{"id":7347,"date":"2018-10-24T09:00:39","date_gmt":"2018-10-24T07:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=7347"},"modified":"2018-10-24T00:43:04","modified_gmt":"2018-10-23T22:43:04","slug":"soberanos-o-intervenidos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/soberanos-o-intervenidos-2\/","title":{"rendered":"Soberanos o intervenidos"},"content":{"rendered":"<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201c<i>Todo nuestro problema es cometer los errores lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible\u201d<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>(John Archibald Wheeler, f\u00edsico y cosm\u00f3logo)<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_3624\" aria-describedby=\"caption-attachment-3624\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3624\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3624\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"JUSTIFY\">Entre capitalismo y totalitarismo, sean cuales fueren los formatos en que estos se expresen, existe un hilo rojo que mantiene comunicadas ambas orillas. Ese parteaguas es el Estado, que en los dos casos y en distintas graduaciones suele identificarse con el concepto pueblo. Lo fue en su modelo de entreguerras, cuando a un lado se situaba la ideolog\u00eda liberal y al otro, y en ocasiones enfrente, fascismo y estalinismo. Y lo siga siendo ahora, cuando el juego del libre mercado hace tiempo que abandon\u00f3 lo predicado por Adam Smith, recicl\u00e1ndose como neoliberal, a la vez que los neofascistas emergentes asumen carta de identidad con el sello populista.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Lo predijo Keynes en un op\u00fasculo publicado en 1926 con el t\u00edtulo <i>The end of laisez-faire (El fin del laisez-faire)<\/i>, argumentado que en adelante el capitalismo ser\u00eda compensado con el intervencionismo gubernamental o no ser\u00eda. Pero no es en el terreno pol\u00edtico ni en el econ\u00f3mico donde el factor estatista visto como primera naturaleza suplanta a la comunidad (lo p\u00fablico, colectivo o social). Los ecos del mussoliniano \u201ctodo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado\u201d, hoy pastan en otros \u00e1mbitos m\u00e1s cotidianos. Sus efectos m\u00e1s persistentes se dan en esa arqueolog\u00eda de usos y costumbres que se espolean desde el poder pol\u00edtico. La religi\u00f3n del Estado es el Estado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">De hecho todo conspira para someter al individuo moral, no solipsista, al escrutinio de lo estatal gracias a las categor\u00edas a escala que justifican la regulaci\u00f3n y la producci\u00f3n de masas, que por definici\u00f3n carecen de sustrato \u00e9tico. Aunque en el terreno de lo social esa declinaci\u00f3n pasa casi inadvertida porque opera sobre estructuras estereotipadas. Con el objetivo de desarmar a la sociedad civil, infantilizarla, y someterla en todo momento a lo que tenga a bien el paradigma que entra\u00f1a la entronizaci\u00f3n del Estado en la vida de las personas. Porque en las entra\u00f1as de esas pr\u00e1cticas de apoyo mutuo subsiste una inapreciable experiencia de autogobierno y autoestima. Lo hemos visto en las \u00faltimas inundaciones de Art\u00e1 y Sant Lloren\u00e7 (Mallorca) debidas al temporal de gota fr\u00eda.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y se ha constatado de dos maneras distintas, pero complementarias en su instinto incivilizado, que el relato de los medios no ha dejado de enfatizar en positivo. De una parte, destacando el papel de la Uni\u00f3n Militar de Emergencia (UME) en las tareas de asistencia a las personas damnificadas por la riada y los trabajos de recuperaci\u00f3n de las zonas devastadas. Todo a costa de los servicios de protecci\u00f3n civil, ninguneados por la Administraci\u00f3n y cada vez con menos recursos. Cediendo a las \u201cvirtudes castrenses\u201d el marco en que tradicionalmente se despliega de manera espont\u00e1nea la solidaridad y el apoyo mutuo entre las gentes. Que los bomberos, seg\u00fan todas las encuestas, sean los profesionales m\u00e1s apreciados por los ciudadanos responde a este impulso humanitario altruista que no busca ni retribuci\u00f3n econ\u00f3mica ni galones. En Portugal, por ejemplo, el servicio contraincendios lo lleva personal voluntario.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La incursi\u00f3n del Estado en competencias que hist\u00f3ricamente han sido prerrogativas de la sociedad civil empobrece la democracia al hacer del demos una mera franquicia heter\u00f3noma del aparato estatal. El propio Kropotkin ya hab\u00eda alertado sobre las nefastas consecuencias que esa usurpaci\u00f3n crea en la conciencia de las personas. \u201cLa absorci\u00f3n por el estado de todas las funciones sociales, fatalmente favoreci\u00f3 el desarrollo del individualismo estrecho, desenfrenado. A medida que los deberes del ciudadano hacia el estado se multiplicaban, los ciudadanos evidentemente se liberaban de los deberes hacia los otros [\u2026] triunfa ahora la afirmaci\u00f3n de que cada uno puede y debe procurarse su propia felicidad, sin prestar atenci\u00f3n alguna a las necesidades ajenas. Esto se transform\u00f3 en la religi\u00f3n de nuestros tiempos, y los hombres que dudan de ella son considerados utopistas peligrosos\u201d. Eso es lo dej\u00f3 escrito el sabio anarquista ruso en su libro <i>\u201cEl apoyo Mutuo. Un factor de la evoluci\u00f3n\u201d<\/i>. Un visionario, habida cuenta de que hoy un Estado europeo como el italiano criminaliza a las ONG que salvan n\u00e1ufragos y encarcela al alcalde de Riace por dar asilo a migrantes y refugiados.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Capitalismo y fascismo se sienten especialmente c\u00f3modos en entornos donde opera el hombre sin atributos desplazando al <i>zoon politikon<\/i>, el ser social. Porque ni las masas ni el individuo m\u00f3nada tienen trascendencia moral ni sienten el poso de la responsabilidad que la experiencia de los actos propios conlleva. Lo que ocurre es que, a pesar de los esfuerzos de los gobiernos por controlarlo todo (regulando o desregulando a conveniencia) desde el podio estatal, los gestos de solidaridad y de apoyo mutuo entre personas, la humanidad de los humanos, siguen presentes en las ocasiones en que irrumpe una calamidad. Ese sexto sentido llev\u00f3 a hombres y mujeres a echarse a la calle contra el golpe franquista en Madrid y Barcelona, antes incluso de que el gobierno resolviera actuar. Y en el plano local es lo que moviliz\u00f3 el socorro en sucesos como el descarrilamiento del tren en Angrois o las recientes riadas de Mallorca y Campillos, municipio donde la tractorada de los vecinos en auxilio de los afectados evit\u00f3 que hubiera desgracias. Mientras el jefe supremo del Ej\u00e9rcito y del Estado, Felipe VI, recorre las zonas anegadas como su ancestro Las Hurdes en 1922. Sin coger una escoba. Por misericordia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El salto civilizatorio que dieron los primitivos griegos de la <i>polis<\/i> part\u00eda de una proceso de desacralizaci\u00f3n que estaba impl\u00edcito en el hecho de otorgar cualidades antropom\u00f3rficas a los dioses. Bajo esa impronta se trans\u00f3 del pensamiento m\u00e1gico a la filosof\u00eda. Lo que fomenta la voraz invasi\u00f3n del Estado es, por el contrario, una persistente regresi\u00f3n. Mitifica la realidad como ardid para retener el poder sobre la sociedad a la que dice servir. Igual que el recurso a la UME, el invento del \u201ch\u00e9roe\u201d en escenarios que han sufrido el azote devastador de los elementos forma parte de una estrategia anuladora de lo \u201ccivilizado\u201d. Porque al promocionar sobre su comunidad a alguien que ha tenido un comportamiento digno con sus semejantes, incluso exponiendo su vida, lo que persigue es elevar a la categor\u00eda de excepci\u00f3n lo que normalmente es habitual entre la gente en esas circunstancias. El \u201ch\u00e9roe\u201d, as\u00ed externalizado, envilece al conjunto de procedencia que por contraste se supone inanimado, y juega en la misma liga disolvente de todas las nomenklaturas. Levantando monumentos a la casa-cuartel y al soldado reconocido.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Hablamos de un desplazamiento de la existencia, \u201cpor nuestro propio bien\u201d, donde el ganador, el que ocupa el poder por turno, se lo lleva todo. \u201cTodo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado\u201d. De ah\u00ed que sorprenda tanto m\u00e1s esas rarezas de personalidades que pudiendo gozar de merecida celebridad por la val\u00eda de sus propuestas, prefieren quedarse al margen de la corriente dominante. Que generalmente es un h\u00edbrido que idolatra a sendos dioses sin forma humana: Mercado y Estado. Esa es la extraordinaria proeza del 15-M al convertir en colectivo moral lo que hasta entonces era una masa adoctrinada en la supercher\u00eda de la obediencia debida. Y ello impulsando los valores de igualdad, libertad y solidaridad que permiten a las personas reconocerse como humanidad. Los Banksy que vos matasteis a\u00fan gozan de buena salud.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid \u201cTodo nuestro problema es cometer los errores lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible\u201d (John Archibald Wheeler, f\u00edsico y cosm\u00f3logo) Entre capitalismo y totalitarismo, sean cuales fueren los formatos en que estos se expresen, existe un hilo rojo que mantiene comunicadas ambas orillas. 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