{"id":6992,"date":"2018-03-16T00:37:30","date_gmt":"2018-03-15T22:37:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=6992"},"modified":"2018-03-16T00:37:30","modified_gmt":"2018-03-15T22:37:30","slug":"la-izquierda-del-por-venir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/la-izquierda-del-por-venir\/","title":{"rendered":"La izquierda del por venir"},"content":{"rendered":"<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cEn cada hombre, en cada grito, en cada infantil llanto miedo, en cada voz,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>en cada prohibici\u00f3n, escucho los grilletes forjados por la mente\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>(William Blake)<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_3624\" aria-describedby=\"caption-attachment-3624\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3624 size-medium\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3624\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sabido es que la democracia espa\u00f1ola naci\u00f3 con la tacha de un origen tutelado desde la caverna tardofranquista. Ese continuismo en el poder encarnado en el repudio de la rep\u00fablica y el nombramiento de un jefe de Estado a t\u00edtulo de Rey por deseo del dictador, am\u00e9n de suponer un indudable h\u00e1ndicap, con tiempo y voluntad pol\u00edtica pod\u00eda subsanarse promoviendo una cultura de valores democr\u00e1ticos. Pero pronto se ver\u00eda que, lejos de rectificarse en esa direcci\u00f3n, primaba el modelo olig\u00e1rquico de partidos. Tanto la Ley Electoral como la Constituci\u00f3n del 78 se confeccionaron al margen del pueblo soberano y con el prop\u00f3sito de favorecer la dominaci\u00f3n institucional y elitista. La ausencia de refer\u00e9ndum vinculante, los obst\u00e1culos levantados para el ejercicio de la iniciativa legislativa y la acci\u00f3n popular, entre otras f\u00f3rmulas de participaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda, mostraban a las claras el papel meramente decorativo, de comparsa, que en realidad se asignaba a la gente en la estructura del sistema. El art\u00edculo 67 de la vigente C.E. es rotundo al respecto: \u201cLos miembros de las Cortes Generales no estar\u00e1n ligados por mandato imperativo\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Con esa impronta, que cifraba la pol\u00edtica como un coto cerrado para profesionales haciendo carrera en sus respectivos partidos y sindicatos, liberados de todo compromiso con sus electores y subvencionados por el Estado, no result\u00f3 extra\u00f1o que durante a\u00f1os amplios sectores de la poblaci\u00f3n concibieran la democracia como un fen\u00f3meno intermitente reducido a la rutina de nombrar dirigentes cada cuatro a\u00f1os. Jibarizada la representaci\u00f3n con la golosina de unas urnas end\u00f3genas, lo dem\u00e1s vino rodado. Todo el sistema se cerr\u00f3 sobre s\u00ed mismo como una ostra. Instituciones, medios de comunicaci\u00f3n, universidades y hasta entidades deportivas levitaron en el mejor de los mundos posibles que dec\u00edan abanderar, a salvo de intrusos y desventurados que osaran amenazar su statu quo. Con una velocidad pasmosa, la democracia nominal hab\u00eda devenido en caricatura sin que nadie, m\u00e1s que sus v\u00edctimas y los voluntariamente autoexcluidos, supieran c\u00f3mo hab\u00eda sucedido.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Dec\u00eda Arist\u00f3teles en su \u00c9tica Nicomaquea que las virtudes morales se adquieren por el habla, el ejemplo, la costumbre o la ense\u00f1anza, actitudes que no son innatas, y ese aprendizaje es el que forma la disposici\u00f3n del car\u00e1cter (<i>ethos<\/i>) de un individuo o un pueblo, \u201ccomo el carpintero aprende el oficio practic\u00e1ndolo\u201d. Justo lo contrario de lo que signific\u00f3 la Transici\u00f3n, aquella presunta \u201cconcurrencia de debilidades\u201d, ocurrente f\u00f3rmula que en s\u00ed misma indica la sustancia utilitarista que sign\u00f3 ese ox\u00edmoron que fue el traspaso de la dictadura a la sedicente democracia. Pues, como tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 el estagirita, la esencia de la conducta moral reside en que las acciones de la virtud c\u00edvica sean realizadas por s\u00ed mismas y no pensando en sus rentabilidades potenciales. Por eso, a\u00f1ade el autor de <i>La Pol\u00edtica<\/i>, las virtudes de la polis (el <i>locus<\/i> de la democracia) se adquieren con la experiencia de gobernar y ser gobernados. Todo lo contrario de lo que aporta el trapicheo pol\u00edtico falsamente representativa con que se condiment\u00f3 aqu\u00e9lla tr\u00e1gala fundacional.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">L\u00f3gicamente, la recepci\u00f3n por el cuerpo social de tanta desverg\u00fcenza, paternalismo y parasitaci\u00f3n instituida deparar\u00eda consecuencias adversas en la primera ocasi\u00f3n que se puso a prueba el sostenimiento y defensa de ese statu quo h\u00e1bilmente construido sin el consentimiento directo y consciente de los gobernados. As\u00ed, cuando el teniente coronel Antonio Tejero Molina y su manada de tricornios con metralletas bramaron \u00a1a por ellos! asaltando el Congreso de los diputados (\u00a1la guardia civil de Tr\u00e1fico dando un golpe de Estado!, un aut\u00e9ntico incunable), el pueblo soberano sigui\u00f3 imperturbable ech\u00e1ndose la siesta. El d\u00eda de autos del 23-F de 1981 nadie sali\u00f3 a la calle en apoyo de la celebrada Constituci\u00f3n, ni la fingida sociedad civil ni las militancias de los partidos y los sindicatos, por m\u00e1s que algunos directores de peri\u00f3dicos quieran hacernos creer que ellos fueron la criptovanguardia de una resistencia de papel. \u00a1Cu\u00e9ntame c\u00f3mo pas\u00f3! Tan abrumador fue el silencio de la ciudadan\u00eda (la izquierda de amiguetes literalmente se dio a la fuga) que el estruendoso derrape sirvi\u00f3 para que el jefe de las Fuerzas Armadas, Juan Carlos I, en cuyo nombre se hab\u00eda ejecutado el cuartelazo, se viniera arriba mandando parar. Treinta y siete a\u00f1os despu\u00e9s de esos hechos a\u00fan permanece secreta la documentaci\u00f3n que permitir\u00eda saber a ciencia cierta cu\u00e1l fue el verdadero papel desempe\u00f1ado por el pendulante Borb\u00f3n en aquellas pat\u00e9ticas jornadas y qui\u00e9nes fueron los que las financiaron. De esa indigencia deriv\u00f3 otro da\u00f1o colateral que a\u00fan colea: el culto a la personalidad infame. Hasta el punto de que hoy el monarca cesante y jubilado computa a todos los efectos, en el oropel y en el cap\u00edtulo de gastos de los presupuestos del Estado, como \u201cRey em\u00e9rito\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Con semejantes credenciales no resulta extra\u00f1o que la trasteada izquierda del R\u00e9gimen, que por cierto ha ostentado el poder casi el doble n\u00famero de a\u00f1os que la derecha, haya sido decisiva a la hora de boicotear la cultura democr\u00e1tica, necesaria para inducir una transformaci\u00f3n social entre libres e iguales m\u00e1s all\u00e1 del mero productivismo desarrollista y el consumismo cerril. La funci\u00f3n crea el \u00f3rgano. Una sociedad modelada en la obediencia debida a jerarqu\u00edas sin autoridad, la dominaci\u00f3n institucional y la imitaci\u00f3n de sus corruptas c\u00fapulas (de eso dio buena cuenta el simpar Karl Kraus en sus obras), terminar\u00eda arrojando la foto fiel de un p\u00e1ramo \u00e9tico donde la pol\u00edtica quedaba reducida al sufragio teledirigido de las urnas. Negocio este en el que las personas desempe\u00f1an un papel de escudos humanos en la guerra de clanes desatada para alzarse con el bot\u00edn que procura el aparato estatal. Solo en los escasos momentos en que esa l\u00f3gica de avidez atrapalotodo flaqueo, dando pasos a anhelos verdaderamente humanistas, como ocurri\u00f3 con el 15-M, se vislumbr\u00f3 la posibilidad de una ruptura capaz de solapar la descarnada materialidad del \u201cy de lo m\u00edo qu\u00e9\u201d. El suicidio de la izquierda, que sus dirigentes viven como reformulaci\u00f3n, ha sido responsabilidad de la misma izquierda. No pod\u00eda ser de otra manera. En vez de aprovechar su ascendente social para fomentar una transgresi\u00f3n democr\u00e1tica, se disciplin\u00f3 para captar el voto de un electorado cada vez m\u00e1s dopado de conservadorismo (un falso instinto de conservaci\u00f3n) por el calabobos del efecto claudicaci\u00f3n dimanante de sus propias pr\u00e1cticas. La maldici\u00f3n de la izquierda, cual <i>mantis religiosa<\/i>, radica en que su atropellada b\u00fasqueda de plusval\u00edas electorales se hace a costa de la degradaci\u00f3n ideol\u00f3gica y de la canibalizaci\u00f3n de sus bases. No es izquierda, es una derecha zurda.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El problema fue visto con nitidez por Adam Smith cuando en su <i>Teor\u00eda de los sentimientos morales<\/i> se preguntaba qu\u00e9 es la virtud y qu\u00e9 la hace deseable, concluyendo que era lo mismo que interrogarse por qu\u00e9 merece aprobaci\u00f3n. \u201cEn la naturaleza ben\u00e9fica o da\u00f1ina de los efectos que busca la acci\u00f3n o que tiende a producir \u2013dec\u00eda- , reside el m\u00e9rito o dem\u00e9rito de la acci\u00f3n, las cualidades mediante las cuales se hace merecedora a la recompensa o al castigo\u201d. Esas han sido precisamente las facultades ignoradas por la izquierda en su viaje a ninguna parte desde el cetro del Estado. Una comunidad que recompensa y aplaude el vicio como espejo de prosperidad y persigue la virtud como una amenaza para sus intereses termina otorgando el podio de honor a aquellos que demuestran en los actos ser los promotores de tama\u00f1a subversi\u00f3n de valores. Somos animales de costumbres en pugna con nuestras constantes racionales. De ah\u00ed que el triunfo reiterado de la derecha, y la consiguiente imposibilidad de la izquierda, venga refrendado tanto cuando vence electoralmente la derecha como cuando, complementariamente, lo hace la izquierda. Todos los esfuerzos de la izquierda para la conquista del poder convergen en ejecutar la pol\u00edtica de la derecha con menor resistencia de los gobernados que si gobernara la derecha.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y esa doble moral aflora en todos los \u00e1mbito de la representaci\u00f3n por delegaci\u00f3n sin que apenas cause incomodo entre una ciudadan\u00eda que ha metabolizado la posverdad reinante como estado de naturaleza. Tenemos ejemplos de ello todos los d\u00edas, incluso en el \u00e1mbito sindical, la otra esfera donde se juega la apuesta de la servidumbre voluntaria. As\u00ed hemos visto a CCOO y UGT calificar de hist\u00f3rico el leonino convenio con la multinacional OPEL o a esos mismos agentes de destrucci\u00f3n masiva de empleo vanagloriarse de los ERE firmados con la banca, causante de la crisis econ\u00f3mico-social que nos embarga, al tiempo que movilizan a sus liberados y compa\u00f1eros de viaje bajo el discurso de un empleo digno, estable y de calidad. Aunque, preciso es apuntarlo, no se trata de un mal general, sino m\u00e1s bien de la pertinente derivada de una mentalidad pol\u00edtica pervertida. Otro pa\u00eds de parecida trayectoria hist\u00f3rica, el Portugal actual, incluso con la lacra de haber sido sometido al feroz rescate de la Troika, goza de mayor margen de maniobra. Una de las claves diferenciales est\u00e1 en que, mientras all\u00ed se derrot\u00f3 a la dictadura de Salazar para caminar en democracia, aqu\u00ed la izquierda del momento opt\u00f3 por transar con los herederos del franquismo, asumiendo la carcoma moral y social que ese seguidismo conllevaba. El ya citado y mal conocido autor de<i> La riqueza de las naciones, <\/i>expl\u00edcito adversario del lucro capitalista y reconocedor de que la divisi\u00f3n del trabajo embrutece inevitablemente a la clase obrera, lo denunci\u00f3 sin tapujos y su mensaje a\u00fan pervive: \u201cEsta tendencia a admirar y casi adorar a los ricos y poderosos, y a despreciar, o al menos desde\u00f1ar a personas humildes (\u2026) es la causa m\u00e1s grande y universal de la corrupci\u00f3n de nuestros sentimientos morales\u201d. Aunque lo dif\u00edcil es darse por aludido. Quiz\u00e1s por eso Felipe Gonz\u00e1lez, el decano de los presidentes espa\u00f1oles de la democracia, acaba de relatar que en Espa\u00f1a no hay corrupci\u00f3n pol\u00edtica sino \u201cun descuido generalizado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a><em> (Nota. Este art\u00edculo se ha publicado en el <a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=6986\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00famero de marzo de Rojo y Negro<\/a>)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid \u201cEn cada hombre, en cada grito, en cada infantil llanto miedo, en cada voz, en cada prohibici\u00f3n, escucho los grilletes forjados por la mente\u201d (William Blake) Sabido es que la democracia espa\u00f1ola naci\u00f3 con la tacha de un origen tutelado desde la caverna tardofranquista. 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