{"id":7821,"date":"2019-11-02T10:30:00","date_gmt":"2019-11-02T08:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=7821"},"modified":"2019-11-01T10:43:24","modified_gmt":"2019-11-01T08:43:24","slug":"anarquistas-inquinas-y-prejuicios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/anarquistas-inquinas-y-prejuicios\/","title":{"rendered":"Anarquistas, inquinas y prejuicios"},"content":{"rendered":"<h4><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/perezcolladoantonio\/posts\/2993466734015039\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Art\u00edculos Perecederos<\/a><\/h4>\n<h4><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/perezcolladoantonio\/posts\/2993466734015039\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Antonio P\u00e9rez Collado<\/a><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/articulos-perecederos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-7689\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/articulos-perecederos-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/articulos-perecederos-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/articulos-perecederos-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/articulos-perecederos.jpg 381w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Recientemente publicaba el diario Levante-EMV una columna del escritor y poeta valenciano Carlos Marzal titulada \u201cAnarquistas, ministros y discursos\u201d, en la que el autor -con la escusa de que un abogado amigo suyo est\u00e1 trabajando en una tesis sobre Juan Garc\u00eda Oliver- arremete con m\u00e1s inquina que rigor contra este destacado militante de la CNT y ministro durante unos meses en el gobierno republicano presidido por Largo Caballero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las intenciones del citado art\u00edculo quedan claras cuando vamos viendo c\u00f3mo en el texto se van intercalando calificativos sobre Garc\u00eda Oliver y sus compa\u00f1eros libertarios del cariz de compinche, compadre, banda, cr\u00edmenes, cuyo evidente objetivo parece ser el de poner al lector en contra del anarquismo; algo habitual, por otra parte, en la mayor\u00eda del academicismo y la intelectualidad triunfante en estos tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abordar con esos prejuicios la historia social de una \u00e9poca tan convulsa como la del primer tercio del siglo XX, donde la ley de fugas y el terrorismo patronal diezmaban los sindicatos obreros, es de una ligereza rayana en la manipulaci\u00f3n. Y lo es porque cualquiera que se preocupe un poco por la trayectoria del anarcosindicalismo, enseguida averiguar\u00e1 que la inmensa mayor\u00eda del mill\u00f3n y medio de afiliados que la CNT lleg\u00f3 a tener fueron gentes pac\u00edficas y trabajadoras, cuyo \u00fanico anhelo era sostener a su familia y crear una sociedad mucho m\u00e1s justa e igualitaria. Aparecer\u00e1n sus ateneos, sus escuelas y bibliotecas, sus grupos de teatro, sus colonias para practicar el naturismo, sus publicaciones, sus clases de esperanto, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evidentemente no se puede negar que un reducido grupo de militantes anarcosindicalistas, entre los que estaba Juan Garc\u00eda Oliver, se vieron empujados a empu\u00f1ar las armas para proteger sus vidas y la de los m\u00e1s conocidos militantes de las f\u00e1bricas. Pero antes de que tomaran esa dura decisi\u00f3n ya hab\u00edan ca\u00eddo, bajo las balas de los pistoleros pagados por la patronal y tolerados por las autoridades, Salvador Segu\u00ed y cientos de sindicalistas intachables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese contexto es donde hay que situar a Garc\u00eda Oliver, Durruti, Ascaso y otros miembros del grupo Los Solidarios. Tampoco se puede ignorar que, aunque practicaron lo que ellos llamaban expropiaciones a bancos, e incluso llegaron a quitar la vida a m\u00e1s de un patr\u00f3n sanguinario, autoridad particularmente represora o s\u00edmbolos del poder pol\u00edtico y religioso, la mayor\u00eda de los robos y asesinatos que se les imputaron no fueron cometidos por ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como todo el mundo sabe, era habitual -y lo sigue siendo hoy- atribuir a los anarquistas la autor\u00eda de acciones y delitos sin indicios serios de su participaci\u00f3n. Casos tenemos para llenar libros enteros. Desde la acusaci\u00f3n y asesinato de estado contra Francisco Ferrer Guardia por los hechos de la Semana Tr\u00e1gica, en los que el ilustre pedagogo no tuvo participaci\u00f3n alguna, a los recientes casos (que no han resultado caso alguno) de los burdos montajes contra j\u00f3venes anarquistas conocidos como \u201cPi\u00f1ata\u201d, \u201cMateo Morral\u201d, \u201cPandora\u201d y otros rid\u00edculos policiales y jur\u00eddicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la descalificaci\u00f3n absoluta e injustificada respecto a la incorporaci\u00f3n al gobierno republicano de cinco anarquistas (los cuatro iniciales: Federica Montseny, Joan Peir\u00f3, Juan L\u00f3pez y el citado Garc\u00eda Oliver, m\u00e1s el posterior caso de Segundo Blanco) tambi\u00e9n habr\u00eda que hacerle al se\u00f1or Marzal alguna precisi\u00f3n. La primera es que -como ya reconocieron algunos de los propios exministros y la mayor parte del anarcosindicalismo- su presencia en el gobierno republicano supuso una renuncia a los principios libertarios que no sirvi\u00f3 para impulsar la revoluci\u00f3n y ni tan siquiera para asegurar el sistema republicano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El reconocimiento de ese error hist\u00f3rico enriquece el papel que el movimiento libertario jug\u00f3 en unas instituciones de las que dudaban bastante, pero otra cosa mucho m\u00e1s injusta ser\u00eda ignorar que, a pesar de las trabas del propio gobierno y las presiones de socialistas y comunistas, el papel de los ministros anarquistas fue intachable y eficaz. En primer lugar hay que destacar que no se llevaron un duro y volvieron a sus ocupaciones nada m\u00e1s dimitir del cargo; algo dif\u00edcil de creer hoy d\u00eda. Y por otra parte es admirable la cantidad de proyectos y reformas que pusieron en marcha en sus respectivos \u00e1mbitos (sanidad, prisiones, comercializaci\u00f3n de c\u00edtricos, etc.) en los escasos meses que permanecieron en los cargos. Ejemplar es el caso de Joan Peir\u00f3, que se reincorpor\u00f3 a su puesto de trabajo en la cooperativa del vidrio de su Matar\u00f3 natal, y que en su exilio en Francia fue hecho prisionero por los nazis y entregado por Hitler a Franco, el cual al negarse Peir\u00f3 a colaborar en el montaje del sindicato vertical orden\u00f3 su ejecuci\u00f3n. Estuvo preso en Valencia y fue fusilado en Paterna, como tantos otros inocentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras estas breves pinceladas sobre lo que el anarcosindicalismo ha representado en nuestro pa\u00eds, s\u00f3lo me resta desear que la tesis del amigo de Carlos Marzal resulte mucho m\u00e1s rigurosa y objetiva que el art\u00edculo que ha motivado esta respuesta abierta.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Antonio P\u00e9rez Collado<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculos Perecederos Antonio P\u00e9rez Collado Recientemente publicaba el diario Levante-EMV una columna del escritor y poeta valenciano Carlos Marzal titulada \u201cAnarquistas, ministros y discursos\u201d, en la que el autor -con la escusa de que un abogado amigo suyo est\u00e1 trabajando en una tesis sobre Juan Garc\u00eda Oliver- arremete con m\u00e1s inquina que rigor contra este<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7359,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sns_share_botton_hide":"","vkExUnit_sns_title":"","_vk_print_noindex":"","sitemap_hide":"","_veu_custom_css":"","veu_display_promotion_alert":"","vkexunit_cta_each_option":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[183,680],"class_list":["post-7821","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinio","tag-antonio-perez-collado","tag-articulos-perecederos"],"veu_head_title_object":{"title":"","add_site_title":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7821","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7821"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7821\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7359"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7821"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7821"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7821"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}