{"id":460,"date":"2011-03-07T20:57:01","date_gmt":"2011-03-07T18:57:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=460"},"modified":"2011-03-07T20:57:01","modified_gmt":"2011-03-07T18:57:01","slug":"sobre-las-mesas-de-divergencia-una-respuesta-carinosa-a-seis-amigos-antineoliberales-de-buena-voluntad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/sobre-las-mesas-de-divergencia-una-respuesta-carinosa-a-seis-amigos-antineoliberales-de-buena-voluntad\/","title":{"rendered":"Sobre las mesas de divergencia. Una respuesta, cari\u00f1osa, a seis amigos antineoliberales de buena voluntad"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify;\">\n<figure id=\"attachment_415\" aria-describedby=\"caption-attachment-415\" style=\"width: 150px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/20110111171819-carlos-taibo1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-415\" title=\"Carlos Taibo\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/20110111171819-carlos-taibo1-150x150.jpg\" alt=\"Carlos Taibo\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-415\" class=\"wp-caption-text\">Carlos Taibo<\/figcaption><\/figure>\n<p>Carlos Taibo<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 21 de febrero difund\u00ed por la Red un texto en el que se\u00f1alaba mis diferencias con respecto a las llamadas \u00abmesas de convergencia\u00bb. Hace unos d\u00edas mi buen amigo Armando Fern\u00e1ndez Steinko me envi\u00f3 una r\u00e9plica en la que \u00e9l y otros cinco colegas &#8211;Jorge Garc\u00eda, Carlos Mart\u00ednez, Rafael Pillado, Juan Torres y Roberto Viciano&#8211; contestaban de manera cordial a mis argumentos. Los dos trabajos pueden encontrarse sin dificultades en la Red. Cons\u00faltense para ello, y por ejemplo, <a href=\"http:\/\/www.carlostaibo.com\/articulos\/texto\/?id=320\">http:\/\/www.carlostaibo.com\/articulos\/texto\/?id=320<\/a> y <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=123487\" target=\"_blank\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=123487.<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el primero de los dos textos mencionados, el m\u00edo, se\u00f1alaba que  entre los convocantes de las mesas de convergencia hay, a mi entender, personas respetables, ingenuos incorregibles y consagrados arribistas. Debo dejar claro desde ya que mis seis interlocutores de estas horas se encuentran, sin ning\u00fan margen para la duda, en la primera de esas categor\u00edas. Bastar\u00e1 con recordar al respecto que, frente a lo que suele ser habitual en estos pagos, no me acusan de sembrar la divisi\u00f3n sino que, antes bien, se muestran propicios a un debate que nadie ignora es cada vez m\u00e1s urgente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more-->Van a permitir esos colegas que confiese, eso s\u00ed, que el texto que han decidido suscribir me trae a la memoria los h\u00e1bitos propios de las lecturas de tesis doctorales. Se inician aqu\u00e9llas con c\u00e1lidas felicitaciones al doctorando, que se hacen extensivas a sus familiares presentes en el acto. Prosiguen con la prolija enunciaci\u00f3n de sesudas diferencias que el doctorando a duras penas acierta a entender &#8211;qu\u00e9 ocurrir\u00e1 con sus familiares&#8211;, para rematar con una exaltaci\u00f3n de la amistad tanto m\u00e1s necesaria cuanto que se supone que el doctorando, que ha dejado de serlo, habr\u00e1 de invitar a una comida, com\u00fanmente copiosa e indigesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Humoradas aparte, no me resisto a reproducir lo que uno de los convocantes de las mesas de convergencia &#8211;persona poco dada a la confrontaci\u00f3n y que, por ello, prefiere guardar el anonimato&#8211; me dice en un mensaje que me ha llegado hace unas horas: \u00abQuerido Carlos. Le\u00ed unos d\u00edas atr\u00e1s tu cr\u00edtica de las mesas. Aunque lo que dices en ella merece atenci\u00f3n, prefer\u00ed darle una oportunidad a un proyecto respetable e ilusionante. Debo confesar mi perplejidad ante los argumentos que emplean, en un texto que he conocido hoy mismo, varios de mis colegas convocantes. Creo que lo menos que se puede decir es que tu diagn\u00f3stico de los problemas de las mesas se quedaba corto. No s\u00e9 si piensas responder a ese escrito. No te enfades con lo que te digo a continuaci\u00f3n: aunque no dudo de tus cualidades intelectuales, la mejor contestaci\u00f3n a ese texto es la que pasa, sin m\u00e1s, por difundirlo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Sobre deberes y marginalidades. Aunque poca importancia tienen aqu\u00ed las personas singulares, hago un resumen del retrato que mis seis interpelantes realizan, entre l\u00edneas, de la m\u00eda: no soy un mal tipo y escribo a menudo hermosos y eruditos textos que probablemente leer\u00e1n con gusto, dentro de unos decenios, a sus bisnietos. De manera lamentable, y sin embargo, de un tiempo a esta parte me he dejado llevar por un incipiente sectarismo y vivo fuera de la realidad, en una marginalidad que me he ganado a pulso de la mano de la vac\u00eda radicalidad de mis pensamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues vayamos por partes. Lo primero que debo reconocer es que no represento a nadie. En realidad tengo problemas graves para representarme a m\u00ed mismo. Pese a ello, y por una vez, enunciar\u00e9 mi firme convicci\u00f3n de que las opiniones que vert\u00ed en el texto que est\u00e1 en el origen de esta pol\u00e9mica son compartidas por muchas gentes, y entre ellas por numerosos militantes de las organizaciones en las que trabajan, con intachable dignidad, algunos de mis interpelantes. Hay dos frases que nuestros dirigentes pol\u00edticos suelen pronunciar y que de siempre me han provocado sonrojo. Si la primera es esa que reza que \u00abEspa\u00f1a es un gran pa\u00eds\u00bb, la segunda, la que ahora hace al caso, es la que afirma que \u00aba los ciudadanos hay que hablarles de lo que les preocupa\u00bb. Pues no es verdad: a los ciudadanos hay que hablarles de lo que les preocupa y, sobre todo, de lo que sorprendentemente no les preocupa. Hay que hablarles de sus derechos sociales, laborales y sindicales, pero hay que hacerlo tambi\u00e9n, y con la misma intensidad, de los derechos de los pueblos del Sur y de los de las generaciones venideras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo digo porque mi impresi\u00f3n, ya no tanto derivada del frugal texto de convocatoria de las mesas de convergencia, sino anclada en la observaci\u00f3n de lo que ocurre entre nosotros desde mucho tiempo atr\u00e1s, es que esos discursos que dicen estar a pie de suelo al final lo que hacen es, no sin paradoja, provocar el hundimiento del suelo que pareciera sustentarlos. Llevados del deseo de forjar amplias mayor\u00edas &#8211;\u00abcientos de miles, e incluso millones de ciudadanos\u00bb est\u00e1n convocados a ello por mis interlocutores&#8211;, lo que forjan son est\u00e9riles consensos que se levantan, pese a las buenas intenciones, sobre los cimientos de la miseria en la que vivimos. Qu\u00e9 no decir, en fin, de un h\u00e1bito que se ha instalado c\u00f3modamente en muchas gentes de la izquierda oficial &#8211;no hablo ahora, dej\u00e9moslo claro, de mis seis colegas&#8211; y que invita a denostar a los que viven en la marginalidad y en la radicalidad, en abierto olvido de que quienes echan mano en estas horas de semejante diatriba la han padecido durante decenios, enunciada una y otra vez por los dirigentes de un partido que ni es socialista ni es obrero, aunque sea orgullosamente espa\u00f1ol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Sobre el antineoliberalismo. Siento ser responsable, siquiera parcial, de esa fastidiosa discusi\u00f3n terminol\u00f3gica sobre antineoliberalismos y anticapitalismos. No s\u00e9 si a estas alturas tiene sentido recordar lo obvio: mientras los anticapitalistas somos inevitablemente antineoliberales, entre estos \u00faltimos se encuentran muchos que aceptan sin rebozo la l\u00f3gica de fondo del capitalismo. Y digo que no s\u00e9 si tiene sentido porque mis interlocutores, que llamativamente porf\u00edan en describirse, sin m\u00e1s, como antineoliberales, han echado mano de una sesuda teorizaci\u00f3n que a buen seguro atraer\u00e1 &#8211;perm\u00edtaseme la iron\u00eda por una vez&#8211; a muchos de esos millones de personas que esperan convocar. Cito literalmente: \u00abAl hacer alusi\u00f3n a una realidad emp\u00edrica, el t\u00e9rmino neoliberalismo da nombre a algo transformable en la realidad mientras que el t\u00e9rmino &#8216;capitalismo-en-general&#8217; alude a un concepto que s\u00f3lo existe en el ambiente amable de los cicl\u00f3peos debates te\u00f3ricos y de las kilom\u00e9tricas escaramuzas nominalistas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para comprender lo anterior, y como sin duda lo har\u00e1 cualquier ciudadano com\u00fan, he acudido presuroso a recuperar mis siempre superficiales lecturas de Kant y de Husserl. No culpemos a estos dos, con todo, de mi conclusi\u00f3n: el capitalismo no es una realidad emp\u00edrica &#8211;dicen mis interlocutores&#8211; o, lo que es lo mismo, no existe. Como quiera que todo es neoliberalismo, cuando acabemos con \u00e9ste y reconstruyamos la regulaci\u00f3n perdida habremos acabado con el capitalismo. \u00a1Caramba! En provecho de un argumento como el citado, que obviamente no nace de ning\u00fan cicl\u00f3peo debate te\u00f3rico, ni siquiera puede invocarse la idea de que con \u00e9l atraeremos a m\u00e1s gentes. Y es que ese pueblo llano al que parecen remitirse siempre mis interlocutores entiende perfectamente qu\u00e9 significa contestar el capitalismo, aun cuando dudo comprenda lo que significa oponerse al neoliberalismo. Es verdad, eso s\u00ed, que lo del antineoliberalismo tiene una ventaja: no le da miedo a nadie, toda vez que nadie sabe muy bien lo que significa. Certifico, en cualquier caso, que la convocatoria de las mesas no era tan abierta como se nos vendi\u00f3: al parecer ya estaba decantado que, al calor del programa m\u00ednimo que se postulaba, el capitalismo carece de realidad emp\u00edrica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Sobre los Estados del bienestar. Admito, aun as\u00ed, que, bromas aparte, la discusi\u00f3n anterior mucho tiene de nominalista y por ello la dejo, sin m\u00e1s, en el olvido en busca de aquello que, ahora de verdad, explica nuestras diferencias. Aparquemos, pues, sesudas disputas sobre teor\u00edas, palabras y cicl\u00f3peos esfuerzos para sopesar la que al cabo es la propuesta monocorde de mis interlocutores: la que habla de la necesidad imperiosa de defender los Estados del bienestar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No soy, pese a lo que sugieren mis colegas, un fundamentalista, y me permito adelantar que poco, m\u00e1s bien nada, tienen que ver nuestras diferencias con la manida cuesti\u00f3n de la colisi\u00f3n entre reformismo y rupturismo. Y digo que no soy un fundamentalista aunque, vaya por d\u00f3nde, la defensa de los Estados del bienestar &#8211;curioso t\u00e9rmino \u00e9ste, por cierto, que embellece gratis la realidad correspondiente&#8211; no ha sido nunca la ni\u00f1a de mis ojos. Creo que los Estados del bienestar son inseparables de un sistema que me repugna &#8211;el capitalismo&#8211;, que llamativamente, y no por casualidad, s\u00f3lo han adquirido carta de naturaleza en los pa\u00edses del Norte y que se asientan en una forma pol\u00edtica que por razones que ahora no vienen al caso no es la m\u00eda. Si alguien me se\u00f1ala, sin embargo, a tono con lo que defienden mis amigos antineoliberales, que no es momento para andarse con remilgos en relaci\u00f3n con cosas muy serias, aceptar\u00e9 de buen grado que tiene raz\u00f3n. Y me permitir\u00e9 recordar que el ambiente amable del mundo sindical que considero es el m\u00edo, el de la CGT y la CNT, no se caracteriza precisamente por renunciar a la defensa de los derechos sociales y laborales (no puedo decir lo mismo, eso s\u00ed, de lo que han hecho desde tiempo atr\u00e1s, y en el ambiente infernal de los pasillos de los ministerios, las direcciones de CCOO y UGT).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es, entonces, el problema? No s\u00e9 que me da que el \u00fanico trecho de mi comentario sobre las mesas de convergencia que ha hecho vacilar un momento a mis interlocutores es el relativo a la inexcusable incorporaci\u00f3n, a cualquier proyecto serio de contestaci\u00f3n y transformaci\u00f3n, de la crisis ecol\u00f3gica (por lo que s\u00e9, alguno de mis seis amigos ha sentido un poco de verg\u00fcenza ante la reivindicaci\u00f3n del \u00abdesarrollo sostenible\u00bb que se hac\u00eda en la carta de convocatoria de las mesas). Si la crisis ecol\u00f3gica no es objeto de incorporaci\u00f3n cabal a un programa de m\u00ednimos que haga de la defensa de los Estados del bienestar su n\u00facleo mayor, nos encontraremos ante una genuina estafa en lo que hace a los derechos de las generaciones venideras y en lo que se refiere a la necesidad urgente de poner en marcha los frenos de emergencia que eviten el abismo. De esto tambi\u00e9n hay que hablarle a la ciudadan\u00eda, y no s\u00f3lo de salarios, empleos y pensiones. Y hay que hacerlo por una raz\u00f3n f\u00e1cil de enunciar: ni es posible volver al capitalismo anterior a la desregulaci\u00f3n neoliberal ni hay ning\u00fan motivo para legitimar ese capitalismo como si hubiese sido una realidad saludable. Lo dejar\u00e9 claro: nunca he simpatizado con las rituales invocaciones a las bondades de la Constituci\u00f3n de 1978 que son tan comunes en el discurso de la izquierda biempensante, cabalmente plasmadas en esa defensa de \u00ablas conquistas sociales, democr\u00e1ticas y culturales de los \u00faltimos treinta a\u00f1os\u00bb que postula la carta de convocatoria de las mesas de convergencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final &#8211;lo confesar\u00e9 abiertamente&#8211; esto es lo \u00fanico que me preocupa: qu\u00e9 bueno ser\u00eda que los compa\u00f1eros de las mesas de convergencia pusiesen manos a la tarea de aunar su irreprochable resistencia frente a las agresiones sociales y laborales con una contestaci\u00f3n activa y cotidiana, desde ya, de los mitos del crecimiento y del consumo. No dudar\u00eda en respaldar un programa de m\u00ednimos de esa naturaleza en el que apareciesen recogidas tambi\u00e9n, y claro, muchas de las demandas que llegan de un discurso antipatriarcal casi siempre marginado y muchas de las que se derivan de la insorteable consideraci\u00f3n de los derechos de los pueblos del Sur.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que no se pongan muy contentos mis interlocutores cuando, en este momento, me lanzan la mano para confesar que nada tienen que oponer a lo que acabo de pedir. Porque, si ese programa de m\u00ednimos cobra cuerpo, no habr\u00e1n de contar, para llevarlo adelante, con los sindicatos mayoritarios, hace mucho tiempo emplazados en otro escenario. Para sus dirigentes las palabras alienaci\u00f3n y explotaci\u00f3n &#8211;que tanto tienen que ver con la vida cotidiana de los trabajadores&#8211; han desaparecido, la perspectiva de dejar atr\u00e1s el capitalismo no existe siquiera como ideal y la exigencia de cierre de las centrales nucleares y de la industria de armamentos suena a m\u00fasica celestial. Cuando afirmo, de manera machacona, que esos sindicatos son pilares fundamentales del sistema que padecemos s\u00e9 &#8211;creo&#8211; de qu\u00e9 hablo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Sobre la socialdemocracia. Como quiera que en cierto sentido est\u00e1 solventada de la mano de lo que acabo de decir, podr\u00eda obviar la discusi\u00f3n que, sobre la socialdemocracia, proponen mis interpeladores. Pero no me resisto a reproducir la frase que a ese edificante proyecto dedican en su r\u00e9plica. Dice as\u00ed: \u00abNo se trata de denostar a la socialdemocracia en extinci\u00f3n, sino todo lo contrario. Se trata de resucitar sus semillas aprovechables de la misma forma que hay que resucitar todas las semillas sembradas por los proyectos emancipatorios a lo largo de la historia, y tambi\u00e9n de desechar las inservibles. El sectarismo formar\u00eda parte de este segundo lote\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque, habida cuenta del escenario al que hemos llegado, admitir\u00e9 de coraz\u00f3n que hoy Bernstein y Kautsky son venturosos y radicales socialistas, se me hace muy cuesta arriba describir como un proyecto emancipatorio la socialdemocracia que hemos conocido los que no somos tan j\u00f3venes. Igual la relectura de Kant y de Husserl que he acometido estos d\u00edas me permite concluir que a la hora de juzgar lo que hist\u00f3ricamente ha sido la socialdemocracia debe pesar mucho m\u00e1s su deseo de anclar derechos sociales y laborales que su aceptaci\u00f3n hist\u00f3rica de la inexorabilidad del capitalismo, su callada sumisi\u00f3n a las reglas de la seudodemocracia liberal, su respaldo permanente a filantr\u00f3picas alianzas militares, su responsabilidad en el expolio de los recursos humanos y materiales de los pa\u00edses del Sur o, en suma, su activa colaboraci\u00f3n en agresiones sin cuento contra el medio natural. Celebro, aun as\u00ed, que mis interlocutores consideren que la socialdemocracia es un proyecto en extinci\u00f3n. Es un argumento tranquilizador para quienes, sectarios empedernidos, piensan que m\u00e1s de uno se aprestaba, desde el antineoliberalismo, a tomar el relevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que no est\u00e1 de m\u00e1s que agregue aqu\u00ed una observaci\u00f3n sobre algo que dicen en su r\u00e9plica mis seis amigos. Hablan en determinado momento de c\u00f3mo en el capitalismo &#8211;que ahora s\u00ed se percibe como una realidad: hay que revisar esta parte de su texto&#8211; \u00abse van creando las condiciones para una sociedad m\u00e1s justa y sostenible\u00bb. Esquivar\u00e9 la disputa relativa a lo que es una ambig\u00fcedad que arrastra inequ\u00edvocamente la frase &#8211;la de si las condiciones deben emerger dentro y al servicio del capitalismo o los hechos pueden discurrir de otra manera&#8211; para subrayar lo que a mi entender es evidente: quienes est\u00e1n creando esas condiciones son los activistas de los movimientos sociales cr\u00edticos y del sindicalismo alternativo, y no los cuadros de las formaciones de la izquierda pol\u00edtica ni menos a\u00fan los integrantes de unas burocracias sindicales que luego de treinta a\u00f1os han sido incapaces de forjar otra cosa que una modesta agencia de viajes y alguna iniciativa de promoci\u00f3n inmobiliaria. Las palabras autogesti\u00f3n y autonom\u00eda no sobran en ning\u00fan programa de m\u00ednimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Sobre \u00ablos sindicatos\u00bb. Dicen mis interpeladores que me equivoco cuando sostengo que en la convocatoria de las mesas de convergencia se exonera a los sindicatos mayoritarios &#8211;\u00ablos sindicatos\u00bb, en el lenguaje antineoliberal, toda vez que a los ojos de mis colegas no parece haber otros&#8211; de su lamentable papel de las \u00faltimas semanas. Llevan raz\u00f3n: en realidad en tal convocatoria nada se dice de esos sindicatos, algo que a m\u00e1s de uno provocar\u00e1, eso s\u00ed, cierta zozobra. El hecho de que con toda probabilidad el proyecto de las mesas estuviese ultimado antes de que CCOO y UGT respaldasen un acuerdo impresentable sobre pensiones obliga a descargar a los promotores de esas mesas de cualquier responsabilidad en lo que hace a un eventual prop\u00f3sito de ocultar las consecuencias estrat\u00e9gicas del acuerdo en cuesti\u00f3n. Siendo eso razonable, a algunos nos sigue pareciendo que algo, con todo, no encaja: quienes hasta finales de enero fueron de la mano de los sindicatos mayoritarios y respaldaron al efecto un programa de m\u00ednimos &#8211;pero que muy m\u00ednimos&#8211; presuntamente adaptado a la necesidad de garantizar el apoyo de CCOO y UGT, parecen seguir en sus trece con el mismo programa, y eso que ahora los dos sindicatos mencionados han buscado el techo que mejor cobija.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ocurre, sin embargo, que soy un lector empedernido. Poco inteligente, s\u00ed, pero empedernido. Y en mis manos cay\u00f3 el d\u00eda 18 de febrero un art\u00edculo que vio la luz en el diario P\u00fablico. En \u00e9l tres de los convocantes de las mesas &#8211;que, por cierto, se cuentan entre mis interlocutores de estas horas&#8211; afirmaban lo que sigue: \u00abA los sindicatos se les ha asignado injustamente la tarea tit\u00e1nica de enfrentarse al conglomerado de intereses financieros que ha conseguido imponer estas pol\u00edticas. Puede considerarse que han cometido un error suscribiendo un acuerdo sobre pensiones que supone un paso atr\u00e1s, un recorte de derechos y el reconocimiento de una derrota. Pero no se puede ignorar que han tenido que actuar sin apenas cobertura pol\u00edtica y con un apoyo social insuficiente\u00bb. Auguro que la mayor\u00eda de los promotores de las mesas de convergencia se sentir\u00e1n molestos ante estas apreciaciones. Mientras, por un lado, los firmantes de ese art\u00edculo no tienen plenamente claro que deba repudiarse el acuerdo aceptado por los sindicatos mayoritarios &#8211;\u00abpuede considerarse que\u00bb&#8211;, en el mejor de los casos, y por el otro, estiman que remite a una suerte de error, esto es, a un disculpable y pasajero desliz. Como si los antecedentes de las c\u00fapulas de CCOO y UGT no invitasen a concluir que lo que fue un desliz pasajero fue ese fr\u00edvolo coqueteo de unos meses con la contestaci\u00f3n, siquiera s\u00f3lo fuera antineoliberal, del orden existente. Esto aparte, no puedo mostrar sino perplejidad ante un argumento mil veces emitido en las \u00faltimas semanas: el que, para rebajar la responsabilidad de los sindicatos mayoritarios, esgrime sus carencias &#8211;as\u00ed, su liviana capacidad de movilizaci\u00f3n&#8211; como si nada tuvieran que ver con el abandono por sus dirigentes, desde mucho tiempo atr\u00e1s, de cualquier proyecto de lucha y de resistencia. A los ojos de algunos, y al parecer, la miseria que esos sindicatos han contribuido a forjar se convierte en parad\u00f3jico elemento de exculpaci\u00f3n de sus dirigentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que no se puede negar a mis interlocutores es consecuencia en el argumento y, por a\u00f1adidura, voluntad de revelar lo que no sab\u00edamos. Al tiempo que nos recuerdan que \u00ablos sindicatos\u00bb son parte sustancial de la izquierda &#8211;la menos sectaria, sin duda&#8211;, por el otro pasamos a saber que en origen CCOO y UGT apoyaron la convocatoria de las mesas. Es l\u00f3gico que desde quienes promueven \u00e9stas se hagan votos, sin m\u00e1s, por su retorno a ellas, como si nada hubiera pasado, ni a finales de enero ni en los \u00faltimos veinte a\u00f1os. Basta con que Fern\u00e1ndez Toxo y M\u00e9ndez reconozcan su error, aun cuando dejen sobre el terreno todas las secuelas que se derivan de haberlo cometido. Suerte ha tenido Marcelino Camacho al poder liberarse de la contemplaci\u00f3n de todo esto. Aunque ya vio bastante en vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Sobre el programa m\u00ednimo. Supongo que a la luz de lo anterior queda suficientemente explicado por qu\u00e9 mis interlocutores no han respondido al cuarto punto de mi texto: el que recordaba que entre los convocantes de las mesas se hallaban personas que, de manera orgullosa o de forma vergonzante, hab\u00edan dado su visto bueno al pensionazo. Me dir\u00e1n que no est\u00e1n las cosas para andar pidiendo credenciales a quienes desean sumarse a una iniciativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aceptado. Quiero, sin embargo, preguntarme qu\u00e9 tipo de programa de m\u00ednimos es este que hace que algunos de los defensores del pensionazo se sientan c\u00f3modos en las mesas de convergencia, y que espera el regreso de quienes le dieron alas a un acuerdo antisocial y antiecol\u00f3gico, mientras muchos de quienes hemos rechazado el mentado pensionazo quedamos en una situaci\u00f3n delicada y preferimos ver los toros desde la barrera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo digo de manera muy simple: los promotores de las mesas tienen alg\u00fan problema, y ese problema nace de que el programa de m\u00ednimos que alientan &#8211;que, como suele ocurrir, es su programa de m\u00e1ximos: no piden otra cosa que eso&#8211; no s\u00f3lo resulta, por lo que veo, innegociable. Es, tambi\u00e9n, literalmente inasumible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Una invitaci\u00f3n. Acabo. En el lugar en el que estamos no creo que nadie, hablando en propiedad, se equivoque. Los amigos que me interpelan defienden, y est\u00e1n en su derecho, un proyecto distinto del que yo tengo en la cabeza. No puedo sino desearles lo mejor y aguardar que abran espacios &#8211;s\u00e9 que no son en modo alguno ajenos a ello&#8211; a otras perspectivas que hoy por hoy les quedan lejos. Aunque esto sea irrelevante &#8211;ya he dicho que no me represento siquiera a m\u00ed mismo&#8211;, si as\u00ed lo hacen no dudar\u00e9 en reconsiderar muchas de las opiniones que he vertido en este texto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy seguro, por lo dem\u00e1s, de que encontrar\u00e9 a estos seis amigos en la manifestaci\u00f3n estatal que, promovida por la CGT y otras organizaciones, se realizar\u00e1 en Madrid el s\u00e1bado 12 de marzo por la ma\u00f1ana. Su lema, todo un inicio de prometedor programa m\u00ednimo, reza as\u00ed: \u00abContra el pacto social: movilizaci\u00f3n y lucha. Por los derechos sociales y la justicia ambiental\u00bb. Cuando la parafernalia de los discursos acabe, tendr\u00e9 mucho gusto en invitar a comer a estos compa\u00f1eros, por los que no s\u00f3lo tengo respeto:  siento genuino aprecio personal. Sabr\u00e1n tolerar, con certeza, una comida decrecentista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 21 de febrero difund\u00ed por la Red un texto en el que se\u00f1alaba mis diferencias con respecto a las llamadas \u00abmesas de convergencia\u00bb. Hace unos d\u00edas mi buen amigo Armando Fern\u00e1ndez Steinko me envi\u00f3 una r\u00e9plica en la que \u00e9l y otros cinco colegas &#8211;Jorge Garc\u00eda, Carlos Mart\u00ednez, Rafael Pillado, Juan Torres y Roberto Viciano&#8211; contestaban de manera cordial a mis argumentos. Los dos trabajos pueden encontrarse sin dificultades en la Red. Cons\u00faltense para ello, y por ejemplo, http:\/\/www.carlostaibo.com\/articulos\/texto\/?id=320 y http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=123487.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sns_share_botton_hide":"","vkExUnit_sns_title":"","_vk_print_noindex":"","sitemap_hide":"","_veu_custom_css":"","veu_display_promotion_alert":"","vkexunit_cta_each_option":"","footnotes":""},"categories":[1,3],"tags":[10,94,6,38,33,34,115,37,114],"class_list":["post-460","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticies","category-opinio","tag-carlos-taibo","tag-ccoo","tag-cgt","tag-cnt","tag-crisis","tag-estafa","tag-mesas-convergencia","tag-pensiones","tag-ugt"],"veu_head_title_object":{"title":"","add_site_title":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=460"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}