor parte personas de edad v\u00edctimas propiciatorias de la brecha digital. El Santander de la se\u00f1or Bot\u00edn y C\u00eda lo llama <em>&lt;&lt;digilosofia&gt;&gt;<\/em> y Bankia <em>&lt;&lt;humanismo digital&gt;&gt;<\/em>, ambos enunciados anclados en la estupidizaci\u00f3n con que suele manejarse el gotha financiero. Un sesgo antipersonas que ha alcanzado incluso al reciente cambio de frecuencias en TDT, pilotado por el ministerio de Transici\u00f3n Tecnol\u00f3gica,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>haciendo que solo lo muy duchos en la quincalla de las nuevas tecnolog\u00edas puedan resintonizar sus canales de televisi\u00f3n. Seg\u00fan el informe<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span><i>The future of Jobs<\/i>, del Foro Econ\u00f3mico Mundial (WEF),<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>en 2025 casi el 50% de los empleos ser\u00e1n desempe\u00f1ados por robots, desplazando a 85 millones de trabajadores en todo el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>Acobardada, confundida, temerosa de supuestos contactos t\u00f3xicos con sus semejantes, disciplinada hasta l\u00edmites que rozan la esclavitud voluntaria, la gente ha llegado a admitir como normal que la \u00fanica arma de un gobierno progresista para atajar la pandemia en pleno siglo XXI haya sido recurrir al a\u00f1oso procedimiento de decretar el apartheid para toda la sociedad.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Bienvenidos al hogar burbuja, con teletrabajo forzado, bajo palio del S\u00edndrome de Estocolmo propiciado por el Estado Leviat\u00e1n. Afortunadamente siempre hay alg\u00fan t\u00e1bano que agua la fiesta a los cr\u00e9dulos y biempensantes predispuestos al consabido am\u00e9n para que todo siga igual. En este caso preciso se trata de dos francotiradores, aunque mejor ser\u00eda calificarlos de &lt;&lt;furtivos&gt;, dada la cretinidad reinante. En primer lugar hablamos de un art\u00edculo publicado por El Salto, el pasado 9 de octubre, donde se revienta el negocio oculto que existe tras la gesti\u00f3n de la pandemia en Espa\u00f1a, a resultas del cambalache urdido entre el Gobierno, el diario El Pa\u00eds y la<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>multinacional farmac\u00e9utica Roche para dise\u00f1ar <i>\u201cUna nueva sanidad para una nueva normalidad\u201d<\/i>. Y en segundo lugar, e igualmente revelador, tenemos el seminario virtual realizado por la universidad Carlos III de Madrid (<i>Auditor\u00eda jur\u00eddica sobre la pandemia del Covid-19)<\/i>, y m\u00e1s en concreto a la exposici\u00f3n de la profesora titular de derecho administrativo, Ana S\u00e1nchez Lamelas, sobre las medidas de pol\u00edticas aplicadas por el Ejecutivo para gestionar la crisis, calificadas en ese foro como <em>&lt;&lt;Estado de Excepci\u00f3n sin declararlo&gt;&gt;<\/em> y de <em>&lt;&lt;Asalto al texto constitucional&gt;&gt;<\/em>. Pasen y lean (<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/sanidad\/la-farmaceutica-organiza-un-acto-con-el-ministro-de-sanidad-salvador-illa-para-trazar-las-lineas-de-la-sanidad?fbclid=IwAR2_UldAPSmNB0hPK2mh-IiT-2chzNeEFcAnpZ4QUNOOI8U1wZ6H4TRZpWI\">https:\/\/www.elsaltodiario.com\/sanidad\/la-farmaceutica-organiza-un-acto-con-el-ministro-de-sanidad-salvador-illa-para-trazar-las-lineas-de-la-sanidad?fbclid=IwAR2_UldAPSmNB0hPK2mh-IiT-2chzNeEFcAnpZ4QUNOOI8U1wZ6H4TRZpWI<\/a>) ; oigan y vean (<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=j22vhtqpfYg\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=j22vhtqpfYg<\/a>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin negar lo m\u00e1s m\u00ednimo la terrible realidad de la pandemia, ni justificar extra\u00f1as teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n, ni incurrir en el est\u00fapido negacionismo sin causa que tanto espolea el poder para desacreditar cualquier cr\u00edtica contra sus imposiciones (otra versi\u00f3n de la eficaz y recurrente muletilla del <em>&lt;&lt;trifachito&gt;&gt;<\/em> en el orden partidista), todo indica que la crisis sanitaria est\u00e1 sirviendo como laboratorio de oportunidad para introducir una mutaci\u00f3n social transg\u00e9nica que complete el apag\u00f3n del ecosistema humano-anal\u00f3gico. De esta forma se pasar\u00eda el testigo a un modelo de convivencia aislacionista y patol\u00f3gico a lo <i>Black Mirror<\/i>, diferida y virtual, liderado por la cogobernanza del Estado y las principales corporaciones tecnol\u00f3gicas. Resulta sangrante que la China hiperautocr\u00e1tica, donde surgi\u00f3 la mort\u00edfera epidemia cuyo origen a\u00fan ignoramos, sea a la postre la gran beneficiada de esta hecatombe global. La primera potencia mundial en<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>someter a su poblaci\u00f3n a los dispositivos del postcapitalismo de<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>control y vigilancia.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>El sistema concentracionario para un mundo feliz que se publicita en todos los idiomas como <em>&lt;&lt;nueva normalidad&gt;&gt;<\/em>. Veremos si la vacuna contra el coronavirus que se anuncia pr\u00f3xima no a\u00f1ade una nueva desigualdad en los servicios sanitarios nominalmente universales y gratuitos, tanto a nivel de clase social como de pa\u00edses, a causa de potenciales restricciones aplicadas en el \u00e1mbito espacial como por discriminaci\u00f3n debido a su coste de acceso (tras lo ocurrido con el precio de las mascarillas).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Sapere aude! (\u00a1Atr\u00e9vete a pensar!)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">(Nota. Este texto es una versi\u00f3n actualizada del art\u00edculo publicado en el n\u00famero de noviembre del mensual Rojo y\u00a0Negro)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid &lt;&lt;Aparte de los dem\u00e1s, tengo yo mi propia opini\u00f3n&gt;&gt; (Herodoto) El interregno que va de la primera gran recesi\u00f3n del siglo XXI\u00a0 a la actual pandemia, enmarca el tr\u00e1nsito de la civilizaci\u00f3n anal\u00f3gica a la civilizaci\u00f3n digital y consagra la supremac\u00eda de la t\u00e9cnica sobre la pol\u00edtica. 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