{"id":7309,"date":"2018-09-24T18:30:25","date_gmt":"2018-09-24T16:30:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=7309"},"modified":"2018-09-24T18:30:25","modified_gmt":"2018-09-24T16:30:25","slug":"el-capitalismo-no-es-un-tigre-de-papel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/el-capitalismo-no-es-un-tigre-de-papel\/","title":{"rendered":"El capitalismo no es un tigre de papel"},"content":{"rendered":"<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201c<i>Aquel a quien el hombre dijo lo que deb\u00eda hacer.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i>Quien fue amaestrado por personal adiestrado.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i>Quien fue equipado con collar y cadena\u2026\u201d <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(Dogs. Pink Floyd)<\/p>\n<figure id=\"attachment_3624\" aria-describedby=\"caption-attachment-3624\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3624 size-medium\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3624\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"JUSTIFY\">El tantas veces justamente denostado capitalismo nos va enterrar a todos. \u00bfQu\u00e9 tendr\u00e1 el sistema m\u00e1s cuestionado para que nadie pueda con \u00e9l? Todos los intentos de tumbarlo han resultado in\u00fatiles. Hasta sus principales enemigos han acabado rendidos a sus cantos de sirena. Hoy es el modelo econ\u00f3mico-social hegem\u00f3nico en el planeta. Rusia, heredera de la antigua URSS, el pa\u00eds de los s\u00f3viets que aspiraba a ser su alternativa definitiva, ya forma parte decisiva del club del beneficio ante todo. China, el gigante dispuesto en el pasado a hacer tabla rasa de todo lo que sonara a libre mercado, practica el m\u00e1s dif\u00edcil todav\u00eda de ser un furibundo ac\u00f3lito bajo la piel de un gobierno comunista. Y la Cuba castrista de la revoluci\u00f3n pendiente, el \u00faltimo basti\u00f3n de la causa anticapitalista, acaba de iniciar el mismo camino de abyecci\u00f3n. Tambi\u00e9n a mayor gloria de la gerontocracia monopolista del PC. Lo nunca visto, un fin de \u00e9poca. Mal comparado, ser\u00eda como si ateos, agn\u00f3sticos, musulmanes, budistas y dem\u00e1s confesiones concluyeran que la \u00fanica religi\u00f3n verdadera es la cristiana, sum\u00e1ndose fervorosamente a su boato. De opio del pueblo al b\u00e1lsamo de Fierabr\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Tanta y tan pertinaz fortaleza escapa a un an\u00e1lisis convencional. Torres m\u00e1s altas han ca\u00eddo. Si de verdad existiera ese antagonismo visceral, sentido urbi et orbe, no se entiende bien tama\u00f1a mala salud de hierro. Posiblemente la causa de una y otra cosa, de su tozudo vigor y de su denunciada morbilidad, est\u00e9 en sendas reflexiones hechas en 1948 por Marx y Engels en el Manifiesto Comunista. Por un lado, est\u00e1 el sincero reconocimiento de su car\u00e1cter transgresor (<i>\u201cLa burgues\u00eda ha desempe\u00f1ado, en el transcurso de la historia, un papel verdaderamente revolucionario\u201d<\/i>), y por otro, la constataci\u00f3n de que su efecto m\u00e1s directo y visible es dar vida a una nuevo tipo de sociedad progresivamente m\u00e1s eficiente. Aquello de que la ideolog\u00eda dominante es la ideolog\u00eda de la clase dominante, pero entendiendo esa ideolog\u00eda como asumida tambi\u00e9n por las clases dominadas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El ADN del hombre y la mujer contempor\u00e1neos, su segunda piel, es irremediablemente capitalista. Se quiera o no se quiera. De ah\u00ed que todas las admoniciones contra el capitalismo acaben en saco roto. Insertos desde que nacemos en su l\u00f3gica, emocional y racionalmente, su plena desafecci\u00f3n entra\u00f1ar\u00eda al mismo tiempo una dolorosa amputaci\u00f3n. El capitalismo es por esencia una \u201crevoluci\u00f3n permanente\u201d desde el momento en que camina a la par que el avance imparable de la ciencia y la t\u00e9cnica, a la que se adapta como el guante a la mano. Y cada vez a mayor velocidad, lo que impide que se sedimenten formas profundas de refutaci\u00f3n capaces de opon\u00e9rsele con \u00e9xito. El tiempo corto y voraz del capitalismo en movimiento, su acelerado palpitar, cancela la metabolizaci\u00f3n que precisa el ciclo largo de los procesos de ruptura para afirmarse.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">As\u00ed y todo, no es una fatalidad inevitable. Lo que sucede tiene mucho que ver con el principio activo utilizado para combatirlo. Quiz\u00e1s en el siglo XIX, oponer a aquel industrialismo de primera hornada la honda del materialismo (hist\u00f3rico y dial\u00e9ctico) pod\u00eda tener sentido. De hecho semejante estrategia permiti\u00f3 al naciente movimiento obrero grandes conquistas en su seno. Pero eso termin\u00f3 bruscamente cuando \u201cel internacionalismo\u201d salt\u00f3 por los aires en la Gran Guerra de 1914. El patriotismo de los Estados capitalistas en liza enrol\u00f3 como carne de ca\u00f1\u00f3n a los trabajadores que meses antes se hab\u00edan conjurado para marchar codo con codo hacia la anhelada emancipaci\u00f3n. A partir de ah\u00ed, ya todo fue en ca\u00edda libre. Se impuso la lucha fratricida entre pueblos, y la solidaridad entre los de abajo todav\u00eda esgrimida con sacrificio por los m\u00e1s recalcitrantes nunca logr\u00f3 doblegar al \u201c<i>homo oecon\u00f3micus<\/i>\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Aquella contienda y las que siguieron devastaron el n\u00facleo del proletariado y del apoyo mutuo. No solo por los estragos que provoc\u00f3 la barbarie desatada entre la sociedad civil. Se contaron por decenas de millones las personas muertas, heridas, mutiladas o lisiadas durante la contienda, pero a\u00fan fueron m\u00e1s las que quedaron marcadas de por vida por sus perversos efectos. La \u201cincorporaci\u00f3n a filas\u201d de los trabajadores disciplin\u00f3 a generaciones enteras en la obediencia ciega a los galones, fomentando un modelo de organizaci\u00f3n social de \u201cservicio a la patria\u201d acorde con el c\u00f3digo de clases y la robotizaci\u00f3n de la rutina fabril. Lo que en el campo de batalla era subordinaci\u00f3n a la jerarqu\u00eda militar y dependencia del armamento, sirvi\u00f3 de doma propiciatoria para luego secundar al capataz y a la m\u00e1quina herramienta en la vida laboral. Los mandos del Ej\u00e9rcito y los \u201ccapitanes de empresa\u201d (con el Estado presto a regular o desregular, seg\u00fan se tercie) cumplen parecida funci\u00f3n alienante y deshumanizadora. Son ante todo genuinos productores de \u00f3rdenes: matan la iniciativa individual, anulan la autonom\u00eda personal, impiden el derecho a decidir, censuran el esp\u00edritu cr\u00edtico y educan en la servidumbre voluntaria.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Autoridad ejercida desde la c\u00faspide de la pir\u00e1mide hacia la base, que los de abajo reproducen y legitiman al acatarla por temor a la represi\u00f3n, la sanci\u00f3n y el qu\u00e9 dir\u00e1n. Aquello que nuestras madres, con infinita ternura, nos rogaban durante la dictadura: \u201cHijo m\u00edo, no te signifiques, por favor\u201d. La corrosi\u00f3n del car\u00e1cter, que argumenta el soci\u00f3logo Richard Sennett. Aunque mostrenco, puro marxismo castrense, fuerzas de producci\u00f3n al fin que determinan relaciones de producci\u00f3n. Y ante esa ofensiva, incapaz de evitar el adoctrinamiento impl\u00edcito en las masacres, el proletariado militante se fue convirtiendo en una secuela del modelo de explotaci\u00f3n y dominaci\u00f3n. Anulada la personalidad de las gentes, la serendipia criminal cobraba carta de naturaleza sin freno ni enmienda. Por eso, la persecuci\u00f3n de la paz, el antimilitarismo y el desarme global siguen siendo valores <i>sine qua nom<\/i> para cualquier salida civilizatoria.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y es que al centrar toda la existencia en preceptos absolutistas como el trabajo y la producci\u00f3n, sin otros horizontes ajenos a su din\u00e1mica cosificadora, el factor humano acab\u00f3 convertido en reh\u00e9n del <i>deus ex machina<\/i> capitalista. El materialismo, abstractamente considerado, venc\u00eda al humanismo por goleada. Solo una \u00ednfima minor\u00eda comprometida supo ver el camino a ninguna parte que eso acarreaba y mantuvo intacta su ejemplar ofensiva en el terreno de las formas de vida. Es la propaganda por el hecho, bien entendida. Sin grandes logros, porque como intuy\u00f3 lucidamente el de Tr\u00e9veris, las relaciones de producci\u00f3n inherentes al modelo capitalista dejaban en barbecho toda disidencia que no fuera a gran escala. La sociedad de masas era una consecuencia de la producci\u00f3n masiva, y viceversa, y esa interdependencia creaba a su vez instituciones gregarias. La democracia as\u00ed degradada se convert\u00eda en un simulacro, desvirtuando su genuina condici\u00f3n liberadora. Dicho de otra manera, el modelo capitalista de producci\u00f3n exponencial es por naturaleza depredador: en el terreno econ\u00f3mico ecocida y en el pol\u00edtico homicida.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El \u201chombre unidimensional\u201d de esta forma alumbrado significaba una mutaci\u00f3n. A la categor\u00eda de productor consciente de su alienaci\u00f3n se sumaba la de consumidor adicto, el \u00fanico ser verdaderamente soberano en el reino global de la mercanc\u00eda. A cada uno seg\u00fan su trabajo. Como en la b\u00edblica maldici\u00f3n (\u201cganar\u00e1s el pan con el sudor de t\u00fa frente\u201d), la humanidad entr\u00f3 en una fase in\u00e9dita de la historia. Se viv\u00eda para trabajar, no se trabajaba para vivir. El principio adquisitivo reinaba por doquier sin que nada ni nadie le hiciera sombra. Imperaba lo que en la Atenas cl\u00e1sica se conoc\u00eda con el t\u00e9rmino de \u201cpleonexia\u201d, el apetito insaciable de cosas materiales. El nicho donde germinan las injusticias, a decir de los ciudadanos de la polis que tuvo su constituci\u00f3n intelectual en el discurso f\u00fanebre de Pericles tras la derrota ante Esparta narrado por Tuc\u00eddides.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Hab\u00eda, pues, un doble desarraigo que cegaba cualquier esperanza. La que expropiaba al productor del producto \u00edntegro de su trabajo, visibilizada como explotaci\u00f3n. Y otra menos identificada que era la renuncia a controlar el tipo de trabajo, en aras de la indispensable dignidad y solidaridad. Esta \u00faltima nunca fue plenamente reivindicada por los comisarios pol\u00edticos del socialismo autoritario. El fin justificaba los medios y cuanto peor mejor, fueron sus armas de argumentaci\u00f3n masiva. Y los medios terminaron por condicionar los fines. Las mismas causas producen los mismos resultados. Al final, hab\u00eda una equivalencia sist\u00e9mica entre cultura burguesa y cultura obrera, ambas mim\u00e9ticamente capitalistas por su intr\u00ednseca condici\u00f3n productiva y consumista. La unidad de destino entre productores y consumidores tiene su cara m\u00e1s dram\u00e1tica en el ego\u00edsmo. Uno y otro viven el momento sin importarles demasiado su impacto sobre las generaciones venideras. Un cortoplacismo del \u201cande yo caliente\u201d que tiene como exponentes actuales el abandono de las acciones para combatir el cambio clim\u00e1tico o la epatada hac\u00eda adelante de la deuda soberana al primar econom\u00edas expansivas para fidelizar clientelas electorales.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En el mundo desarrollado vigente los contornos entre producci\u00f3n y consumo se han difuminado. Ya no hay dignidad en el trabajo. Es una esclavitud de alquiler para poder comprar cosas. De algo hay que vivir. Entre los empleados de la industria militar y los ingenieros, los t\u00e9cnicos y los administrativos de la civil que construyen fragatas para los s\u00e1trapas del Golfo tambi\u00e9n existe camarader\u00eda. Una fresadora, un generador el\u00e9ctrico, un torno, no disparan. Todos somos responsables y v\u00edctimas, nadie culpable. Aunque con los impuestos cebemos la infame maquinaria de la mal llamada Defensa Nacional. Salvo la minor\u00eda que se declara objetora de conciencia. Como los valientes insumisos que tiempo atr\u00e1s se negaban a cumplir el servicio militar aunque terminaran entre rejas. Adem\u00e1s, las pol\u00edticas de reparto de la ocupaci\u00f3n existente con dr\u00e1stica reducci\u00f3n de la jornada laboral siguen sin estar en la agenda del sindicalismo oficial, a pesar de la creciente precarizaci\u00f3n del empleo y el paro estructural. El competitivo mundo del Trabajo, clonado del Capital, tambi\u00e9n hace proselitismo a favor de la desigualdad aut\u00f3faga entre sus filas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El consumidor siempre tiene raz\u00f3n en la sociedad adquisitiva. Como ocurre con Hacienda, consumidor somos todos, ricos y pobres, productores y rentistas. Cada d\u00eda el peri\u00f3dico nos deja en titulares la cr\u00f3nica puntual de esa metamorfosis. Los conflictos de la nueva econom\u00eda, las plataformas digitales de servicios y los empleos <i>low cost<\/i> construyen en estos momentos la realidad rampante que nos abisma a la condici\u00f3n de jornaleros del poder. El plante del personal de Ryanair; la huelga de Amazon; el boicot en el gremio del Taxi; la lucha de los <i>readers<\/i> de Deliveroo, Glovo o la de los ruteros de prensa, son im\u00e1genes del nuevo paradigma laboral atomizado. Como trabajadores a\u00fan defendemos nuestros derechos, pero somos mucho m\u00e1s contundentes en el papel de consumidores. De ah\u00ed que sea frecuente compatibilizar ambas perspectivas sin que parezca una patolog\u00eda. Por un lado, nos vemos capaces de abroncar a los empleados de una aerol\u00ednea por los trastornos que como usuarios nos ocasiona la huelga y, por otro, de demandar comprensi\u00f3n cuando el problema lo sufrimos en nuestra propia piel. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de Amazon y sus t\u00e1cticas negreras si los clientes mileuristas presionaran con huelgas de consumo hasta que mejoraran las condiciones de trabajo?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Este verano ha descendido el n\u00famero de turistas que visitan Espa\u00f1a, merma debida a que se han reactivado destinos rivales como Turqu\u00eda y Egipto, dos autocracias donde se vulneran sistem\u00e1ticamente los derechos humanos, sin que eso sea un h\u00e1ndicap para los clientes de los <i>tour operators<\/i>. \u00bfSe plantea alguien tachar de sus planes vacacionales la Rusia de Putin por ser el \u00fanico Estado que desde la Segunda Guerra Mundial se ha anexionado militarmente parte de otro territorio soberano, la Crimea ucraniana, y abatido un avi\u00f3n comercial con cerca de 300 pasajeros a bordo? Al contrario, el Mundial de Futbol 2018 desbord\u00f3 todas las previsiones. En esto al menos alg\u00fan tiempo pasado fue mejor. En los a\u00f1os treinta del siglo pasado, en plena Segunda Rep\u00fablica, los obreros de la construcci\u00f3n en Madrid, muchos de ellos semianalfabetos, poco viajados y sin televisi\u00f3n ni internet para informarse en <i>tiempo real<\/i>, pose\u00edan el mundo suficiente para exigir convenios donde se especificaba que no trabajar\u00edan para edificar c\u00e1rceles. Y sin embargo hoy, mientras el factor humano empieza a ser relegado del aparato productivo por la inteligencia artificial y la robotizaci\u00f3n, entre los asalariados se extiende la opini\u00f3n de que el ojo del amo engorda al caballo. El nunca inocente desdoblamiento de la personalidad trabajador-consumidor es otra prueba de que el capitalismo nunca ha sido un tigre de papel y jam\u00e1s lo ser\u00e1. Somos currantes ocho horas al d\u00eda y consumidores las veinticuatro seguidas. El monje si hace al h\u00e1bito.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a>(Nota. Este art\u00edculo se ha publicado en el<a href=\"http:\/\/rojoynegro.info\/sites\/default\/files\/rojoynegro%20326%20septiembre.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> n\u00famero de Septiembre de Rojo y Negro<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid \u201cAquel a quien el hombre dijo lo que deb\u00eda hacer. Quien fue amaestrado por personal adiestrado. Quien fue equipado con collar y cadena\u2026\u201d (Dogs. Pink Floyd) El tantas veces justamente denostado capitalismo nos va enterrar a todos. \u00bfQu\u00e9 tendr\u00e1 el sistema m\u00e1s cuestionado para que nadie pueda con \u00e9l? 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