{"id":7303,"date":"2018-09-27T09:00:15","date_gmt":"2018-09-27T07:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=7303"},"modified":"2018-09-24T00:31:43","modified_gmt":"2018-09-23T22:31:43","slug":"el-problema-no-es-la-diversidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/el-problema-no-es-la-diversidad\/","title":{"rendered":"El problema no es la diversidad"},"content":{"rendered":"<p align=\"JUSTIFY\">\n<h4 class=\"western\" align=\"JUSTIFY\"><a href=\"http:\/\/alasbarricadas.org\/noticias\/node\/40599\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ruyman Rodr\u00edguez<\/a><\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\">La izquierda tiene muchos problemas. Tiene primero un problema de autorrepresentaci\u00f3n que le impide saber cu\u00e1les son sus fronteras. Conocemos su origen, en aquella ala izquierda de la Asamblea Nacional Constituyente en los inicios de la Revoluci\u00f3n Francesa. Sabemos que \u201cizquierda\u201d designa a las supuestas corrientes pol\u00edticas progresistas, pero este es un t\u00e9rmino intencionadamente vago. \u00bfAcaso son lo mismo el parlamentario sin corbata que apura su gin tonic en el bar del Congreso que una activista que pone su cuerpo para parar desahucios a diario? \u00bfSon lo mismo la bolchevique leninista, la estalinista que dise\u00f1a gulags imaginarios en su cabeza, la consejista y la anarquista? Chomsky, cuando todav\u00eda ten\u00eda rumbo, dec\u00eda que \u201csi se entiende que la izquierda incluye al bolchevismo, entonces yo me disociar\u00eda rotundamente de ella. Lenin fue uno de los mayores enemigos del socialismo\u201d (1).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Este problema de autodefinici\u00f3n alimenta la paranoia de la izquierda, la empuja a un psicoan\u00e1lisis constante (cada tendencia interna sobre las otras; nada de autocr\u00edtica) y muchas veces la lleva a detectar problemas donde no los hay, y a ignorar otros, graves y de peso, que es incapaz de ver.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El nuevo problema para algunos (casi nuevo, pongamos que desde los 70 del siglo pasado) es que supuestamente el discurso de la diversidad y las identidades subalternas ha suplantado al discurso hist\u00f3rico de la clase. O dicho de otra manera, el discurso de la diversidad se ha desclasado y ha desclasado las reivindicaciones, que ya no son principalmente obreras, de la izquierda moderna.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Acusar a las reivindicaciones e ideolog\u00edas articuladas en torno a la diversidad de ser una parte importante del proceso de desclasamiento imperante es una forma grosera de simplificar un problema bastante m\u00e1s complejo. El capitalismo lo ha tocado todo, y ese todo no s\u00f3lo incluye al activismo contempor\u00e1neo; incluye tambi\u00e9n a la propia clase obrera. No son las ideolog\u00edas de la diversidad y su supuesta \u201cintoxicaci\u00f3n neoliberal\u201d las que han desclasado (o ayudado a desclasar) a la clase obrera; la clase obrera ya estaba desclasada previamente, absorbida por este marem\u00e1gnum capitalista del que ninguna nos escapamos y que ha llegado hasta las chabolas m\u00e1s peque\u00f1as y los barrios m\u00e1s marginados. Podemos carecer de agua y luz, de techo y de comida fresca, pero no de capitalismo. La clase trabajadora no ha quedado al margen de un fen\u00f3meno v\u00edrico global.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El capitalismo ha monopolizado el ocio y ha sustituido la mayor\u00eda de actividades recreativas sociales por el consumo. Y cuando no las ha sustituido las ha vinculado a \u00e9l. La nueva estructura laboral, con sus subcontratas, ETTs, precariedad estandarizada y los inventos que van surgiendo (como la genialidad de llamar \u201ceconom\u00eda colaborativa\u201d a la autoexplotaci\u00f3n), hace que la mayor\u00eda no reconozca la cara de quien tiene al lado en el tajo (si es que tiene a alguien) ni se sienta capaz de establecer un verdadero nexo con personas que le son ajenas, con las que se les obliga a competir, y que no volver\u00e1 a ver si todo va bien (2). Eso son factores que coadyuvan objetivamente al desclasamiento. Poner al mismo nivel, a un nivel merecedor de profundas reflexiones y sesudos estudios, a las ideolog\u00edas de la diversidad, es como se\u00f1alar un grano de arena y acusarlo de montarnos una playa.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por otra parte, el acusar de \u201cdesviar fuerzas\u201d a las incipientes reivindicaciones sociales no es una novedad y ya exist\u00eda mucho antes de que se pusiera de moda acusar gratuitamente a cualquier cosa de \u201cposmoderna\u201d y \u201cneoliberal\u201d. Es tan tristemente antiguo como lo es sentirse amenazado por algo nuevo que irrumpe, que empieza a cobrar fuerza y a ganar terreno. Es el cl\u00e1sico filiste\u00edsmo (neofobia podr\u00edan llamarlo hoy), un vicio que los movimientos pol\u00edticos nunca han conseguido abandonar del todo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Un buen ejemplo es el del nacimiento de Mujeres Libres (abril de 1936) y el debate y las reacciones que esto suscit\u00f3. Las organizaciones de mujeres de la \u00e9poca o eran decididamente burguesas y paternalistas o cuando abordaban la cuesti\u00f3n de clase lo hac\u00edan como ap\u00e9ndice de alg\u00fan partido del que depend\u00edan totalmente. Mujeres Libres surgi\u00f3 con la intenci\u00f3n de crear una organizaci\u00f3n aut\u00f3noma de mujeres obreras que abordara de forma espec\u00edfica un problema que el resto de colectivos ignoraban o subordinaban: la verdadera emancipaci\u00f3n pol\u00edtica, econ\u00f3mica, social e individual de la mujer. En la prensa anarquista y confederal Luc\u00eda S\u00e1nchez Saornil, fundadora de Mujeres Libres, fue avivando el debate mientras personajes como Federica Montseny o Marianet R. V\u00e1zquez alegaban que sus reivindicaciones ya ten\u00edan cabida dentro de la CNT y no hac\u00eda falta crear ninguna organizaci\u00f3n espec\u00edfica feminista (Marianet lleg\u00f3 a proponerle que participara en la creaci\u00f3n de una \u201csecci\u00f3n femenina\u201d dentro del peri\u00f3dico Solidaridad Obrera) (3). Finalmente se rechazar\u00eda oficialmente considerar a Mujeres Libres como un componente m\u00e1s del Movimiento Libertario peninsular (4).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Lo que no se entend\u00eda entonces, y sigue sin entenderse ahora, es que los movimientos espec\u00edficos se crean por que hay una necesidades espec\u00edficas que son silenciadas por la pretendida mayor\u00eda pol\u00edtica, porque sus reivindicaciones y exigencias concretas no forman parte de la hoja de ruta de las supuestas organizaciones generalistas. Los sindicatos de precarios no surgen por capricho; surgen cuando los sindicatos cl\u00e1sicos no se interesan por la precariedad ni abren sus puertas a quienes no tienen n\u00f3mina. Los espacios no mixtos surgen ante una necesidad real de seguridad frente a estructuras grupales que amparan a violadores y silencian agresiones. Si no te gustan los espacios no mixtos tal vez debas dejar de darle palmaditas en la espalda a los agresores de turno y as\u00ed quiz\u00e1s no ser\u00edan necesarios. Hablamos de guetos y acusamos de segregaci\u00f3n a diestro y siniestro, a las feministas, a la comunidad LGTB, etc., y quiz\u00e1s no nos paramos a pensar que si la gente busca lugares donde relacionarse con personas comprensivas para compartir similares vivencias, pesares y trayectos es por la necesidad natural que todas tenemos de sentirnos respaldadas entre iguales y evitar la hostilidad exterior. Acabemos con esa hostilidad y a lo mejor la gente se siente lo suficientemente c\u00f3moda lejos de su c\u00edrculo como para no necesitar un espacio seguro. Pero el problema no est\u00e1 en quien busca seguridad; est\u00e1 en quien la amenaza. Como siempre, responsabilizamos a las dem\u00e1s de aislarse porque eso es mucho m\u00e1s f\u00e1cil que hacer autocr\u00edtica y realizar un trabajo profundo y duro sobre nosotros mismos y nuestra cacareada tolerancia. Esa es nuestra tragedia cotidiana: acusamos al efecto sin apreciar que nosotros somos la causa.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Incluso cuando se coincide en esto y se admite que las reivindicaciones de g\u00e9nero, sexuales, culturales, \u00e9tnicas, animalistas, tienen su importancia, se tiene que aducir r\u00e1pidamente que, por importantes que sean, son muchos los motivos por los que deben supeditarse a la reivindicaci\u00f3n de clase. Un argumento cl\u00e1sico consiste en acusar a este tipo de luchas de \u201cparciales\u201d. \u00bfQu\u00e9 lucha no lo es? \u00bfAcaso creemos que detr\u00e1s de toda huelga se encuentra el germen de la revoluci\u00f3n social? \u00bfNo es parcial reclamar una subida de salario? \u00bfAcaso las obreras que se ponen en huelga para evitar un ERE est\u00e1n pensando, todas y cada una de ellas, en que su huelga es una herramienta para debilitar al capitalismo e instaurar un nuevo paradigma pol\u00edtico y econ\u00f3mico internacional? Todas nuestras luchas, por ambiciosas que seamos, son parciales y localistas. Lo es oponerse a que derriben un CSOA en Barcelona, lo es rechazar la construcci\u00f3n de un bulevar en Burgos, lo es oponerse al levantamiento de un muro en Murcia y lo era sentarse en los asientos reservados para blancos en la Alabama de 1955. Todo es parcial y todo es necesario, por peque\u00f1o que parezca, porque crea las relaciones pol\u00edticas y comunitarias necesarias, porque ejercita los m\u00fasculos revolucionarios m\u00e1s \u00fatiles, porque, con un poco de suerte, pondr\u00e1 la semilla para que surjan cosas algo m\u00e1s grandes. E incluso cuando no es as\u00ed y la lucha acaba d\u00f3nde empez\u00f3, \u00bfcu\u00e1l es la alternativa? \u00bfCruzarse de brazos? No es mi opci\u00f3n. Quienes discrepen pueden seguir tranquilamente en casa leyendo alg\u00fan polvoriento tomo sobre la Escuela de Frankfurt o sobre las gloriosas vanguardias revolucionarias del siglo pasado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Se dice tambi\u00e9n que el problema es que las reivindicaciones no estrictamente obreras est\u00e1n desclasadas y llenas de tics burgueses. Bien, esto es tristemente cierto, pero es que incluso las reivindicaciones estrictamente obreras son a veces igual de vacuas y ret\u00f3ricas, intoxicadas del mismo burguesismo. S\u00ed, los movimientos de izquierda est\u00e1n llenos de gilipollas superficiales. La FAGC lleva a\u00f1os sufriendo sus ataques, ignor\u00e1ndolos cuando puede, tom\u00e1ndoselo con humor casi siempre y, a veces, con cierta inevitable rabia. A la FAGC se la ha acusado de especista por comentar en las redes que las vecinas de una de sus comunidades socializadas llamaron \u201cgranjita\u201d al refugio de animales que ten\u00edan dentro de sus muros. De terrorista ecol\u00f3gica por comprar motores para proporcionar luz a familias sin recursos. Y a su vez se la ha acusado de magufa y pseudocient\u00edfica por decir que en sus huertos usa t\u00e9 de ortigas como fertilizante y repelente porque le sale gratis y se asegura de no usar contaminantes. En definitiva, sabemos bien de lo que hablamos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero casi nadie escapa a la banalizaci\u00f3n del discurso. \u00bfO acaso creemos que por introducir la palabra \u201cproletario\u201d en una frase esta se vuelve autom\u00e1ticamente revolucionaria? La izquierda que presume de obrerista, que se tiene por seria y ortodoxa, no est\u00e1 m\u00e1s cerca de la realidad (puede que incluso mucho m\u00e1s lejos) que aquellas opciones a las que critica. Recuerdo la charla de un compa\u00f1ero anarcosindicalista que nos hablaba de la necesidad de captar a los trabajadores de las grandes f\u00e1bricas, a los funcionarios, a la \u201caristocracia obrera\u201d&#8230; En un momento le objetamos que ese no era el perfil laboral ni social de los barrios donde viv\u00edamos y militabamos, y que su discurso evidenciaba un gran desconocimiento de la realidad canaria. S\u00ed, aqu\u00ed hay funcionarios y a\u00fan quedan algunas f\u00e1bricas, pero nos parec\u00eda que para empezar a crecer nuestro nicho objetivo, mayoritario y m\u00e1s pr\u00f3ximo, era la gente en situaci\u00f3n de precariato que nos rodeaba. Las trabajadoras temporales, las camareras de hotel, las cuidadoras a domicilio, las paradas, las que depend\u00edan del subsidio, las que buscaban chatarra, es decir, la m\u00e9dula real de nuestros barrios m\u00e1s golpeados. Y que hab\u00eda que abrir espectro y tocar otras situaciones de emergencia como los desahucios (el paso posterior al despido y al desempleo). Nada nos dijo de aquello y a\u00fan segu\u00eda buscando a una supuesta \u201caristocracia obrera\u201d que de existir en la isla ni la conoc\u00edamos ni nos necesitaba.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y esto entronca con otra acusaci\u00f3n recurrente a las ideolog\u00edas de la alteridad: supuestamente, \u201cnos fragmentan y nos desunen\u201d (siempre me result\u00f3 curioso que se acusara de crear confrontaciones internas a una serie de ideas a las que a su vez se acusa de posmodenistas, cuando una de los grandes cr\u00edticas contra el posmodernismo es que precisamente es antidualista y rehuye el conflicto). Parece ser que todo lo que adjetivice el concepto \u201cobrero\/a\u201d (migrante, negra, lesbiana, trans, etc.) y se\u00f1ale otras opresiones m\u00e1s all\u00e1 de la de clase es un agente atomizador. \u00bfEs que acaso el t\u00e9rmino \u201cobrero\u201d se expande tanto siempre como para acogernos a todas? Ciertamente todo el que se ve obligado a alquilar su fuerza de trabajo (su cuerpo y su inteligencia) para subsistir es clase obrera. Pero a\u00f1os de clasismo, en su sentido cl\u00e1sico, ha creado estratos dentro de la propia clase obrera y ha permitido que se excluya a su capa m\u00e1s vulnerable de la denominaci\u00f3n. Acu\u00f1ar el t\u00e9rmino \u201clumpenproletariado\u201d no ten\u00eda otra intenci\u00f3n. En ese contexto, en nuestros barrios m\u00e1s castigados, con paro cronificado, una mayor\u00eda que sobrevive a trav\u00e9s de la econom\u00eda en B, el ilegalismo como forma de vida y una existencia al margen de salarios y jubilaciones, el discurso netamente obrerista propio del siglo XIX y principios del XX puede sonar perfectamente a marcianada. El paraguas de la clase es grande, y debe ser un eje en todas nuestras reclamaciones, pero sin olvidarnos que debe ampliarse y adaptarse incluso a los distintos \u201cyos\u201d (por mal que le suene a algunos) que, desde prostitutas a presas \u201ccomunes\u201d, no siempre han sido aceptados.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">S\u00ed, el transversalismo de clase es un grave problema que empa\u00f1a el discurso de muchos colectivos y les lleva a tomar como triunfos que haya ministras y banqueras mujeres, presidentes y empresarios afrodescendientes y polic\u00edas y jueces gays. S\u00ed, el aburguesamiento est\u00e1 obligando a veces a los corderos a yacer con el lobo. Pero la cr\u00edtica a dichas estupideces no nos puede llevar a ignorar que m\u00e1s all\u00e1 de la clase existen otras formas de opresi\u00f3n. Minimizarlo, aunque no se niegue, es caer en el absurdo. \u00bfDeben todas las opresiones supeditarse a la opresi\u00f3n de clase? No s\u00e9 de que servir\u00eda establecer categor\u00edas entre distintas formas de coacci\u00f3n y sufrimiento. Eso s\u00ed que divide y fragmenta, fabricando unos absurdos estatus de superioridad e inferioridad que s\u00f3lo pueden generar frustraci\u00f3n y complejo. Es volver al manido tema de las \u201csuperestructuras\u201d que la propia realidad ya venci\u00f3 hace mucho tiempo. Si las anarquistas hemos puesto el foco sobre la necesidad de eliminar la jerarqu\u00eda en todas sus formas y las distintas relaciones de poder no ha sido por antojo. La historia nos ha demostrado que las sociedades sin capitalismo (todas antes del s. XVII) e incluso con pretendida igualdad econ\u00f3mica absoluta (como las misiones jesuitas en Paraguay del mismo siglo o los experimentos comunistas del s. XX) pueden ser tiran\u00edas y que las sociedades sin Estado (desde los ejemplos de la antig\u00fcedad al moderno caso de Somalia) tambi\u00e9n pueden serlo. Sin Estado y propiedad privada la autoridad y el despotismo puede tomar la forma de la teocracia, el nacionalismo, el machismo, el racismo o la simple fuerza bruta del hacha de s\u00edlex. Las distintas formas de opresi\u00f3n conviven y se retroalimentan, van sofisticando su discurso y justificando su existencia. Nuestra misi\u00f3n es deslegitimarlas y romperlas, no celebrar un concurso de talentos a ver cu\u00e1l queda primera.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Creer lo contrario es pecar de soberbia. Que yo sepa todas las que no tenemos cerca de 100 a\u00f1os no conocemos en primera persona como se gesta una revoluci\u00f3n. Ninguna sabemos cu\u00e1l es el bot\u00f3n que hay que pulsar para que se produzcan. Rescatar los viejos argumentos de Ted Kaczynski (5) no parece muy inteligente pues nadie conoce perfectamente la tecla ni el detonante del fen\u00f3meno revolucionario. De hecho, lo que hoy se toma por superfluo e accesorio puede ser ma\u00f1ana la idea-fuerza de un movimiento inesperado. El ecologismo inicialmente era mirado por la izquierda oficial con el mismo desd\u00e9n con el que hoy ve otras muchas cosas. Cuando los naturistas anarcoindividualistas, como Henry Zisly, Georges Butaud, Sophia Za\u00efkowska o Mariano Costa Iscar (protoecologistas que oscilaban entre el primitivismo del primero (6) y el preveganismo de los segundos (7) a la actitud mucho m\u00e1s cr\u00edtica con \u201clas exageraciones\u201d [dixit] de Costa Iscar) (8), hablaban de los peligros de la mecanizaci\u00f3n de la vida y el industrialismo ciego se les contrapon\u00eda la \u201csublime idea\u201d de someter por la fuerza a la naturaleza. Cuando pioneros m\u00e1s modernos como Murray Bookchin levantaban la bandera verde (9) la mayor\u00eda miraba hacia otro lado. Hoy, despu\u00e9s de algunos accidentes nucleares, varios desastres medioambientales, con la temperatura global batiendo r\u00e9cords y ante la perspectiva de nuestra propia extinci\u00f3n, el ecologismo est\u00e1 en la agenda de la mayor\u00eda de organizaciones progresistas (aunque sea para cumplir expediente) y son planteamientos como la ecolog\u00eda social de Bookchin los que est\u00e1n germinando en el combativo suelo de Rojava. Ridiculizar las ideas que ignoramos es una buena forma de ir acumulando papeletas para recibir un bofet\u00f3n hist\u00f3rico.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Este bofet\u00f3n lo est\u00e1n recibiendo hoy todos los que siguen depositando sus esperanzas revolucionarias en un sujeto revolucionario ideal sacado de los carteles de propaganda sovi\u00e9ticos, todos los que siguen teniendo sue\u00f1os h\u00famedos con grandes masas fabriles musculadas y uniformadas e ignoran que en este \u00faltimo lustro, con escasa movilizaci\u00f3n social, las \u00fanicas muestras de descontento callejero se las debemos a las feministas y sus demostraciones de fuerza, a las desahuciadas, a las jubiladas o a las manteras. Puede que eso joda predicciones y an\u00e1lisis de escritorio, pero no es honesto menospreciar el fen\u00f3meno y considerarlo una an\u00e9cdota.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La reducci\u00f3n al absurdo, a pesar de nuestra dura realidad social, es desgraciadamente tendencia. En un contexto donde el mal llamado Estado del bienestar ha involucionado tanto como en el sur del Estado espa\u00f1ol lanzar un discurso decimon\u00f3nico de grandes cinturones industriales u otro al estilo del sindicalismo n\u00f3rdico no es m\u00e1s realista que hablar de orgonitas, reiki y otras majader\u00edas. La izquierda pretendidamente seria y oficial suele sonar bastante absurda cuando confronta con la realidad. Su campo de trabajo preferido es la pol\u00edtica ficci\u00f3n o lo que yo llamo \u201cla pol\u00edtica de lo imposible\u201d. Cuando surgi\u00f3 el 15M recuerdo la desagradable censura que sufrieron las feministas cuando se les oblig\u00f3 a quitar una pancarta muy acertada que afirmaba: \u201cLa revoluci\u00f3n ser\u00e1 feminista o no ser\u00e1\u201d. De nada sirvieron sus protestas ni las nuestras. Los \u201corganizadores\u201d aduc\u00edan que esas consignas desun\u00edan y apartaban a la gente (a los machistas, obviamente), y tengo constancia de que esto no s\u00f3lo pas\u00f3 en Las Palmas de Gran Canaria. Sin embargo, este era el mismo grupo de personas \u201cinteligentes\u201d, periodistas y estudiantes universitarios, posteriormente fichados por partidos e instituciones, de l\u00ednea dura contra todas las desviaciones, que decret\u00f3, sin otro procedimiento que la mayor\u00eda de votos en una asamblea callejera, que Espa\u00f1a no fabricar\u00eda ni vender\u00eda m\u00e1s armas al exterior. A\u00fan veo las manos girando con fuerza en el aire y los abrazos y gritos de alegr\u00eda. Y tambi\u00e9n recuerdo a un compa\u00f1ero sindicalista boliviano, muy l\u00facido y simpatizante del anarquismo, que se me acerc\u00f3 para comentarme: \u201cacaban de aprobar algo que es infinitamente m\u00e1s ut\u00f3pico que instaurar ma\u00f1ana mismo la anarqu\u00eda\u201d (desde entonces le tomar\u00eda prestada esa observaci\u00f3n varias veces).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ese es un gran problema de la izquierda, y a\u00fan as\u00ed sigue sin ser todo el problema. El problema no es s\u00f3lo que tenga un discurso fantasioso, ingenuo, fr\u00edvolo y aburguesado. El gran problema es que s\u00f3lo tiene discurso.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">S\u00ed, tenemos una izquierda censora, paranoica, con cierta inclinaci\u00f3n inquisitorial. Le encanta tildar de desviaciones y perdidas de tiempo a todo lo que no encaja en sus manuales cl\u00e1sicos y eso es un problema objetivo en un tiempo hu\u00e9rfano de alternativas. Es un problema porque las f\u00f3rmulas preexistentes, o no sabemos aplicarlas, o han fracasado, e impedir que se actualicen o que se construyan otros modos de lucha s\u00f3lo puede hacer m\u00e1s hondo el hoyo social en el que nos encontramos. Tenemos adem\u00e1s una izquierda parad\u00f3jicamente rancia y conservadora. Cada vez m\u00e1s patriotera, sobre todo en su vertiente espa\u00f1olista, e incapaz de librarse del todo de una \u00edntima tendencia machista y etnocentrista impermeable a su discurso externo. Eso contribuye a mantenerla fracturada y tambi\u00e9n a alejar a la gente con inquietudes sociales incipientes que empieza a militar. Pero lo que la aleja del pueblo no es, desgraciadamente, ni su dogmatismo ni su caspa. Lo que la aleja de la calle es que la izquierda se ha convertido exclusivamente en un artefacto ret\u00f3rico, un mero vivero para intelectuales profesionales. Y ese es un problema que ni siquiera se plantea abordar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Prueba de lo que digo es el propio debate generado en torno a la diversidad. Cuando la izquierda analiza las dificultades que tiene el activismo actual lo hace en unos par\u00e1metros integralmente te\u00f3ricos. Cree que el problema siempre es te\u00f3rico porque s\u00f3lo es capaz de cuestionar y generar teor\u00eda. Ha asumido que si verbaliza algo, por supuesto cada vez con palabras m\u00e1s complejas y conceptos m\u00e1s enrevesados, el asunto queda solucionado s\u00f3lo con nombrarlo. Piensa, por ejemplo, que el declive del activismo pol\u00edtico y social se debe a que las activistas ponen el acento en unas formas de opresi\u00f3n y no en otras, y priorizan la raza o el g\u00e9nero por encima de la clase. En definitiva, se busca (o inventa) un problema te\u00f3rico, que se analiza de forma te\u00f3rica y espera resolverse de forma te\u00f3rica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El problema no est\u00e1 en las ideas, si no en su poca o nula capacidad de materializarse y traducirse como una soluci\u00f3n real que mejore la vida real de la gente real. La idea de \u201ctomar los medios de producci\u00f3n\u201d no llega m\u00e1s y mejor a nuestras vecinas que la de luchar contra el heteropatriarcado, el antiespecismo, o cualquier otra cosa. No llega por la izquierda s\u00f3lo habla con la izquierda (de hecho la izquierda s\u00f3lo habla). Nosotras, como trabajadoras no cualificadas, como vecinas de barrios excluidos, como personas que pisan la realidad a diario, no somos las interlocutoras directas de la izquierda. La izquierda es esnob en casi todas sus vertientes. Sus discurso puede dise\u00f1arse para las masas (aunque por su jerga especializada nadie lo dir\u00eda), pero s\u00f3lo circula por gabinetes, claustros universitarios, seminarios y terrazas de moda. La concesi\u00f3n a la \u201cplebe\u201d es fabricar pesadas y densas teor\u00edas al calor de las redes sociales como si lo que all\u00ed pasara fuera necesariamente un reflejo de la realidad militante. La verdad es que la izquierda no est\u00e1 m\u00e1s lejos del espect\u00e1culo de lo que lo est\u00e1n los neoliberales.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por eso su obsesi\u00f3n con el mundo de las ideas, porque estas son mucho m\u00e1s f\u00e1cilmente encuadernables, vendibles y consumibles que nuestros actos rutinarios, poco llamativos, nada comerciales, demasiado duros y a veces desagradables. Sin embargo, las ideas no deber\u00edan ser v\u00edctimas de lo que la gente haga con ellas, porque repito que las ideas no son el problema. El problema es su forma de aplicarlas o, mejor dicho, su forma de no aplicarlas. Que un ecologista ponga el foco en conservar el planeta no es el problema; el problema es que crea que lo est\u00e1 haciendo denunciando por Internet que personas sin ingresos usen un motorcito de feria para tener luz y agua caliente mientras dicho ecologista no organiza nada contra la megacorporaciones que tienen el planeta en sus manos. El problema de un activista contra Monsanto no es que nos advierta del peligro de los transg\u00e9nicos, sino que use todo su conocimiento adquirido para afearle a una familia sin recursos que no mire la etiqueta de la comida que recibe en el banco de alimentos. Tenemos un problema de falta de pr\u00e1ctica concreta, de enajenaci\u00f3n de la realidad, de hiperintelectualismo mal digerido, de hipercriticismo mal enfocado, de inmobilismo y elitismo en definitiva, pero no de diversidad.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Hemos conocido a activistas antidesahucios, queridas en sus comunidades, capaces de crear barrio y proyectos populares, completamente volcadas en la teor\u00eda queer y otros planteamientos que se desprecian desde la izquierda escol\u00e1stica. Y hemos conocido tambi\u00e9n a hist\u00f3ricos representantes de la izquierda comunista y nacionalista canaria, de los de cantar la Internacional con el pu\u00f1o en alto y la camisa abierta, que nos dec\u00edan que no participaban en los piquetes antidesahucio porque eso supon\u00eda respaldar a gente \u201csin conciencia de clase\u201d entregada a los bancos y sus hipotecas&#8230; Al final hemos aprendido a no juzgar a las personas m\u00e1s que por lo que hacen y no por lo que dicen pensar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u00bfSon mis palabras un alegato contra la intelectualidad? En modo alguno. Las pobres no tenemos m\u00e1s que nuestra inteligencia para enfrentarnos al Sistema. La teor\u00eda es importante, siempre que se use para para dotar de contenido a nuestros actos, para explicarlos y para comprenderlos. El problema del intelectualismo profesional es que usa la teor\u00eda con fines simplemente masturbatorios. No teoriza sobre su pr\u00e1ctica, sobre lo que ha hecho, sino sobre lo que espera no hacer. La \u00fanica teor\u00eda inspirada por elementos emp\u00edricos es la que realiza para cuestionar lo que han hecho otras. Como me se\u00f1alaban dos compa\u00f1eros libertarios valencianos despu\u00e9s de que me tocara dar una charla en la que polemic\u00e9 sobre este tema: \u201ces muy dif\u00edcil que el militante que se expone y se compromete en un proyecto lo haga sin tener una idea detr\u00e1s; lo contrario, que el te\u00f3rico no cuente con una pr\u00e1ctica detr\u00e1s de sus ideas, no solo no es dif\u00edcil sino que es lo m\u00e1s probable\u201d (otra frase brillante que tambi\u00e9n tomar\u00eda prestada desde entonces). En definitiva el problema no es que se teorice, sino que solo se haga eso. El problema es que por cada militante obrera de barrio contamos con 100 te\u00f3ricas, dedicadas exclusivamente a teorizar. El problema es que el perfil de esa izquierda que habla de que la clase lo es todo no es el de una obrera, una excluida, una perseguida, sino el de un profesor universitario de mediana edad.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Como conclusi\u00f3n, no es el problema del activismo (o como se le quiera definir, pues es un t\u00e9rmino que se puede usar de forma peyorativa y que a veces incomoda) que los distintos sectores, desde la izquierda ortodoxa a sus nuevas manifestaciones, pongan el foco en una u otra forma de lucha, en una u otra forma de opresi\u00f3n. S\u00ed, hay que buscar por fuerza soluciones integrales, pero se puede tener ese objetivo sin que la diversidad, la multiplicidad y la b\u00fasqueda poli\u00e9drica, sean una desventaja, sino, por el contrario, algo beneficioso, un motivo de aprendizaje y riqueza, una forma de acelerar el proceso necesario de ensayo\/error revolucionario (10). La cuesti\u00f3n es saber c\u00f3mo adaptar las distintas ideas a las necesidades cotidianas y urgentes de las personas a pie de calle. Porque en definitiva somos lo que hacemos, lo que sentimos, y no lo que decimos que somos ni lo que aseguramos pensar. Son nuestros actos los que nos definen y \u00e9stos, si queremos que sean verdaderamente revolucionarios, deben ir m\u00e1s all\u00e1 de teclear, impartir lecciones magistrales y firmar manifiestos. Nuestros principios deben salir de los manuales y las redes, de la publicaciones especializadas y los anaqueles, y deben situarse a la altura del asfalto, plantar los pies sobre el terreno, ponerse a disposici\u00f3n de las vecinas de nuestros barrios, sin miedo a que \u00e9stas, con su sentido pragm\u00e1tico y su urgencia vital, los adapten, los estrujen y aplasten hasta quebrantar todo lo que haya en ellos de artificial e impostado y s\u00f3lo dejen lo \u00fatil, lo afilado, aquello que los convierte en un arma.<\/p>\n<hr \/>\n<p align=\"JUSTIFY\">1. Entrevista en Red &amp; Black Revolution (\u201cChomsky on Anarchism, Marxism &amp; Hope for the Future\u201d), 1996.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">2. Al hablar de alienaci\u00f3n laboral suelo poner el ejemplo de Stirner y su c\u00e1rcel. El mismo protocolo que siempre se ha aplicado en la prisi\u00f3n convencional se ha llevado hoy, de forma m\u00e1s sofisticada, a la prisi\u00f3n laboral. Podemos trabajar juntos, pero lo que el sistema empresarial no puede permitir es que establezcamos una relaci\u00f3n emp\u00e1tica real, pues de ah\u00ed, de la uni\u00f3n, nacen las huelgas: \u201cDe que hagamos un trabajo comunitario, de manejar una m\u00e1quina o realizar cualquier cosa, de eso se cuida la prisi\u00f3n; pero que yo olvide que soy un preso y entable contigo una relaci\u00f3n, que tambi\u00e9n te has olvidado, eso pone en peligro la c\u00e1rcel, y no s\u00f3lo no puede aceptarse, sino que se debe prohibir. [\u2026] La c\u00e1rcel forma una sociedad, una corporaci\u00f3n, una comunidad (por ejemplo, trabajo comunitario), pero ninguna relaci\u00f3n, ninguna reciprocidad, ninguna uni\u00f3n. Por el contrario, toda uni\u00f3n en la c\u00e1rcel contiene el peligroso germen de un complot que, en circunstancias favorables, podr\u00eda tener \u00e9xito y dar fruto\u201d (M. Stirner, El \u00danico y su propiedad, 1844).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">3. Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre este debate y la organizaci\u00f3n Mujeres Libres en particular ver la recopilaci\u00f3n de Mary Nash: Mujeres Libres. Espa\u00f1a 1936-1939 (1974).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">4. Ib\u00edd. En el libro se nos muestra la paradoja de que la Federaci\u00f3n Ib\u00e9rica de Juventudes Libertarias (fundada en junio de 1932) tambi\u00e9n apoyara el veto, cuando ella misma fue acusada en su momento de desviar fuerzas y centrarse innecesariamente en un problema espec\u00edfico (la juventud) del que supuestamente ya se encargaban la CNT y la FAI.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">5. Tanto en su famoso manifiesto (La sociedad industrial y su futuro, 1995) como en su manido cuento El buque de los necios (1999), Kaczynski, usando muchas veces una terminolog\u00eda bastante desafortunada, ridiculiza todas las reivindicaciones parciales de la \u201cizquierda liberal\u201d, sin prestar atenci\u00f3n a que su preocupaci\u00f3n antitecnol\u00f3gica tambi\u00e9n podr\u00eda ser acusada de parcial por otros buscadores de la revoluci\u00f3n pura y absoluta. Como muestra de lo poco originales que son algunos de los argumentos que se usan hoy contra las ideolog\u00edas de la diversidad este fragmento del manifiesto muestra muy bien la deuda no reconocida que tienen con Kaczynski los cr\u00edticos modernos: \u201cLos izquierdistas odian todo lo que tenga una imagen de ser bueno, fuerte y exitoso. Odian Am\u00e9rica, odian la civilizaci\u00f3n occidental, odian a los varones blancos, odian la racionalidad\u201d. Nada nuevo bajo el sol.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">6. Ver H. Zisly, \u201cHacia la conquista del estado natural\u201d (en La Revista Blanca), 1902.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">7. Ver Butaud y Za\u00efkowska, Tu seras v\u00e9g\u00e9talien!, 1923 (desconozco si hay traducci\u00f3n al castellano).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">8. Ver M.C. Iscar, Cr\u00edtica y concepto libertario del naturismo, 1923.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">9. Ver, por poner un solo ejemplo, M. Bookchin, La ecolog\u00eda de la libertad, 1982.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">10. Como bien explic\u00f3 Voltairine de Cleyre con este bello razonamiento convertido hoy en lema: \u201c\u00bfPreguntas por un m\u00e9todo? \u00bfLe preguntas a la primavera su m\u00e9todo?, \u00bfqu\u00e9 es m\u00e1s necesario el sol o la lluvia? Son contradictorios, s\u00ed; pero de esta destrucci\u00f3n nacen las flores. Cada cual que busque el m\u00e9todo que exprese mejor su fuero interno, sin condenar al otro porque se exprese de otra manera\u201d (\u201cAnarchism\u201d, en Free Society, 1901).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ruyman Rodr\u00edguez La izquierda tiene muchos problemas. Tiene primero un problema de autorrepresentaci\u00f3n que le impide saber cu\u00e1les son sus fronteras. Conocemos su origen, en aquella ala izquierda de la Asamblea Nacional Constituyente en los inicios de la Revoluci\u00f3n Francesa. 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