{"id":6795,"date":"2017-12-02T20:13:23","date_gmt":"2017-12-02T18:13:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=6795"},"modified":"2017-12-02T20:15:05","modified_gmt":"2017-12-02T18:15:05","slug":"homenatge-a-catalunya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/homenatge-a-catalunya\/","title":{"rendered":"Homenatge a Catalunya"},"content":{"rendered":"<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<figure id=\"attachment_3624\" aria-describedby=\"caption-attachment-3624\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3624 size-medium\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3624\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><em>\u201c<span lang=\"es-ES\">Cuando los carabineros acechaban en la noche<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><em><span lang=\"es-ES\">y era un t\u00fanel la b\u00f3veda del cielo<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><em><span lang=\"es-ES\">sin luz en los vagones, hice un fuego de estrellas en la boca del lobo\u201d<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><span lang=\"es-ES\">(Joan Salvat-Papasseit. Nocturno para acorde\u00f3n)<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Hasta no hace muchos a\u00f1os la pol\u00edtica era la esfera casi exclusiva de la sociolog\u00eda. Las masas y no las personas dominaban ese te\u00f3rico \u201carte de lo posible\u201d. Hasta que algunos pensadores, visto las resistencias que esas mismas multitudes gregarias ofrec\u00edan a los cambios, empezaron a incorporar a sus an\u00e1lisis de lo colectivo la problem\u00e1tica de la psicolog\u00eda. Hab\u00eda que indagar el porqu\u00e9 de tanta retranca.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Dos de esos estudiosos que entendieron que el hombre es un animal social y muchas cosas m\u00e1s, fueron el griego-franc\u00e9s Cornelius Castoriadis, un marxista que termin\u00f3 convertido en libertario sin ser nunca anarquista, y el argentino-franc\u00e9s Eduardo colombo, un libertario que siempre fue anarquista a tiempo completo. Ambos, escritores comprometidos con el activismo pol\u00edtico emancipatorio, proced\u00edan profesionalmente de la misma disciplina que Freud encumbrara, aunque en sus convicciones se mezclan diferentes escuelas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sin embargo, uno y otro, supieron ver en la expresi\u00f3n \u201cimaginario social\u201d parte de las causas que hac\u00edan tan dif\u00edcil la construcci\u00f3n de un orden nuevo capaz de bascular de la heteronom\u00eda excluyente a la autonom\u00eda inclusiva. Y adem\u00e1s entendieron que en el mundo secreto de las palabras se encuentra otro de los avisperos que lastran la consecuente desconexi\u00f3n con tradiciones, mitos, creencias y supersticiones. Esos fetiches que cuando se ponen en cuesti\u00f3n de manera solvente parecen abrir el abismo ante nuestros pies. De ah\u00ed el v\u00e9rtigo a lo desconocido y la fuerza bumer\u00e1n de lo ya sabido. A menudo, muchos prefieren la injusticia al desorden y se contentan con decir m\u00e1s vale malo conocido que bueno por conocer.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El denominado \u201cdesaf\u00edo catal\u00e1n\u201d ha mostrado algo de esa dualidad castrante. El mismo t\u00e9rmino \u201cautodeterminaci\u00f3n\u201d, talism\u00e1n teleol\u00f3gico para identificar el \u201c<i>proc\u00e9s constituent<\/i>\u201d, seg\u00fan como se pronuncie, puede ser una cosa o su contrario. Tan estrecha es la l\u00ednea de su sombra. Si enunciamos el sintagma al completo significa la ambicionada autogesti\u00f3n, pero si lo despiezamos damos vida a su contrario: auto de terminaci\u00f3n. Punto y final. Una reversibilidad que se manifiesta tambi\u00e9n en esa sinraz\u00f3n de proclamar la independencia y a la vez no declararla, ejercida pomposamente por el president Carles Puigdemont. Aunque la cosa es m\u00e1s bruta si cabe con lo que afecta a la palabra \u201cindependencia\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201cIndependencia\u201d, nuevamente, como \u201cautodeterminaci\u00f3n\u201d, remite a \u201csoberan\u00eda\u201d, a no tener nadie por encima que coaccione nuestro derecho a decidir. Pero, en la misma hip\u00f3tesis ya exhibida, si la deconstruimos, queda como en la secuencia \u201cin dependencia\u201d, y de nuevo llegamos a su contrario. El prefijo \u201cin\u201d, seg\u00fan la Real Academia Espa\u00f1ola de la Lengua, admite dos acepciones principales. La primera equivaldr\u00eda a \u201cadentro\u201d, \u201cal interior\u201d. La segunda prescribe \u201cnegaci\u00f3n\u201d, \u201cprivaci\u00f3n\u201d. Estamos pues en el filo de la navaja de Ockhan, como cuando enfrentamos potencia e impotencia (la \u201cm\u201d en lugar de la \u201cn\u201d, con id\u00e9ntico fonema, es solo un recurso orogr\u00e1fico). De ah\u00ed el vaiv\u00e9n a que se encuentra sometido el conflicto de marras: un proceso constituyente que exige previamente otro deconstituyente, ambos con la misma trayectoria: de abajo-arriba.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Un estigma del que nadie est\u00e1 a salvo. Los espa\u00f1olistas enemigos del \u201c<i>proc\u00e9s<\/i>\u201d tampoco pueden sustraerse a esa ruleta rusa de las palabras actuando como pu\u00f1os. Lo que ocurre es que ellos controlan los tiempos desde el poder. Est\u00e1n en el punto de partida y no en el de llegada, y eso les da una enorme ventaja a la hora de imponer sus credenciales. Ha ocurrido este a\u00f1o con la celebraci\u00f3n del 12 de octubre como Fiesta Nacional, en l\u00f3gica expansi\u00f3n anti-independencista para ganar la batalla de una percepci\u00f3n p\u00fablica mayoritariamente patriotera. Era un \u201chomenaje a la bandera\u201d, se entiende que a la ense\u00f1a del \u201ctodo\u201d, la Espa\u00f1a una e indivisible, frente a la \u201cparte\u201d catalana rival que aspira a deslocalizarse. Pero la trabaz\u00f3n ling\u00fcista opera a favor de lo instituido. \u201cHomenaje\u201d y a la \u201cbandera\u201d es un ox\u00edmoron, una contradicci\u00f3n en sus t\u00e9rminos, una atribuci\u00f3n espuria, tal que decir \u201cel discurso de la rana\u201d. Como su propia etimolog\u00eda indica, \u201cun homenaje\u201d solo es atributo de los seres humanos. Nunca de un trapo, aunque se vista de bandera, que es siempre la ense\u00f1a de un bando. Otra cosa es que en la pr\u00e1ctica hist\u00f3rica persiste esa inversi\u00f3n de la l\u00f3gica, que sea el \u201chomo\u201d el que se incline ante una bandera. Prueba de siglos de sometimiento humano irracional.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por eso muchas revoluciones aplican cambiar el nominal de las cosas: los meses del a\u00f1o la Revoluci\u00f3n Francesa (Brumario, etc.) o los nombres de pila en la Revoluci\u00f3n espa\u00f1ola (Germinal, Libertad, etc.). Hoy, hasta intentar modificar el callejero se considera un acto casi subversivo. Pero donde de verdad quiero llegar es al tema de lo previsible y lo imprevisible. Un cambio radical supone entrar en el reino de lo imprevisible, lo incierto, lo que est\u00e1 por venir. Por el contario, lo previsible, lo ya conocido, lo que no admite sorpresa, es parte constitutiva del sistema. No enciende el timbre de alarma de \u201chorror al vac\u00edo\u201d, como ocurre con lo imprevisible, y conlleva cierto confort en su tediosa rutina \u00a1As\u00ed es si as\u00ed os parece! \u00a1Que piensen otros! La mayor\u00eda silenciosa, ese amorfidad yacente, pasta en los circuitos de lo previsible. La minor\u00eda insurgente, un coloso en vigilia, en las tierras de lo imprevisible.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las categor\u00edas de lo previsible engendran monoton\u00eda, servidumbres voluntarias y cortoplacismo. \u00a1Amanece que no es poco! Las de lo imprevisible, proactividad, utop\u00edas ucr\u00f3nicas y relatos de largo aliento. Esta es tributaria de la democracia, aquella de la demoscopia. Por eso no hay acci\u00f3n sin reacci\u00f3n. Hasta que se pulsa ese Punto G en que los sometidos a lo previsible sienten un despertar interno que les permite descubrir lo humano cierto que hay impl\u00edcito en los seres humanos. Su ADN no contaminado. La may\u00e9utica socr\u00e1tica. El paso de replicantes a personas. Lo que se apuntaba en ese marem\u00e1gnum de esteladas y rojigualdas que ha ido desde la autodeterminaci\u00f3n al auto de terminaci\u00f3n y de la independencia a la in dependencia, y vuelta a empezar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Algo que solo se da excepcionalmente en la historia de un pueblo. Aunque ya aconteci\u00f3 hace ahora casi 80 a\u00f1os en ese mismo escenario de debate. Cuando un 19 de julio de 1936 toda Barcelona, el territorio humano de los poemas de Salvat-Papasseit, se ech\u00f3 a la calle en com\u00fan para salvar al resto de Espa\u00f1a del alzamiento fascista. Lo cont\u00f3, para que no se olvide, George Orwell en su <i>Homenatge a Catalunya<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a>(Nota. Este art\u00edculo se ha publicado tambi\u00e9n en el n\u00famero de diciembre de Rojo y Negro)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid \u201cCuando los carabineros acechaban en la noche y era un t\u00fanel la b\u00f3veda del cielo sin luz en los vagones, hice un fuego de estrellas en la boca del lobo\u201d (Joan Salvat-Papasseit. 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