{"id":5973,"date":"2017-01-10T11:23:56","date_gmt":"2017-01-10T09:23:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=5973"},"modified":"2017-01-10T11:23:56","modified_gmt":"2017-01-10T09:23:56","slug":"bernacer-el-economista-secreto-que-se-anticipo-a-keynes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/bernacer-el-economista-secreto-que-se-anticipo-a-keynes\/","title":{"rendered":"Bern\u00e1cer, el economista secreto que se anticip\u00f3 a Keynes"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_418\" aria-describedby=\"caption-attachment-418\" style=\"width: 1200px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-418\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg 1200w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-1024x682.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-418\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a>Mientras una desacreditada Uni\u00f3n Europea (UE) bracea para evitar otro rebrote de la crisis espoleado por nuevas amenazas encadenadas (Brexit, \u00e9xodo de refugiados, tipos de inter\u00e9s negativos, auge de la partidos ultranacionalistas, corrupci\u00f3n institucional, creciente precarizaci\u00f3n social, riesgo sist\u00e9mico en la banca italiana, conflictos armados en su per\u00edmetro geoestrat\u00e9gico, cuestionamiento de la defensa com\u00fan atl\u00e1ntica, etc.), la Universidad de Alicante acaba de reeditar el libro \u201cSociedad y Felicidad\u201d, publicado originalmente en 1916 por el espa\u00f1ol Germ\u00e1n Bern\u00e1cer, sobre el problema de la \u201cciencia l\u00fagubre\u201d basada en una prosperidad extractiva, ecocida y antrop\u00f3foga. Un raro hito de la literatura econ\u00f3mica escrito por el sabio valenciano que, ahora hace un siglo, previ\u00f3 la pandemia de la hegemon\u00eda financiera y se anticip\u00f3 al Keynes de la \u201cTeor\u00eda general de la ocupaci\u00f3n, el inter\u00e9s y el dinero\u201d. Lo que sigue es el art\u00edculo sobre su obra publicado al inicio de la \u00faltima gran recesi\u00f3n, marzo 2009, en la edici\u00f3n en espa\u00f1ol del mensual Le Monde Diplomatique (<a href=\"http:\/\/www.medelu.org\/IMG\/pdf\/BERNACER_CID_p26.pdf\">http:\/\/www.medelu.org\/IMG\/pdf\/BERNACER_CID_p26.pdf<\/a>) como exponente de una visi\u00f3n de la econom\u00eda al servicio de la gente y no al rev\u00e9s:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La crisis financiera internacional ha dejado al descubierto la complejidad asim\u00e9trica de la globalizaci\u00f3n. En estos momentos de p\u00e1nico, algunos expertos escudri\u00f1an, buscando claves anticrisis, en los sistemas financieros que mejor resisten al tsunami de las subprime y derivados; y releyendo textos de te\u00f3ricos visionarios. Hace ahora casi un siglo que un economista espa\u00f1ol, Germ\u00e1n Bern\u00e1cer, ya hab\u00eda previsto y alertado sobre los riesgos que entra\u00f1a la generalizaci\u00f3n exponencial del inter\u00e9s del capital no productivo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ol\u00edmpicamente ignorado por sus colegas espa\u00f1oles, mientras las mejores mentes econ\u00f3micas europeas, como el franc\u00e9s Jacques Rueff o los ingleses Dennis Holme Robertson, Ralph George Hawtrey y John Maynard Keynes alababan sus trabajos, Germ\u00e1n Bern\u00e1cer (1883-1965), un ingeniero qu\u00edmico de profesi\u00f3n que lleg\u00f3 a dirigir el Servicio de Estudios del Banco de Espa\u00f1a durante la II Rep\u00fablica, figura como el precursor de la investigaci\u00f3n en torno al pernicioso influjo de la especulaci\u00f3n monetaria sobre la econom\u00eda real, lo que en el argot \u201cbernaceriano\u201d se denominaba la \u201criqueza que crea antirriqueza\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Nacido en Alicante en 1883, a\u00f1o talism\u00e1n como recuerda el mejor conocedor de su obra, Henri Savall (1), ya que ese mismo a\u00f1o hab\u00eda fallecido Carlos Marx y venidos al mundo John Maynard Keynes y Joseph Schumpeter, Bern\u00e1cer hizo del estudio de la econom\u00eda al servicio de la sociedad y, por tanto de la producci\u00f3n, la causa de su vida (2). Su ambici\u00f3n fue proporcionar material cient\u00edfico e intelectual para tratar de solucionar \u201cel problema social\u201d, que en\u00a0el inicio del siglo XX en Espa\u00f1a supon\u00eda la agobiante lucha contra el desempleo, la pobreza de la mayor\u00eda y la insultante riqueza de unos pocos. Para lograrlo, Germ\u00e1n Bern\u00e1cer postulaba irreverentemente: la socializaci\u00f3n de los recursos naturales, la autogesti\u00f3n obrera en las empresas y hasta la desaparici\u00f3n de la Bolsa. Medidas todas en las que se piensa hoy para salir de la actual crisis. Pero la osad\u00eda de Bern\u00e1cer hizo que tuviera que trabajar casi en la clandestinidad y con el ostensible desd\u00e9n de la comunidad cient\u00edfica oficial. Nunca fue profeta en su tierra (3). El conocido diccionario franc\u00e9s Petit Larousse Illustr\u00e9 de 1988 citaba a Bern\u00e1cer, pero en la posterior edici\u00f3n espa\u00f1ola esa entrada hab\u00eda desaparecido\u2026<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ya en su libro de juventud, Sociedad y Felicidad (4), publicado en 1916, cuando contaba s\u00f3lo 23 a\u00f1os, dedicado a su fraternal amigo el compositor Oscar Espl\u00e1,\u00a0un Bern\u00e1cer visionario diagnosticaba que el paro estructural era consecuencia de la inestabilidad inherente al mercado financiero, a consecuencia de la actuaci\u00f3n incontrolada de ingresos no ganados, como el inter\u00e9s del dinero. Seg\u00fan Bern\u00e1cer, din\u00e1micamente, el equilibrio de una econom\u00eda en crecimiento exigir\u00eda la ausencia del mercado financiero, porque el dinero, \u201cesa mercanc\u00eda universalmente deseada por todos y para todos\u201d, debe realizarse en la inversi\u00f3n productiva, ya que de lo contrario, si acude al mercado financiero de manera generalizada, se convierte en una especie de ant\u00eddoto de la econom\u00eda real que termina frustr\u00e1ndola.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Lo que el \u201cKeynes espa\u00f1ol\u201d sosten\u00eda era que no todo el ahorro de dinero va al sistema productivo, sino que se atesora para acudir a otros mercados distintos como el financiero. \u00c9l llam\u00f3 disponibilidades a la parte de la renta que ni se consume ni se capitaliza porque es la masa especulativa que interact\u00faa en el mercado financiero, y por esa raz\u00f3n, a medida que estos mercados se hacen m\u00e1s densos y rentables, el dinero se hace m\u00e1s escaso en la econom\u00eda real. Especialmente en los periodos de euforia que son la antesala de las crisis porque, seg\u00fan Bern\u00e1cer, el modelo de referencia de la especulaci\u00f3n es el de la apuesta en el juego de casino que busca realizar beneficios ininterrumpidamente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Con las herramientas te\u00f3ricas de la econom\u00eda de su tiempo, Bern\u00e1cer est\u00e1 anticipando la profundidad de la anomal\u00eda que significa la terapia monetarista, su temeraria apuesta, cuando se usa de manera\u00a0exclusiva, y al mismo tiempo advirtiendo sobre su grado de ineficacia soterrado cuando solapa a la econom\u00eda real, por su capacidad de enajenar recursos a la producci\u00f3n. Algo que se ha visto en la implosi\u00f3n de la crisis financiera actual en forma de destrucci\u00f3n de riqueza, empleo y la consiguiente acumulaci\u00f3n de deuda p\u00fablica prorrateada en varias generaciones debido a las amortizaciones de las operaciones de rescate aplicadas por los gobiernos. Un abismo apenas compensado por esas recetas para abrir \u201cun par\u00e9ntesis en el libre mercado\u201d pedidas recientemente por algunos or\u00e1culos de las finanzas o la quir\u00fargica cancelaci\u00f3n del modelo de banco de inversi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Para el economista alicantino no hay m\u00e1s valor que el trabajo y \u201cla manera m\u00e1s radical de impedir la especulaci\u00f3n ser\u00eda suprimir la propiedad privada de los valores de renta\u201d (5). Esta militancia en lo social que le acompa\u00f1o hasta su muerte e hizo que, en una ocasi\u00f3n, le confesara a su esposa que sus ideas terminar\u00edan siendo aceptadas en el siglo XXI, le llev\u00f3 incluso a rivalizar con John Maynard\u00a0Keynes, personalidad al que algunos autores han cre\u00eddo en deuda epistemol\u00f3gica con Bern\u00e1cer, por admitir \u201cque hay equilibrios econ\u00f3micos en la desocupaci\u00f3n, de modo que el paro resulta incurable por medios naturales porque la limitaci\u00f3n del empleo de brazos es una ley de la econom\u00eda\u201d (6). Pero, tambi\u00e9n, a ser admirado y seguido por revolucionarios como el dirigente anarquista Diego Abad de Santill\u00e1n, quien en su libro El organismo econ\u00f3mico de la revoluci\u00f3n (Barcelona, 1937), publicado en plena guerra civil, reconoce la importante influencia recibida de la lectura del Inter\u00e9s del capital, un texto que data de 1925 donde Germ\u00e1n Bern\u00e1cer expone su teor\u00eda\u00a0sobre y contra la especulaci\u00f3n financiera.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En el Inter\u00e9s del capital. El problema en sus or\u00edgenes, Bern\u00e1cer trata de responder a la pregunta: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 la posesi\u00f3n de riqueza permite recibir una renta de la que su poseedor puede vivir, sustray\u00e9ndose a la labor productiva?\u201d, cuesti\u00f3n que \u00e9l considera clave para abordar el problema m\u00e1s amplio del \u201clucro del capital\u201d, que es objetivo diana de sus pesquisas como economista social. \u201cEl valor de renta que el lucro da a la riqueza \u2013argumenta su autor\u2013, no por su inversi\u00f3n, sino por su posesi\u00f3n, es lo que comunica principalmente a la sociedad actual su aspecto peculiar de persecuci\u00f3n de la riqueza por s\u00ed misma, ese sello de sordidez y codicia, junto al lujo est\u00e9ril, que es la caracter\u00edstica econ\u00f3mica y moral del momento social presente o al menos el aspecto que tiende a desarrollarse a expensas de otras m\u00e1s nobles cualidades. Si es a la posesi\u00f3n de la riqueza, y no a la capacidad \u00fatil del trabajo, a lo que ha de estar vinculada siempre la mayor ventaja social, el mejoramiento moral de la sociedad \u2013que es el fundamento de su progreso\u2013 ser\u00e1 una obra muy lenta o acaso imposible\u201d (7).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Despojado del aroma a serm\u00f3n que expele el texto, el testimonio de Bern\u00e1cer se convierte en simple premonici\u00f3n que nos pone en la pista de la creciente irracionalidad del sistema econ\u00f3mico capitalista denunciado por Maurice Godelier en su cl\u00e1sico texto, \u201cLo ideal y lo material\u201d (Taurus, Madrid, 1989).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Bern\u00e1cer se\u00f1ala la diferencia entre \u201cproductividad\u201d y \u201clucratividad\u201d, aspectos ambos tan presentes en las tretas del libre mercado volcado al homo econ\u00f3micus. As\u00ed afirma: \u201cLa actividad industrial puede ser improductiva y, sin embargo, lucrativa, como sucede con la obtenci\u00f3n de productos que no son \u00fatiles e incluso son perjudiciales (el opio por ejemplo) para que proporcionen ping\u00fces beneficios a sus productores. Inversamente; puede ser productiva y no lucrativa, como cuando se obtiene un producto \u00fatil, que presta servicios sociales y que no obstante, por una mala organizaci\u00f3n comercial o por la desfavorable coyuntura social, el productor no obtiene beneficio de su fabricaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La negaci\u00f3n del inter\u00e9s del capital formulada por Bern\u00e1cer dista mucho de ser anticapitalista, pero evita claramente legitimar una econom\u00eda que socializa p\u00e9rdidas, privatiza beneficios y resulta improductiva\u00a0a la hora de atender la demanda de necesidades cuya producci\u00f3n no justifica la tasa de beneficio dominante en los mercados. Informes de organismos humanitarios internacionales se\u00f1alan que con s\u00f3lo 3.000 millones de euros de los movilizados contra la peste de las subprimes se podr\u00edan atajar los problemas de desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica de 19 millones de ni\u00f1os en el mundo. Y si utiliz\u00e1ramos los 2 billones de d\u00f3lares destinados a salvar al sistema financiero en Estados Unidos, cabr\u00eda\u00a0atender a 12.400 millones de personas (c\u00e1lculo del catedr\u00e1tico de Econom\u00eda de la Universidad de M\u00e1laga, Juan Torres L\u00f3pez).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La aportaci\u00f3n de Germ\u00e1n Bern\u00e1cer a la teor\u00eda de las disponibilidades tiene otra singularidad que vista a la luz de la problem\u00e1tica presente baliza el car\u00e1cter de oleadas de la actual crisis financiera. En su aparato metodol\u00f3gico figura en realidad un \u201catesoramiento doble\u201d. El constituido por el dinero que est\u00e1 inserto en operaciones especulativas y el que est\u00e1 disponible para id\u00e9nticas lucratividades fuera de la producci\u00f3n pero dentro del circuito financiero, que es lo que Keynes denominaba \u201cpreferencia por la liquidez\u201d. Ambas\u00a0modalidades son perniciosas, aunque en diferente medida y rango. Bern\u00e1cer, en opini\u00f3n de su bi\u00f3grafo Savall, refuta el inter\u00e9s del capital, que es el precio a pagar para provocar el desatesoramiento, porque \u00e9ste hace m\u00e1s cara la inversi\u00f3n productiva y mantiene la desocupaci\u00f3n forzosa.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La teor\u00eda general\u00a0sobre el inter\u00e9s del capital y la especulaci\u00f3n financiera fue concebida pr\u00e1cticamente a la par que el estallido de la Gran Depresi\u00f3n que terminar\u00eda con cerca de 3.000 bancos en suspensi\u00f3n de pagos y 140.000 millones de d\u00f3lares de ahorradores esfumados, pero Germ\u00e1n Bern\u00e1cer nunca abandon\u00f3 ese fil\u00f3n hasta su fallecimiento en 1965. Con sus errores y limitaciones, \u00e9l fue uno de los pocos economistas que avist\u00f3 el abismo que un d\u00eda pod\u00eda abrirse ante la econom\u00eda de casino, porque como dej\u00f3 escrito: \u201cLo futuro no podemos hacer m\u00e1s que pensarlo; sentir, s\u00f3lo sentimos el presente\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Notas:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(1) Henri Savall, Germ\u00e1n Bern\u00e1cer. La heterodoxia en econom\u00eda, Instituto de Estudios Alicantinos, Alicante, 1983.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(2) Una beca de la Junta para la Ampliaci\u00f3n de Estudios le permiti\u00f3 completar su formaci\u00f3n en Alemania y otros pa\u00edses europeos. De vuelta en Espa\u00f1a obtiene el t\u00edtulo de profesor mercantil y entra como profesor en la Escuela Superior de Comercio de Alicante de la que lleg\u00f3 a ser Director. Posteriormente, en 1932 pasa a la Escuela de Altos Estudios Mercantiles de Madrid. Fue miembro del consejo de redacci\u00f3n de la \u201cRevista Nacional de Econom\u00eda\u201d, en la que publicaban los economistas m\u00e1s prestigiosos de la \u00e9poca y colabor\u00f3 en la fundaci\u00f3n del Servicio de Estudios del Banco de Espa\u00f1a, en 1930. Tras la guerra civil espa\u00f1ola se le abre expediente de depuraci\u00f3n por haber colaborado con el Banco de Espa\u00f1a \u00abrepublicano\u00bb hasta el final de la contienda, pero el Tribunal de Responsabilidades Pol\u00edticas le permite la reincorporaci\u00f3n a su c\u00e1tedra y al servicio de estudios. En esos empleos continuar\u00e1 hasta su jubilaci\u00f3n en 1955.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(3) Recientemente, las cosas han cambiado, y en honor de Germ\u00e1n Bern\u00e1cer, el Observatorio del Banco Central Europeo y la Caja de Ahorros del Mediterr\u00e1neo (CAM) han establecido el Premio Bern\u00e1cer que se concede anualmente, desde 2001, a un economista menor de 40 a\u00f1os, de un pa\u00eds de la Uni\u00f3n Europea, que haya realizado contribuciones destacadas en el terreno de la macroeconom\u00eda y las finanzas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(4) Germ\u00e1n Bern\u00e1cer, Sociedad y felicidad. Ensayo de mec\u00e1nica social, Francisco Beltr\u00e1n, Madrid, 1916.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(5) Germ\u00e1n Bern\u00e1cer, \u201cTeor\u00eda de las disponibilidades como interpretaci\u00f3n de las crisis econ\u00f3micas y del problema social\u201d, Revista Nacional de Econom\u00eda, n\u00b040, Barcelona, 1922.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(6) Germ\u00e1n Bern\u00e1cer, Misi\u00f3n del Economista, Discurso de clausura de curso en la Escuela Superior de Comercio, Madrid, 1954.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(7) Germ\u00e1n Bern\u00e1cer, Inter\u00e9s del capital. El problema de sus or\u00edgenes, Edici\u00f3n Lucentum, Alicante, 1925.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid Mientras una desacreditada Uni\u00f3n Europea (UE) bracea para evitar otro rebrote de la crisis espoleado por nuevas amenazas encadenadas (Brexit, \u00e9xodo de refugiados, tipos de inter\u00e9s negativos, auge de la partidos ultranacionalistas, corrupci\u00f3n institucional, creciente precarizaci\u00f3n social, riesgo sist\u00e9mico en la banca italiana, conflictos armados en su per\u00edmetro geoestrat\u00e9gico, cuestionamiento<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sns_share_botton_hide":"","vkExUnit_sns_title":"","_vk_print_noindex":"","sitemap_hide":"","_veu_custom_css":"","veu_display_promotion_alert":"","vkexunit_cta_each_option":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[13,14],"class_list":["post-5973","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinio","tag-vaiven","tag-rafael-cid"],"veu_head_title_object":{"title":"","add_site_title":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5973","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5973"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5973\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5973"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5973"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5973"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}