{"id":5756,"date":"2016-09-11T12:05:04","date_gmt":"2016-09-11T10:05:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=5756"},"modified":"2016-09-11T12:05:04","modified_gmt":"2016-09-11T10:05:04","slug":"el-lugar-del-poder-en-el-anarquismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/el-lugar-del-poder-en-el-anarquismo\/","title":{"rendered":"El lugar del poder en el anarquismo"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_418\" aria-describedby=\"caption-attachment-418\" style=\"width: 1200px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-418\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg\" alt=\"Rafael Cid\" width=\"1200\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg 1200w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-1024x682.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-418\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201c<i>Somos responsables de lo que de nosotros depende\u201d<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>(Castoriadis)<\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En torno al anarquismo circulan muchos bulos y leyendas urbanas. Casi todos esgrimidos por detractores profesionales. El m\u00e1s socorrido es el que lo equipara con desorden o caos. Una atribuci\u00f3n para estigmatizarlo que hasta el diccionario de la lengua ampara al admitir esos t\u00e9rminos negativos entre sus posibles acepciones. Con semejante h\u00e1ndicap, lo que el gran ge\u00f3grafo franc\u00e9s Eliseo Reclus denomin\u00f3 \u201cla m\u00e1s alta expresi\u00f3n del orden\u201d, precisa de un aporte de certezas para dignificarlo ante el mundo secreto de las ideas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero tambi\u00e9n existen muchos mitos end\u00f3genos. De nuestra propia cosecha y fanfarria. Personas desinformadas, y tambi\u00e9n advenedizos que aterrizan en sus estribaciones, creyendo que la anarqu\u00eda es el pa\u00eds de jauja, el bazar del todo a cien. Seg\u00fan su percepci\u00f3n, en el anarquismo no hay normas que valgan ni autoridad que se respete. Dicha perspectiva cuenta con el apoyo involuntario de la propia etimolog\u00eda que define el t\u00e9rmino \u201canarqu\u00eda\u201d como \u201cno gobierno\u201d, \u201causencia de autoridad\u201d. Que es tanto como sostener que se trata de un espacio donde el poder ha sido desterrado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y si la lucha intelectual contra tantos dislates y mentiras, interesadas y can\u00f3nicas, es un requisito de coherencia entre los libertarios, no menos hay que decir sobre la necesidad de desmontar planteamientos que hacen del anarquismo un totum revolutum sin pies ni cabeza. De todos estos desatinos, posiblemente el m\u00e1s relevante por su capacidad de sabotaje mental para un encefalograma plano es el que habla del anarquismo como \u201cno poder\u201d. Lo que a la larga, y puesta la oraci\u00f3n por pasiva, supondr\u00eda reconocer su \u201cimpotencia\u201d como forma de vida y de organizaci\u00f3n social.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El poder es consustancial a la vida social. Basta que haya dos personas para que se manifieste. Poder como influencia, ascendente, referencia, porque como individuos que somos no hay dos personas iguales en el mundo. La l\u00f3gica del poder, pues, se manifiesta de manera natural en raz\u00f3n precisamente de esas diferencias que plasma la subjetividad. Rasgos distintivos que pueden tener que ver con la inteligencia, la cultura, la salud, la cultura, la elocuencia, la habilidad para determinados trabajos, etc., que permiten que la seducci\u00f3n de una sobre otra y de otra sobre una se formalice. Entonces aparece una relaci\u00f3n de poder, que no es exclusiva de nadie y lo es de todos. Flujo interactivo que var\u00eda en el tiempo, en el espacio, e incluso seg\u00fan sea su \u00e1mbito de experiencia. Por ejemplo, en el medio acu\u00e1tico un anfibio posee m\u00e1s poderes que un terr\u00edcola.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El problema estalla cuando esas peculiaridades llevan aparejada una sumisi\u00f3n, una dependencia impuesta, ya sea en forma de coacci\u00f3n, de penalizaci\u00f3n o de ventaja. Entonces se produce una desviaci\u00f3n de poder que es necesario repudiar y combatir para evitar que se institucionalice un r\u00e9gimen de injusticia natural, de desigualdad consentida. Perversi\u00f3n que suele materializarse con modelos autoritarios y jerarquizados que establecen la norma (consuetudinaria o jur\u00eddica) para regular el hecho diferencial a favor del mejor situado, el m\u00e1s \u201cpoderoso\u201d. Esa divisi\u00f3n social es la madre de todos los sistemas de opresi\u00f3n, segregaci\u00f3n y racismo que existen.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Antropol\u00f3gicamente, por ah\u00ed van los tiros. Pero lo que socialmente interesa es el poder democr\u00e1tico, qui\u00e9n decide, c\u00f3mo decide y para qu\u00e9 decide. Es en el proceso de toma de decisiones donde se configura una sociedad abierta o cerrada, de bienes comunes o de privilegios, de cooperaci\u00f3n o de competici\u00f3n. Ah\u00ed est\u00e1 en juego es lo que la ciencia pol\u00edtica convino en llamar soberan\u00eda. En la Atenas de Pericles, ejemplo de democracia participativa aunque limitada, hab\u00eda de todo un poco. Una parte considerable de la poblaci\u00f3n (mujeres y esclavos, sobre todo) quedaba excluida de la condici\u00f3n de ciudadano y por tanto del derecho a decidir (al voto). Circunstancia esta que debe situarse en su contexto para no sacar conclusiones desquiciadas. Hay que tener en cuenta que hasta 1865 Estados Unidos no aboli\u00f3 la esclavitud y que fue en el tard\u00edo 1971 cuando la por otras razones mod\u00e9lica Suiza aprob\u00f3 el sufragio universal femenino. Y en la Roma republicana, partera del derecho cl\u00e1sico, el \u201c<i>pater familias<\/i>\u201d ten\u00eda capacidad de vida y muerte sobre todos los miembros.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sin embargo, el ejercicio del poder en la democracia griega era pleno para el cuerpo electoral. Todos ten\u00edan el derecho y el deber de gobernar y ser gobernados, y los representantes eran elegidos en asamblea por sorteo con mandato imperativo, temporal y abierto a revocaci\u00f3n. Pero aquel sistema tambi\u00e9n mostr\u00f3 notables carencias, especialmente debido a las extralimitaciones de las mayor\u00edas. Como qued\u00f3 patente en el proceso a S\u00f3crates que culmin\u00f3 con su asesinato legal por decisi\u00f3n del pueblo que le consider\u00f3 reo de impiedad. Ese funesto veredicto puso de manifiesto la dimensi\u00f3n tr\u00e1gica de la sanci\u00f3n penal utilizada como escarmiento, y con ello introdujo la reflexi\u00f3n sobre la vinculaci\u00f3n de poder y violencia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Hist\u00f3ricamente donde ha habido poder inmoral hubo violencia. Mao dijo que \u201cel poder nace de la boca de un fusil\u201d para justificar su revoluci\u00f3n campesina; Napole\u00f3n arengaba a sus tropas con la soflama \u201clas bayonetas no est\u00e1n para sentarse encima\u201d, y Stalin respondi\u00f3 a los que les advert\u00edan sobre el poder del Vaticano con el sard\u00f3nico \u201c\u00bfcu\u00e1ntas divisiones tiene el Papa?\u201d. Tres versiones coincidentes del abuso de poder como partera de la historia que conducen inevitablemente a construir una sociedad de dominantes y dominados, dirigentes y dirigidos, opresores y oprimidos, reproduciendo patol\u00f3gicamente nuestra biodiversidad fundacional.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Una estructura de arriba-abajo que se concreta en el invariante Estado, sede del poder y de la violencia por antonomasia, siguiendo la ya cl\u00e1sica categorizaci\u00f3n de Max Weber como \u201cun territorio que ostenta el monopolio en el uso leg\u00edtimo de la fuerza\u201d (<i>La pol\u00edtica como vocaci\u00f3n<\/i>). O sea, que hacerse con el poder Estado es la condici\u00f3n <i>sine quo nom<\/i> para utilizar la violencia dentro de la ley, sin reproches. Una tautolog\u00eda que Pierre Bourdieu destaca al sostener que \u201cel Estado se caracteriza por ser un lugar universalmente reconocido que tiene tras de \u00e9l el consenso social\u201d (<i>Sobre el Estado<\/i>). Y aqu\u00ed es donde el anarquismo adquiere plenitud pol\u00edtica reivindicando la refutaci\u00f3n del Estado como \u00fanico medio eficaz de erradicar la violencia institucionalizada y de paso devolver el poder de los individuos al \u00e1mbito de la interacci\u00f3n humana.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">De esta forma se cierra el ciclo de la servidumbre voluntaria en las nominales sociedades democr\u00e1ticas. El poder y violencia, mano a mano, se ejercen desde los menos a los m\u00e1s con permiso de estos \u00faltimos, leg\u00edtimamente. En todos los \u00f3rdenes, porque el artefacto Estado es ubicuo, como la Sant\u00edsima Trinidad, est\u00e1 en todas partes. En el plano pol\u00edtico (te\u00f3ricamente, cada cual es libre de elegir a su representante en la polis, o no elegirlo) y en el econ\u00f3mico (tambi\u00e9n aqu\u00ed cada cual es libre de vender su fuerza de trabajo o no hacerlo, y morirse de hambre). Esa es la raz\u00f3n por la que Bakunin sosten\u00eda que \u201cel poder corrompe a quien lo ejerce y degrada al que se somete\u201d. El Estado es una especie de toma de tierra de un campo magn\u00e9tico de fuerzas opuestas que, al instar el consenso, disipa la mala conciencia de v\u00edctimas y verdugos, mostr\u00e1ndose como un agente neutral que autorregula los antagonismos para el inter\u00e9s general (otra mano invisible).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las sociedades capitalistas se construyen, pues, como una pir\u00e1mide donde la base soporta a la c\u00fapula porque est\u00e1 en la l\u00f3gica de las cosas urbi et orbi. Eso es una obviedad de Perogrullo que no aporta nada al debate sobre el consentimiento de la dominaci\u00f3n. Lo nuevo es que semejante distopia ha cristalizado en un imaginario social por el cual los de abajo, los m\u00e1s desfavorecidos, llegado el caso, deben sacrificarse por las \u00e9lites a las que sirven. Porque si estas caen pueden arrastrar en su desplome a sus sufridos mantenedores. Es la versi\u00f3n postmoderna de la <i>\u201cdevotio ib\u00e9rica<\/i>\u201d que el rescate de la crisis bancaria ha puesto de manifiesto tomando como escudos humanos a todos los contribuyentes. En la saga de lo que Fan\u00f3n denominaba la \u201cmentalidad del colonizado\u201d y, Max Weber refiri\u00e9ndose a la religi\u00f3n dec\u00eda que daba a los dominadores una teodicea de sus propios privilegios. Algo que ya en el temprano 1758 denunciaba de David Hume al comentar:<i> <\/i>\u201cNada es m\u00e1s sorprendente para los que consideran los asuntos humanos con mirada filos\u00f3fica que ver la facilidad con que la gran mayor\u00eda es dominada por una peque\u00f1a minor\u00eda y observar la sumisi\u00f3n con que los hombres anulan sus propios sentimientos y pasiones en favor de los de sus dirigentes\u201d (<i>Los primeros principios del Gobierno<\/i>).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Romper con esa inclinaci\u00f3n exige desanudar su camisa de fuerza. Desaprender la cultura de la heteronom\u00eda y de la obediencia debida es la gran tarea del anarquismo. Y eso requiere denunciar tanto la violencia impl\u00edcita en el poder del pan\u00f3ptico Estado como asumir creativamente la pluralidad de poderes individuales como dinamo del proceso civilizatorio. Lo que supone pasar de lo estatal-legal, donde las diferencias se subliman en un interesado darwinismo social, a lo p\u00fablico-democr\u00e1tico como \u201clugar donde se delibera y se decide sobre los asuntos comunes\u201d (Castoriadis). Lo estatal-gendarme funciona desde la m\u00e1xima \u201cmi libertad termina donde empieza la libertad del otro\u201d, lo p\u00fablico-social desde el convencimiento de \u201cque la libertad del otro amplia y extiende mi libertad hacia el infinito\u201d. El Estado as\u00ed instituido impele a validar un poder mercenario, basado en la violencia f\u00edsica y penal, un desorden regulado contra natura. El anarquismo busca ser la m\u00e1s alta expresi\u00f3n del orden, la puesta en colaboraci\u00f3n del factor humano en toda su complejidad por propia iniciativa personal.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Si no fuera por los perjuicios y la infelicidad que causa su fenomenal despojo, deber\u00eda chocarnos la bulimia con que la oposici\u00f3n pol\u00edtica contempla el desmantelamiento del Estado de Bienestar, una red levantada con las aportaciones de todos los trabajadores, sin percibir que es el ocaso de la era del trabajo asalariado lo que est\u00e1 determinando su fin, y con ella del formato de \u201cautobeneficiencia\u201d que dicho Estado de Bienestar supon\u00eda. De ah\u00ed la corrupci\u00f3n sist\u00e9mica a que se entregan todos los gobiernos que ocupan el aparato del Estado. La creciente escasez de ingresos fiscales les ha lanzado a una incautaci\u00f3n irregular y delictiva de recursos que permita a las estructuras pol\u00edticas que los sustentan mantener una situaci\u00f3n de hegemon\u00eda. Act\u00faan como modernos y perversos Robind Hood que roban a los pobres para d\u00e1rselo a los ricos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Cuando el modelo productivo requer\u00eda abundante mano de obra, esas necesidades proven\u00edan de la propia gesti\u00f3n del Estado dotada a trav\u00e9s los presupuestos generales. Ahora, con una Administraci\u00f3n sobredimensionada por haberse utilizado como agencia de colocaci\u00f3n de los partidos, una fiscalidad de m\u00ednimos para el capital, y la ca\u00edda en picado de la recaudaci\u00f3n por las rentas del trabajo, el poder se configura tambi\u00e9n como bot\u00edn de guerra. Hoy m\u00e1s que nunca, parafraseando a Proudhon, podr\u00edamos decir \u201cel Estado es un robo\u201d. Extremo que se visualiza en las justas luchas contra las pr\u00e1cticas extorsionadoras utilizadas en la construcci\u00f3n de un Estado trasnacional europeo (UE). Aunque con la contradicci\u00f3n de que sus mayores detractores en la izquierda emergente y postcomunista son quienes m\u00e1s defienden, reivindican y a\u00f1oran a su pupilo engendrador, el Estado-naci\u00f3n. La clave frente a las estrategias de la dominaci\u00f3n radica en lo que sosten\u00eda el escritor portugu\u00e9s Miguel Torga: \u201cLa \u00fanica forma de ser libre ante el poder es tener la dignidad de no servirlo\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a>(Nota: este art\u00edculo se ha publicado en el n\u00famero de agosto del peri\u00f3dico Rojo y Negro).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid \u201cSomos responsables de lo que de nosotros depende\u201d (Castoriadis) En torno al anarquismo circulan muchos bulos y leyendas urbanas. 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