{"id":4976,"date":"2015-05-25T00:00:06","date_gmt":"2015-05-24T22:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=4976"},"modified":"2015-05-23T00:16:23","modified_gmt":"2015-05-22T22:16:23","slug":"no-se-puede-poner-puertas-al-campo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/no-se-puede-poner-puertas-al-campo\/","title":{"rendered":"No se puede poner puertas al campo"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/robertocolom.blogspot.com.es\/2015\/05\/firma-invitada-no-se-puede-poner.html\" target=\"_blank\">El dedo en el ojo. F\u00e9lix Garc\u00eda Moriy\u00f3n<\/a><\/h4>\n<figure id=\"attachment_477\" aria-describedby=\"caption-attachment-477\" style=\"width: 113px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/felix_garcia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-477\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/felix_garcia.jpg\" alt=\"F\u00e9lix Garc\u00eda Moriy\u00f3n\" width=\"113\" height=\"136\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-477\" class=\"wp-caption-text\">F\u00e9lix Garc\u00eda Moriy\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos noticias ocupan importante espacio en los medios de comunicaci\u00f3n: personas muy vulnerables se lanzan al mar en condiciones muy duras con la esperanza de alcanzar algo mejor, unas al Mar Mediterr\u00e1neo, para ir desde Libia hasta Sicilia, y otras al mar de Andam\u00e1n, desde Myanmar hasta Tailandia o Malasia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Separadas casi 9.000 km., son situaciones diferentes, pero tambi\u00e9n comparten rasgos que permiten hacer una reflexi\u00f3n com\u00fan sobre ambas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las aguas pr\u00f3ximas a Sicilia, miles de personas procedentes de \u00c1frica y Medio Oriente intentan acceder a la rica Uni\u00f3n Europea, con la esperanza de encontrar asilo o simplemente un puesto de trabajo en la econom\u00eda sumergida. En el mar de Andam\u00e1n, personas que sufren una dura exclusi\u00f3n e incluso persecuci\u00f3n en Birmania (Myanmar), intentan llegar a Tailandia, Malasia o Indonesia, en este caso casi exclusivamente para poder sobrevivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son problemas de enorme calado, que obedecen a causas variadas y complejas, por lo que no existen soluciones f\u00e1ciles. Es compleja la situaci\u00f3n en los pa\u00edses de origen que da lugar al \u00e9xodo; es igualmente complejo el proceso de tr\u00e1nsito, el viaje, que les lleva a su destino. Y es compleja la acogida en los pa\u00edses de destino. Esa complejidad exige abordarlo desde perspectivas diferentes. Voy a centrarme en una consideraci\u00f3n previa y sobre todo en dos aspectos del problema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La complejidad no debe nunca olvidar el drama central y prioritario: estamos hablando de seres humanos concretos, con rostro, con una historia personal \u00fanica, que est\u00e1n en situaci\u00f3n de extrema vulnerabilidad, en muchas ocasiones de peligro inminente de muerte en su viaje hacia un mundo mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las grandes cifras nos permiten captar la magnitud del problema y logran que la noticia aparezca en primera p\u00e1gina. Pero tambi\u00e9n difuminan el dolor personal, ese que mueve a los seres humanos a ser compasivos y prestar ayuda. Por muy complejo que sea el tema, hay algo que est\u00e1 claro: los pa\u00edses hacia los que se dirigen tienen la obligaci\u00f3n ineludible de socorrerles, sin otra limitaci\u00f3n que las estrictamente t\u00e9cnicas. Y conociendo el problema, deben desplegar medios suficientes para hacer frente a las tareas de salvamento. Mirar para otro lado o decir que ese no es su problema es profundamente inmoral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si nos fijamos en los pa\u00edses hacia los que se dirigen esas personas, llama mi atenci\u00f3n las diferencias en la manera de abordar el problema en las dos \u00e1reas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por un lado, el nivel de desarrollo tecnol\u00f3gico y riqueza de los pa\u00edses de acogida es muy distinto: los medios de los que dispone la Uni\u00f3n Europea para afrontar el problema son muy superiores, por lo que su responsabilidad es tambi\u00e9n mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, Europa goza de una profunda y larga tradici\u00f3n en la defensa de los derechos humanos, que en su actual formulaci\u00f3n nacieron precisamente en el \u00e1mbito de la cultura Europea u Occidental. Eso ha provocado una reacci\u00f3n muy fuerte de la sociedad civil que ha actuado, a trav\u00e9s de diferentes organizaciones, para presionar a sus propios gobiernos exigiendo que presten ayuda a esos inmigrantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 por eso, pero tambi\u00e9n porque esa tradici\u00f3n de derechos humanos ha dejado su huella en las instituciones pol\u00edticas y jur\u00eddicas europeas, la respuesta parece estar mejorando, sin poder solucionar del todo el drama, con miles de muertos en el mar. La conciencia moral europea es m\u00e1s sensible, m\u00e1s todav\u00eda porque persiste una mala conciencia procedente de la valoraci\u00f3n de la etapa imperialista de Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta en los pa\u00edses del Mar de Andam\u00e1n no est\u00e1 siendo tan intensa ni eficaz. En parte porque su nivel de desarrollo tecnol\u00f3gico no les permite hacer mucho, pero tambi\u00e9n en parte porque all\u00ed esa conciencia moral no se halla en la misma situaci\u00f3n, sobre todo en lo que hace referencia a los derechos individuales, aspecto que no ha impregnado con suficiente fuerza el funcionamiento habitual de las diferentes instituciones, incluidas la polic\u00eda, el ej\u00e9rcito y los gobiernos. Y tampoco tiene una red tan tupida y fuerte de organizaciones defensoras de los derechos humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se sigue de esta apreciaci\u00f3n ninguna superioridad moral de Europa sobre esos pa\u00edses asi\u00e1ticos, sino tan solo una posible explicaci\u00f3n de la diferente manera de actuar en este caso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Visto el problema desde los pa\u00edses de origen, se aprecia, claro est\u00e1, una situaci\u00f3n de condiciones extremas de vida que empujan a esas personas a afrontar un viaje sumamente arriesgado: sobre todo el hambre y la miseria, la persecuci\u00f3n por causas pol\u00edticas, religiosas o \u00e9tnicas, pero tambi\u00e9n, en muchos casos, el simple deseo de mejorar sus condiciones de vida, tanto materiales como sociales o culturales, el suyo propio y el de su familia m\u00e1s pr\u00f3xima. No se resignan a su suerte y lo ponen todo en juego para poder cambiarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta \u00faltima observaci\u00f3n me lleva a una \u00faltima reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo actual asiste a un profundo y vasto, muy vasto, proceso de migraciones, en el que, gracias a las mejores condiciones de desplazamiento, millones de personas se lanzan a otros territorios buscando una vida mejor. Algunas emprenden el viaje forzadas por duras causas; a otras les mueve el deseo de mejora. Y no debemos olvidar el papel que desempe\u00f1a un deseo muy propio del ser humano: el deseo de explorar, de emprender aventuras marcadas por la dificultad y el azar, de avanzar hacia territorios parcial o totalmente desconocidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Visto desde este punto de vista, estamos ante la manifestaci\u00f3n actual de algo que ha ocurrido siempre: los seres humanos han arrostrado grandes peligros en su deseo de explorar nuevos espacios y mejorar sus condiciones de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo hicieron posiblemente nuestros primeros cong\u00e9neres, al salir de \u00c1frica hace ya casi 100.000, pero tambi\u00e9n lo hicieron los habitantes de Polinesia, los vikingos, los pueblos de las estepas asi\u00e1ticas, pobladores que descendieron desde Alaska hasta Tierra del Fuego, o los europeos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es posible que lo tengan que hacer en masa nuestros sucesores si en un futuro las condiciones de vida del planeta llegan a sus l\u00edmites, una tesis bellamente expuesta por una reciente pel\u00edcula, Interestelar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es tambi\u00e9n la tesis que inicia una espl\u00e9ndida exposici\u00f3n sobre Hern\u00e1n Cortes, un caso emblem\u00e1tico de todo lo bueno y lo malo que puede suceder en esos procesos migratorios de los seres humanos a lo largo de su historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No pretendo con esta reflexi\u00f3n final minimizar la gravedad del problema que ha dado pie a este escrito. Tengo claro que la obligaci\u00f3n inmediata de todos es buscar soluciones para ese problema concreto, extremadamente grave, y procurar evitar el sufrimiento al m\u00e1ximo n\u00famero de personas, en especial a las m\u00e1s d\u00e9biles. Solo pretendo situarlo en un marco m\u00e1s amplio para evitar discursos apocal\u00edpticos y cr\u00edticas que sobre todo nos flagelan a nosotros mismos, empe\u00f1ados en resaltar siempre el lado oscuro de nuestra conducta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pretendo tambi\u00e9n recordar que el proceso migratorio es connatural al ser humano, con una enorme dimensi\u00f3n positiva para las personas y para la propia especie, por lo que nunca ser\u00e1 una soluci\u00f3n frenarlo o bloquearlo. Debemos gestionarlo lo mejor posible, pero en ning\u00fan caso, como bien afirma un popular proverbio, es posible poner puertas al campo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dedo en el ojo. 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