{"id":6841,"date":"2018-01-02T00:18:56","date_gmt":"2018-01-01T22:18:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=6841"},"modified":"2025-03-11T03:08:16","modified_gmt":"2025-03-11T01:08:16","slug":"bye-bye-lenin-hello-vladimir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/bye-bye-lenin-hello-vladimir\/","title":{"rendered":"Bye bye Lenin, hello Vladimir"},"content":{"rendered":"<h3><em>La contraofensiva de la \u201chip\u00f3tesis comunista\u201d tras la derrota del comunismo real<\/em><\/h3>\n<h4><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3625 size-medium\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid1.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/b><\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\">2017 se cierra con un <i>poltergeist<\/i> pol\u00edtico-ideol\u00f3gico de colosales proporciones. Un espacio de celebraciones y conmemoraciones para el pensamiento y la acci\u00f3n transformadora que apenas ha tenido repercusi\u00f3n p\u00fablica. El centenario de la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917 y el no menos trascendente 150 aniversario de la aparici\u00f3n de primer tomo de <i>El Capital<\/i>, la biblia del materialismo hist\u00f3rico escrita por Carlos Marx. Dos hechos de enorme trascendencia que han carecido del relieve y la \u00e9pica que podr\u00eda esperarse dada su innegable proyecci\u00f3n hist\u00f3rica. Y no porque se hayan publicado pocos libros y estudios sobre los dos acontecimientos, evaluando desde la altura del tiempo presente lo que supusieron en el devenir de la humanidad. Manifestaciones de calado se han producido profusamente, enriqueciendo la perspectiva existente en torno a ambos fen\u00f3menos. Pero han tenido lugar casi exclusivamente en el plano del mundo acad\u00e9mico y editorial, alejados del pulso de las masas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ciertamente, lo sorprendente ha sido el escaso eco que estos eventos han suscitado entre el movimiento comunista internacional, y en sus organizaciones m\u00e1s representativas. Una referencia aqu\u00ed, una recensi\u00f3n all\u00e1, pero nada parecido a una aut\u00e9ntica recuperaci\u00f3n de los valores que dichos sucesos encarnan. Sobre todo porque la reciente crisis financiera global y su brutal impacto sobre la clases trabajadoras parec\u00eda ofrecer una oportunidad \u00fanica para demostrar la vigencia de sus propuestas. Es cierto, que han sido numerosos y casi recurrentes los art\u00edculos y reflexiones postulando la vuelta a Marx como f\u00f3rmula para comprender la verdadera naturaleza de este crac social inducido. Pero no espec\u00edficamente en cuanto al Octubre Rojo, quiz\u00e1s porque hoy ni la Rusia heredera de la URSS, ni la China postmaoista, los dos grandes baluartes de la praxis marxista-leninista, representan modelos emancipadores a imitar. Todo lo contrario, son el ejemplo deprimente de un espejismo que termin\u00f3 en colapso dist\u00f3pico para luego abrazar lo que refutaban.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Hasta tal punto ha sido deliberado el \u201colvido\u201d de aquellos fastos revolucionarios que en algunas latitudes, como Espa\u00f1a, ha dado la impresi\u00f3n de reivindicarse solo la parte traicionada de aquella gesta revolucionaria, debido a la publicaci\u00f3n de trabajos sobre la participaci\u00f3n anarquista en los hechos (revuelta de Kronshtdat, la Majn\u00f3vshina, etc.). La excepci\u00f3n de esta t\u00f3nica minimalista la proporcionaron los trabajos de<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero las apariencias enga\u00f1an. El que, a esos efectos, 2017 haya sido est\u00e9ril no quiere decir que no exista una vigorosa movilizaci\u00f3n ideol\u00f3gica, pol\u00edtica e intelectual en favor del relanzamiento del ideal comunista. La hay y muy poderosa. Lo que ocurre es opera como una refundaci\u00f3n que evita incurrir en los aspectos m\u00e1s s\u00f3rdidos y negativos de lo que fue esa experiencia en el siglo XX. Los \u201cnuevos jacobinos\u201d anticapitalistas reniegan sin miramientos del estalinismo y sus secuelas depredadoras. Incluso incorporan en su discurso una depuraci\u00f3n epistemol\u00f3gica que afecta a aspectos hasta ayer considerados pilares para la ejecuci\u00f3n revolucionaria, como el partido (\u00fanico), el Estado y hasta el concepto de la clase obrera como exclusivo sujeto revolucionario. Un cambio de paradigma que introduce un nuevo campo de definici\u00f3n con el que se pretende remitir la causa de la lucha por la emancipaci\u00f3n al previo del desencuentro de la Primera Internacional entre socialistas autoritarios y antiautoritarios. Raz\u00f3n por la que sus ecos han sido contemplados con cierto aprecio por algunos sectores del anarcosindicalismo, <i>mutatis mutandi<\/i>, situando la emergente \u201chip\u00f3tesis comunista\u201d en las coordenadas del mito revolucionario promovido por Georges Sorel.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">De esta forma lo que entonces habr\u00eda sido considerado un anatema contra la fidelidad ideol\u00f3gica, hoy emerge como la aportaci\u00f3n revisionista necesaria para triunfar donde el comunismo antes capot\u00f3 estrepitosamente. Tienen a su favor estos pensadores contracorriente la aceptaci\u00f3n del t\u00e9rmino \u201clo com\u00fan\u201d en la caja de herramientas con que se combate la barbarie capitalista de \u00faltima hornada. Frente al privatismo insolidario que fomenta el neoliberalismo cada vez se alza con mayor fuerza la estrategia de \u201clos comunes\u201d para avanzar en una transformaci\u00f3n de la realidad que acabe con la desigualdad estructural de una econom\u00eda can\u00edbal, basada en la expoliaci\u00f3n de los recursos por una oligarqu\u00eda avasalladora.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No obstante, todo apunta a que el momento elegido para reactualizar las tesis comunistas <i>in nuce<\/i> ser\u00e1 el pr\u00f3ximo a\u00f1o 2018, con ocasi\u00f3n de cumplirse dos siglos del nacimiento de Marx, cuya glosa de <i>El Capital<\/i> un a\u00f1o antes se habr\u00eda distorsionado por coincidir con la estela funeraria dejada en la praxis por la Revoluci\u00f3n Rusa. Esta selecci\u00f3n natural revela una especie de ruptura epistemol\u00f3gica del corpus marxista en plasmaci\u00f3n hist\u00f3rica que llegar\u00eda desde el joven Marx hasta el Lenin de <i>El Estado y la Revoluci\u00f3n<\/i> (tambi\u00e9n en su centenario). Ex\u00e9gesis que considerar\u00eda casi todo lo surgido con posterioridad, y en especial el troquelado de corte fara\u00f3nico-estalinista, como ajeno a la genuina disciplina marxista.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u00bfQui\u00e9nes son los nuevos profetas que lideran esa epifan\u00eda de los comunes sobre las cenizas del otrora comunismo hist\u00f3rico? Una fil\u00f3sofa y dos influyentes y prol\u00edficos polit\u00f3logos, temibles polemistas y maestros de la agitaci\u00f3n de masas en el torbellino multidisciplinar de la sociedad-red. La belga Chantal Mouffe, el franc\u00e9s Alain Badiou y el esloveno Slavoj Zizek. Tambi\u00e9n profesores de filosof\u00eda, uno (Badiou) en la \u00c9cole Normale Superieur de Par\u00eds y otro (Zizek) en el Birkbeck College de la Universidad de Londres, que han conseguido volver a situar el tema de la revoluci\u00f3n comunista en el centro de los debates de la modernidad tard\u00eda. Intelectuales globales mutuamente seducidos por la obra del filonazi Carl Schmitt y el menosprecio de las tesis democr\u00e1ticas de Hannah Arendt, que &lt;&lt;se benefician de la cultura de la celebridad que impulsa el compulsivo formato de expansi\u00f3n capitalista&gt;&gt;, seg\u00fan John Gray (<i>Las violentas visiones de Slavoj Zizek<\/i>. The New York Review of Books. Junio 2013).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>La historia despu\u00e9s del \u201cfinal de la historia\u201d<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Resignaci\u00f3n total, rendici\u00f3n incondicional. Eso era lo que parec\u00eda esperar a la humanidad cuando el derrumbe del \u201csocialismo real\u201d en el periodo 1989-1991 dej\u00f3 al capitalismo como sistema hegem\u00f3nico. \u201cEl fin de la historia\u201d, seg\u00fan la conocida expresi\u00f3n de Francis Fukuyama. \u201cEl hombre unidimensional\u201d, que pronosticara Herbert Marcuse como indeseable legado de una civilizaci\u00f3n industrial cosificada. Sin rival que se le opusiera, el capitalismo imperaba globalmente, como el mejor de los mundos posibles. La utop\u00eda realizada. Una culminaci\u00f3n civilizatoria en la l\u00ednea del idealismo absoluto proclamado por Hegel: &lt;&lt;todo lo racional es real, y todo lo real es racional&gt;&gt;. Con el a\u00f1adido en la esfera pol\u00edtica de homologarse como el segundo apellido de la democracia. Se inaugurara as\u00ed la era de la santa alianza entre capitalismo y democracia. Lo que en la pr\u00e1ctica significaba asumir la vieja prescripci\u00f3n leninista que tildaba de \u201cdemocracia formal\u201d al r\u00e9gimen existente bajo el capitalismo. Un placebo, un trampantojos. Tambi\u00e9n un \u201csignificante vac\u00edo\u201d, en el l\u00e9xico del mentor de la \u201craz\u00f3n populista\u201d Ernesto Laclau.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y en eso lleg\u00f3 China con su efecto bumer\u00e1n. Uno de los principales exponentes del comunismo realmente existente echaba por tierra ese temerario sincretismo. El coloso asi\u00e1tico, que durante d\u00e9cadas hab\u00eda sido el mayor laboratorio vivo del marxismo-leninismo, devendr\u00eda en el encargado de refutar la feliz clausura de la larga marcha de la humanidad hacia su plena realizaci\u00f3n. El pa\u00eds de los dos sistemas. Un comunismo espartano, de rancio abolengo, copulando imperturbable con el capitalismo salvaje en una sociedad pan\u00f3ptica de desigualdades abismales. El mensaje resultante era obvio. Exist\u00eda una especie de gobierno de concentraci\u00f3n mundial capitalista <i>urbi et orbi<\/i>, pero la democracia no era un mero espantap\u00e1jaros para blanquear sus efectos m\u00e1s perniciosos y lograr la aprobaci\u00f3n silente de los sometidos. En las dos tradiciones, la vigente del capitalismo de Estado y la heredera del socialismo de Estado, el capitalismo era el fiel de la balanza y el Estado su garante.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Semejante escenario, pautado despu\u00e9s de la pol\u00edtica de bloques, necesitaba un pensador que pusiera orden en el pentagrama y se\u00f1alara el camino de \u201cla historia despu\u00e9s del fin de la historia\u201d. Esa persona fue la profesora de Teor\u00eda Pol\u00edtica de la Universidad de Westminster (Inglaterra) Chantal Mouffe con sus reflexiones sobre la democracia radical, ampliamente expuestas en un ramillete de libros. El primero, <i>Hegemonia y estrategia socialista<\/i>, originalmente publicado en 1985, fue escrito junto a su marido Ernesto Laclau, y en \u00e9l todav\u00eda se aprecian vestigios del legado marxista que les inspiraba, aunque sea desde la distancia cr\u00edtica. Ser\u00e1 despu\u00e9s del ocaso del comunismo sovi\u00e9tico cuando sus textos ahonden en la especifidad que habr\u00e1 de caracterizar toda su obra a futuros. Hablamos sobre todo de <i>El retorno de lo pol\u00edtico<\/i>, <i>La paradoja democr\u00e1tica<\/i> y <i>En torno a lo pol\u00edtico<\/i>, textos todos ellos concebidos cuando parec\u00eda m\u00e1s seductor intelectualmente el \u201cefecto Fukuyama\u201d. Ah\u00ed se desgranaran las claves del anticapitalismo sobre las que luego, Baidou y Zizek, sus m\u00e1s l\u00facidos int\u00e9rpretes<i>,<\/i> relanzar\u00e1n la necesidad de mantener viva \u201chip\u00f3tesis comunista\u201d sobre las cenizas del comunismo institucional. <i> <\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Parte Mouffe de reconocer que las categor\u00edas cl\u00e1sicas del marxismo son insuficientes para diagnosticar en qu\u00e9 forma superar la gangrena capitalista. &lt;&lt;Lo que est\u00e1 actualmente en crisis es toda una concepci\u00f3n del socialismo fundada en la centralidad ontol\u00f3gica de la clase obrera, en la afirmaci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n como momento fundacional en el tr\u00e1nsito de un tipo de sociedad a otra, y en la ilusi\u00f3n de la posibilidad de una voluntad colectiva perfectamente una y homog\u00e9nea que tornar\u00eda in\u00fatil el momento de la pol\u00edtica&gt;&gt; (Laclau-Mouffe, 2004, p.28). Pertrechada con esa convicci\u00f3n, emprende la tarea de deconstruir lo que intuye como piedra de toque de la sostenibilidad cultural del capitalismo: el falso pluralismo liberal. Para ello Mouffe hace entrar en la escena del poder, que considera la esencia de la realidad social, al antagonismo, que encarna el conflicto con el enemigo, frente al agonismo, actitud discrepante y conciliadora esgrimida ante el simple adversario. &lt;&lt;El enfrentamiento agonal, lejos de representar una peligro para la democracia, es en realidad su condici\u00f3n misma de existencia&gt;&gt; (Ib\u00eddem, p.16). A\u00f1adiendo a continuaci\u00f3n de la mano del te\u00f3rico prohitleriano Carl Schmitt que &lt;&lt;tenemos que aceptar con Schmitt que el fen\u00f3meno de lo pol\u00edtico solo puede entenderse en el contexto de la posibilidad siempre presente de la agrupaci\u00f3n amigo-enemigo&gt;&gt; (Ib\u00eddem, p.175). Dial\u00e9ctica de contrarios, de amos y esclavos, que, aunque con distinta formulaci\u00f3n, ya se encontraba presente en la Introducci\u00f3n de Marx a la <i>Filosof\u00eda del Derecho<\/i> de Georg W. Friedrich Hegel :&lt;&lt;Para que una clase determinada sea la clase liberadora por excelencia, otra clase debe, por lo tanto, ser la clase evidentemente opresora. El valor general negativo de la nobleza y el clero franceses determinaba el general valor positivo de la burgues\u00eda que era una realidad y se contrapon\u00eda a aqu\u00e9llos&gt;&gt; (Hegel, 2009, p.20).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Esa beligerancia por restablecer lo que en el marxismo-leninismo supon\u00eda la \u201clucha de clases\u201d lo entiende la autora imperativamente ante la necesidad de liberar lo pol\u00edtico, patrimonio com\u00fan de todos los ciudadanos, de la camisa de fuerza del supremacismo econ\u00f3mico en que fue subsumido por el <i>pathos <\/i>imperante. &lt;&lt;Dado el actual \u00e9nfasis en el consenso, no resulta sorprendente que las personas est\u00e9n cada d\u00eda menos interesadas en la pol\u00edtica y que la tasa de abstenci\u00f3n siga creciendo&gt;&gt; (Mouffe, 2007, p. 31). Un solipsismo fomentado por un sistema que, a decir de Mouffe, conduce inexorablemente a la \u201cparadoja democr\u00e1tica\u201d de que la &lt;&lt;propia idea de una posible alternativa al orden existente haya quedado desacreditada&gt;&gt; (Ib\u00eddem, p 22). Con lo que el \u00fanico que resta para acceder a lo pol\u00edtico es romper el tab\u00fa pactista con todas las consecuencias:&lt;&lt;Al excluir el reconocimiento de que no es posible erradicar la violencia, hace que la teor\u00eda democr\u00e1tica sea incapaz de aprehender la naturaleza de \u201clo pol\u00edtico\u201d en su dimensi\u00f3n de hostilidad y antagonismo\u201d (Ib\u00eddem, p.144).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>La hip\u00f3tesis comunista despu\u00e9s del comunismo<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sobre este poderoso caldo de cultivo, sazonado con unas gotas de postestructuralismo lacaniano <i>pret a porter<\/i>, proyectaron el se\u00f1uelo de la \u201chip\u00f3tesis comunista\u201d un ex mao\u00edsta y admirador de su funesta revoluci\u00f3n cultural, el veterano Badiou, y un antiguo candidato a la presidencia de Eslovenia por el Partido Liberal Democr\u00e1tico, el agitpro <i>heavy metal<\/i> Zizek. Ellos ser\u00e1n los encargados de llevar la buena nueva de la \u201chip\u00f3tesis comunista\u201d a las multitudes que se han quedado hu\u00e9rfanas de ilusiones emancipatorias. El primero rompiendo amarras con su pasado pol\u00edtico como disc\u00edpulo preferido del roque\u00f1o Louis Althusser, el creador de la expresi\u00f3n \u201cruptura epistemol\u00f3gica\u201d para diseccionar maniqueamente el Marx cient\u00edfico (el de <i>El Capital<\/i>) del Marx ideol\u00f3gico (el de <i>Los Manuscritos econ\u00f3micos y filos\u00f3ficos<\/i>). El segundo incorporando a su pantagru\u00e9lico arsenal intelectual la sabidur\u00eda <i>trending topic <\/i> de la cultura popular. Un t\u00e1ndem que parece buscar la redenci\u00f3n comunista (una suerte de negacionismo) en la huella del aquel comentario, \u201cten\u00edamos raz\u00f3n por motivos equivocados\u201d, atribuido con otra intenci\u00f3n al escritor h\u00fangaro y \u201ccamarada\u201d Arthur Koestler. Dos obras, \u00bf<i>Qu\u00e9 hacer?<\/i> y <i>Repetir Lenin<\/i>, de claras remembranzas revolucionarias, ilustran sobre el <i>imago mundi<\/i>&lt; que ofertan estos autores.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/i> es un libro a dos voces. Un encuentro entre un fil\u00f3sofo neomarxista, Alain Badiou, y un historiador liberal, Marcel Gauchet, que sirve como piedra de toque para explorar en profundidad lo que significa la \u201chip\u00f3tesis comunista\u201d como f\u00e9rtil alternativa anticapitalista m\u00e1s all\u00e1 de la democracia verbalizada. Intercambio de pareceres que sirve de entrada al antiguo maoista para ajustar cuentas con la tesis de Hannah Arendt equiparando a nazismo y comunismo en el mismo expediente totalitario. Sostiene Badiou: &lt;&lt;Por mucho que se investigue y se ponga de relieve un parentesco formal, nazismo y comunismo, lo repito, difieren de medio a medio en el plano de los valores movilizados, las subjetividades enfrentadas, la significaci\u00f3n internacional de sus ambici\u00f3n&gt;&gt; (Badiou y Gauchet, 2016, p.63). Una discriminaci\u00f3n sesgada de unilateralidad, puesto que esa misma diferenciaci\u00f3n decae en al emparejar capitalismo y democracia, que es la excusa utilizada para acreditar el relanzamiento de la \u201chip\u00f3tesis comunista\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Lo expuesto en el libro, que lleva el subt\u00edtulo clarificador de <i>El capitalismo, el comunismo y el futuro de la democracia<\/i>, sirve a Badiou para desgranar los t\u00e9rminos en que este comunismo <i>new age<\/i> se diferencia del hist\u00f3rico con sus luces y sus muchas sombras. &lt;&lt;Ahora bien, un comunismo estatizado es un ox\u00edmoron, una aberraci\u00f3n insostenible desde el punto de vista del propio Marx, cuyo proyecto fundamental implica la extinci\u00f3n del Estado y que, en lo tocando a la sociedad comunista, habla de libre asociaci\u00f3n&gt;&gt; (Ib\u00eddem, p.72). Descalificaci\u00f3n de aroma libertario que desmerece en su credibilidad cuando corrige a medias tintas: &lt;&lt;Lenin tiene parte de responsabilidad en esta cuesti\u00f3n, toda vez que, ya lo he dicho, construye el Estado a imagen del partido militarizado. Sin embargo, en el fondo est\u00e1 de acuerdo con Marx. La inanidad de un comunismo delegado en el Estado se afirma de manera expl\u00edcita en <i>El Estado y la Revoluci\u00f3n<\/i>&gt;&gt; (Ibidem, p.73). Aunque, para no dejar dudas sobre su pronunciamiento antiestatista, insiste: &lt;&lt;A m\u00ed entender todo Estado tiene una dimensi\u00f3n criminal intr\u00ednseca. Porque todo Estado es una mezcla de violencia e inercia conservadora (\u2026) El Estado es incluso lo contrario de la aut\u00e9ntica pol\u00edtica. La adhesi\u00f3n al Estado o al partido produce siempre una despolitizaci\u00f3n subjetiva&gt;&gt; (Ib\u00eddem, p.75). Todo ello, y parad\u00f3jicamente, sin renunciar al \u201cuso leg\u00edtimo de la fuerza\u201d, que es uno de los atributos cl\u00e1sico de la forma Estado. Lo hace cuando su interlocutor le reprocha su apoyo a la \u201cdimensi\u00f3n criminal\u201d de la Revoluci\u00f3n Cultural mao\u00edsta:&lt;&lt; Estoy acostumbrado a esa objeci\u00f3n. El tanteo de los muertos es la dimensi\u00f3n cero de la pol\u00e9mica pol\u00edtica (\u2026) \u00bfC\u00f3mo imaginar que una lucha por una reorientaci\u00f3n total del poder, por una refundaci\u00f3n integral de la forma misma del Estado, pueda hacerse sin importantes estragos humanos y materiales?&gt;&gt; (Ib\u00eddem, p. 81).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Este esquema se completa con dos \u00faltimos flases sobre c\u00f3mo entiende la \u201chip\u00f3tesis comunista\u201d el padre de la idea. As\u00ed asegura: &lt;&lt;se denominar\u00e1 comunismo a la posibilidad y la b\u00fasqueda de una unificaci\u00f3n, en un proceso hist\u00f3rico real, de estas tres dimensiones: desprivatizaci\u00f3n del proceso productivo; extinci\u00f3n del Estado, reuni\u00f3n y poliformismo del trabajo&gt;&gt; (Ib\u00eddem, p. 91) y &lt;&lt;Creo que el destino de la Humanidad en su posibilidad de inventar, en las condiciones del presente, una modernidad no capitalista&gt;&gt; (Ib\u00eddem, p.198). Con las pertinentes variables temporales, ese es el arsenal ideol\u00f3gico que aborda Badoiu en la mayor parte de su producci\u00f3n como insurgente pol\u00edtico-intelectual desde que en 1967, siendo un althusseriano convicto y confeso, escribiera el panfleto <i>El (re)comienzo del materialismo dial\u00e9ctico<\/i>.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>El matrix de lo pol\u00edticamente subversivo<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Slavoj Zizek representa la excepci\u00f3n de la regla del alumno que llega a eclipsar al maestro. La extraordinaria capacidad creativa de este plusmarquista de la agitaci\u00f3n cultural ha hecho que su ingente obra se estime como una de las aportaciones te\u00f3ricas m\u00e1s sugerentes del actual panor\u00e1mica anticapitalista. Es un Badiou elevado a la en\u00e9sima potencia en cuanto a fecundidad intelectual. Tambi\u00e9n en lo que se refiere a su \u201cfalta de escr\u00fapulos\u201d a la hora de reivindicar orgullosamente opciones y trayectorias pol\u00edticas impugnadas por su desastrosa experimentaci\u00f3n. Su <i>Repetir Lenin<\/i>, publicado en 2002, es un ejemplo de esa contumacia, una forma de repensar la necesidad de romper los consensos de que habla Mouffe para desenmascarar a la democracia. Algo que recuerda aquel \u201ccuanto peor, mejor\u201d del dirigentes blochevique, que el propio Zizek verbaliz\u00f3 cuando se felicit\u00f3 p\u00fablicamente por la victoria de Donald Trump sobre Hillary Clinton, \u201cel verdadero peligro\u201d. Baste decir que el cap\u00edtulo tercero del libro lleva por t\u00edtulo <i>La grandeza interna del estalinismo<\/i>.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i>Repetir Lenin<\/i> incide en el esp\u00edritu que anima la hip\u00f3tesis comunista al valorar al alma de la Revoluci\u00f3n Rusa no por lo que hizo sino por lo que pudo haber hecho. Un juicio de intenciones que permite a Zizek adjudicar a boleo virtudes y admoniciones al margen del veredicto de los hechos. Por ejemplo, en su an\u00e1lisis del vaiv\u00e9n naci\u00f3n-comunidad a beneficio de esta \u00faltima: &lt;&lt;En \u00faltima instancia la naci\u00f3n misma se est\u00e1 convirtiendo en una mercanc\u00eda experiencial: compramos cosas que nos permiten sentirnos a nosotros mismos como miembros de una nacionalidad&gt;&gt; (Zizek, p. 101). Como si, en l\u00ednea con cierto romanticismo reaccionario, buscara en las formas de organizaci\u00f3n social previas a la hegemon\u00eda del capitalismo, las fuentes de inspiraci\u00f3n para la revoluci\u00f3n pendiente. En este sentido se pregunta si &lt;&lt; \u00bfNo es la naci\u00f3n el espectro insepulto de una Comunidad que comienza a asediarnos una vez que el mercado acaba con las comunidades vivientes org\u00e1nicas? La naci\u00f3n es una \u201ccomunidad imaginada\u201d no solo en el sentido de que su base material son las mass media (la prensa) y no la relaci\u00f3n directa entre sus miembros; es \u201cimaginada\u201d tambi\u00e9n en el sentido m\u00e1s radical de un \u201ccomplemento imaginario\u201d de la realidad social de desintegraci\u00f3n y de antagonismos irresolubles&gt;&gt; (Ib\u00eddem, p.101). Si la <i>polis<\/i> es una ficci\u00f3n al servicio del mercado la democracia que la pari\u00f3 carece de credibilidad.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Otros trabajos, igualmente irreverentes y por tanto fluyentes, como &lt;<i>En defensa de la intolerancia<\/i>, <i>\u00bfQui\u00e9n dijo totalitarismo?<\/i> o <i>Robespierre virtud y terror<\/i>, trazan el mapa de posici\u00f3n de un Zizek que ha logrado convertirse en un hacedor de <i>best-sellers<\/i>, aunque a menudo la complejidad de su pensamiento haga dudar de hasta qu\u00e9 punto es comprendido por sus incontables fans <a href='https:\/\/www.east-hinchable.es\/e106064-bufalo-mecanico.html' style=\"color: black; text-decoration: none;\">bufalo mecanico<\/a>. En el primero t\u00edtulo hace la cr\u00edtica de la tolerancia represiva que iniciara Marcuse, ancl\u00e1ndola al multiculturalismo:&lt;&lt;La forma ideol\u00f3gica ideal de este capitalismo global es el multiculturalismo: esa actitud que, desde una hueca posici\u00f3n global, trata todas y cada una de las culturas locales de la manera en que el colonizador suele tratar a sus colonizados: aut\u00f3ctonos cuya actitud hay que respetar&gt;&gt; (Zizek 2007, p.56). Actitud que el esloveno desliza hasta el debate transg\u00e9nero estimando &lt;&lt;que va de la mano con la tendencia general de la ideolog\u00eda dominante actual (\u2026) Y no es f\u00e1cil distinguir en esta fantas\u00eda de un mundo pac\u00edfico la fantas\u00eda de una sociedad sin antagonismos sociales, en resumen, sin lucha de clases&gt;&gt; (Zizek, <a href=\"http:\/\/horizontal.mx\/lo-sexual-es-politico\/\">http:\/\/horizontal.mx\/lo-sexual-es-politico\/<\/a>). Un argumentario calcado acaba de servir al estalinista Partido Comunista Griego (KKE) para oponerse a la aprobaci\u00f3n de la ley de derechos para personas LGTB porque \u00a0\u201cestas teor\u00edas llevan a la negaci\u00f3n de las diferencias biol\u00f3gicas entre hombres y mujeres, negando la objetividad de la identidad de g\u00e9nero\u201d(<a href=\"http:\/\/kaosenlared.net\/partido-comunista-griego-kke-se-opone-la-ley-transgenero-defiende-la-familia-heteropatriarcal\/\">http:\/\/kaosenlared.net\/partido-comunista-griego-kke-se-opone-la-ley-transgenero-defiende-la-familia-heteropatriarcal\/<\/a><i>)<\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Con el segundo, subtitulado <i>Cinco intervenciones sobre el (mal) uso de la noci\u00f3n<\/i>, arremete contra Hannah Arendt y denuncia el uso del concepto totalitarismo como un subterfugio:&lt;&lt;El totalitarismo es la modernidad deformada: llena el hueco abierto por la propia disoluci\u00f3n moderna de todos los v\u00ednculos org\u00e1nicos tradicionales (\u2026) De esta forma, el liberalismo consigue asociar los nuevos fundamentalismo \u00e9tnicos y (lo que queda de) los proyectos emancipatorios de la izquierda como si estas dos realidades estuvieran \u00edntimamente relacionadas&gt;&gt; (Zizek 2002, p.15-16). Y en el tercero, una introducci\u00f3n situacionista de algunos discursos de tribuno de la plebe, traza una l\u00ednea maniquea entre la violencia de Estado y el terror revolucionario:&lt;&lt; El problema a este respecto no es el terror como tal: nuestra tarea consiste precisamente en reinventar un terror emancipatorio&gt;&gt; (Zizek 20016, p.25). Con este prop\u00f3sito recurre al Merleau-Ponty de <i>Humanismo y Terror<\/i> y al Walter Benjamin de <i>Cr\u00edtica de la violencia<\/i> para exonerar a la \u201cviolencia inocente\u201d de los que luchan por la causa comunista:&lt;&lt;Y esto nos lleva a la parad\u00f3jica conclusi\u00f3n de que la dictaduras del proletariado es otro nombre de la violencia de la propia explosi\u00f3n democr\u00e1tica&gt;&gt; (Zizek 2016, p.37).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Finalizamos. La veta que una a estas tres tendencias reaccionarias del comunismo, en cuanto partidarios de sus recreaci\u00f3n v\u00eda \u201chip\u00f3tesis comunista\u201d (Badiou y Zizke) o \u201cpopulista\u201d (Mouffe), es el alumbramiento del ide\u00f3logo del nacional-socialismo, Carl Schmitt, como su \u201cmaitre penseur\u201d y la elevaci\u00f3n de la doctrina \u201camigo-enemigo\u201d al nivel de \u201cmainstream\u201d de su inspiraci\u00f3n te\u00f3rica. Marx, Lenin y Schmitt orbitando entorno a una nueva teor\u00eda revolucionaria capaz de poner fin a la patolog\u00eda capitalista en la era del neoliberalismo global. Sin disimulos ni reservas Mouffe, Badiou y Zizek afirman la vigencia de las f\u00f3rmulas del jurista que dio p\u00e1bulo cient\u00edfico-acad\u00e9mico al r\u00e9gimen nazi para la causa de la emancipaci\u00f3n social.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">De esta forma lo expresa Chantal Mouffe en su escrito <i>El desaf\u00edo de Schmitt<\/i>, que da nombre a un libro colectivo glosando su gradiente intelectual: &lt;&lt;A pesar de sus defectos morales, es un pensador importante cuya obra ser\u00eda un error descartar solo debido a su apoyo a Hitler en 1933&gt;&gt; (Mouffe 2011, p.11). Advirtiendo, no obstante su profesada estima, que por lo que aboga &lt;&lt;no es una suerte de schimittismo de izquierda que acordar\u00eda con Schmitt en que el liberalismo y la democracia son contradictorios y concluir\u00eda que, por lo tanto, es necesario descartar el liberalismo (\u2026) Pensar tanto <i>con<\/i> como <i>contra<\/i> Schmitt, ese es el impulso de nuestro emprendimiento en com\u00fan&gt;&gt; (Ib\u00eddem, p.17).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">De parecido criterio es el tono del texto de Slavoj Zizek que se rese\u00f1a en el mismo volumen. En <i>Carl Schmitt en la era de la post-pol\u00edtica<\/i>, habla del padre del \u201cdecisionismo pol\u00edtico\u201d con parecido merecimiento aunque con la habitual charlatenaria de alta alcurnia a que nos tiene acostumbrados este Da Vinci 3.0. En este sentido recuerda que el m\u00e9rito de Schmitt radica en que &lt;&lt;lejos de afirmar la posici\u00f3n propia de lo pol\u00edtico, agrega la versi\u00f3n m\u00e1s astuta y radical de este repudio, lo que nos sentimos tentamos de llamar \u201cultrapol\u00edtica\u201d: llevar el conflicto al extremo, mediante la militarizaci\u00f3n directa de la pol\u00edtica, para intentar despolitizarlo&gt;&gt; (Ib\u00eddem, p.49). Rematando con una declaraci\u00f3n de parte superadora de las estrictas pautas schmittianas: &lt;&lt;(\u2026) la forma de contrarrestar esa ultrapol\u00edtica reemergente no es m\u00e1s tolerancia, m\u00e1s comprensi\u00f3n y entendimiento multicultural, sino el regreso de lo pol\u00edtico propio, es decir, la reafirmaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n del antagonismo que, lejos de negar la universalidad, es consustancial con ella (\u2026) los verdaderos universalistas no son quienes predican la tolerancia global de diferencias y la unidad que todo lo abarca, sino quienes se comprometen con una lucha apasionada con la afirmaci\u00f3n de la Verdad que los fuerza&gt;&gt; (Ib\u00eddem, p.57). Se desconoce si cuando Zizek escribi\u00f3 estas l\u00edneas ten\u00eda delante lo escrito por Adolf Hitler en <i>Mein Kampf <\/i>(<i>Mi lucha<\/i>).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La \u201chip\u00f3tesis comunista\u201d para resucitar la idea del comunismo del fracaso hist\u00f3rico del comunismo realizado, sigue mostr\u00e1ndose como un modelo autoritario que desprecia la libertad humana como una quimera y considera la democracia como un obst\u00e1culo contra su destino manifiesto.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a><em>(Nota. Este trabajo se ha publicado en el \u00faltimo n\u00famero de la revista Libre Pensamiento)<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><u><b>Bibliograf\u00eda<\/b><\/u><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Badiou, Alain y Gauchet, Marcel. <i>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/i> Barcelona: Edhasa, 2016.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Hegel, Georg W. Friedrich: <i>Filosof\u00eda del derecho<\/i>. Buenos Aires: Claridad, 2009.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Hegel, Georg W. Friedrich: <i>Filosof\u00eda de la historia<\/i>. Barcelona: Zeus, 1970.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Laclau, Ernesto: <i>La raz\u00f3n populista<\/i>. Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2005.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal: Hegemon\u00eda y estrategia socialista. Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2004.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Mouffe, Chantal: &lt;<i>El retorno de lo pol\u00edtico<\/i>. Barcelona: Paid\u00f3s, 1999.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Mouffe, Chantal: <i>La paradoja democr\u00e1tica<\/i>. Barcelona: Gedisa, 2003.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Mouffe, Chantal: <i>En torno a lo pol\u00edtico<\/i>. Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2007.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Mouffe, Chantal: <i>El desaf\u00edo de Carl Schmitt<\/i>. Buenos Aires: Prometeo Libros, 2011.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Zizek, Slavoj: <i>\u00bfQui\u00e9n dijo totalitarismo? <\/i>Madrid: Pre-Textos, 2002.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Zizek, Slavoj: <i>Repetir Lenin<\/i>. Madrid: Akal, 2004<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Zizek, Slavoj: <i>En defensa de la intolerancia<\/i>. Sequitur: Madrid, 2007.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Zizek, Slavoj: <i>Robespierre virtud y terror<\/i>. Madrid: Ediciones Akal, 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La contraofensiva de la \u201chip\u00f3tesis comunista\u201d tras la derrota del comunismo real El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid 2017 se cierra con un poltergeist pol\u00edtico-ideol\u00f3gico de colosales proporciones. Un espacio de celebraciones y conmemoraciones para el pensamiento y la acci\u00f3n transformadora que apenas ha tenido repercusi\u00f3n p\u00fablica. El centenario de la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917 y<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6198,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sns_share_botton_hide":"","vkExUnit_sns_title":"","_vk_print_noindex":"","sitemap_hide":"","_veu_custom_css":"","veu_display_promotion_alert":"","vkexunit_cta_each_option":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[13,659,14],"class_list":["post-6841","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinio","tag-vaiven","tag-libre-pensamiento","tag-rafael-cid"],"veu_head_title_object":{"title":"","add_site_title":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6841","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6841"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6841\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6198"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6841"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6841"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6841"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}