{"id":7561,"date":"2019-03-04T09:00:26","date_gmt":"2019-03-04T07:00:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=7561"},"modified":"2019-03-04T01:04:55","modified_gmt":"2019-03-03T23:04:55","slug":"obreros-eligiendo-gobiernos-ultras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/obreros-eligiendo-gobiernos-ultras\/","title":{"rendered":"Obreros eligiendo gobiernos ultras"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:right\"><em>&lt;&lt;Es sorprendente el n\u00famero\nde tonter\u00edas que se pueden creer temporalmente <\/em>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:right\"><em>si se a\u00edsla uno demasiado tiempo\ndel pensamiento de los dem\u00e1s&gt;&gt;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:right\"><strong>(Keynes. Teor\u00eda general).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"200\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3624\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption>Rafael Cid<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta nota no pretende\ntanto descifrar porqu\u00e9 ganan las elecciones sujetos como Trump,\nPutin, Salvini, Bolsonaro o Viktor Orb\u00e1n, sino porqu\u00e9 llegan al\npoder gracias al voto mayoritario de los trabajadores, te\u00f3ricos\nrepresentantes de la izquierda en el cl\u00e1sico reparto del mapa\nideol\u00f3gico. Tambi\u00e9n y en \u00faltima instancia, intenta dilucidar c\u00f3mo\nfuncionan las responsabilidades compartidas por el alunizaje. Es\ndecir, a qui\u00e9n es imputable semejante desaguisado. \n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta ahora la izquierda\nse ha limitado a poner el grito en el cielo, habida cuenta de su\nincapacidad para asaltarlo. Ha bufado contra la llegada al gobierno\nde formaciones ultranacionalistas. Sin m\u00e1s argumentario ni\nreflexi\u00f3n. Solo blandiendo el toque a rebato \u201cque vienen los\nfachas\u201d. Salvo los recalcitrantes del socialismo cient\u00edfico, que\nhan desempolvado el viejo dogma victimista sobre el fascismo como\n\u00faltimo recurso del capitalismo para justificar lo que no comprenden.\nRelato desmentido por los hechos y la ciencia pol\u00edtica <em>ad\ncalendas graecas<\/em>. Al menos desde que el neomarxista Friedrick\nPollock, fundador de la Escuela de Franckfurt, arrumbara esa tesis.\nEn su ensayo <em>Is National Socialism a New Order<\/em> revelaba al\nrespecto que \u201ccasi todas las caracter\u00edsticas esenciales de la\npropiedad privada hab\u00edan sido destruidas por los nazis\u201d (Martin\nHay. <em>La imaginaci\u00f3n dial\u00e9ctica<\/em>. P\u00e1g. 255). Ya Marx, en\ncarta a C\u00e9sar de Paepe de 18 de diciembre de 1870, hab\u00eda advertido\nsobre este tipo de avatar: \u201cEs necesario que los acontecimientos\npongan fin de una vez por todas a ese culto reaccionario del pasado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1s por esa falsa\npercepci\u00f3n de la realidad la posici\u00f3n de clase es ambivalente en su\nrespuesta al fen\u00f3meno. Se mueve, ora entre la radical denostaci\u00f3n,\nora en un temerario respaldo. El primer caso vendr\u00eda ejemplificado\npor la emergencia en Espa\u00f1a del partido Vox, de firmes resonancias\nultras, en Andaluc\u00eda, una de las circunscripciones con mayor paro de\nEuropa. El segundo tiene que ver con la entrada en el gobierno\nitaliano de la coalici\u00f3n representada por el Movimiento 5 Estrellas\nde Luigi di Maio y la Liga de Mateo Salvini, uno y otra  formaciones\npopulistas  bipolares. Aqu\u00ed, la novedad ha sido que algunos de los\nprohombres de la \u00f3rbita comunista hayan saludado las medidas\nsociales del ultra  Salvini (<em>Decreto Dignidad<\/em>) como un triunfo\nde la clase trabajadora, dicho sin mayores reparos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parecida hibridaci\u00f3n se\nobserva en la perspectiva hist\u00f3rica. El paradigma que catapult\u00f3 al\nfascismo y al nazismo de entreguerras no es el que surge ahora en\noccidente con el encumbramiento de partidos de corte xen\u00f3fobo. Es\ncierto que el doble crac econ\u00f3mico (1929 y 2008) ha funcionado como\nfermento en los dos supuestos. No lo es sin embargo que exista un\nmimetismo ideol\u00f3gico entre lo que supusieron aquellos movimientos\ntotalitarios y los experimentos ultranacionalistas actuales. Tampoco\nla secuencia en que se produjo la deflagraci\u00f3n social consiguiente.\nEntonces las poblaciones afectadas ven\u00edan de una era de vacas flacas\ny de la Gran Guerra, y ahora por el contrario claman por la\nprosperidad perdida tras m\u00e1s de medio siglo de paz social. Por otra\nparte, el patr\u00f3n involucionista de los pa\u00edses del antiguo bloque\nsovi\u00e9tico (Hungr\u00eda y Polonia sobre todo), los que iniciaron la\nsaga-fuga,  responde a circunstancias espec\u00edficas. Su c\u00f3digo fuente\nes diferente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese puzle comprende, no\nobstante,  un mismo marco de referencia que enlaza ambos\nacontecimientos. Es la \u201crebeli\u00f3n de las masas\u201d que identifica el\nproyecto com\u00fan antiliberal de principios del siglo XX y al del\nprimer tercio del XXI. Los mismos contingentes que han celebrado y\ndisfrutado de la sociedad de consumo y del Estado de Bienestar son\nlos que ahora, en \u00e9poca de precariedad, buscan respuestas a sus\ndemandas fuera de sus tradicionales inclinaciones pol\u00edticas. Agua y\naceite, en principio, que las agravadas mutaciones econ\u00f3mico-sociales\naproximan. Como si la categorizaci\u00f3n marxista de estructura y\nsuperestructura operara tambi\u00e9n sobre la clase trabajadora,\nsacrificando convicciones ideol\u00f3gicas por la base material de su\nexistencia. Albarda sobre albarda, el asalariado (<em>homo econ\u00f3micus<\/em>)\nha devorado al trabajador (<em>homo faber<\/em>), dej\u00e1ndole sin\natributos. Nada que ver con aquel internacionalismo obrero originario\norgulloso de su autonom\u00eda (\u201cemancipaci\u00f3n de los trabajadores ha\nde ser obra de los trabajadores mimos\u201d) y consciente de su\nresponsabilidad hist\u00f3rica (\u201cno m\u00e1s deberes sin derechos, ni m\u00e1s\nderechos sin deberes\u201d). Un corrimiento de opciones, pues,  que\ncomunica a los votantes de izquierda con los planteamientos de las\nformaciones populistas. La gravedad de esta abducci\u00f3n est\u00e1 en su\ncar\u00e1cter estructural no contingente. El sincretismo en marcha exige\ndar la espalda al internacionalismo solidario como se\u00f1a de identidad\nde la izquierda y abrazar la formulaci\u00f3n \u201clos nacionales primero\u201d\nque define a los grupos xen\u00f3fobos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica supremacista\nentra\u00f1a un ataque frontal a los derechos humanos. Se pasa de una\ntutela universal para garantizar derechos y libertades fundamentales\nde cualquier persona por el hecho de serlo, sim importar m\u00e1s\natributos, a restringirlos solo para los titulares de un determinado\nEstado, siendo as\u00ed que estos nacieron precisamente para poner\nl\u00edmites al despotismo estatal. Es lo que la polit\u00f3loga Hannah\nArendt calific\u00f3 como \u201capor\u00eda de los derechos\u201d. Lo vemos en lo\nque actualmente est\u00e1 sucediendo respecto a la acogida de migrantes y\nrefugiados.  En un lado, y a favor de su protecci\u00f3n, pugnar\u00eda el\ncl\u00e1sico internacionalismo solidario de la izquierda, y en el otro la\ntentaci\u00f3n reaccionaria de rechazo a unas personas que se las\npresenta como competidoras en cuanto a la utilizaci\u00f3n de los\nrecursos disponibles, deshumaniz\u00e1ndolas en su tipificaci\u00f3n (ocurri\u00f3\nen el pasado con los jud\u00edos como chivos expiatorios). El\neuroescepticismo del gobierno Salvini en lo econ\u00f3mico implica una\nnegaci\u00f3n de la protecci\u00f3n de los Derechos Humanos que la Uni\u00f3n\nEuropea garantiza en sus tratados y tribunales superiores de\njusticia. \n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto hay dos puntos\niniciales de encuentro entre esos actores en principio antag\u00f3nicos\n(unidad de los contrarios). La prevalencia de lo econ\u00f3mico-material\nsobre lo ideol\u00f3gico-cultural, y el relanzamiento del espacio\nEstado-naci\u00f3n como \u201cdemocracia de proximidad\u201d.  Ambas variables\nalbergan una traza que permea el eje izquierda-derecha como fuerzas\nparalelas que se tocan en el infinito. El materialismo descarnado\ncomo principio fundante atraviesa al marxismo (versi\u00f3n hist\u00f3rico\ny\/o dial\u00e9ctico), y al capitalismo (modalidad utilitarista). Una\nrealidad intelectual que adquiere dimensi\u00f3n pragm\u00e1tica cuando la\nmultitud asalariada de la sociedad neoliberal toma conciencia de que\nlos males que le aquejan proceden de las organizaciones\nsupranacionales que han impuesto las pol\u00edticas austericidas. Este es\nel \u201ckair\u00f3s\u201d que favorece a los grupos extraparlamentarios (y por\ntanto no contaminados por  las instituciones) para ofrecer su\nmercanc\u00eda: mano dura contra el sistema y empoderamiento del\nEstado-naci\u00f3n como herramienta para la acci\u00f3n legal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros dos factores\nintervienen tambi\u00e9n en el derrapaje de esa izquierda para cebar el\nnacionalismo xen\u00f3fobo. Uno es la desafecci\u00f3n unidimensional de la\nglobalizaci\u00f3n, sin matices, confundiendo lo que es solo una etapa\nm\u00e1s del imperialismo capitalista con formas de humanismo integral.\nEn ese tirar el ni\u00f1o con el agua sucia se han contaminado pelda\u00f1os\nque jalonan el proceso civilizatorio. Las \u201cglobalizaciones\npositivas\u201d institucionalizadas, sobre todo despu\u00e9s de los actos de\nbarbarie estatal perpetrados durante la Segunda Guerra Mundial, para\nque \u201cnunca m\u00e1s\u201d  reinara el horror como arma pol\u00edtica en el\nconcierto mundial. Hablo de la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos\ndel Hombre adoptada por la ONU en 1948 y sus secuelas el Pactos\nInternacional de Derechos Civiles y Pol\u00edticos y el Pacto\nInternacional de Derechos Econ\u00f3micos, Sociales y Culturales; de la\nConvenci\u00f3n Europea de Derechos Humanos adoptada por el Consejo de\nEuropa en 1950; del Tribunal de Justicia Europeo de Derechos Humanos\nde 1959, entre otras. Algunas de estas prerrogativas de protecci\u00f3n\n<em>urbi et orbi<\/em> se ven amenazadas, si no directamente\nconculcadas, por las consignas populistas de los \u201cnuestros\nprimero\u201d. Tal es el d\u00eda a d\u00eda de los gobiernos ante la tragedia\nde la emigraci\u00f3n forzosa, al anteponer el nacionalismo gregario al\ninternacionalismo solidario por las urgencias del cortoplacismo\nelectoral. Una conducta que sigue la pr\u00e1ctica de los gobiernos en\nsus relaciones exteriores. Igual que hubo una confesionalidad extrema\nque obligaba a los vasallos en la fe de sus se\u00f1ores, la convenci\u00f3n\npide expurgar la \u00e9tica de la agenda diplom\u00e1tica. Business manda. Lo\nacabamos de ver en el caso del viaje a Cuba de S\u00e1nchez esquivando a\nla disidencia y a Marruecos para fijar tarifa con Mohamed VI por\nenjaular a los sin papeles que devuelve Moncloa; el besamanos del Rey\nEm\u00e9rito Juan Carlos I al pr\u00edncipe saud\u00ed que orden\u00f3 asesinar y\ndescuartizar al periodista Khashoggi; o la humillante genuflexi\u00f3n de\nlas autoridades espa\u00f1olas durante la recepci\u00f3n al presidente chino\nXi Jimping, El env\u00e9s est\u00e1 en las \u201cinjerencias humanitarias\u201d que\nse hacen en defensa de los derechos humanos en pa\u00edses de segundo o\ntercer orden, un r\u00e9gimen que ha hecho de la represi\u00f3n\nindiscriminada su baluarte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo anterior hay que\na\u00f1adir el gradiente de la \u201craz\u00f3n de Estado\u201d, un remedo de aquel\nhegelianismo de izquierda y hegelianismo de derecha que fecund\u00f3 a\nmuchas mentes militantes de la generaci\u00f3n de entreguerras. La\nmitificaci\u00f3n del Estado como elemento transformador est\u00e1 en el\ntu\u00e9tano de las dos culturas. Esa es una de las razones que explica\nel curioso trasvase de voluntades de una orilla a   otra. El Estado\nintervencionista as\u00ed tomado era el <em>deus ex machina<\/em> que\nanimaba a comunistas y fascistas de la vieja escuela, y de casta le\nviene al galgo. No es una an\u00e9cdota, aunque tampoco conviene sacarlo\nde contexto, que el primer pa\u00eds en aplicar la teor\u00eda keynesiana de\nmaximizaci\u00f3n del gasto p\u00fablico para combatir la depresi\u00f3n fue la\nAlemania de Hitler con su movilizaci\u00f3n general. Y aunque algo intuyo\nal final de sus d\u00edas, ni en las peores pesadillas hubiera supuesto\nel autor de la <em>Teor\u00eda general de la ocupaci\u00f3n, el inter\u00e9s y el\ndinero<\/em> que andando el tiempo la China\nordocapitalista-ultracomunista ser\u00eda, <em>mutatis mutandis<\/em>, su\nalumno m\u00e1s aventajado (3,9% de paro, a la zaga del 3,7% de EEUU). Lo\nde los a\u00f1os treinta del siglo XX se etiquet\u00f3 como\nnacionalsocialismo y lo que hoy despunta aparece como una\nsocializaci\u00f3n nacionalista. La negativa de Trump a ratificar los\nacuerdos de la Cumbre del Clima ser\u00eda el episodio m\u00e1s bestial de\nese proteccionismo dist\u00f3pico, al poner en peligro la salud y la\nseguridad de la poblaci\u00f3n mundial (incluida la estadounidense) con\nla excusa de fomentar el empleo propio y hacer competitiva la\neconom\u00eda nacional. \n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta llegar a la actual\nconfluencia ha habido una lenta pero eficaz labor de zapa\nintelectual. T\u00e9rminos como \u201cliberal\u201d y \u201cdemocracia\u201d, matriz\nconceptual de los derechos humanos, han sido objeto de ataque y\ncuestionamiento al alim\u00f3n por derecha e izquierda. El mismo Marx\npuso en solfa a la democracia como un espantap\u00e1jaros utilizado por\nla burgues\u00eda (alienaci\u00f3n de la sociedad civil) en su estratagema de\ndominaci\u00f3n (el consentimiento de los gobernados). Incluso en sus\nobras de juventud. Ya en <em>El manifiesto comunista<\/em> (1848) pod\u00eda\nleerse: \u201cuna parte de la burgues\u00eda desea mitigar las injusticias\nsociales para de este modo garantizar la perduraci\u00f3n de la sociedad\nburguesa\u201d, y \u201cvuestro Derecho no es m\u00e1s que la voluntad de\nvuestra clase elevada a ley: una voluntad que tiene su contenido y\nencarnaci\u00f3n en las condiciones materiales de vida de vuestra clase\u201d.\nEs remotamente posible que esta reticencia del \u201csocialismo real\u201d\na sancionar el \u201cderecho a tener derecho\u201d influyera para que el\nbloque sovi\u00e9tico se abstuviera a la hora de ratificar la Declaraci\u00f3n\nUniversal de Derechos Humanos propuesta por la ONU. Por lo dem\u00e1s, la\npresente refutaci\u00f3n del \u201cneoliberalismo\u201d, lejos de significar un\nrechazo de un capitalismo salvaje sin medida ni control, ha terminado\ncontaminando expresiones como \u201cliberal\u201d y \u201clibertad\u201d, que\nnacieron a la vida com\u00fan como atributo de la autonom\u00eda de la\npersona, en el segundo ejemplo, y  como bander\u00edn de enganche para\ncombatir al feudalismo. Un claro abuso de metonimia identitaria cuya\nonda expansiva alcanza al individuo escarnecido del sujeto. Lo\ndemocr\u00e1ticamente correcto hoy pivota sobre lo colectivo-comunitario.\nEl dictum \u201cuna persona es ella misma si y mientras se experimenta\ncomo como tal\u201d de Locke cae en tierra bald\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La din\u00e1mica en el polo\nopuesto bebe en la doctrina \u201camigo-enemigo\u201d de Carl Schmitt,\ncerrando el c\u00edrculo vicioso que corteja ambas filiaciones\nideol\u00f3gicas. El eslogan \u201clos nuestros primero\u201d de las\nformaciones ultras que atrae a tantos votantes procedentes de la\nizquierda, se realiza y concreta en el repudio de migrantes y\nrefugiados vistos como invasores. Son ap\u00e1tridas, gentes sin Estado,\ny por tanto carentes de los derechos de ciudadan\u00eda que conlleva la\nasunci\u00f3n reduccionista de la normativa universal, seres superfluos.\nConviene recordar que Schmiit se ha convertido para muchos pensadores\nneomarxistas (el ex mao\u00edsta Alain Badiou y el lacaniano Slajov\nZizek, entre otros) en un fil\u00f3n tem\u00e1tico con que relanzar sus tesis\nrevolucionarias de la \u201chip\u00f3tesis comunista\u201d.  Un atajo que\nrecuerda a las reiteradas  apelaciones de Salvini, Le Pen y otros\ncaudillos populistas a una \u201cdemocracia directa\u201d (con un\n\u201crefer\u00e9ndum\u201d consum\u00f3 Putin la anexi\u00f3n ilegal de Crimea a\nRusia), tan paternalista y plebiscitaria como intuitiva, en\ncontraposici\u00f3n a la \u201cdemocracia representativa\u201d (liberal y\nburguesa), como muestra de la legitimidad que les prestan unas masas\ninfantilizadas. \n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los obreros eligiendo\ngobiernos ultras es como los pajaritos disparando a las escopetas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:center\"><em>(Nota. Este art\u00edculo se ha publicado en el <a href=\"http:\/\/rojoynegro.info\/sites\/default\/files\/rojoynegro%20331%20febrero.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"n\u00famero de Febrero de Rojo y Negro (abre en una nueva pesta\u00f1a)\">n\u00famero de Febrero de Rojo y Negro<\/a>).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid &lt;&lt;Es sorprendente el n\u00famero de tonter\u00edas que se pueden creer temporalmente si se a\u00edsla uno demasiado tiempo del pensamiento de los dem\u00e1s&gt;&gt; (Keynes. Teor\u00eda general). 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