{"id":6994,"date":"2018-03-17T17:54:06","date_gmt":"2018-03-17T15:54:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=6994"},"modified":"2018-03-17T17:59:50","modified_gmt":"2018-03-17T15:59:50","slug":"los-riesgos-de-la-militancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/los-riesgos-de-la-militancia\/","title":{"rendered":"Los riesgos de la militancia"},"content":{"rendered":"<h4 align=\"JUSTIFY\">Ruym\u00e1n Rodr\u00edguez. Federaci\u00f3n Anarquista de Gran Canaria<\/h4>\n<h4 align=\"JUSTIFY\"><a href=\"http:\/\/lasoli.cnt.cat\/12\/03\/2018\/opinion-los-riesgos-militancia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Solidaridad Obrera<\/a><\/h4>\n<h6 align=\"JUSTIFY\">Peque\u00f1a advertencia: si se quiere leer el art\u00edculo conservando su unidad narrativa recomiendo leer las notas al pie una vez concluida la lectura. Puede que parezca que un texto de estas caracter\u00edsticas no requiere tal cantidad de notas, pero m\u00e1s all\u00e1 de dar a conocer algunos nombres y circunstancias que muchas podemos ignorar, considero que si hablamos de los \u201criesgos de la militancia\u201d es necesario trazar una l\u00ednea temporal y demostrar que la militancia, desgraciadamente, siempre ha conllevado una importante porci\u00f3n de peligro: para la salud f\u00edsica y mental y para la propia vida. Averiguar qu\u00e9 porci\u00f3n de peligro es tolerable es algo que requiere una respuesta honesta por parte de todas. Y debemos dilucidarlo m\u00e1s temprano que tarde.<\/h6>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><em>\u201cOfreced flores a los rebeldes ca\u00eddos<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><em>con la mirada puesta hacia la aurora,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><em>y al valiente que lucha y labora,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><em>y a los prof\u00e9ticos poetas que mueren\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>(Pietro Gori, Himno del 1\u00ba de Mayo, finales del s.XIX).<\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-6996\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/ruyman.png\" alt=\"\" width=\"170\" height=\"170\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/ruyman.png 170w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/ruyman-150x150.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 170px) 100vw, 170px\" \/>Cuando hablamos de los riesgos de la militancia todas entendemos que hablamos de represi\u00f3n, multas, juicios y encarcelamiento, pues este, desde luego, es su aspecto m\u00e1s conocido y evidente. Hasta hace bien poco tambi\u00e9n hemos incluido en el paquete las consecuencias psicol\u00f3gicas y an\u00edmicas: la depresi\u00f3n, el aislamiento, la carencia de cuidados. Pero yo mismo, hasta hace pocos meses, hab\u00eda ignorado por completo las consecuencias de la militancia en la salud f\u00edsica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Desde muy joven hab\u00eda le\u00eddo c\u00f3mo Tom\u00e1s Gonz\u00e1lez Morago <strong><em>(1)<\/em><\/strong> hab\u00eda muerto en la c\u00e1rcel despu\u00e9s de haber contra\u00eddo c\u00f3lera y c\u00f3mo el cuerpo de Bakunin <strong><em>(2)<\/em><\/strong>, aquejado de escorbuto, se hab\u00eda deformado a causa de sus a\u00f1os de encarcelamiento. Conoc\u00eda igualmente el terrible estado en el que quedaron la mayor\u00eda de detenidos en el proceso de Montju\u00efc <strong><em>(3)<\/em><\/strong>, los problemas de salud que desarroll\u00f3 Ferm\u00edn Salvochea <strong><em>(4)<\/em><\/strong> tambi\u00e9n a causa del encierro y la ceguera que termin\u00f3 padeciendo Ricardo Flores Mag\u00f3n <em><strong>(5)<\/strong><\/em> por la misma causa. Pero todo estaba relacionado con el encarcelamiento y la tortura. Partiendo de las heridas de guerra que sufr\u00edan los ilegalistas en sus escaramuzas con la polic\u00eda y tambi\u00e9n de las secuelas que provocaban los atentados del terrorismo empresarial y parapolicial (el cenetista \u00c1ngel Pesta\u00f1a las arrastr\u00f3 hasta su muerte <strong><em>(6)<\/em><\/strong>), uno siempre piensa que nos jugamos la salud s\u00f3lo en acontecimientos espectaculares. No se nos escapa que si nuestra actividad molesta a organismos demasiado poderosos nos pueden \u201cdesaparecer\u201d, como ha pasado desde la \u00e9poca de Camillo Berneri <em><strong>(7)<\/strong><\/em> o la de Giuseppe Pinelli <strong><em>(8)<\/em><\/strong> hasta la tr\u00e1gica muerte de Santiago Maldonado <em><strong>(9)<\/strong><\/em>. Sabemos que en determinadas manifestaciones tambi\u00e9n se puede poner en riesgo nuestra integridad por culpa de la violencia policial o incluso militar, como lo demostraban las manifestaciones de 1\u00ba de Mayo a finales de siglo XIX y principios de siglo XX <em><strong>(10)<\/strong><\/em>, como ocurri\u00f3 en la contracumbre de 2001 en G\u00e9nova donde los carabineros asesinaron a Carlo Giuliani <strong><em>(11)<\/em><\/strong> o c\u00f3mo ha pasado con las heridas y mutilaciones sufridas por algunos manifestantes en las protestas surgidas en los \u00faltimos 10 a\u00f1os en el Estado espa\u00f1ol, sobre todo a ra\u00edz del 15M <em><strong>(12)<\/strong><\/em>. Pero todo en general est\u00e1 relacionado con la capacidad que tiene la maquinaria del Estado para aplastarnos. Son agresiones evidentes, en acontecimientos visibles y que desgraciadamente se han asimilado como una consecuencia posible de la protesta p\u00fablica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Lo que nunca pens\u00e9 es que la actividad militante cotidiana, lejos de acontecimientos y eventos llamativos, dedicada a una labor rutinaria, discreta, pudiera poner en riesgo la salud del militante. No estaba preparado para ello y es tristemente una lecci\u00f3n que he aprendido, como casi todo lo que he aprendido en esta vida, demasiado tarde.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Abrimos la primera vivienda abandonada cuando \u00e9ramos adolescentes. Siempre que he participado en una expropiaci\u00f3n de inmuebles ha sido respondiendo a lo que se conoce como \u201cokupaci\u00f3n fam\u00e9lica\u201d. Cada vez que el inmueble que hemos socializado no se ha destinado posteriormente \u2013por decisi\u00f3n de los habitantes\u2013 a servir de vivienda para cubrir necesidades reales, o a actividades sociales en el barrio, me he sentido decepcionado. Respeto a quienes prefieren okupar por otras motivaciones, pero esa, con una coyuntura laboral y social como la canaria, no es mi guerra. La urgencia de estas \u201cokupaciones fam\u00e9licas\u201d, realizadas primero de forma espor\u00e1dica e informal y m\u00e1s adelante de forma organizada y sistem\u00e1tica, nos obligaba a veces a meternos en los peores sitios posibles. Aunque luego fueran descartados, inicialmente no pod\u00edamos rechazar ning\u00fan inmueble que reuniera los requisitos m\u00ednimos: propiedad bancaria o estatal, abandono y posibilidad de rehabilitaci\u00f3n. Eso nos llev\u00f3 a algunas de nosotras a meter la nariz en inmuebles muy poco recomendables.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En Canarias una tendencia de la \u201cokupaci\u00f3n l\u00fadica\u201d es tomar posesi\u00f3n de aquellos inmuebles que est\u00e1n cerca de la playa o el centro. Nosotros, con una motivaci\u00f3n muy distinta, okupabamos en barrios obreros del interior, en el campo, en zonas deprimidas donde suele ser obligatorio tejer complicidades con los vecinos (no siempre fue posible). Las precauciones tomadas a la hora de abrir una puerta se han ido incrementando seg\u00fan la hemos ido cagando, pero inicialmente entrabamos a tumba abierta. Aspir\u00e1bamos mohos y polvo acumulado de d\u00e9cadas sin pensar en colocarnos siquiera una barata mascarilla de papel. Retir\u00e1bamos planchas de uralita con una sonrisa est\u00fapida en la cara. Carg\u00e1bamos toneladas de escombros y chatarra pensando que \u00e9ramos j\u00f3venes y eternos. Lleg\u00e1bamos a casa, nos duch\u00e1bamos y no nos alarmaba que durante tres d\u00edas los cl\u00ednex salieran negros despu\u00e9s de sonarnos. As\u00ed durante casi 20 a\u00f1os. Cuando surgi\u00f3 la primera tos con sangre fue cuando entendimos todos los irreparables errores que hab\u00edamos cometido.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La mayor\u00eda entr\u00f3 y sali\u00f3 de la militancia durante per\u00edodos m\u00e1s o menos largos. Eso les salv\u00f3 de no experimentar consecuencias m\u00e1s graves. Pero los inconscientes que no supimos parar, tomar aire, recuperarnos, hoy nos damos cuenta de algo que entonces se nos escapaba completamente: la militancia cotidiana, lejos de la represi\u00f3n y la violencia, tambi\u00e9n puede poner en riesgo nuestra vida.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><em><strong>HEMOS DESHUMANIZADO AL MILITANTE Y ESO ALLANA MUCHO EL CAMINO.<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Un d\u00eda te das cuenta de que te asfixias hasta con los esfuerzos m\u00e1s leves. Te cuesta horrores levantarte de la cama. Cada esfuerzo en el trabajo te produce mareos y accesos de tos. La tensi\u00f3n arterial se descompensa. Una ma\u00f1ana meas sangre y entonces decides ir al m\u00e9dico. Cuando el doctor te pregunta si eres fumador habitual, si has trabajado en la miner\u00eda, f\u00e1bricas con agentes t\u00f3xicos o similares y t\u00fa le contestas que nunca has fumado pero que llevas unos 20 a\u00f1os habilitando casas abandonadas, la cara del galeno te basta como explicaci\u00f3n. Despu\u00e9s llegan los neum\u00f3logos y dem\u00e1s especialistas, mil pruebas y dudas. Y entonces la enfermedad te saca a la fuerza de la vida activa, de la militancia, del trabajo, y ya no vuelves a sentirte joven.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Se lo niegas a los dem\u00e1s, pero est\u00e1s tan metido en la militancia que en ese momento, en el que tu salud se est\u00e1 rompiendo como un cascar\u00f3n, lo que m\u00e1s te preocupa es fallarle a esas personas cuyo desahucio estabas intentando parar, a aquella comunidad ocupada a la que ayudabas en sus primeros pasos por la autogesti\u00f3n, a aquella otra familia que hab\u00eda solicitado realojo. Despu\u00e9s, porque ser pobre no implica ser bondadoso, hay quien te reprocha no estar al pie del ca\u00f1\u00f3n aunque te est\u00e9s deshaciendo, no estar sacando m\u00e1s escombros aunque se te vayan los pulmones por la boca, no morir en la trinchera. Cuando notas esa falta de sensibilidad y empat\u00eda se te pasa la obsesi\u00f3n por la militancia. Lo cual es muy sano.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero hasta llegar a esa conclusi\u00f3n pasas por una etapa en la que asumes las demandas de las dem\u00e1s y las conviertes en autoexigencia. Todas conocemos los peligros de ser la cara visible de un colectivo o movimiento: liderazgos, estrellismos, culto a la personalidad, endiosamiento\u2026 Pero casi nada sabemos de lo que pasa cuando detr\u00e1s de los rostros que hilvanan el discurso colectivo se esconde tambi\u00e9n la obligaci\u00f3n no deseada de soportar el mayor peso de la actividad militante. Cuando la persona que creemos \u201cl\u00edder\u201d es en realidad una explotada, por otras y por s\u00ed misma, el personaje que nos hemos inventado sepulta a la persona. Es un nombre y un bagaje; su cuerpo y su sensibilidad poco nos importan. \u00c9l o ella podr\u00e1n con todo, como siempre. Romperse no es una opci\u00f3n. \u00bfY si nos equivocamos? No importa porque hemos deshumanizado al militante y eso allana mucho el camino. Es un objeto, una m\u00e1quina, un medio y no un fin en s\u00ed mismo. Se buscan repuestos en el taller, o se mandan a pedir a Alemania, como con los coches, y el engranaje sigue girando. A eso hemos llegado en determinados ambientes militantes.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Veteranos y reci\u00e9n llegados se contagian de la misma din\u00e1mica. Pero hay excepciones. Si bien la gente que recurre a los colectivos sociales como si se trataran de los Servicios Sociales de un ayuntamiento no admiten la enfermedad del militante, al que tienen por un funcionario no remunerado, hay personas que poco o muy poco se han vinculado con los movimientos pol\u00edticos y que sin embargo est\u00e1n dispuestas a sangrar contigo. Quiz\u00e1s s\u00f3lo las has asesorado una vez puntual y ese consejo ya les vale para preocuparse por ti y tus costuras. Quiz\u00e1s s\u00f3lo han colaborado contigo en detener un \u00fanico desahucio, pero a\u00fan ven la vida con lentes limpias y creen que eso del apoyo mutuo es mucho m\u00e1s que marketing anarquista. Otros, insensibilizados por el tiempo, ideologizados y perfectamente formados, se han acostumbrado a mirar tus cicatrices y ya no se sobresaltan si aparecen otras nuevas, por graves que sean.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero la falta de gratitud, sensibilidad, compasi\u00f3n o compa\u00f1erismo es algo a lo que tristemente te acostumbras. De peque\u00f1o me impresionaba la normalidad con la que muchos ancianos normalizaban la muerte. Pero cuando crec\u00ed lo entend\u00ed. El proceso tan doloroso de perder a alguien les afect\u00f3 mucho en su momento, seguro. Pero con 80 \u00f3 90 a\u00f1os han visto desaparecer a tantos y tan cercanos que muchos de ellos ya no pueden seguir experimentando con tanta intensidad algo natural a lo que se han acostumbrado y que cada vez ven con m\u00e1s proximidad. La decepci\u00f3n militante es parecida, al menor para m\u00ed. Duele al principio, pero despu\u00e9s te acostumbras de tal manera que ya ni la sientes. No s\u00e9 si es un s\u00edntoma de madurez o si es bueno o malo acostumbrarse a la falta de empat\u00eda colectiva. Lo que s\u00e9 es que no quiero ser yo el que deje de sentir empat\u00eda hacia las dem\u00e1s. A eso no quiero acostumbrarme. El d\u00eda que no sentimos nada ante el dolor del otro debemos entender que la lucha social no es nuestro espacio.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero descubrir que est\u00e1s enferma conlleva m\u00e1s cosas. Te das cuenta que durante mucho tiempo vas a estar parada, atada a un escritorio si quieres hacer algo similar a militar. Y cuando nunca has considerado el trabajo te\u00f3rico como una verdadera actividad militante esta perspectiva se vuelve dolorosa. Habr\u00e1 quien se considere as\u00ed mismo un pensador y eso no le afecte. Pero cuando eres una militante, una persona de acci\u00f3n, limitarte a divagar es una triste restricci\u00f3n que se afronta con dificultad. Cuando no es la polic\u00eda, ni un juez, ni siquiera el des\u00e1nimo, el que te saca de la militancia, si no que son tus propias irresponsabilidades, la imperfecta estructura de tu pobre cuerpo, no sabes c\u00f3mo reaccionar m\u00e1s all\u00e1 de culparte a ti misma. Y hay muy pocos referentes, p\u00fablicamente expresados al menos, como para no sentirte una excepci\u00f3n aislada.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Parece que no nos gusta afrontar el dolor, las consecuencias de nuestros actos. Todo lo que suena a eso lo relacionamos con la est\u00fapida ret\u00f3rica de autoayuda o terapias grupales. Nos gusta repetir que \u201clo personal es pol\u00edtico\u201d, pero cuando la pol\u00edtica rompe a la persona nos limitamos a mirar para otro lado. Nunca he entendido c\u00f3mo nos puede importar tanto el mundo en abstracto cuando despreciamos el bienestar de lo individuos concretos que lo componen. Y nadie habla de caer en un yo\u00edsmo inmovilizador, de imitar a esos grupos New Age que cantaban el Cumbay\u00e1 mientras se daban un abrazo colectivo. Hablo de dejar de lado la jodida pose del artificial militante terminator, con naranjero y cuchillo entre los dientes, y hablar en alto de los propios l\u00edmites, de los propios fracasos, lejos del culto a la derrota y la m\u00edtica del perdedor, pero tambi\u00e9n de asquerosos triunfalismos que nos hacen sentirnos in\u00fatiles cuando nos reconocemos rompibles.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">He le\u00eddo peque\u00f1os fragmentos de Emma Goldman <strong><em>(13)<\/em><\/strong>, Alexander Berkman <em><strong>(14)<\/strong><\/em>, Anselmo Lorenzo <strong><em>(15)<\/em><\/strong>, y muchos otros, d\u00f3nde hablan de sus sufrimientos y decepciones. Pero nunca se ha popularizado ni digerido como una reacci\u00f3n sana y de la que se puede aprender. Casi todo lo que sabemos de los cl\u00e1sicos nos llega filtrado por una verdadera mistificaci\u00f3n mit\u00f3mana que pr\u00e1cticamente nos los presenta como dioses laicos y no como humanos vulnerables. Podemos saber que Louise Michel <em><strong>(16)<\/strong><\/em> y Errico Malatesta <em><strong>(17)<\/strong><\/em> sobrevivieron a respectivos atentados y fantasear con que lo hicieron como si nada, pero dif\u00edcilmente conoceremos que William Godwin <em><strong>(18)<\/strong><\/em> moder\u00f3 sus opiniones por miedo a la represi\u00f3n gubernamental o que Sante Caserio <em><strong>(19)<\/strong><\/em> lloraba al pensar en su familia. Sabemos que Durruti <em><strong>(20)<\/strong><\/em> atracaba bancos y fregaba los platos, que particip\u00f3 en las jornadas del 19 de julio reci\u00e9n operado de una hernia, pero no que Gaspar Senti\u00f1\u00f3n <em><strong>(21)<\/strong><\/em> no quiso saber m\u00e1s del anarquismo despu\u00e9s de haber pasado por la c\u00e1rcel. Conocemos al N\u00e9stor Makhno <em><strong>(22)<\/strong><\/em> que impuls\u00f3 un movimiento revolucionario de masas en Ucrania, pero mucho menos al eterno convaleciente de mil heridas de guerra que malviv\u00eda en Par\u00eds y que se fue plegando ante el alcoholismo. Seguro que conocemos al Alexander Berkman del ABC del Comunismo Libertario (1929) y quiz\u00e1s al que dispar\u00f3 al empresario Frick, pero no al que vagabundeaba por las calles de Par\u00eds, sin conseguir vender su gui\u00f3n sobre la makhnovschina, y que acabar\u00eda descerraj\u00e1ndose un tiro en la cabeza para no suponer una carga a sus amigos. Conocemos al Ravachol <em><strong>(23)<\/strong><\/em> altivo y dinamitero, no al que proclamaba que lamentaba cada v\u00edctima inocente que pudiera haber provocado. Esta mitolog\u00eda, que representa casi un santoral \u00e1crata, solo genera complejo y frustraci\u00f3n entre la gente que s\u00f3lo ve la heroicidad que le muestran y no los humores, el llanto y las tripas. Hay literatura de derrota para derrotados, hay literatura heroica para groupies de la fuerza, pero no hay literatura honesta para gente imperfecta.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><em><strong>MILITAR IMPLICA LA INTERACTUACI\u00d3N REAL, PARA TRANSFORMAR LAS CONDICIONES DE VIDA DE SERES VIVOS SENSIBLES REALES, EN UN MUNDO REAL Y CONCRETO. COBRAR POR ELLO IMPLICA LA ENAJENACI\u00d3N DEL PROPIO ACTO.<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por ejemplo, siempre me impact\u00f3 \u2013lejos de las tonter\u00edas lombrosianas\u2013 la relaci\u00f3n entre militancia y enfermedades mentales o tendencias suicidas. No conozco ning\u00fan estudio hist\u00f3rico completo sobre ello, pero s\u00ed conozco los casos concretos de mi principal campo de estudio: el anarquismo. Por ejemplo, el emblem\u00e1tico caso de Carlo Cafiero <strong><em>(24)<\/em><\/strong>, muerto en un psiqui\u00e1trico mientras luchaba por no acaparar el aire o la luz solar que pensaba arrebatarle \u201cego\u00edstamente\u201d al resto del mundo. Tambi\u00e9n podr\u00edamos recordar a Luigi Lucheni <strong><em>(25)<\/em><\/strong>, Jeane Morand <em><strong>(26)<\/strong><\/em>, Germaine Berton <strong>(27)<\/strong> o Torres Escart\u00edn <em><strong>(28)<\/strong><\/em> como otros ejemplos. Sobre suicidios podr\u00edamos hablar de actos desesperados y provocados por la miseria o el encierro como el ya mencionado de Alexander Berkman o el de Mart\u00ed Borr\u00e0s <strong><em>(29)<\/em><\/strong> y de otros fr\u00edamente razonados como el de Zo d\u2019Axa <em><strong>(30)<\/strong><\/em> o Marius Jacob <em><strong>(31)<\/strong><\/em>. Imagino que los casos relacionados con enfermedades f\u00edsicas deber\u00edan como m\u00ednimo igualar estas cifras, pero no parece posible hacer una semblanza similar. Ambos fen\u00f3menos carecen de una reconocida bibliograf\u00eda espec\u00edfica, pero la curiosidad me ha permitido al menos desarrollar un relato bastante particular en relaci\u00f3n a la enfermedad mental; con las secuelas f\u00edsicas, excluyendo la represi\u00f3n o los tiroteos, no me ha sido posible hacer lo mismo. Parece que la actividad militante, como posible generadora de patolog\u00edas f\u00edsicas, es algo que se ignora, o que se asume y normaliza como parte de la propia vida.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Esto me ha llevado a reflexionar. Entendemos la enfermedad mental como una \u201canomal\u00eda\u201d digna de rese\u00f1ar (aunque desgraciadamente muchas veces se hace con fines morbosos). No nos paramos a pensar en lo alarmante de esta relaci\u00f3n entre militancia y trastornos ps\u00edquicos, ni qu\u00e9 clase de espacios estamos desarrollando para que una cosa y otra converjan con tanta frecuencia. Cierto que muchas de estas dolencias referenciadas est\u00e1n relacionadas con situaciones represivas de encierro o con elementos ambientales y sociales que parecen ajenos a la militancia, pero muchas otras se han originado previamente, ante la falta de comprensi\u00f3n y apoyo del entorno m\u00e1s cercano. Y no podemos obviar que el h\u00e1bitat militante forma parte, guste o no, del ambiente inmediato. Es tanto el estr\u00e9s, el enjuiciamiento colectivo, la falta de seguridad y calor, que es raro pasar por la militancia sin acarrear aunque sea con una peque\u00f1a dosis de depresi\u00f3n. La supuesta \u201canomal\u00eda\u201d es en realidad algo bastante com\u00fan y cotidiano, aunque se silencie o se oculte en el armario. Nos hemos acostumbrado a sufrir y a provocar sufrimiento, y no es raro que esto lo sintomatice nuestra mente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En el plano f\u00edsico nos nos paramos a pensar en lo fr\u00e1gil que es este conjunto de m\u00fasculos, huesos, \u00f3rganos y tendones que nos componen. Enfermar y morir es connatural. Preocuparnos es in\u00fatil, y se debe de asumir siguiendo la m\u00e1xima epic\u00farea que podemos parafrasear as\u00ed: mientras la muerte es, nosotros no somos y mientras nosotros somos, la muerte no es. Pero nada de eso cambia la gravedad, por lo innecesario, de que sea la militancia la que socave nuestra salud y que permanezcamos insensibles a ello. Que militar sea algo seguro es un imposible, pero que a los riesgos de la represi\u00f3n y la violencia sist\u00e9mica se le sume el desgaste f\u00edsico de una actividad agotadora, sin amparo, sin red de apoyo y cuidados, sin un m\u00ednimo de soporte cuando ya no podemos m\u00e1s, s\u00ed es y debe ser responsabilidad nuestra. Podemos jugarnos la vida en enfrentamiento singular con el Estado, pero jug\u00e1rnosla por la autosobreexplotaci\u00f3n, por la falta de sensibilidad colectiva, por la extenuaci\u00f3n cr\u00f3nica, por la destrucci\u00f3n de nuestro propio f\u00edsico, no deber\u00eda entrar en nuestros planes. En el primer caso, aunque sea un acontecimiento indeseable, el enemigo est\u00e1 claro; en el segundo es tan difuso que nosotros mismos podemos convertirnos en nuestro propio enemigo y tambi\u00e9n podemos hacer lo propio con quienes nos rodean.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u00bfQu\u00e9 hacer entonces? Para empezar espero que nadie entienda este texto como una forma de apoyar esa tendencia que intenta que la militancia se convierta en una actividad econ\u00f3micamente remunerada. Con todos los respetos, creo que esta concepci\u00f3n nace de quienes entienden la militancia como una actividad contemplativa, pasiva, abstracta, reducida a generar teor\u00eda, a escribir y a charlar. Pienso, por el contrario, que lo que yo mismo estoy haciendo escribiendo estas letras no es militar para nada. Como mucho estoy reflexionando sobre la militancia, pero no militando. Cuando la militancia se limita a escribir un libro o dar conferencias quiz\u00e1s una puede pensar que debe ser retribuida por ello. All\u00e1 cada cual si tiene suerte y encuentra a quien le pague por algo as\u00ed. Pero cuando la militancia consiste en parar desahucios, hacer piquetes o ayudar a realojar a familias sin recursos, \u00bfse puede pensar seriamente en que eso es retribuible sin caer en cierto grado de corrupci\u00f3n? \u00bfSe le puede cobrar a una familia o a un trabajador 10 euros la hora de piquete? \u00bfQu\u00e9 tarifa le ponemos a colaborar en un realojo? \u00bfA cu\u00e1nto cobramos el pinchazo de luz: como Endesa o como Iberdrola? Militar implica la interactuaci\u00f3n real, para transformar las condiciones de vida de seres vivos sensibles reales, en un mundo real y concreto. Cobrar por ello implica la enajenaci\u00f3n del propio acto.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por otra parte, creer que cobrar hace m\u00e1s tolerable el sufrimiento militante es una concepci\u00f3n propia de las sociedades capitalistas donde tanto el trabajo como el dolor pueden ser mercanc\u00eda. Podemos exigir una indemnizaci\u00f3n ante la muerte de un ser querido o por haber sufrido una agresi\u00f3n. Lo podemos hacer sabiendo que es un angustioso intento de minimizar el da\u00f1o, de usar las perversas reglas del juego mercantilista para obtener un escaso beneficio que nunca ser\u00e1 equivalente a nuestra p\u00e9rdida. Es l\u00edcito y necesario. Pero ser\u00eda muy ingenuo considerar que verdaderamente la vida, la integridad f\u00edsica o emocional, pueden ser compensadas, compradas o pagadas si se pierden.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Lo \u00fanico que se me ocurre que podemos hacer es no renunciar a la honestidad. Con nosotras y con las dem\u00e1s. Debemos aprender a decir en alto, a decirnos a nosotras mismas, que no podemos m\u00e1s. El \u201cno\u201d, el \u201cpor aqu\u00ed no paso\u201d, el \u201cbasta\u201d, deben ser reconocidas como palabras leg\u00edtimas que acaben con una situaci\u00f3n antes de que sea irreversible. Debemos aprender a decir p\u00fablicamente que tenemos miedo, que estamos rozando el punto de quiebre, el l\u00edmite, la frontera sin retorno. No debemos regodearnos con el dolor y la autocompasi\u00f3n, eso generar\u00eda un movimiento de v\u00edctimas. Pero s\u00ed hemos de afrontar las decepciones y fracasos cotidianos con serena naturalidad, compartiendo lo errores para que sirvan de advertencia a otras. Personalmente, he aprendido m\u00e1s de los autores que nos han contado los problemas que sufrieron en acontecimientos revolucionarios, desde Ucrania en 1918 al Estado espa\u00f1ol en 1936, que de los que nos han vendido un para\u00edso sin contradicciones donde las masas marchaban perfectamente organizadas como la maquinaria de un reloj suizo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Aunque lo emp\u00edrico tambi\u00e9n tiene sus l\u00edmites. Ciertamente, es imprescindible analizar las meteduras de pata y dise\u00f1ar estrategia en base a ellas, tanto como en relaci\u00f3n a los peque\u00f1os \u00e9xitos. Pero ojal\u00e1 aprender de los propios errores fuera tan f\u00e1cil como parece. Despu\u00e9s de mi intervenci\u00f3n en la primera gran comunidad autogestionada de la isla me dije que jam\u00e1s iba a volver a repetir una experiencia as\u00ed: por el volumen de trabajo, por su dureza, porque casi me cuesta la vida. Desde que me promet\u00ed eso he ayudado a crear seis comunidades m\u00e1s: algunas han sido un fracaso total, rotundo y brutal, y otras un ejemplo de autonom\u00eda en el siglo XXI. La experiencia me ayud\u00f3 a no repetir muchos errores, pero no me sirvi\u00f3 demasiado ante situaciones nuevas que requer\u00edan capacidad de improvisaci\u00f3n, ni cuando desconectaba todas mis alarmas en pos de \u201cla causa\u201d y segu\u00eda hacia delante intuyendo el batacazo. La voluntad es tozuda, y debemos aprender a que sea nuestro motor pero no nuestra \u00fanica br\u00fajula, porque la voluntad puede ser m\u00e1s fuerte que nuestro cuerpo y seguir intacta mientras la materia se hace a\u00f1icos. Las voluntaristas hemos de aprender esta lecci\u00f3n mientras a\u00fan permanezcamos enteras.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Hemos de tomar, por tanto, todas las precauciones posibles cuando abordemos cualquier acci\u00f3n militante. Lo poco que tengamos invertirlo en la infraestructura necesaria para garantizar nuestra seguridad. La ley apesta, pero tened siempre preparada para socorrer a vuestras hermanas la ayuda necesaria para que no se vean desasistidas ante un proceso penal. Aunque no quer\u00e1is saber nada de abogados (yo nunca quise hasta que la actividad p\u00fablica hizo imposible la estrategia del anonimato): formaos, aprended todo lo necesario para saber c\u00f3mo actuar ante una detenci\u00f3n y nunca dej\u00e9is a una hermana sola cuando est\u00e1 detenida o siendo juzgada. No entr\u00e9is en una vivienda abandonada sin tener una idea aproximada, lo m\u00e1s fidedigna posible, de lo que os vais a encontrar dentro. Tomad todas las precauciones posibles, en m\u00e1scaras, en guantes, en todo lo que os proteja y evitad que una imprudencia os pase factura despu\u00e9s de veinte a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Esto no es un ejercicio de derrotismo; es responsabilidad. Hablamos siempre de lo bueno que ser\u00eda que se reprodujera el ejemplo de la FAGC y su anarquismo de barrio por el resto del Estado, y no puede pensarse eso sin alertar primero a las compa\u00f1eras de sus riesgos. Trabajar en el barrio, con la gente a la que nadie se acerca, es necesario, imperativo, pero no es gratificante ni seguro. El barrio se cobra su cuota de sangre y tarde o temprano te la har\u00e1 pagar. Es un trabajo duro donde ves el resultado de toda la ingenier\u00eda social desarrollada desde hace a\u00f1os en su m\u00e1s b\u00e1sica y pura expresi\u00f3n. La gente ha sido machacada y condicionada para odiarse y para sacar tajada, y eso no se cambia con techo, luz, agua y comida. La pedagog\u00eda es limitada y genera desconfianza cuando no precede de un curro constante, eficaz y muy poco agradecido. La propaganda por el hecho es la base, y consiste en currar mucho para que quiz\u00e1s s\u00f3lo cale un \u00fanico mensaje en una \u00fanica persona. Vale la pena dar el salto, pero primero busca un buen paraca\u00eddas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Puede que esto a gran parte de la militancia le suene a arameo. Recuerdo cuando di una charla en Zaragoza (muy enriquecedora para m\u00ed) con el tema de \u201cCruzar el Rubic\u00f3n\u201d <em><strong>(32)<\/strong><\/em> y una compa\u00f1era, muy inteligentemente, me coment\u00f3 que lo que yo explicaba era interesante, pero que en el contexto de su zona parec\u00eda \u201cciencia ficci\u00f3n\u201d, porque el problema all\u00ed no era de sobreexposici\u00f3n por la militancia sino de quietismo y abulia. Ten\u00eda raz\u00f3n. Sin embargo, aunque mi mensaje no sea entendido por la gran mayor\u00eda, es necesario elaborarlo aunque sea para la minor\u00eda que se plantea por primera vez saltar un muro sin mirar antes qu\u00e9 hay al otro lado. S\u00e9 que es necesario porque ojal\u00e1 alguien me lo hubiera dicho a m\u00ed, o mejor dicho, ojal\u00e1 hubiera escuchado a las pocas personas que trataron de advertirme. Una necesita aprender de sus propios errores y no de los ajenos, pero cuando las advertencias s\u00f3lo vienen de la inteligencia y el afecto uno tiende a desconfiar de los que hablan sobre lo que no han vivido. Yo no hablo desde la cercan\u00eda, porque no te conozco, ni desde una excelencia intelectual que ni busco ni poseo; hablo desde la dura y \u00e1spera experiencia. La tuya puede ser distinta y mejor, seguro, pero si empiezas a ver que la cosa se tuerce, que no puedes m\u00e1s, no te recomiendo que te rindas a la primera, pero s\u00ed que busques otras alternativas que no impliquen tu inmolaci\u00f3n. Y si llega el momento de tirar la toalla, deja atr\u00e1s los remordimientos, la culpa y los reproches. Para, respira, t\u00f3mate un tiempo para sanar, para recuperarte, para lamer tus heridas y busca apoyo. Y si no lo encuentras es que quiz\u00e1s la guerra revolucionaria que cre\u00edas librar era s\u00f3lo la acci\u00f3n solitaria de un francotirador. Replant\u00e9ate tus prioridades, tu lugar en la militancia y despu\u00e9s, con la cabeza llena de ideas nuevas y los pulmones cargados de aire limpio, vuelve a la carga. M\u00e1s fuerte, mejor armada, m\u00e1s solidaria, m\u00e1s independiente y m\u00e1s sab\u00eda. Vuelve, con una nueva piel m\u00e1s resistente, pero que tambi\u00e9n, recu\u00e9rdalo siempre, puede desgarrarse.<\/p>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>NOTAS<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>T.G. Morago (?-1885), obrero grabador, fundador de la Federaci\u00f3n Regional Espa\u00f1ola de la AIT, miembro de la Alianza y uno de los m\u00e1s activos militantes anarquistas de la \u00e9poca. Morir\u00eda s\u00f3lo (la nueva Federaci\u00f3n de Trabajadores de la Regi\u00f3n Espa\u00f1ola lo hab\u00eda expulsado por \u201cilegalista\u201d) y enfermo, encarcelado en Granada, acusado de falsificar moneda con fines sediciosos.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>M.A. Bakunin (1814-1876), uno de los principales impulsores de las ideas anarquistas dentro del incipiente Movimiento Obrero y uno de los cl\u00e1sicos libertarios m\u00e1s destacados. Pas\u00f3 m\u00e1s de 12 a\u00f1os en prisi\u00f3n, primero en Austria (donde fue encadenado a la pared) y despu\u00e9s en distintas c\u00e1rceles rusas (d\u00f3nde perder\u00eda la dentadura a causa del escorbuto), hasta que fue deportado \u201cde por vida\u201d a Siberia de donde logr\u00f3 fugarse.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>El Proceso de Montju\u00efc fue una caza de brujas lanzada contra el movimiento anarquista catal\u00e1n en 1896 a causa de un sospechoso atentado de origen desconocido producido ese mismo a\u00f1o en la calle Canvis Nous de Barcelona durante una procesi\u00f3n religiosa. Como denunciar\u00eda el militante anarquista y antiguo procesado Tarrida del M\u00e1rmol en La Inquisici\u00f3n Espa\u00f1ola (1897), los detenidos sufrieron terribles torturas (palizas, ingesta forzada de grandes cantidades de sal, reclusi\u00f3n en espacios reducidos, aparatos de tortura que produc\u00edan hernias o desprend\u00edan los labios de la boca y un espeluznante etc\u00e9tera).<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>F. Salvochea (1842-1907), gran referente del anarquismo andaluz. Republicano y cantonalista primero (lleg\u00f3 a ser alcalde de C\u00e1diz), se convertir\u00eda despu\u00e9s en un activo y apreciado propagandista del socialismo libertario. Sus distintas estancias en prisi\u00f3n (deportado al Pe\u00f1\u00f3n de V\u00e9lez de la Gomera, trasladado a Burgos y Valladolid) acabar\u00edan arruinando su salud (en prisi\u00f3n mantendr\u00eda huelgas de hambre e incluso llegar\u00eda a intentar suicidarse). Muri\u00f3 poco despu\u00e9s de caer de un tabl\u00f3n que le hac\u00eda las veces de cama.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>R.F. Mag\u00f3n (1877-1922), escritor y propagandista anarquista, fue una importante figura de la Revoluci\u00f3n Mexicana (1910-1920). Fue el verdadero motor intelectual de muchas de las consignas acogidas por el zapatismo y un insurgente en la Baja California. Fue detenido en EE.UU. donde se le someti\u00f3 a un terrible r\u00e9gimen carcelario que acabar\u00eda cost\u00e1ndole la vista y la vida.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>A. Pesta\u00f1a (1886-1937), obrero relojero afiliado a la CNT, se convertir\u00eda en uno de sus principales representantes, defendiendo distintas posturas a lo largo de su vida militante (desde el n\u00facleo duro en sus inicios a las posiciones m\u00e1s reformistas y posibilistas de los a\u00f1os 30). En los a\u00f1os de plomo del pistolerismo sufrir\u00eda un atentado (1922) del que nunca lleg\u00f3 a recuperarse del todo.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>C. Berneri (1897-1937), profesor de filosof\u00eda y militante anarquista. Para muchos uno de los pensadores libertarios m\u00e1s solventes de la primera mitad del s.XX. Durante la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola se trasladar\u00eda a Barcelona donde mantendr\u00e1 una actitud cr\u00edtica con las decisiones pol\u00edticas de la CNT, aunque bastante alejado de la intransigencia radical de los anticolaboracionistas. En las jornadas de mayo de 1937 es secuestrado por agentes estalinistas y asesinado junto al tambi\u00e9n anarquista Francesco Barbieri.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>G. Pinelli (1928-1969), obrero ferroviario, activo militante anarquista y antiguo partisano. Despu\u00e9s de un atentando con bomba en la Plaza Fontana de Mil\u00e1n (1969), perpetrado por grupos fascistas, Pinelli es detenido y posteriormente arrojado por la ventana de la comisar\u00eda a manos de la polic\u00eda. Su asesinato inspirar\u00eda el cl\u00e1sico teatral de Dario Fo Muerte accidental de un anarquista (1970).<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>S. Maldonado (1989-2017), joven artesano, anarquista y comprometido con la causa del pueblo mapuche. En 2017 la polic\u00eda argentina irrumpe en la la comunidad de \u201cPu Lof en Resistencia\u201d de Cushamen disparando contra sus pobladores y dispers\u00e1ndolos. Maldonado, que se encontraba all\u00ed, permaneci\u00f3 desaparecido desde entonces, hasta que su cad\u00e1ver fue encontrado m\u00e1s de dos meses despu\u00e9s.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>No habr\u00eda espacio en esta nota para relatar todas las masacres ocurridas durante los distintos Primeros de Mayo a nivel mundial. Destaquemos, por poner un ejemplo emblem\u00e1tico, el llamado \u201cFusilamiento de Fourmies\u201d (1891), en el norte de Francia. All\u00ed, durante una manifestaci\u00f3n obrera, la polic\u00eda dispar\u00f3 contra la multitud ocasionando 9 muertos, 35 heridos y varios anarquistas detenidos que luego ser\u00edan torturados en comisar\u00eda.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>C. Giuliani (1978-2001), joven manifestante antiglobalizaci\u00f3n que durante las protestas contra el G8 en Italia recibi\u00f3 dos disparos de un carabinero para posteriormente ser atropellado hasta la muerte.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>O.S. Altamira y A. Puente, \u201c16 muertos y 28 mutilados por balas de goma: 0 polic\u00edas condenados\u201d (El Diario, 27\/5\/16).<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>E. Goldman (1869-1840), una de las principales propagandistas, agitadoras y pensadoras anarquistas hist\u00f3ricas. A lo largo de su vida se comprometi\u00f3 con mil causas, desde las reivindicaciones obreras en EE.UU, la defensa de anarquistas presos, la emancipaci\u00f3n de la mujer o la Guerra Civil espa\u00f1ola. En la serie de cartas que le escribi\u00f3 a Max Nettlau durante los a\u00f1os 30 se queja amargamente en varias de ellas de c\u00f3mo el movimiento revolucionario utiliza y abandona a los que lo han dado todo por la causa (carta del 14 de enero de 1933) o de c\u00f3mo ella misma sufre ataques personales por parte de supuestos compa\u00f1eros (varios art\u00edculos aparecidos en L\u2019Adunata dei Refrattari) a ra\u00edz de la publicaci\u00f3n de sus memorias (Viviendo mi vida) en 1931 (carta del 25 de diciembre de 1932).<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>A. Berkman (1870-1936), activo divulgador anarquista, infatigable compa\u00f1ero militante de Goldman y \u201cpropagandista por el hecho\u201d (nombre que se daban los anarquistas que comet\u00edan atentados) frustrado. En 1892 intentar\u00eda matar al magnate del metal Henry Clay Frick (despu\u00e9s de que \u00e9ste ordenara a su seguridad privada [los pinkerton] disolver la famosa huelga de Homestead a tiros, causando 9 obreros muertos y 70 heridos). Ser\u00eda condenado a 22 a\u00f1os de c\u00e1rcel, aunque finalmente cumplir\u00eda 14. En sus Memorias de un anarquista en prisi\u00f3n (1912) relata como la comunidad anarquista alemana de Johann Most, el mismo que hab\u00eda apoyado otros atentados y escrito incluso un manual para cometerlos, censura su acto y le niega su solidaridad. Cuenta tambi\u00e9n como incluso su mejor amigo (al que llama \u201cel gemelo\u201d) deja poco a poco de comunicarse con \u00e9l hasta desaparecer completamente de su vida. Narra duros episodios en los que perder\u00eda temporalmente la raz\u00f3n y tambi\u00e9n en los que intentar\u00eda suicidarse.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>A. Lorenzo (1841-1914), una de los figuras m\u00e1s representativas del anarquismo en el Estado espa\u00f1ol. Fundador de la FRE, su vida es un retrato del anarquismo ib\u00e9rico desde su irrupci\u00f3n formal en 1868 hasta la fundaci\u00f3n de la CNT en 1910. En Figuras ejemplares que conoc\u00ed (1966) Manuel Buenacasa relata una conversaci\u00f3n con Lorenzo bastante ejemplificante: \u201cSe march\u00f3 Miranda y entonces manifest\u00e9 a Negre mi deseo de conocer tambi\u00e9n a Salvador Segu\u00ed. Negre me interrumpi\u00f3: \u2014No te lo recomiendo; somos muchos los que sospechamos de \u00e9l. Esas palabras causaron en m\u00ed efectos desastroso. \u00bfPor qu\u00e9 un compa\u00f1ero por m\u00ed admirado me pon\u00eda en guardia contra otro compa\u00f1ero a quien yo no conoc\u00eda a\u00fan? [\u2026]. Antes de despedirme de Lorenzo le expliqu\u00e9 lo que Negre me hab\u00eda dicho un d\u00eda respecto de Segu\u00ed. El \u2018Abuelo\u2019 reflej\u00f3 una sonrisa triste: \u2014Mira \u2014me dijo\u2014: Estoy algo al corriente de lo que sucede entre algunos compa\u00f1eros. Tambi\u00e9n yo he sido v\u00edctima de ataques injustos. En nuestro mundillo abundan envidiosos. Si llegas a militar con firmeza, como yo en otro tiempo, tampoco faltar\u00e1 quien hable mal de ti\u201d. Por lo dem\u00e1s en ambos tomos de El proletariado militante (1901-1923) hay varios ejemplos de algunas decepciones, sufridas o provocadas, por Lorenzo.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>L. Michel (1830-1905), maestra, comunera y c\u00e9lebre figura anarquista finisecular. En 1888, mientras daba una conferencia, un hombre armado, ebrio y aparentemente trastornado, le dispar\u00f3 dos tiros en la cabeza. Una de las balas qued\u00f3 alojada en su cr\u00e1neo, y le acarrear\u00eda constantes ataques de migra\u00f1a.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>E. Malatesta (1853-1932), posiblemente uno de los cl\u00e1sicos anarquistas m\u00e1s realista y l\u00facido en su an\u00e1lisis. Nos cuenta Max Nettlau: \u201c[\u2026] Recuerdo que en ese tiempo Malatesta hallaba siempre una fuerte oposici\u00f3n individualista contra su alto aprecio de la organizaci\u00f3n [\u2026] y que, cuando la reuni\u00f3n se impacientaba, ese estado de \u00e1nimo no llevaba a una salida muy agradable. Recuerdo tambi\u00e9n que en una de esas reuniones alguien dispar\u00f3 un tiro contra el y le hiri\u00f3 en una pierna, donde la bala se aloja a\u00fan y le causa a menudo dolores [\u2026]\u201d (Errico Malatesta: la vida de un anarquista, 1923).<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>W. Godwin (1756-1836), el primer pensador que estableci\u00f3 un cuerpo te\u00f3rico elaborado de ideas anarquistas avant la lettre: Investigaci\u00f3n sobre la justicia pol\u00edtica (1893). Piort Kropotkin dice en su definici\u00f3n de anarquismo para la Enciclopedia brit\u00e1nica (1905) que \u201cno tuvo el valor de mantener sus opiniones\u201d y Nettlau aclara que \u201c\u00e9l, tenaz en sus ideas, pero no un car\u00e1cter fuerte y de primer valor, atenu\u00f3 [sus opiniones] ya en la segunda edici\u00f3n [\u2026]. En una palabra, fue intimidado y no recogi\u00f3 m\u00e1s el guante\u201d (La anarqu\u00eda a trav\u00e9s de los tiempos, 1935).<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>S.G. Caserio (1873-1894), \u201cpropagandista por el hecho\u201d que ajustici\u00f3 al presidente de Francia, Sadi Carnot, como venganza por la ejecuci\u00f3n del anarquista Auguste Vaillant. El pseudocient\u00edfico criminalista Cesare Lombroso reproduce este fragmento de una carta suya: \u201cMil veces, al echar mi cabeza sobre la almohada para dormir, pienso en los sufrimientos de los m\u00edos y me abandono al llanto\u201d (Los anarquistas, 1894). Morir\u00eda en la guillotina.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>B. Durruti (1896-1936), mec\u00e1nico ajustador, anarquista, expropiador, comandante de milicias durante los primeros meses de la Guerra Civil espa\u00f1ola y uno de los grandes s\u00edmbolos del anarquismo ib\u00e9rico. La mayor\u00eda de estas an\u00e9cdotas, que han alcanzado gran popularidad en el movimiento libertario peninsular, pueden leerse en El corto verano de la anarqu\u00eda (1972), de H.M. Enzensberger.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>G. Senti\u00f1\u00f3n (1840-1903), m\u00e9dico, miembro de la FRE y la Alianza y uno de los m\u00e1s \u00edntimos contactos de Bakunin en Catalunya junto con Rafael Farga i Pellicer. En 1871 ser\u00eda detenido. Seg\u00fan cuenta Max Nettlau en Bakunin, La Internacional y la Alianza en Espa\u00f1a, 1868-1873 (1923), Senti\u00f1\u00f3n abandon\u00f3 la militancia principalmente a causa de dicha detenci\u00f3n.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>N. Makhno (1889-1934), guerrillero anarquista y figura principal de la guerra revolucionaria ucraniana (1918-1921) que llevar\u00eda su nombre: makhnovschina. Sobre su lamentable situaci\u00f3n parisina nos cuenta Ugo Fidelli: \u201cNo teniendo una profesi\u00f3n se tuvo que dedicar a un trabajo manual, con todo lo que eso significaba para \u00e9l que, enfermo de los pulmones y atormentado por las heridas, sufr\u00eda una fatiga casi insoportable. [\u2026] No sobrevinieron para \u00e9l sino a\u00f1os de miseria. Imposibilitado para el trabajo, debati\u00e9ndose continuamente en las peores dificultades econ\u00f3micas, no lograba obtener la tranquilidad para seguir con vigor su importante obra [\u2026]\u201d (nota biogr\u00e1fica a\u00f1adida a la Historia del Movimiento Makhnovista [1918-1921], edici\u00f3n de 1973, de Piotr Archinov).<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>F.C. Ravachol (1859-1892), m\u00fasico ambulante, pobre de solemnidad y \u201cpropagandista por el hecho\u201d. Cuando se enter\u00f3 de que varios supervivientes al \u201cFusilamiento de Fourmies\u201d, que hab\u00edan sido torturados en comisar\u00eda, fueron adem\u00e1s condenados, coloc\u00f3 sendos artefactos explosivos en las casas de fiscal y del juez del proceso. En su declaraci\u00f3n ante la Audiencia del Sena en 1892 dijo: \u201cEn cuanto a las v\u00edctimas inocentes que haya podido alcanzar, lo siento sinceramente. Lo siento tanto que mi vida se ha llenado de tristeza. Est\u00e1n equivocados quienes nos toman por criminales; nosotros somos los defensores de los oprimidos\u201d. Morir\u00eda guillotinado.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>C. Cafiero (1846-1892), rico heredero (posteriormente realizar\u00eda diversos oficios), ser\u00eda el encargado por Marx y Engels de contrarrestar la influencia de Bakunin en Italia. Al conocer a este \u00faltimo se convirti\u00f3 en anarquista y en uno de sus compa\u00f1eros m\u00e1s allegados. A partir de 1881 empieza a desarrollar man\u00eda persecutoria, en lo que se ha interpretado como un primer cuadro de esquizofrenia. Sus estancias en prisi\u00f3n agudizar\u00edan su enfermedad. En 1891 en confinado en un centro psiqui\u00e1trico donde morir\u00eda s\u00f3lo un a\u00f1o despu\u00e9s.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>L. Lucheni (1873-1910), c\u00e9lebre por ser el asesino de la famosa Siss\u00ed (emperatriz del Imperio austroh\u00fangaro). Aunque muchos anarquistas le negaron la condici\u00f3n de tal (incluso Goldman, que se hab\u00eda destacado en la defensa de otros propagandistas), su atentado se suele enmarcar dentro de la cronolog\u00eda de atentados anarquistas de finales del siglo XIX. Cuando era joven, Lucheni sufri\u00f3 un traumatismo craneal al caerse del andamio donde trabajaba. Muchas de sus dolencias posteriores pueden provenir de ah\u00ed. Enfurecido por la dura represi\u00f3n desatada en 1898 contra el movimiento obrero en Italia por orden del rey Humberto I, se decidi\u00f3 a acabar con un miembro cualquiera de la realeza. Cuando descubri\u00f3 durante el juicio que hab\u00eda matado a una persona depresiva y melanc\u00f3lica se obsesion\u00f3 con ella hasta el punto de colgar su cuadro en su celda. \u201cYo cre\u00eda haber matado a una persona que viv\u00eda en una felicidad insultante\u201d, dir\u00eda. En 1910 apareci\u00f3 ahorcado de su celda (m\u00e1s detalles en el tomo II [La pr\u00e1ctica] del pastiche de I.L. Horowitz Los anarquistas, 1975).<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>J. Morand (1887-1869), trabajadora dom\u00e9stica y posteriormente educadora anarcoindividualista y antimilitarista. Una de las principales animadoras del c\u00edrculo que publicaba L\u2019Anarchie (1905-1914). En 1922 es condenada a 5 a\u00f1os de prisi\u00f3n por hacer campa\u00f1a contra el servicio militar. En 1932 empieza a desarrollar s\u00edntomas de enfermedad mental. Como en casos anteriores es \u201cpsiquiatrizada\u201d e internada en distintas instituciones hasta su muerte.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>G. Berton (1902-1942), obrera metal\u00fargica, sindicalista primero y anarcoindividualista despu\u00e9s, se convirti\u00f3 en musa del movimiento surrealista. En 1923 mat\u00f3 al l\u00edder de extremaderecha Marius Plateau e intentar\u00eda suicidarse sin \u00e9xito. Aunque fue absuelta gracias a una intensa campa\u00f1a popular a su favor, entrar\u00eda posteriormente varias veces en la c\u00e1rcel por causas militantes. Seg\u00fan su salud mental fue deterior\u00e1ndose, empezar\u00eda a realizar repetidos intentos de quitarse la vida. Finalmente lo conseguir\u00eda en 1942 ingiriendo veronal.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>R.T. Escart\u00edn (1901-1939), pastelero, militante anarquista de primera hora, fue miembro del famoso grupo \u201cLos Solidarios\u201d. Se le achacar\u00eda la muerte, junto a Francisco Ascaso, del cardenal Soldevila. Detenido despu\u00e9s del atraco a la sede del Banco de Espa\u00f1a en Gij\u00f3n es condenado a muerte. En prisi\u00f3n da las primeras muestras de enfermedad mental y es trasladado a un psiqui\u00e1trico. En 1939, cuando los fascistas entran en Barcelona, lo sacan del centro y lo fusilan.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>M. Borr\u00e0s (1845-1894), prolijo editor de peri\u00f3dicos anarquistas, ser\u00eda uno de los art\u00edfices de la introducci\u00f3n en el Estado espa\u00f1ol (a trav\u00e9s del barrio de Gr\u00e0cia) de las primeras ideas anarcocomunistas y anarcoindividualistas de origen europeo. En 1893 se le imputar\u00eda, infundadamente, ser c\u00f3mplice de Paul\u00ed Pall\u00e0s en el atentado contra el militar Mart\u00ednez Campos. Haci\u00e9ndosele imposible la vida en prisi\u00f3n se suicidar\u00eda ingiriendo azufre.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>A. Gallaud, conocido como Zo d\u2019Axa (1864-1930), anarcoindividualista, brillante escritor y polemista, edit\u00f3 algunas de las publicaciones libertarias m\u00e1s ingeniosas de la \u00e9poca. Despu\u00e9s de haber vivido y viajado mucho en su gabarra, habiendo perdido recientemente a su compa\u00f1era, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de poner fin a su vida cuando \u00e9l lo decidiera. Eligi\u00f3 hacerlo con una sobredosis de morfina.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>A.M. Jacob (1879-1954), famoso expropiador anarquista, su ingenio y sentido del humor a la hora de elaborar su defensa ante los tribunales lo convertir\u00edan en un reconocible personaje de la cultura popular francesa. Condenado a trabajos forzados en la Guayana Francesa, permanecer\u00eda all\u00ed 20 a\u00f1os sin que funcionaran ninguno de sus 17 intentos de fuga. En 1936 se trasladar\u00eda a la Barcelona revolucionaria, pero el devenir de los acontecimientos que intuye le deprimen. En 1954, muerta su madre y su compa\u00f1era, satisfecho con la existencia que hab\u00eda llevado, celebra una peque\u00f1a fiesta y despu\u00e9s de despedir a sus invitados decide poner fin a su vida con una inyecci\u00f3n de m\u00f3rficos.<\/em><\/h6>\n<h6 align=\"JUSTIFY\"><em>Inspirada en este art\u00edculo: <a href=\"http:\/\/lasoli.cnt.cat\/26\/10\/2016\/cast-cruzar-rubicon\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/lasoli.cnt.cat\/26\/10\/2016\/cast-cruzar-rubicon\/<\/a><\/em><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ruym\u00e1n Rodr\u00edguez. Federaci\u00f3n Anarquista de Gran Canaria Solidaridad Obrera Peque\u00f1a advertencia: si se quiere leer el art\u00edculo conservando su unidad narrativa recomiendo leer las notas al pie una vez concluida la lectura. Puede que parezca que un texto de estas caracter\u00edsticas no requiere tal cantidad de notas, pero m\u00e1s all\u00e1 de dar a conocer algunos<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6995,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sns_share_botton_hide":"","vkExUnit_sns_title":"","_vk_print_noindex":"","sitemap_hide":"","_veu_custom_css":"","veu_display_promotion_alert":"","vkexunit_cta_each_option":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[12,696,697,201],"class_list":["post-6994","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinio","tag-anarquismo","tag-fagc","tag-ruyman-rodriguez","tag-solidaridad-obrera"],"veu_head_title_object":{"title":"","add_site_title":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6994","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6994"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6994\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6995"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6994"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6994"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6994"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}