{"id":7142,"date":"2018-05-30T09:00:44","date_gmt":"2018-05-30T07:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=7142"},"modified":"2018-05-30T09:55:47","modified_gmt":"2018-05-30T07:55:47","slug":"catalunya-y-las-anarquistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/catalunya-y-las-anarquistas\/","title":{"rendered":"Catalunya y las anarquistas"},"content":{"rendered":"<h4><a href=\"https:\/\/lasoli.cnt.cat\/25\/05\/2018\/catalunya-y-las-anarquistas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ruym\u00e1n Rodr\u00edguez<\/a><\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/ruyman.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-6996\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/ruyman.png\" alt=\"\" width=\"170\" height=\"170\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/ruyman.png 170w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/ruyman-150x150.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 170px) 100vw, 170px\" \/><\/a>Hablar de Catalunya, desde el anarquismo (y casi desde cualquier sitio) resulta dif\u00edcil. Lo c\u00f3modo parece ser mantenerse al margen, implicarse en las propias din\u00e1micas, desde\u00f1ar lo que all\u00ed pasa como si no fuera nada de importancia o despacharlo tirando de lugares comunes y f\u00f3rmulas doctrinarias. Parece que uno se juega el prestigio al inmiscuirse en temas tan enconados en los que se dibujan dos frentes claros, a\u00fan dentro del anarquismo. Sin embargo, yo no tengo prestigio alguno que arriesgar y hablar sin nada que perder aligera bastante la labor.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Lo siento por quien no coincida conmigo, pero no puedo callarme ante lo que veo (si no he dicho nada antes es por cuestiones ajenas a mi voluntad). Advierto que por las mismas cuestiones no me ha sido f\u00e1cil mantenerme completamente informado sobre la situaci\u00f3n en Catalunya, y puede que se me escape alg\u00fan detalle que seguro las lectoras sabr\u00e1n perdonar. Ninguna de mis observaciones alude por tanto a ninguna compa\u00f1era o texto concreto, s\u00f3lo a sensaciones y corrientes de opini\u00f3n que he detectado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Advierto tambi\u00e9n otra cosa, quien esto escribe se considera a s\u00ed mismo un ap\u00e1trida, una persona opuesta por convicci\u00f3n y sensibilidad a cualquier nacionalismo y estatismo, desafecto a cualquier bandera y enemigo de toda frontera. Criado literalmente en un ambiente nacionalista, nunca he conseguido que me motiven ni los identitarismos ni las patrias. He visto durante demasiado tiempo, y lo siento por los aludidos, como las anarquistas en Gran Canaria nos com\u00edamos solas (o casi) piquetes antidesahucio y realojos, sin que los nacionalistas intervinieran cuando desahuciaban a alg\u00fan paisano suyo ni les ofrecieran a los afectados m\u00e1s que folclore y apoyo simb\u00f3lico. El nacionalismo en Canarias ha ofrecido durante d\u00e9cadas galeradas y galeradas hablando de abstracciones, pero ni una sola respuesta organizada (excluyendo la caridad), a nivel callejero, a la miseria de un pueblo que no come banderas ni puede reivindicar una patria cuando ni siquiera tiene tierra. No es la primera vez que escribo esto.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sobre la cuesti\u00f3n catalana, si simplificamos mucho un asunto que es verdaderamente complejo, parece que el anarquismo se ha dividido en dos posturas principales: una que llamaremos ortodoxa (aunque el t\u00e9rmino es deliberadamente enga\u00f1oso), y que se opone a cualquier participaci\u00f3n de las anarquistas en el conflicto catal\u00e1n, y otra heterodoxa (\u00eddem), que cree que las anarquistas deben implicarse. Yo no pienso atacar, ni siquiera analizar, ambas reducciones; pero s\u00ed voy a cuestionar sus exageraciones y lo que tomo por fallos estrat\u00e9gicos. Puede que leyendo el anterior p\u00e1rrafo quiz\u00e1s alguien se imagine ya d\u00f3nde sit\u00fao mi voz, pero no les recomiendo que se apresuren. En el anarquismo siempre hay hueco para no estar \u201cni al margen ni en el ajo\u201d(1), para estar con la gente y contra los Estados.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Lo siento mucho, pero del discurso ortodoxo se desprenden en demasiadas ocasiones dos vertientes, subyacentes pero importantes, que no consigo tragar. En primer lugar detecto que muchas veces tras las cr\u00edticas a la intervenci\u00f3n de las anarquistas en lo que se ha venido a llamar el proc\u00e9s se esconde una mirada indulgente hacia el Estado espa\u00f1ol (la misma que se acusa de tener con la Generalitat al bando contrario), unos tics rancios de centralismo espa\u00f1olista con los que, como \u00e1patrida, ni quiero ni puedo coincidir. Hay sorpresa y asombro, entre algunos de nuestros intelectuales, por que las catalanas quieren abandonar el naufragado cayuco espa\u00f1ol, cuando lo que deber\u00eda sorprenderles es que el resto quiera continuar en \u00e9l. Se alude a un impreciso internacionalismo que en realidad sirve de mampara para no admitir un pecado inconfesable: la propia comodidad dentro de una Espa\u00f1a cuya opresi\u00f3n se percibe como tolerable. Se tiene m\u00e1s miedo y se carga m\u00e1s tinta contra un Estado hipot\u00e9tico que contra uno real que nos aplasta a diario. El Estado catal\u00e1n, como conjetura, asusta y preocupa m\u00e1s que el Estado espa\u00f1ol, como certeza. Cuando nuestra voz se une a los que cuelgan banderas de Espa\u00f1a de los balcones y a los que dan vivas a la Guardia Civil toca revisar seriamente qu\u00e9 est\u00e1 saliendo de nuestra boca.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El rejo espa\u00f1olista es la primera arista con la que no coincido, y la segunda es el eterno recurso de la \u201cpureza\u201d. La idea de que el anarquismo es algo demasiado grande y perfecto como para bajarlo de su pedestal de cristal de Swarovski y mezclarlo con causas esp\u00fareas, no es la m\u00eda. As\u00ed se entiende que en la mayor\u00eda de luchas sociales, como es el caso del frente de la vivienda en la \u00faltima d\u00e9cada, el anarquismo haya jugado un papel anecd\u00f3tico o de comparsa, salvo aisladas excepciones. Porque para intervenir en esta lucha toca juntarse y trabajar con vecinos que pueden ser votantes del PP, que est\u00e1n cargados de mil prejuicios y que ignoran las ideas anarquistas. As\u00ed se entiende tambi\u00e9n que en el 15M nos mearan la mayor\u00eda de oportunistas pol\u00edticos (nuevamente, salvo raras salvedades) y que en los \u00faltimos a\u00f1os nos adelante por la izquierda hasta una asociaci\u00f3n de petanca. Creemos que solo podemos participar en luchas perfectas, con gente perfecta, con un porcentaje de un 100% de coherencia y de un 0% de contradicciones. Esas condiciones, todas lo sabemos, nunca se dar\u00e1n. Es por eso por lo que ya no participamos en casi nada.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Es triste, pero hemos guardado el pasado en \u00e1mbar. Creemos que el 19 de julio de 1936 la gente tom\u00f3 las armas por la revoluci\u00f3n social gracias a la ciencia infusa. Omitimos un trabajo previo pesado y agotador que describe Anselmo Lorenzo en el Proletariado militante(2), y que conllevaba tragar mucha mierda e ir a discutir a c\u00edrculos burgueses en los que a veces se acababa a las malas. Los anarquistas pudieron impulsar los acontecimientos revolucionarios del 36 en Barcelona porque antes contactaron con la gente en sus aspiraciones m\u00e1s b\u00e1sicas y no le hicieron ascos a disputarle terreno a los burgueses ante los auditorios m\u00e1s hostiles. Si hoy se produjera una movilizaci\u00f3n por reducir la jornada laboral a las 6 horas o por bajar la edad de jubilaci\u00f3n a los 60 a\u00f1os, muchos anarquistas se inhibir\u00edan de participar y acusar\u00edan a la movilizaci\u00f3n de reformista mientras en sus locales lucir\u00edan con orgullo el retrato de los M\u00e1rtires de Chicago. Parece que algunas prefieren hacer una manifestaci\u00f3n a favor del Apoyo Mutuo, en abstracto, mientras sus vecinos son apaleados ante su mirada indiferente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Lo siento, pero no me hice militante anarquista para ejercer de vigilante monacal de la pureza de un dogma.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Creo que las anarquistas debemos situarnos en unos par\u00e1metros bien distintos. El linchamiento que sufrieron las catalanas el 1 de octubre de 2017 deber\u00eda de habernos hecho despertar y haber cambiado muchas de nuestras certezas. Estamos asistiendo al apaleamiento masivo de un pueblo (de una de sus mitades, si se prefiere) que reivindica, esencialmente, el derecho a autogobernarse, y ninguna anarquista puede ignorar esto sin acabar aceptando un centralismo estatal que supuestamente hemos combatido desde la I Internacional. Y aun cuando las exigencias de las catalanas fueran m\u00e1s peregrinas, aqu\u00ed nos encontramos ante un pueblo desarmado y unas fuerzas policiales que lo aplastan. Nuestro lugar de la barricada no puede ofrecer lugar a dudas. Podemos disentir todo lo que queramos de ciertos planteamientos independentistas (de hecho lo har\u00e9 en la parte final de este texto), pero igual que oponernos a la persecuci\u00f3n de una minor\u00eda religiosa no nos convierte en creyentes, oponernos a la persecuci\u00f3n de las independentistas catalanas no nos convierte en nacionalistas. La discrepancia de conceptos en abstracto no nos puede hacer ignorar una violencia gubernamental que es concreta, material y tangible. Pongo la represi\u00f3n en el centro del debate porque es la demostraci\u00f3n m\u00e1s clara del origen de nuestros pruritos y reservas, y lo que pone contra las cuerdas a nuestra autentica sensibilidad anarquista. Las anarquistas estaban en los a\u00f1os 30 y 40 del siglo pasado con las jud\u00edas como hoy est\u00e1n con las palestinas, porque nuestro lugar, sin necesidad de asumir banderas, Estados, creencias religiosas y culturales, siempre ha estado con las perseguidas y contra los perseguidores, con las oprimidas y contra los opresores, y nunca nos han cabido dudas al respecto. Las anarquistas somos mapuches cuando cargan contra las mapuches, somos kurdas cuando bombardean a las kurdas, somos artistas cuando encarcelan a las artistas, y as\u00ed sucesivamente, porque nuestra carne se compone de todas aquellas que sufren la represi\u00f3n en cualquier lugar del mundo. \u00bfPor qu\u00e9 somos anarquistas entonces? Porque quien siempre carga, bombardea y encarcela es el Poder. Hoy, por lo mismo, nos toca ser catalanas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Seguramente varias compa\u00f1eras ver\u00e1n exagerada la comparativa, pero lo esencial es que el sistema judicial espa\u00f1ol y su polic\u00eda est\u00e1n apaleando, persiguiendo y encarcelando a personas que, peor o mejor, reclaman su derecho como comunidad humana a decidir por s\u00ed mismas. No reconocer que existe una agresi\u00f3n represiva nos vuelve a colocar ante una repugnante indulgencia con el Estado espa\u00f1ol, su judicatura y fuerzas policiales, que no le conceder\u00edamos a otros aparatos represivos internacionales. Para m\u00ed la sensibilidad anarquista debe estar con las catalanas que sufren las cargas y la persecuci\u00f3n; lo dem\u00e1s es ret\u00f3rica. Creer que debemos asumir el ideario de una v\u00edctima para reconocerla como tal es unir nuestra voz a la de los verdugos. Ya lo dec\u00eda Reclus: \u201cPersonalmente, cualesquiera que sean mis juicios sobre tal o cual acto o tal o cual individuo, jam\u00e1s mezclar\u00e9 mis voz a los gritos de odio de hombres que ponen en movimiento ej\u00e9rcitos, polic\u00edas, magistraturas, clero y leyes para el mantenimiento de sus privilegios\u201d(3).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En el plano de la sensibilidad y la solidaridad, factores que se ignoran en pol\u00edtica, creo que \u00e9sta debe ser nuestra conclusi\u00f3n. Pero, \u00bfy en el plano estrat\u00e9gico? La cuesti\u00f3n podr\u00eda extenderse hacia cualquier situaci\u00f3n de efervescencia social, m\u00e1s all\u00e1 de Catalunya. \u00bfDeben las anarquistas implicarse en estos casos? Siempre he pensado que s\u00ed. Salvo contadas excepciones, toda situaci\u00f3n de conflicto social es un campo de trabajo propicio para el anarquismo. Tener reparos porque su origen o aspiraciones iniciales no son libertarias es condenarse a la inacci\u00f3n. Cuando surgi\u00f3 el 15M muchas anarquistas despreciaron el fen\u00f3meno por reformista y pacato y se negaron a participar. El an\u00e1lisis pod\u00eda ser acertado, pero no la reacci\u00f3n de mantenerse al margen. Las cosas son lo que dejamos que sean, y ese \u201cdejamos\u201d nos incluye a nosotras. Las cosas se institucionalizan, politizan (en el mal sentido) y desinflan a niveles revolucionarios porque precisamente nosotras, las revolucionarias, nos quedamos de brazos cruzados y lo permitimos. Somos responsables. La I Internacional surge en 1864, entre otros factores, por las ganas que ten\u00eda Napole\u00f3n III de dar un aspecto social y aperturista a su dictadura, por eso manda a un grupo de proudhonianos a Londres para que confraternicen con los cartistas ingleses. \u00bfDeb\u00edan participar los anarquistas en eso o despreciar el invento por sus or\u00edgenes? La historia nos demuestra que no le hicieron ascos al asunto y que gracias a \u00e9l acabaron teniendo preponderancia en el movimiento obrero de las regiones europeas latinas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Cuando las anarquistas grancanarias intervinimos en el 15M no lo hicimos de forma complaciente y aquiescente. Seguramente muchas reformistas y miembros de partidos pol\u00edticos nos recuerdan m\u00e1s como generadoras de conflictos y eternas disidentes que como otra cosa. Pero esa participaci\u00f3n no s\u00f3lo desbarat\u00f3 muchos de sus manejos y radicaliz\u00f3 algunas situaciones y reivindicaciones, tambi\u00e9n nos permiti\u00f3 dar a conocer las ideas y herramientas anarquistas y afianzarnos como colectivo. Cuando la FAGC empez\u00f3 a andar por el frente de la vivienda convoc\u00f3 asambleas de inquilinas y desahuciadas en las plazas y as\u00ed contactamos con muchas vecinas, pero no fue esa nuestra \u00fanica forma de crecer. La PAH local de aquella \u00e9poca, refractaria a la okupaci\u00f3n, no interesada por los casos de alquiler y, a nuestro entender, bastante institucionalizada, no parec\u00eda un buen lugar para que la anarqu\u00eda dejara su semilla. Pero fue en algunas de sus asambleas, a las que nos autoinvit\u00e1bamos y en las que expon\u00edamos a modo de contraste nuestra forma diferenciada de abordar la lucha por la vivienda, cuando muchos casos que no hallaban soluci\u00f3n en la PAH empezaban a contactar con nosotras. Hac\u00eda falta que fuera all\u00ed, en una confrontaci\u00f3n de ideas directas, donde las personas cuyos casos de alquiler se desestimaban escucharan que el problema de la vivienda requer\u00eda soluciones integrales, sin situar a las hipotecadas por encima de las inquilinas y precarias. Hac\u00eda falta que la gente que ya ten\u00eda una orden de lanzamiento firmada en la mano escuchara all\u00ed que la okupaci\u00f3n, convertida en tab\u00fa por parte de los activistas de clase media, siempre ser\u00eda una alternativa m\u00e1s viable que dormir en la calle. \u00bfQu\u00e9 potencial revolucionario tiene una movilizaci\u00f3n vecinal contra la colocaci\u00f3n de parqu\u00edmetros, la construcci\u00f3n de un bulevar o el levantamiento de un muro? Si nos dej\u00e1ramos llevar por las apariencias, por lo inmediatista y localista de la reivindicaci\u00f3n, por la voz de algunos participantes cargada de prejuicios y de ideas derechistas, seguramente nos parecer\u00eda que ninguna. Pero como nos recomendaba Malatesta(4), es nuestro cometido participar en esas reclamaciones parciales y llevarlas a lugares m\u00e1s lejanos y m\u00e1s hondos. De ah\u00ed vienen las explosiones sociales, aunque sea a peque\u00f1a escala y a modo de entrenamiento para el futuro. \u00bfPueden ser los actuales CDR (Comit\u00e9s de Defensa del Refer\u00e9ndum primero, y de la Rep\u00fablica despu\u00e9s) algo similar? Lo desconozco porque la distancia no me permite hablar m\u00e1s que de o\u00eddas. Lo que s\u00ed s\u00e9 es que en cualquier organizaci\u00f3n barrial y vecinal de base las anarquistas debemos intentar participar (hasta donde veamos que nos sea posible) para profundizar en el car\u00e1cter social de las reivindicaciones y tratar de radicalizar tanto las formas como los fondos. Algunas compas me aducen con raz\u00f3n que no se ven participando en un \u00f3rgano que apoye referendos y rep\u00fablicas, pero nada cuesta que esa erre se transforme y se levanten Comit\u00e9s de Defensa de la Revoluci\u00f3n, tan s\u00f3lo con participar, implicarse e intentar desbordar las expectativas. De todas formas, el continente no deber\u00eda pesar m\u00e1s que el contenido.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Le\u00eddo lo le\u00eddo, las compas que siguen estas l\u00edneas pueden haber concluido que propongo que el anarquismo se sume al proceso soberanista catal\u00e1n y que apoye a \u00e9ste, y a las fuerzas que lo impulsan, de forma incondicional. Nada m\u00e1s lejos de mi intenci\u00f3n. De hecho considero que para ofrecer apoyo ciego e implicaci\u00f3n acr\u00edtica es mejor no salir de casa. Vaya por delante que no pretendo desde mi ultraperiferia decirle a las compas catalanas, a los que lo viven en primera persona y tienen que lidiar con el asunto a diario, c\u00f3mo deben o no hacerse las cosas. S\u00f3lo pretendo ofrecer una visi\u00f3n desde la perspectiva que da la distancia y tambi\u00e9n desde la cercan\u00eda a los procesos de independencia que nos ofrece nuestro cercano continente africano.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En todo acto de conflicto social es interesante y necesario que intervengan las anarquistas, pero deben hacerlo a su modo y con sus propias condiciones. La participaci\u00f3n anarquista es necesaria en clave de tensi\u00f3n, e incluso de oposici\u00f3n callejera. Porque implicarse no es ni puede ser sin\u00f3nimo de colaboracionismo. Este aspecto no se est\u00e1 contemplando, al menos en toda su dimensi\u00f3n. La acusaci\u00f3n de equidistancia y neutralidad ante cualquier desacuerdo, el \u201cesto no toca\u201d ante cualquier discrepancia, el \u201cle est\u00e1s haciendo el caldo gordo a la derecha y al 155\u201d ante cualquier cr\u00edtica, generar\u00e1 un ambiente \u00f3ptimo para que quienes controlan el pr\u00f3ces desde las instituciones se sientan c\u00f3modos, pero jam\u00e1s permitir\u00e1 que se pueda ahondar en la radicalizaci\u00f3n social del conflicto. El papel de las anarquistas no puede ser ni de palmeras ante los pol\u00edticos menos malos ni exclusivamente de carne de ca\u00f1\u00f3n en los desaf\u00edos f\u00edsicos (piquetes, cortes de carretera, etc.), eso no es m\u00e1s que reproducir milim\u00e9tricamente un pasado en el que no nos fue demasiado bien.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Cuando estalla la Guerra Civil en 1936, y la consiguiente revoluci\u00f3n popular, los comit\u00e9s confederales y anarquistas pierden todo el verano, cuando el impulso de la revoluci\u00f3n era m\u00e1s fuerte, debatiendo sobre el papel del movimiento libertario en los acontecimientos. La tesis que se impuso desde primera hora fue la de la colaboraci\u00f3n con las instituciones republicanas, tesis que reforzaba a quienes desde dentro de las organizaciones libertarias ya hab\u00edan pedido el 14 de abril de 1931, ante un marco muy distinto, que se dejara respirar a la nueva Rep\u00fablica Espa\u00f1ola y se rebajara la conflictividad social para no poner en peligro su asentamiento. Este esp\u00edritu, reeditado en 1936, ir\u00eda cristalizando mes a mes hasta hacer inviable toda cr\u00edtica al gobierno y a sus disposiciones. All\u00ed tambi\u00e9n se aduc\u00eda el \u201cesto no toca\u201d y se hablaba de deslealtad y de lo contraproducente para la causa com\u00fan que era emitir cualquier cr\u00edtica. As\u00ed se va aceptando la militarizaci\u00f3n, la participaci\u00f3n gubernamental, se va quitando a los anarquistas m\u00e1s recalcitrantes, como Liberto Callejas, de la prensa confederal, y se les va sustituyendo por otros m\u00e1s d\u00f3ciles como Jacinto Toryho, hasta que el anarquismo, motor ideol\u00f3gico de la revoluci\u00f3n, se ata as\u00ed mismo las manos y asume el rol de comparsa republicana. Jos\u00e9 Peirats dir\u00eda que lo mejor para la CNT hubiera sido convertirse en oposici\u00f3n, manteniendo su trinchera en la calle y en lo social(5). Si esta tesis puede mantenerse \u2013de forma bien fundada viendo los acontecimientos posteriores\u2013 cuando el anarquismo era una fuerza preponderante, \u00bfc\u00f3mo no mantenerla hoy cuando es ultraminoritaria?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La idea de intervenir s\u00f3lo en los posibles altercados callejeros, pero sin elaborar un discurso propio detr\u00e1s, con una estrategia de conflictividad propia, tampoco es propicia para que la cuesti\u00f3n social se abra camino. En todas las revueltas y conatos revolucionarios las anarquistas se han partido la cara en la calle las primeras, sin que esto haya evitado que desaparecido el alboroto tambi\u00e9n haya desaparecido su influencia. Victor Serge le relat\u00f3 a \u00c1ngel Pesta\u00f1a c\u00f3mo durante la Revoluci\u00f3n Rusa las anarquistas ganaron mucho afecto popular al ser las primeras en batirse el cobre durante las jornadas de octubre, pero c\u00f3mo todo se fue diluyendo cuando despu\u00e9s de actuar como fuerza de choque se volvieron a sus locales a debatir sobre el sexo de los \u00e1ngeles(6). Las anarquistas hemos sido, a nivel hist\u00f3rico, perfecta carne de ca\u00f1\u00f3n en conflictos que generan otros, pero no siempre hemos sabido generar los propios o al menos introducir nuestras exigencias en dichos conflictos y mantener la tensi\u00f3n callejera necesaria para alcanzar nuestros verdaderos objetivos que son, por fuerza, populares y extraparlamentarios.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La implicaci\u00f3n por tanto debe ser pr\u00e1ctica, resolutiva, pero respondiendo a una estrategia propia y no prestada, y sobre todo debe ser cr\u00edtica y aut\u00f3noma, inc\u00f3moda, debe ser generadora de tensi\u00f3n social y no pacificadora. Y esto debe aplicarse a todo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Aceptar banderas e identitarismos s\u00f3lo aleja el conflicto del terreno social y lo entrega en manos de quienes controlan la narrativa de las emociones abstractas. Mientras el conflicto gire entorno a lo abstracto y no a lo concreto, el pan, la vivienda, la asistencia sanitaria, el trabajo, la autonom\u00eda econ\u00f3mica, ser\u00e1n elementos que podr\u00e1n sacrificarse sin pesar alguno en el altar de las patrias y los himnos. Los que buscan la hegemon\u00eda de lo et\u00e9reo son los mismos que buscan que no se mencione el capitalismo ni las posibles alternativas a \u00e9ste. El juego del nacionalismo es poner a los elementos abstractos, como la naci\u00f3n, la identidad colectiva, los s\u00edmbolos, en el centro del discurso, para evitar que tomen voz las personas concretas. Lo m\u00e1s peligroso, para los vendedores de quimeras, es que la gente llegue a darse cuenta de que autogobernarse no significa cambiar una bandera por otra, sino tomar decisiones sobre su propia econom\u00eda, su propio modelo social y su propia vida.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por otra parte, asumir que las anarquistas s\u00f3lo pueden implicarse en un conflicto asimilando las ideas de quienes hasta ahora lo han dirigido es haber perdido de antemano. Aceptar como un mal menor supuestos peque\u00f1os Estados de rostro amable y simp\u00e1ticas rep\u00fablicas coloristas es pecar de exceso de ingenuidad y de un optimismo infantil. Los Estados que nacen, despu\u00e9s de procesos revolucionarios o de independencia, son, a ojos de sus partidarios, como ni\u00f1os mimados a los que se les consiente y perdona todo. Cualquier error que cometen es culpa de las agresiones externas, cualquier exceso represivo es responsabilidad de la nueva situaci\u00f3n, etc. Esta idea se extiende y se acaba convirtiendo en un mantra para los grupos de presi\u00f3n que intentan silenciar cualquier disidencia aduciendo a la vulnerabilidad del nuevo Estado y acusando de desestabilizar a cualquier discrepante. Los Estados j\u00f3venes son peque\u00f1os tiranos consentidos, y creer que son m\u00e1s f\u00e1ciles de moldear o desafiar, por parte de su poblaci\u00f3n interna, es un ejercicio de inocencia pol\u00edtica imperdonable(7). Las anarquistas, en tanto en cuanto defiendan un proyecto de autogesti\u00f3n y autonom\u00eda real, no tienen porque sumarse a una aspiraci\u00f3n, por muy generalizada que se pretenda, de car\u00e1cter estatista. \u00bfQue toda tesis que no contemple la creaci\u00f3n de un nuevo Estado est\u00e1 descartada entre la poblaci\u00f3n? Pues nuestra misi\u00f3n es introducir la idea opuesta, pero no a trav\u00e9s de manifiestos, discursos y jeremiadas, sino a trav\u00e9s de crear los \u00f3rganos pr\u00e1cticos, prescindiendo de cualquier ret\u00f3rica, que la hagan posible. Crear comit\u00e9s, comisiones y asambleas, o la estructura que se prefiera, para empezar a gestionar recursos f\u00e1cilmente asumibles por la comunidad (como vivienda y suministros) que demuestren que en un nuevo marco de ruptura se puede prescindir del Estado. Con Estado y rep\u00fablica, como nos demuestran la mayor\u00eda de pa\u00edses del mundo que han renunciado a las monarqu\u00edas y siguen siendo reg\u00edmenes liberticidas y capitalistas, no hay ruptura posible. Hay un cambio institucional pero no una transformaci\u00f3n real de las relaciones econ\u00f3micas y sociales, y eso es lo realmente importante.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ese es el peligro de aceptar el transversalismo como consecuencia inevitable del conflicto catal\u00e1n. Los movimientos nacionales suelen ser, por tendencia, transversales e interclasistas; los movimientos sociales no pueden ni deben serlo. Aceptar la necesidad de la transversalidad es aceptar que la batuta del proc\u00e9s la lleve la burgues\u00eda catalana, con las consecuencias que esto conlleva. A la burgues\u00eda catalana le pueden importar mucho los s\u00edmbolos y los sentimientos, pero su mayor afecto es para con el dinero y su s\u00edmbolo favorito es el de los billetes de 500 euros. La propiedad privada lo es todo para ella, y no sacrificar\u00e1 nada que pueda ponerla en riesgo. Ante todo lo que pueda afectar al statu quo econ\u00f3mico (por eso desaceler\u00f3 tanto el proc\u00e9s \u2013quiz\u00e1s m\u00e1s que la propia represi\u00f3n estatal\u2013 la fuga de capitales y los boicots empresariales espa\u00f1olistas) sabe bien d\u00f3nde debe situar su solidaridad de clase \u2013mucho mejor que nosotras\u2013. Por eso el PdeCat se ha olvidado de la humillaci\u00f3n del 155, de la provocaci\u00f3n de ser un pa\u00eds tomado por la Guardia Civil, de sus presos y exiliados, y ha firmado con el PP, Ciudadanos y el PNV un acuerdo para destrozar la okupaci\u00f3n fam\u00e9lica con desalojos expeditivos(8). Eso es transversalismo, y lo es tambi\u00e9n Felip Puig mandando a sus mossos a apalear manifestantes durante el 15M, lo son los mossos torturando a detenidos en comisar\u00eda y disparando pelotazos de goma en la cara, lo es Xavier Tr\u00edas semiderribando Can Vies, lo son los desahucios, la gentrificaci\u00f3n y la persecuci\u00f3n de manteros, y lo son mil cosas m\u00e1s que las compas catalanas conocer\u00e1n mucho mejor que yo. La ret\u00f3rica de los males menores es la madre de los grandes batacazos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y es aqu\u00ed donde entramos en una cuesti\u00f3n capital. A la burgues\u00eda catalana s\u00f3lo le interesa la independencia pol\u00edtica, la de sus instituciones y sus estructuras de poder. Al pueblo trabajador catal\u00e1n lo que le debe interesar es la independencia econ\u00f3mica y social, porque sin esta \u00faltima la independencia pol\u00edtica se convierte en algo in\u00fatil y meramente est\u00e9tico. Si algo nos ha demostrado el sangrante ejemplo de \u00c1frica es que el supuesto proceso descolonizador que se produjo en el continente en la segunda mitad del siglo XX fue un proceso puramente formal que dej\u00f3 intacta la estructura colonial en su mismo tronco. Los pa\u00edses africanos pueden presumir hoy de independencia pol\u00edtica (a veces bastante parcial), pero su independencia econ\u00f3mica est\u00e1 completamente en entredicho: los beneficios de sus recursos siguen sin permanecer en el suelo que los produce y siguen envi\u00e1ndose a la antigua metr\u00f3polis y su econom\u00eda sigue siendo dependiente de las antiguas potencias coloniales. Los imperios de anta\u00f1o s\u00f3lo cedieron la independencia pol\u00edtica cuando se aseguraron de que sus empresas ten\u00edan bien atado el monopolio econ\u00f3mico. Catalunya puede conseguir ma\u00f1ana mismo la independencia sin que la situaci\u00f3n de su clase obrera cambie en lo m\u00e1s m\u00ednimo, pues su econom\u00eda puede seguir siendo perfectamente dependiente del Estado espa\u00f1ol y la Uni\u00f3n Europea (de ah\u00ed el temor de la derecha nacionalista catalana a romper con Europa). Cualquier intento de independencia que s\u00f3lo contemple los aspectos pol\u00edticos y no econ\u00f3micos s\u00f3lo conseguir\u00e1 una cosa: instituciones libres con ciudadanos esclavos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ese es el problema de que se haya aceptado que el proceso que se est\u00e1 dando en Catalunya tenga que ser dirigido por pol\u00edticos profesionales, por partidos e instituciones. El protagonismo es suyo, y ellos deciden los tiempos y las hojas de ruta sin que les importe una mierda las exigencias de la calle. Si algo nos demostr\u00f3 la Revoluci\u00f3n Francesa es el grave riesgo que corre el pueblo trabajador cuando se ponen al servicio de la burgues\u00eda y un supuesto \u201cbien mayor\u201d. Las obreras hacen la revoluci\u00f3n pero despu\u00e9s dejan que sean otras quienes decidan su curso. As\u00ed son utilizadas y explotadas para consolidar los intereses de una nueva clase dominante y finalmente son desechadas cuando ya no responden a ning\u00fan prop\u00f3sito \u00fatil. La misi\u00f3n de las anarquistas, y de todas aquellas fuerzas sociales extraparlamentarias, es una misi\u00f3n tit\u00e1nica pero importante: deben intentar que la capacidad de decisi\u00f3n se desplace de las instituciones a la calle; sacar el protagonismo del parlamento y los partidos y ponerlo en las organizaciones de base de barrio y su capacidad de generar narrativa y tensi\u00f3n; agudizar el antagonismo entre pueblo y gobierno, entre trabajadoras y clase pol\u00edtica, hasta forzar el divorcio. La calle no est\u00e1 para apoyar a las instituciones y a los pol\u00edticos, sino para presionarles y sobrepasarlos. Cuando antes citaba a Anselmo Lorenzo y c\u00f3mo los primeros internacionalistas debat\u00edan en ambientes hostiles, no me refer\u00eda \u2013y espero que no se me haya entendido as\u00ed\u2013 a mezclase con pol\u00edticos ni a participar en sus aparatos de poder; hablaba de disputarles el auditorio; de cuestionar su legitimidad para encabezar cualquier proyecto colectivo; de juntarse con la gente de abajo, con independencia de sus ideas a priori, para empezar a desafiar la hegemon\u00eda gubernamental y poder construir desde la ra\u00edz.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La tarea es ardua y quiz\u00e1s, sobre todo a estas alturas, parezca imposible. Pero creo que las anarquistas que toman la decisi\u00f3n de implicarse en un proceso de ebullici\u00f3n social deben de hacerlo con sus condiciones; no por dogmatismo sino porque la propia pr\u00e1ctica y la experiencia nos demuestran que es lo m\u00e1s pragm\u00e1tico. Para sumarnos a la combusti\u00f3n social no es necesario aceptar sufragios, Estados, banderas y chorradas; es necesario buscar el espacio para fracturar y meter nuestros discurso, y sobre todo nuestra praxis, por las grietas. Cuando Errico Malatesta lucha contra el colonialismo ingl\u00e9s en Egipto en 1882, o cuando Louise Michel apoya las reivindicaciones canacas y argelinas contra el Estado franc\u00e9s desde Nueva Caledonia en 1873, no hacen m\u00e1s que buscar una palanca social en conflictos que inicialmente s\u00f3lo son nacionales. Bakunin mismo mantendr\u00eda un fuerte idilio desde finales de los a\u00f1os 40 del siglo XIX con los movimientos soberanistas eslavos y las convulsiones nacionales que por entonces sacud\u00edan Europa y s\u00f3lo lo romper\u00eda en 1863 despu\u00e9s de sus \u00faltimos desencantos con el movimiento nacionalista polaco e italiano. Hasta cuando las anarquistas se han negado a participar en intentonas que consideraban fracasadas o que estaban impulsadas por los mismos que las persegu\u00edan, como el intento de proclamaci\u00f3n de independencia de Companys en la Catalunya de 1934, no lo hac\u00edan para quedarse de brazos cruzados, sino para recoger los fusiles de los vencidos y prepararse para organizar sus propios levantamientos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No soy optimista ni confiado. Tengo, de hecho, muchas reservas. S\u00f3lo s\u00e9 que ante un caso de represi\u00f3n y cacer\u00eda de disidentes como el que el Estado espa\u00f1ol est\u00e1 ejecutando en Catalunya nuestro deber, como libertarias, es estar con las catalanas y contra los resortes represivos del gobierno. S\u00f3lo s\u00e9 que las anarquistas hemos de aprovechar casi cualquier situaci\u00f3n de descontento popular para meter baza y para introducir presi\u00f3n en la olla social y evitar as\u00ed que la gente siga sometida a la lealtad institucional y a la disciplina de partido. S\u00f3lo s\u00e9 que para que el conflicto se externalice y el desaf\u00edo con el gobierno pueda extenderse a otros puntos del Estado espa\u00f1ol es imperativo que transcienda de su dimensi\u00f3n nacional y aborde definitivamente la cuesti\u00f3n social. S\u00f3lo s\u00e9 que el pueblo catal\u00e1n, durante todo este proceso, ya ha dado por s\u00ed mismo var\u00edas muestras de rebeld\u00eda y de desobediencia a disposiciones, mandatos, ordenes y leyes. S\u00f3lo falta, por parte de nosotras, de todas las que componemos las fuerzas extraparlamentarias callejeras, que empujemos para coadyuvar a que tambi\u00e9n se vean capaces de desobedecer a sus propios l\u00edderes y empiecen a tomar decisiones sobre lo social, sobre la producci\u00f3n, sobre la distribuci\u00f3n, sobre el pan y el techo, sobre su destino, sin delegar en nadie m\u00e1s que en ellas mismas. Repito que parece complicado e incluso imposible, pero ese es nuestro terreno: conseguir que lo extraordinario pase a ser cotidiano y que lo imposible sea factible. De hecho todos los proyectos que en este conflicto parec\u00edan posibles, por lejos que hayan podido llegar \u2013sobre todo en lo simb\u00f3lico\u2013, hasta ahora han fracasado. Buscar lo imposible es hoy, en Catalunya, lo m\u00e1s realista.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Ruym\u00e1n Rodr\u00edguez<\/strong><\/p>\n<h6 align=\"JUSTIFY\">NOTAS<\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\">1) As\u00ed dec\u00eda Carmen Mart\u00edn Gaite en un poema (Ni aguantar ni escapar) que version\u00f3 Chicho en A contratiempo (1978): \u201cNi de ida ni de vuelta\/ni al margen ni en el ajo\/ni pasi\u00f3n ni desd\u00e9n:\/vacilaci\u00f3n resuelta\/con el suelo debajo\/por entre el mal y el bien\/[\u2026] ni s\u00fabdito ni rey\/ni a cualquier viento hoja\/ni el paso altivo y fuerte:\/por donde pisa el buey\/pero en la cuerda floja\/mientras llega la muerte\u201d.<\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\">2) \u201cUno de los d\u00edas de reuni\u00f3n del n\u00facleo organizador aparecieron unos carteles anunciando una reuni\u00f3n p\u00fablica que celebrar\u00eda el domingo siguiente en la Bolsa la Asociaci\u00f3n para la Reforma de Aranceles. Esto me inspir\u00f3 la idea de proponer al n\u00facleo que designase uno de los individuos para hacer una p\u00fablica manifestaci\u00f3n de sus aspiraciones, fund\u00e1ndome en que ninguna ocasi\u00f3n mejor que aquella para la publicidad que dese\u00e1bamos; trat\u00e1ndose all\u00ed la cuesti\u00f3n social, aunque limitada por el criterio burgu\u00e9s a discutir sobre proteccionismo y libre cambio, nuestra intervenci\u00f3n podr\u00eda abrir una v\u00eda nueva que separase a los trabajadores de la sugesti\u00f3n pol\u00edtica a que se hallaban a la saz\u00f3n sometidos y les inclinase a ingresar, como es de raz\u00f3n, en el proletariado militante\u201d (A. Lorenzo, El proletariado militante, tomo I, 1901).<\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\">3) Citado por Antonio T\u00e9llez en La Guerrilla Urbana I. Facer\u00edas, 1974.<\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\">4) \u201cCuando suceda alguna rebeli\u00f3n espont\u00e1nea, como varias veces ha acontecido, corramos a mezclarnos y busquemos de hacer consistente el movimiento exponi\u00e9ndonos a los peligros y luchando juntos con el pueblo. Luego, en la pr\u00e1ctica, surgen las ideas, se presentan las ocasiones. [\u2026] Organicemos movimientos para obligar a los municipios a que hagan aquellas cosas grandes o chicas que el pueblo desee urgentemente, como, por ejemplo, quitar los impuestos que gravan todos los art\u00edculos de primera necesidad. Qued\u00e9monos siempre en medio de la masa popular y acostumbr\u00e9mosla a tomarse aquellas libertades que con las buenas formas legales nunca le ser\u00edan concedidas. En resumen: cada cual haga lo que pueda seg\u00fan el lugar y el ambiente en que se encuentra, tomando como punto de partida los deseos pr\u00e1cticos del pueblo, y excit\u00e1ndole siempre nuevos deseos\u201d (E. Malatesta, En tiempo de elecciones, 1890).<\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\">5) \u201cFuera del gobierno est\u00e1bamos en la oposici\u00f3n, en nuestra trinchera, y ten\u00edamos un factor tant\u00edsimo en nuestras manos: la producci\u00f3n, la econom\u00eda. Pod\u00edamos ser una fuerza de presi\u00f3n muy dif\u00edcil de manejar mientras que, yendo al terreno del adversario, nos separ\u00e1bamos de nuestro terreno firme y nos transform\u00e1bamos \u2013cual ocurri\u00f3\u2013 en f\u00e1ciles marionetas en sus manos\u201d (Entrevista con J. Peirats el 19 de junio de 1976, recogida en el cuadernito Colecci\u00f3n de Historia Oral. El movimiento libertario en Espa\u00f1a I, sin fecha).<\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\">6) \u201c[\u2026] Los grupos anarquistas fueron los primeros en batirse y dar la cara al enemigo [\u2026], de ellos parti\u00f3 la mayor\u00eda de iniciativas, bati\u00e9ndose siempre en los lugares de m\u00e1s peligro. [\u2026] Arrastraron al pueblo a las trincheras y en ellas estuvieron hasta el \u00faltimo instante, mientras Lenin, Trotsky y Zin\u00f3viev y compa\u00f1\u00eda, tomaban prudentemente el camino de Mosc\u00fa. Pero despu\u00e9s de esto, despu\u00e9s de la heroica defensa de las trincheras y de batirse valerosamente, ya no se les vio por parte alguna. Se encerraban en sus casas o en sus clubs, y vengan y vayan discursos, sin interrumpir en\u00e9rgicamente en el prosa\u00edsmo de una realidad que era, en aquellos momentos, muy superior a toda concepci\u00f3n abstracta de las ideas\u201d (V. Serge citado por A. Pesta\u00f1a en Setenta d\u00edas en Rusia. Lo que yo vi, 1924).<\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\">7) En Dios y el Estado (1882) ya nos advert\u00eda M. Bakunin: \u201cPero los Estados medianos y sobre todo los peque\u00f1os, se dir\u00e1, no piensan m\u00e1s que en defenderse y ser\u00eda rid\u00edculo por su parte so\u00f1ar en la conquista. Todo lo rid\u00edculo que se quiera, pero sin embargo es su sue\u00f1o, como el sue\u00f1o del m\u00e1s peque\u00f1o campesino propietario es redondear sus tierras en detrimento del vecino; redondearse, crecer, conquistar a todo precio y siempre, es una tendencia fatalmente inherente a todo Estado, cualquiera que sea su extensi\u00f3n, su debilidad o su fuerza, porque es una necesidad de su naturaleza\u201d. Las palabras de Bakunin se ajustan a una realidad emp\u00edricamente demostrada. Nos basta con hacer un seguimiento a la historia de los imperios para descubrir que casi todos fueron peque\u00f1os Estados alguna vez y que muchos incluso nacieron de idealistas luchas por la independencia, pero ninguno pudo escapar a este axioma: aun los Estados m\u00e1s peque\u00f1os son homicidas en su sue\u00f1os.<\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\">8) \u201cLa comisi\u00f3n de Justicia del Congreso ha aprobado una proposici\u00f3n de ley para desahuciar a okupas [\u2026] en 20 d\u00edas [\u2026]. La iniciativa del PdeCat ha sido apoyada por el PP, PNV y Ciudadanos [\u2026]\u201d (E. Vega, El Congreso aprueba el desahucio expr\u00e9s contra los okupas, 24 de abril del 2018, en Cadena SER).<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ruym\u00e1n Rodr\u00edguez Hablar de Catalunya, desde el anarquismo (y casi desde cualquier sitio) resulta dif\u00edcil. Lo c\u00f3modo parece ser mantenerse al margen, implicarse en las propias din\u00e1micas, desde\u00f1ar lo que all\u00ed pasa como si no fuera nada de importancia o despacharlo tirando de lugares comunes y f\u00f3rmulas doctrinarias. 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