{"id":7223,"date":"2018-07-10T09:00:56","date_gmt":"2018-07-10T07:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=7223"},"modified":"2018-07-09T21:37:06","modified_gmt":"2018-07-09T19:37:06","slug":"la-representacion-como-supersticion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/la-representacion-como-supersticion\/","title":{"rendered":"La representaci\u00f3n como superstici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_3624\" aria-describedby=\"caption-attachment-3624\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3624\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3624\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\">Seg\u00fan su versi\u00f3n can\u00f3nica, la democracia es un juego de mayor\u00edas sin grave perjuicio para las minor\u00edas. De ah\u00ed el soniquete de algunos, seg\u00fan les pete, a favor de que gobierne la lista m\u00e1s votada. Y sin embargo, la realidad cotidiana, est\u00e1 en las ant\u00edpodas. Porque son determinadas minor\u00edas de post\u00edn las que mandan sobre las mayor\u00edas. Con ello, el cacareado inter\u00e9s general se traduce en la pr\u00e1ctica en el inter\u00e9s particular. Es decir, se asiste a una extrapolaci\u00f3n en valores del m\u00e9todo deductivo al m\u00e9todo inductivo, sin soluci\u00f3n de continuidad.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El tantas veces invocado 15M tuvo entre sus muchas virtudes la de anticipar la autopsia del r\u00e9gimen con dos prevenciones fulgurantes. Son los famosos \u201cno nos representan\u201d y \u201clo llaman democracia y no lo es\u201d. Porque en las sociedades a escala, la f\u00f3rmula \u201cdemocracia\u201d ha perdido su principio autogestionario (el gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo) y siempre se conjuga con la mochila de la \u201crepresentaci\u00f3n\u201d. En esto sigue la pauta de lo que ocurre con la econom\u00eda real, que se activa operativamente solo al por mayor. Oferta y demanda son variables dependientes del t\u00e9rmino \u201cmasa\u201d. Como sus equivalentes en el plano pol\u00edtico, representante y representado. Igual que no es rentable la producci\u00f3n artesanal, tampoco cabe la acci\u00f3n directa. Y aqu\u00ed es donde entra el consejo aristot\u00e9lico sobre que un orden de actividades humanas nunca deber\u00eda superar el per\u00edmetro abarcable por la voz del heraldo (\u00c9tica).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Dos entelequias resueltas a trav\u00e9s del mecanismo de la \u201crepresentaci\u00f3n\u201d, un concepto exhaustivamente estudiado por la pensadora norteamericana Hanna Fenichel Pitkin. El problema surge cuando esa dualidad pierde su cualidad reversible y se fosiliza en el r\u00edgido esquema representante (pasivo)-representado (activo). No ya porque, como dejo escrito Rousseau, el \u00fanico momento en que el ciudadano elector es soberano es al introducir la papeleta en la urna. Sino porque en las sociedades complejas ese v\u00ednculo se materializa a trav\u00e9s de una pr\u00f3tesis organizativa llamada partido. Entonces, igual que la econom\u00eda positiva (es decir, el arte de gestionar recursos limitados para satisfacer necesidades humanas, seg\u00fan la cl\u00e1sica expresi\u00f3n de Lionel Robbins) est\u00e1 referenciada a la propiedad de los medios de producci\u00f3n, la pol\u00edtica queda confiscada en los aparatos partidarios. Una estructura que, como afirma Robert Michels en su \u201cley de hierro de la oligarqu\u00eda\u201d, responde igualmente a una din\u00e1mica privatizadora.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Durante este proceso jibarizador, hasta ahora sin alternativa viable, el factor Trabajo pasa a ser subalterno del Capital, al que se ancla mediante como consumidor. En la misma l\u00f3gica que el representante delega su capacidad democr\u00e1tica en el representado. Basculando el poder desde el universal inicial al particular final. Lo que conlleva, en uno y otro \u00e1mbito, una subversi\u00f3n de valores que institucionaliza el modelo de explotaci\u00f3n y dominaci\u00f3n vigente. As\u00ed, los m\u00e1s encargan la gesti\u00f3n social a los menos. Una especie de \u201cs\u00edndrome de Estocolmo\u201d que lleva impl\u00edcito invertir la secuencia legitimadora. Del abajo-arriba propio de la experiencia democr\u00e1tica original se pasa al arriba-abajo caracter\u00edstico del despotismo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En la pr\u00e1ctica diaria esta alquimia representacional acaba de evidenciarse en las chuscas primarias del Partido Popular, la formaci\u00f3n m\u00e1s votada en las \u00faltimas elecciones y hasta hace poco las siglas al frente del gobierno de la naci\u00f3n. El esperpento, en este caso, se concreta en el asombroso hecho de que un partido con poco m\u00e1s de 66.348 militantes (inscritos con sus cuotas a corriente de pago) \u201crepresente\u201d a los cerca de 8 millones de ciudadanos que le apoyaron en las \u00faltimas elecciones. Una distancia estratosf\u00e9rica que revela la insolvencia del sistema. Pero ni siquiera esa proporci\u00f3n es genuina. Porque ahora el escrutinio de marras, que decide qui\u00e9n dirige la formaci\u00f3n y por tanto la alineaci\u00f3n que concurrir\u00e1 a nuevos comicios, tiene que pasar el filtro purgativo de los compromisarios. Un mosquito llevando a hombros a un elefante.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Eso ocurre en el partido favorable a que gobierne la lista m\u00e1s votada, pero no es el \u00fanico que aplica la ley del embudo. El PSOE, ahora en el poder gracias a una moci\u00f3n de censura por acumulaci\u00f3n de fuerzas, retiene 5,4 millones de votos con una militancia constatada de 187.949 personas. Casi igual que Podemos, con 5 millones y 190.000 activos de un total de un total de 487.772 inscritos, seg\u00fan el censo del plebiscito sobre el chalet de sus dirigentes, aunque aqu\u00ed el refrendo es telem\u00e1tico y no contempla cuota de adhesi\u00f3n. Aunque ni PSOE ni Podemos inflan sus datos hasta los 869.535 adscritos de que blasonaba el PP antes de descubrirse la gran bola. Y si trasladamos estas cuentas a los momentos presentes, tendr\u00edamos que el ejecutivo que hoy decide por 46 millones de espa\u00f1oles trae causa de una formaci\u00f3n como el PNV, que tiene 24.650 afiliados y cosech\u00f3 286.215 votos en los pasados comicios. Por no hablar de los llamados \u201csindicatos representativos\u201d que firman acuerdos para todos los trabajadores imitando el modelo partidario. Un tinglado representativo tan falso como aquella Triple A con que se avalaba la emisi\u00f3n de las subprimes que luego deflagraron en crisis mundial.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La abismal distancia entre representantes y representados que hace posible la democracia cuantitativa sin que se note la trampa, pone la carga de la prueba en los partidos pol\u00edticos. Definidos en la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola como \u00f3rganos que \u201cexpresan el pluralismo pol\u00edtico, concurren a la formaci\u00f3n y manifestaci\u00f3n de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d (Art. 6). Pero ya hemos visto que la supuesta participaci\u00f3n pol\u00edtica tiene precisamente en los partidos su ogro filantr\u00f3pico. Una deriva similar a lo que dice la norma suprema respecto a la econom\u00eda. Que \u201ctoda la riqueza del pa\u00eds en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad est\u00e1 subordinada al inter\u00e9s general\u201d (Art. 128). Neolenguaje, realidad virtual y postverdad como legitimidad constituyente para designar partidocracia y cremat\u00edstica (la producci\u00f3n para el beneficio, que dec\u00eda Einstein)<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Es la fatalidad del algoritmo disfrazado de representaci\u00f3n. Un desenlace que s\u00f3lo podr\u00eda ser enmendado asumiendo como propio un decrecimiento econ\u00f3mico-pol\u00edtico equitativo. Algo que la mayor\u00eda de la gente viciada por el modelo imperante no quiere, ni busca, ni pretende. Prefiere darse nuevos amos, como prueba el auge de los c\u00e9sares xen\u00f3fobos por todo el mundo. Lo que supone admitir sin remilgos que cada generaci\u00f3n vivir\u00e1 peor que la anterior y al mimso tiempo enarbolar por toda respuesta la divisa \u201clos nuestros primero\u201d. La guerra de clases end\u00f3gena. La forma m\u00e1s extrema de competencia intersocial, jer\u00e1rquica, autoritaria y tribal. Hasta las estad\u00edsticas de la Agencia Tributaria lo proclaman: aumenta en n\u00famero de ricos pero los asalariados siguen siendo los que m\u00e1s aportan.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a>Conclusi\u00f3n. La aut\u00e9ntica democracia prospera en sociedades a escala humana mientras en las grandes conglomeraciones de masas es una mera superstici\u00f3n. El decrecimiento equitativo y la confederaci\u00f3n solidaria pueden ser su b\u00e1lsamo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid Seg\u00fan su versi\u00f3n can\u00f3nica, la democracia es un juego de mayor\u00edas sin grave perjuicio para las minor\u00edas. De ah\u00ed el soniquete de algunos, seg\u00fan les pete, a favor de que gobierne la lista m\u00e1s votada. Y sin embargo, la realidad cotidiana, est\u00e1 en las ant\u00edpodas. 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