{"id":7015,"date":"2018-03-27T09:00:57","date_gmt":"2018-03-27T07:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=7015"},"modified":"2018-03-26T23:19:41","modified_gmt":"2018-03-26T21:19:41","slug":"uso-ilegitimo-de-la-fuerza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/uso-ilegitimo-de-la-fuerza\/","title":{"rendered":"Uso ileg\u00edtimo de la fuerza"},"content":{"rendered":"<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<figure id=\"attachment_3624\" aria-describedby=\"caption-attachment-3624\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3624\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3624\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"JUSTIFY\">Con abuso de esquematismo solemos hablar de violencia solo y exclusivamente cuando se producen hechos y actos que causan da\u00f1os a personas o bienes por parte de personas f\u00edsicas. Pero se trata de un concepto reduccionista. Ciertamente, existe una utilizaci\u00f3n leg\u00edtima de la fuerza como derecho de defensa. Y luego hay un uso ileg\u00edtimo cuando se emplea la violencia contra gente pac\u00edfica, venga de donde viniera la agresi\u00f3n. Aunque normalmente esa licencia forma parte de las prerrogativas de los Estados, el paradigma de la abstracta personalidad jur\u00eddica Ocurre as\u00ed desde el momento en que las atribuciones que sustentan su soberan\u00eda pierden su base democr\u00e1tica, convirti\u00e9ndose en simple Estado de Leyes. La dictadura franquista abrazaba ese modelo porque, llegado el caso, usaba el poder del Estado contra sus propios ciudadanos (que el paternalismo del r\u00e9gimen eximia de ser a la vez contribuyentes directos). Operaba, pues, como una amenaza permanente sobre sus administrados.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Algo de eso est\u00e1 ocurriendo hoy en Catalunya. Al disponer del aparato coactivo y represivo para fiscalizar y penalizar posiciones cr\u00edticas, el Estado central se adentra en el \u00e1mbito de la arbitrariedad legal. No hay una tutela democr\u00e1tica efectiva sino un acaparamiento unidimensional y perverso de los medios que la sociedad le confiere para preservarla. O sea, un marco legal end\u00f3geno, un <i>statu quo<\/i> sustentado en el voraz decisionismo. La justicia que agrada al pr\u00edncipe, en dicho de Ulpiano, y no como expresi\u00f3n de la voluntad general delegada. De ah\u00ed que el arsenal de medidas esgrimidas desde Madrid, Villa y Corte, para represar el derecho a decidir de la mayor\u00eda soberanista en el Parlament (desde la activaci\u00f3n del art\u00edculo 155 de la Constituci\u00f3n hasta los encarcelamientos preventivos decretados por el Tribunal Supremo) incorpore en su despliegue la impronta caracter\u00edstica de una \u201cCausa General\u201d. Como hizo la dictadura con su cruenta cruzada contra el comunismo, la masoner\u00eda y el separatismo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y como esa \u201cviolencia estatal\u201d indiscriminada resulta problem\u00e1tica en el contexto de una Uni\u00f3n Europea afecta al Convenio de los Derechos Humanos, el juez Pablo Llanera del TS ha decidido fabricar un imaginario inculpatorio para consumo de la opini\u00f3n p\u00fablica continental. En una resoluci\u00f3n m\u00e1s propia de esos linchamientos medi\u00e1ticos denominados tertulias que emiten las radios y las televisiones p\u00fablicas (y en muchas de las privadas que comulgan con ese fervor; al fin y al cabo son concesiones gubernativas), el magistrado ha comparado el papel de los encausados al de los golpistas del 23-F. M\u00e1s all\u00e1 del chusco parentesco que supone igualar un alzamiento militar contra la sociedad en su conjunto y un proceso de revisi\u00f3n pol\u00edtica e ideol\u00f3gica de unos representantes electos, la descalificaci\u00f3n supone una burla sangrienta y desvergonzada de la memoria hist\u00f3rica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No alcanzo a ver d\u00f3nde aparecen aqu\u00ed el rodar de los tanques por las calles de las ciudades; el asalto metralleta en mano de tropas a la sede de la soberan\u00eda popular; los jefes militares liderando la rebeli\u00f3n en nombre del Rey; o la toma de emisoras para cegar cualquier atisbo de oposici\u00f3n. Entre otras cosas, asunto que deber\u00eda interesar a quienes como los jueces del Supremo se supone cancerberos del Estado de Derecho, porque hoy a\u00fan sigue oculta la identidad del cerebro del 23-F y desconocemos qui\u00e9nes formaban parte de su trama civil y financiera. Quiz\u00e1s debido a que una Ley de Secretos Oficiales de 1968, franquista y preconstitucional pero vigente, protege a sus autores de las pesquisas debidas de Llanera y sus colegas togados.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El \u201cprejuicio Llanera\u201d obra de manera que no haya diferencia practica entre la tipificaci\u00f3n del delito de rebeli\u00f3n existente en la legislaci\u00f3n de la dictadura y el de la democracia. Lo que est\u00e1 haciendo el supremo inquisidor es incorporar al texto el gradiente de \u201cviolencia\u201d que en teor\u00eda les separaba. En el c\u00f3digo penal del franquismo la rebeli\u00f3n pac\u00edfica tambi\u00e9n deb\u00eda ser reprimida, y lo que ha hecho Llanera es sazonarla de 23-F para justificar su incomprensible decisi\u00f3n de abrir una \u201cCausa General\u201d contra disidentes y refractarios. Porque nos encontramos ante un ejercicio de desobediencia civil de una parte considerable de la sociedad que ha visto c\u00f3mo sus leg\u00edtimas aspiraciones de autogobierno son sistem\u00e1ticamente deso\u00eddas y conculcadas por el Estado. (Estatut cepillado en el Congreso, primero, y luego podado sin miramientos por el Constitucional). El resultado es un pandemonium: presos pol\u00edticos; partidos descabezados; exiliados electos; millones de ciudadanos despose\u00eddos de sus derechos fundamentales; y un seudopartido, Vox, en cuyo programa figura acabar con las autonom\u00edas y prohibir los partidos nacionalistas perif\u00e9ricos (como los golpistas del 23-F), oficiando de acusaci\u00f3n particular en el kafkiano proceso<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Siempre he cre\u00eddo que la responsabilidad de que gobierne la derecha, en las instituciones y en la sociedad (hegem\u00f3nica en los valores que la informan), la tiene en buena medida la izquierda. Y no solo por la l\u00f3gica aplastante de su incapacidad para ganar en las urnas a sus rivales. Sino y sobre todo porque al derechizarse para ampliar su base electoral, forzado por una estructura de partido que act\u00faa como una empresa cuyo objetivo es la rentabilidad para perpetuarse en el poder, hace pedagog\u00eda conservadora propagando la ideolog\u00eda del enemigo. Si no fuera as\u00ed, el PSOE hubiera rechazado el 155, dejando toda la responsabilidad de aplicarlo al PP, y en estos momentos la izquierda, sea lo que ello esa, estar\u00eda reflexionando sobre el frente democr\u00e1tico propuesto por el presidente del Parlament para defender la pluralidad pol\u00edtica, ideol\u00f3gica y social.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a>Algo parecido al Pacto de San Sebasti\u00e1n que 1930 se organiz\u00f3 para repudiar a la monarqu\u00eda, con un programa que primaba la excarcelaci\u00f3n de los presos pol\u00edticos y sindicales, se torna en la actualidad tarea imposible por la contumaz militancia din\u00e1stica de la sedicente izquierda. Al obrar en sentido opuesto, el resultado supone legitimar las pol\u00edticas de la derecha desde la izquierda y consolidar el conservadurismo social como opci\u00f3n natural, exacerbando las pulsiones m\u00e1s ego\u00edstas, materialistas y competitivas que promueve el sistema capitalista de mercado en que estamos inmersos. Un c\u00edrculo vicioso del que solo se puede salir con un proceso de ruptura democr\u00e1tica que prefigure en sus acciones el tipo de sociedad que ambicionamos. Es lo que precisamente en estos momentos combaten juntos PP, PSOE y Ciudadanos en el caso catal\u00e1n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero ser\u00eda un error personalizar el problema en gobernantes o dirigentes concretos. Creer que quitando o poniendo a los Rajoy, S\u00e1nchez o Rivera de turno se soluciona el asunto es errar en lo principal. La cosa tiene mayor calado que un fulanismo del tres al cuarto. Radica en las instituciones existentes y no en las ocurrencias de los caciques del momento. Por eso se persiguen delitos de opini\u00f3n como si fuesen actos de terrorismo mientras se amnist\u00edan los cr\u00edmenes de lesa humanidad; se criminaliza la desobediencia civil y se proh\u00edbe el ejercicio del refer\u00e9ndum como principio democr\u00e1tico para la organizaci\u00f3n interna de una comunidad. Nada sustantivo se modifica solo con el baile de unos nombres que comparten la misma visi\u00f3n estructural del Estado. De hecho, como tiene harto demostrada la pr\u00e1ctica del turnismo, aspirar a cambiar las cosas alterando el orden de los factores no conduce m\u00e1s que a retroalimentar supercher\u00edas y espejismos. Y encadenarnos a una visi\u00f3n fatalista de la vida pol\u00edtica que redunda en beneficio de aquellos que cifran el \u00e9xito de su dominaci\u00f3n en la alienaci\u00f3n de los gobernados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid Con abuso de esquematismo solemos hablar de violencia solo y exclusivamente cuando se producen hechos y actos que causan da\u00f1os a personas o bienes por parte de personas f\u00edsicas. Pero se trata de un concepto reduccionista. Ciertamente, existe una utilizaci\u00f3n leg\u00edtima de la fuerza como derecho de defensa. Y luego<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6198,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sns_share_botton_hide":"","vkExUnit_sns_title":"","_vk_print_noindex":"","sitemap_hide":"","_veu_custom_css":"","veu_display_promotion_alert":"","vkexunit_cta_each_option":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[13,14],"class_list":["post-7015","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinio","tag-vaiven","tag-rafael-cid"],"veu_head_title_object":{"title":"","add_site_title":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7015"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7015\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6198"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}