{"id":7191,"date":"2018-06-23T09:00:01","date_gmt":"2018-06-23T07:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=7191"},"modified":"2025-06-10T04:09:50","modified_gmt":"2025-06-10T02:09:50","slug":"sindicalismo-de-renuncia-franquiciado-y-patriarcal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/sindicalismo-de-renuncia-franquiciado-y-patriarcal\/","title":{"rendered":"Sindicalismo de renuncia, franquiciado y patriarcal"},"content":{"rendered":"<h4 align=\"JUSTIFY\">El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\">\u201c<i>La objetividad del mundo institucional, por masiva que pueda parecer al individuo,<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><i>es una objetividad de producci\u00f3n y construcci\u00f3n humanas\u201d<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>(Berger y Luckmann. La construcci\u00f3n social de la realidad)<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_3624\" aria-describedby=\"caption-attachment-3624\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3624\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3624\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"JUSTIFY\">El pasado Primero de Mayo no fue una Fiesta del Trabajo cualquiera. Los sindicatos mayoritarios salieron a la calle tras la pancarta \u201cTiempo de Ganar\u201d. Comisiones Obreras (CCOO) y la Uni\u00f3n General de Trabajadores (UGT) reivindicaban bajo ese lema conceptos como \u201cigualdad, mejor empleo, mayores salarios y pensiones dignas\u201d. Todo ello con una decidida apuesta en favor del feminismo insurgente, visibilizado en los pa\u00f1uelos violetas que llevaban al cuello los principales dirigentes de ambas centrales. Y sin embargo, dime de qu\u00e9 presumes y te dir\u00e1 de qu\u00e9 careces. Vayamos por partes:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Igualdad<\/b>. Estaba presente por todo lo alto en las proclamas y los discursos contra la discriminaci\u00f3n de la mujer y el patriarcado aireados durante la marcha. Una divisa l\u00f3gica y meritoria trat\u00e1ndose de organizaciones que poseen una notable capacidad de influencia social. Lo que ocurre es que, m\u00e1s all\u00e1 de que las respectivas ejecutivas de CCOO y UGT tengan una composici\u00f3n paritaria, en el plano de los hechos ese ascendente mengua. Como ocurri\u00f3 el 8 de Marzo, cuando la coordinadora que preparaba el D\u00eda Internacional de la Mujer Trabajadora solicit\u00f3 el apoyo sindical para declarar una huelga de 24 horas. Petici\u00f3n \u00fanicamente atendida por los sindicatos minoritarios, siendo la Confederaci\u00f3n General del Trabajo (CGT) la encargada de oficializar dicha demanda ante la administraci\u00f3n. CCOO y UGT se contentaron con sumarse a la convocatoria con un simb\u00f3lico paro de 2 horas, igual que hicieron con el \u201cparo de pa\u00eds\u201d tras el bizarro \u201ca por ellos\u201d poli-mili en la Catalu\u00f1a del derecho a decidir. M\u00e1s tarde, al trascender el extraordinario \u00e9xito de la protesta femenina, que lleg\u00f3 a abrir los telediarios de medio mundo, muchos sindicalistas sintieron que hab\u00edan perdido una excelente oportunidad de mimetizarse con el potencial sufragista del 50,94% de la poblaci\u00f3n y el 46,39 % de los ocupados. Por eso, las concentraciones del D\u00eda del Trabajo abundaron en innumerables adornos violetas pero escaso acompa\u00f1amiento feminista, m\u00e1s all\u00e1 de las afiliadas y liberadas m\u00e1s motivadas del bisindicalismo din\u00e1stico hegem\u00f3nico. Obras son amores: el 8M, orgullosamente autogestionado por mujeres, cont\u00f3 con 50 veces m\u00e1s asistentes que los fastos del Primero de Madrid en Madrid de CCOO y UGT.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Mejor empleo, mejores salarios<\/b>. El Primero de Mayo conmemora la brutal represi\u00f3n desatada por las autoridades de Estados Unidos contra los obreros anarquistas que en 1886 protagonizaron una huelga para forzar a que se aprobara la jornada laboral de 8 horas. Desde entonces, a lo largo de los 132 a\u00f1os que median, ese c\u00f3mputo apenas ha variado a pesar de que la productividad laboral no ha dejado de aumentar exponencialmente a\u00f1o tras a\u00f1o. De ah\u00ed que solo haya dos maneras ciertas para lograr el objetivo de incrementar la oferta de trabajo y as\u00ed evitar la creciente e injusta dualizaci\u00f3n social: regulando desde la c\u00faspide del capital o luchando desde la base sindical. Lo primero supondr\u00eda que empresarios y gobiernos favorecieran otro <i>New Deal<\/i> para salir de la crisis mediante el modelo Keynes de pleno empleo a trav\u00e9s de una generalizada inversi\u00f3n p\u00fablica (\u201cEnsayos de persuasi\u00f3n\u201d). Cosa descartada en la actualidad desde el momento en que el neoliberalismo es la doctrina econ\u00f3mica triunfante sobre las ruinas te\u00f3ricas de aquel keynesianismo crepuscular.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En el polo opuesto, a los sindicatos les quedan a su vez sendas salidas: estar a rebufo de las migajas que buenamente ofrezca la patronal a trav\u00e9s de la concertaci\u00f3n o buscar alternativas realmente emancipadoras al margen de los intereses de la contraparte empresarial. Esto \u00faltimo obliga a actuar sobre la jornada laboral reduci\u00e9ndola significativamente para el reparto del bien escaso \u201cempleo\u201d. Posici\u00f3n teorizada por estudiosos como Braverman (\u201cLa degradaci\u00f3n del trabajo en el siglo XX\u201d), Sennet (\u201cLa corrosi\u00f3n del car\u00e1cter\u201d), Gorz (\u201cAdi\u00f3s al proletariado\u201d), Bauman (\u201cTrabajo, consumismo y nuevos pobres\u201d), Goffman (\u201cEstigma. La identidad deteriorada\u201d) o Rifkin (\u201cEl fin del trabajo\u201d), entre otros. Pero ese arsenal ideol\u00f3gico-instrumental ha desaparecido de los programas y las perspectivas de las centrales mayoritarias. CCOO y UGT ni lo mientan, confirmando su ADN de sindicatos de renuncia e integraci\u00f3n en el sistema, para socializarnos en el esp\u00edritu del capitalismo que insta a someterse en el tr\u00e1gala trabajo forzado-desempleo forzoso. Con ello, el terreno de lucha capital-trabajo queda reducido a escaramuzas meramente cuantitativas, mejores condiciones laborales, salarios, y tal. O sea, medicar los s\u00edntomas de la enfermedad con placebos, sin atacar las causas. Sobre lo primero, tras desechar actuar sobre el acortamiento del tiempo de trabajo, y por tanto habilitando la existencia de un ej\u00e9rcito de reserva que entrega todo el margen de maniobra al empleador, queda esperar poco. El foco est\u00e1 en los salarios, el elemento m\u00e1s estrictamente mercantil del sistema. Pero operando dentro de ciertos l\u00edmites, dado que aqu\u00ed la oferta crea la demanda. Con ello asoma la corrupci\u00f3n de un modelo de relaciones laborales que no puede evitar el bumer\u00e1n contradictorio en el propio seno del aparato sindical, como ya descubriera Robert Michels en su famosa \u201cley de hierro de las oligarqu\u00edas\u201d. Hoy en d\u00eda esa variante conservadora y burocr\u00e1tica, que tiende a preservar el <i>statu quo<\/i>, se manifiesta en hechos como el affaire de \u201clas tarjetas blacks\u201d, que reun\u00eda a dirigentes pol\u00edticos, empresariales y sindicales en un mismo latrocinio (avalar desde sus cargos directivos las pol\u00edticas del fraude de las preferentes y las hipotecas basura de Cajamadrid-Bankia), o en la vergonzosa circunstancia de que CCOO y UGT retribuyen a sus propios asalariados un punto por debajo de lo que ellos mismos plantean a la patronal (2% y 3%).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Pensiones dignas<\/b>. Dejemos aparte escrutar el contenido de cu\u00e1ndo la percepci\u00f3n alcanza el nivel de \u201cdigna\u201d, que seguramente depender\u00e1 de las necesidades a atender. De lo que quedan pocas dudas es de la incongruencia de esa petici\u00f3n viniendo de donde viene. Hemos visto a abanderados de CCOO y UGT tratando de fagocitar con su presencia las concentraciones de pensionistas exigiendo su actualizaci\u00f3n con el \u00cdndice del Coste de la Vida (IPC). No obstante, la l\u00f3gica reclamaci\u00f3n del colectivo de las clases pasivas no puede ser una excusa para olvidar los otros recortes que hizo en 2011 el ejecutivo socialista de Rodr\u00edguez Zapatero tras su pacto con la patronal y los \u201csindicatos representativos\u201d. Dicho Acuerdo Social y Econ\u00f3mico, de 2 de febrero, alargaba la edad de jubilaci\u00f3n a los 67 a\u00f1os, pasaba de 35 a 38,5 los a\u00f1os de cotizaci\u00f3n para cobrar el 100% y de 15 a 25 su periodo de c\u00f3mputo, entre otras acciones severamente correctoras. En suma, medidas generalistas que en la pr\u00e1ctica prolongar\u00e1n el tiempo trabajo de los veteranos a costa de taponar a la juventud que intenta acceder a un empleo. Mientras que, por otro lado, se promueve el cese en carreras profesionales, como la de medicina, donde la experiencia es un grado y una garant\u00eda de saber hacer. Una especie de marem\u00e1gnum generacional auspiciado por el sindicalismo de renuncia, con da\u00f1os colaterales para la ocupaci\u00f3n femenina. Como indica David Frayne &lt;&lt;la reducci\u00f3n de la jornada, unida a una distribuci\u00f3n m\u00e1s equitativa del trabajo, podr\u00eda aumentar la tasa de participaci\u00f3n de las mujeres en el mercado laboral, y dejar a los hombres m\u00e1s tiempo para participar en la vida laboral&gt;&gt; (\u201cEl rechazo del trabajo\u201d).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">De ah\u00ed que resulte escandaloso el oportunismo de los dirigentes del PSOE y de CCOO y UGT al atizar esas protestas dirigidas unilateralmente contra la derecha del PP en el poder, como si ellos fueran almas c\u00e1ndidas. Conviene recordar que, seg\u00fan muchos expertos, el acuerdo tripartito antes citado supone a medio plazo el mayor hachazo dado nunca al sistema p\u00fablico de pensiones. En este sentido, algunos estiman que el 75% de los recortes en las futuras pensiones traer\u00e1n causa de esa fechor\u00eda fundacional. Y para m\u00e1s inri, resulta que tanto CCOO como UGT, como grandes conglomerados mercantiles que son, ofrecen a sus afiliados \u201cplanes de pensiones asociadas\u201d en su cartera de servicios. Con el BBVA en el caso de CCOO (<a href=\"http:\/\/servicios.ccoo.es\/servicios\/Inicio:216--Plan_de_Pensiones_Asociado\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/servicios.ccoo.es\/servicios\/Inicio:216&#8211;Plan_de_Pensiones_Asociado<\/a>), y con Inversis, propiedad de la Banca March, en el caso de UGT (<a href=\"https:\/\/www.atlantis-seguros.es\/general\/productos\/planes-de-pensiones.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.atlantis-seguros.es\/general\/productos\/planes-de-pensiones.aspx<\/a>). Adem\u00e1s y para completar el dislate, buena parte de los integrantes de la ejecutiva federal de PSOE, que junto con sus correas de transmisi\u00f3n sindical pugnan por liderar las golosas manifestaciones de los pensionistas, tambi\u00e9n tienen planes de pensiones privados. Llueve sobre mojado, pero estos sindicatos no pueden evitar que la inundaci\u00f3n amenace sus estructuras. Aunque crean que su condici\u00f3n de franquiciados del poder (\u201cinstitucionales\u201d, \u201crepresentativos\u201d y \u201cmayoritarios\u201d) les inmuniza de la disidencia y la controversia. De momento, cu\u00e1l no ser\u00e1 su descr\u00e9dito y creciente irrelevancia que Mariano Rajoy se ha permitido pactar una subida coyuntural de las pensiones con arreglo al IPC con un partido pol\u00edtico \u201cregional\u201d, el PNV, en vez de hacerlo con \u201clos agentes sociales\u201d, aplazando incluso la entrada en vigor del factor de sostenibilidad.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Color\u00edn colorado<\/b>. Como si fuera un acto de exorcismo, los sectores aludidos suelen alardear de que el PP es el gobierno m\u00e1s corrupto de Europa. Puedes ser, aunque no olvidemos cuando se dec\u00eda la mismo del PSOE: financiaci\u00f3n ilegal a trav\u00e9s de Filesa, Malesa y Time Export; saqueo de los Fondos Reservados en Interior; butr\u00f3n de la Guardia Civil con Luis Rold\u00e1n al frente (\u00bfBenem\u00e9rita?); terrorismo de Estado de los Gal; trama financiara de Ibercorp; pillada del gobernador del Banco de Espa\u00f1a Mariano Rubio, etc., todo con epicentro en Ferraz. Pero lo que no se concibe es el distanciamiento con que el sindicalismo de renuncia proyecta esa panor\u00e1mica. Porque los hechos sit\u00faan a estas centrales como parte del problema y cada vez menos del lado de la soluci\u00f3n. Se han enajenado a los parados, a los j\u00f3venes precarios, a las mujeres, a los pensionistas, a los aut\u00f3nomos (por supuesto), y ni siquiera entienden que son por ellos por qui\u00e9n doblan las campanas cuando el feminismo y los pensionistas se organizan y luchan por su cuenta. En abierto desaf\u00edo al paternalismo con que CCOO y UGT act\u00faan en sus \u00e1mbitos de referencia. Con una circunstancia reveladora: tanto las mujeres como los jubilados han dinamizado sus respectivas marchas y concentraciones sobre la base del principio de solidaridad, cosa que desde los preconstitucionales Pactos de La Moncloa estos sindicatos censuran y rechazan como parte de su compromiso con \u201clas reglas del juego\u201d. Solidaridad, tema clave, imprescindible para la real fraternidad social, que ha vuelto con el 15M, el 8M, las mareas, la lucha contra las preferentes o el apoyo contra los desahucios. Y que fue diana para que un fen\u00f3meno tan limitado en el tiempo como Mayo del 68 alcanzara la repercusi\u00f3n que tuvo: obreros y estudiantes juntos tras desbordar a las c\u00fapulas pol\u00edticas y sindicales. Desde entonces \u201cest\u00e1n prohibidas\u201d las huelgas de solidaridad gracias al sometimiento del sindicalismo de renuncia, franquiciado y patriarcal<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Adem\u00e1s, para que haya corrupci\u00f3n con dinero p\u00fablico se precisan dos actores: el corruptor y el corrompido. Y corrupci\u00f3n es tanto lo que practican las organizaciones pol\u00edticas cuando llegan al poder, concediendo subvenciones y contratas a empresarios a cambio de dopar al partido de turno, como la de unos aparatos sindicales que dicen luchar por el empleo pero al mismo tiempo cobran de la patronal por intervenir en los destructivos ERE. El caso andaluz, donde de nuevo concurren en la noria clept\u00f3mana gobierno, patronal y sindicatos, no es la excepci\u00f3n de la regla sino su colof\u00f3n m\u00e1s apestoso. Porque el regado de subvenciones a trav\u00e9s de expedientes de regulaci\u00f3n de plantillas y cursos de formaci\u00f3n, am\u00e9n de un negocio para los implicados, se utiliza para crear una democracia clientelar en la regi\u00f3n con m\u00e1s paro end\u00e9mico de todo el continente. Ni los partidos ni los sindicatos son representativos <a href='https:\/\/www.east-hinchable.es\/e132-castillo-hinchable.html' style=\"color: black; text-decoration: none;\">castillo hinchable peque\u00f1o<\/a>. Cara A y cara B del mismo tinglado. Ni pueden financiar sus cuantiosas estructuras \u00fanicamente a trav\u00e9s de las subvenciones p\u00fablicas que reciben por el tr\u00e1fico electoral, y mucho menos con las menguadas cuotas de sus afiliados. Lo que sorprende es que, con esos corrosivos antecedentes, al bisindicalismo la ciudadan\u00eda a\u00fan no le haya pasado factura como a sus colegas del bipartidismo din\u00e1stico hegem\u00f3nico. Formaciones que sobreviven en almoneda y con un rival emergente por la derecha, el Ciudadanos del Albert Rivera antiguo cotizante a UGT, y otro por la sedicente izquierda, el Podemos de Pablo Iglesias y asociados, a punto de arrebatarle el cetro. Hace poco, la 2 de TVE pas\u00f3 una pel\u00edcula documental sobre la cooperativa Numax, uno de los ensayos de autogesti\u00f3n obrera que se dieron en Catalu\u00f1a a principios de la Transici\u00f3n, donde una de las trabajadoras comparaba desde la actualidad lo que diferencia ambas etapas. Argumentaba as\u00ed: \u201cAntes, durante la dictadura, no hab\u00eda libertad de expresi\u00f3n, no se pod\u00eda opinar. Ahora, en la democracia todos podemos decir lo que queramos, pero nadie te escucha\u201d.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a><em>(Nota. Este art\u00edculo, fue publicado en el n\u00famero de Junio de Rojo y Negro, fue escrito antes de presentarse la moci\u00f3n de censura que ha llevado a Pedro S\u00e1nchez a La Moncloa. Y antes tambi\u00e9n de que CCOO y UGT, que hicieron sendas huelgas generales contra las reformas laborales del PSOE y del PP, pactaran con el nuevo gobierno \u201cno derogar\u201d esas medidas antisociales).<\/em><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid \u201cLa objetividad del mundo institucional, por masiva que pueda parecer al individuo, es una objetividad de producci\u00f3n y construcci\u00f3n humanas\u201d (Berger y Luckmann. La construcci\u00f3n social de la realidad) El pasado Primero de Mayo no fue una Fiesta del Trabajo cualquiera. Los sindicatos mayoritarios salieron a la calle tras la<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6198,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sns_share_botton_hide":"","vkExUnit_sns_title":"","_vk_print_noindex":"","sitemap_hide":"","_veu_custom_css":"","veu_display_promotion_alert":"","vkexunit_cta_each_option":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[13,14],"class_list":["post-7191","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinio","tag-vaiven","tag-rafael-cid"],"veu_head_title_object":{"title":"","add_site_title":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7191","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7191"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7191\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6198"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7191"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7191"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7191"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}