{"id":390,"date":"2011-02-04T01:49:51","date_gmt":"2011-02-03T23:49:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=390"},"modified":"2011-02-04T01:49:51","modified_gmt":"2011-02-03T23:49:51","slug":"es-demo-cracia-y-lo-llaman-vacio-de-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/es-demo-cracia-y-lo-llaman-vacio-de-poder\/","title":{"rendered":"Es demo-cracia y lo llaman vac\u00edo de poder"},"content":{"rendered":"<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-391\" style=\"margin: 10px;\" title=\"egipto\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/egipto-150x150.jpg\" alt=\"egipto\" width=\"150\" height=\"150\" \/>Los acontecimientos de T\u00fanez y Egipto han tenido un tratamiento placebo en Europa. Incapaces de prever el volc\u00e1n social que alimentaban las dictaduras homologadas del Magreb, las canciller\u00edas occidentales han respondido a las justas demandas de aquellos pueblos con la neutralidad c\u00f3mplice que sirvi\u00f3 para entregar a sus verdugos al pueblo espa\u00f1ol en 1936. Pero si entonces la criminal traici\u00f3n de esos gobiernos se vio contestada con el decidido posicionamiento de sus ciudadanos, que apoyaron mayoritariamente la causa de la II Rep\u00fablica, llegando incluso a integrar \u201cbrigadas internacionales\u201d para defenderla por las armas, en el siglo XXI, representantes y representados han estado uncidos por el mismo dogal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras los distintos ejecutivos de la Uni\u00f3n Europea abonaban sus intereses de casta dirigente con la sangre de los pueblos tunecino y egipcio \u2013cerca de 150 muertos y m\u00e1s de 300, respectivamente, por la represi\u00f3n -, las sociedades del viejo continente apenas esbozaban un rictus de contrariedad por los trastornos e incomodidades que las movilizaciones populares estaban provocando a sus desprevenidos turistas. Por no hablar de la eficaz \u201ctapadera\u201d suministrada por los medios de comunicaci\u00f3n de masas, que s\u00f3lo se dieron por enterados de la dimensi\u00f3n de las \u201crevueltas\u201d cuando internet revent\u00f3 la burbuja de placidez que diarios y televisiones hab\u00edan facturado.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, a los espectadores europeos (los ciudadanos nunca pasamos de esa infracategor\u00eda en el caso que nos ocupa) se nos ha evitado el trago de contemplar esa caza del manifestante por parte de la polic\u00eda con que se jalonaron los \u201cdisturbios\u201d. Pero el \u201ctachado por la censura\u201d con que los medios cubrieron los acontecimientos no fue la \u00fanica manera de monitorizar las revueltas realmente existentes en espera de que escampara. La fase m\u00e1s indigna del proceso de solapamiento se produjo a la hora de evaluar la informaci\u00f3n suministrada sobre el terreno por los enviados especiales y en el momento del an\u00e1lisis ofrecido por los expertos de cabecera. Ser\u00e1 que como dice Tolstoi al comienzo de Ana Karenina \u201ctodos las familias felices se parecen entre s\u00ed, pero las infelices lo son cada una a su manera\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin asomo de malicia por su parte, una ignorancia pol\u00edtica profundamente arraigada por una cultura convencional y din\u00e1micas de \u201cobediencia debida\u201d a los referentes de sus democracias liliputienses, resultaron los mejores mimbres a la hora de mistificar los hechos, ex ante, durante y ex post. M\u00e1s all\u00e1 de cuantificar la riada de protestas ciudadanas y su crecimiento exponencial como si de una nueva edici\u00f3n de la \u201cmarcha verde\u201d se tratara, nada ten\u00eda demasiado sentido a sus ojos. Y esa perplejidad se encarnaba en tres conceptos manoseados hasta la nausea por los medios como mantra de referencia: revuelta, vac\u00edo de poder y amenaza islamista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero que nuestras autoridades y voceros tuvieron claro es que trataba de una \u201crevuelta\u201d, as\u00ed lo hicieron constar en los t\u00edtulos que dieron a sus cr\u00f3nicas en prensa, radio, televisi\u00f3n y declaraciones oficiales. De esta manera, la potencial empat\u00eda que la protesta pod\u00eda despertar entre la gente en las sociedades del otro lado del mediterr\u00e1neo se vio de entrada degrada axiol\u00f3gicamente y se desvi\u00f3 hacia los problemas que estaban teniendo sus turistas pillados en la refriega. Era una revuelta, un alboroto callejero, carente en principio de profundidad democr\u00e1tica, y tardar\u00edan d\u00edas en que el deshielo de las abotagadas conciencias desplazara del imaginario popular el fastidioso estereotipo. De esta forma, por arte de birlibirloque, lo que ha sido una de las mayores y m\u00e1s masivas representaciones de genuina soberan\u00eda popular en el mundo contempor\u00e1neo se convert\u00eda en un \u201cincidente dom\u00e9stico\u201d, y como tal se entend\u00eda que lo procedente dictaba una pol\u00edtica de no injerencia. Seguramente porque los poderes f\u00e1cticos y sus exclusas medi\u00e1ticas sab\u00edan muy bien que los que estaba en marcha era una revoluci\u00f3n en toda regla, pero sin reglas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero es en la puesta en circulaci\u00f3n del t\u00e9rmino \u201cvac\u00edo de poder\u201d como categorizaci\u00f3n de la \u201crevuelta\u201d donde la alucinaci\u00f3n medi\u00e1tica alcanza todo su esplendor. \u201cVac\u00edo de poder\u201d ha sido el sintagma m\u00e1s repetido para definir el proceso revolucionario que se vive en T\u00fanez y Egipto. Haciendo un uso espurio de la frase del fil\u00f3sofo Spinoza \u201cla naturaleza aborrece el vacio\u201d, nuestros Herodotos de \u00faltima instancia creyeron predecir el futuro pol\u00edtico del proceso en una especie de callej\u00f3n sin salida, que a la postre vendr\u00eda a demostrar una vez m\u00e1s que el utopismo es la enfermedad infantil que acecha a toda revoluci\u00f3n que carezca del permiso de la autoridad  competente. \u00a1Vac\u00edo de poder, ah\u00ed es nada, qui\u00e9n nos proteger\u00e1 ahora!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vac\u00edo de poder que ha provocado la alarma indiscriminada de los medios es en realidad la expresi\u00f3n m\u00e1s clara de la solvencia de la revoluci\u00f3n popular que ha prendido en las sociedades tunecina y egipcia. La garant\u00eda de su radicalidad democr\u00e1tica. La prueba del algod\u00f3n de su generosidad. El toque de orgullo de la insobornable dignidad que las alienta. Su timbre de ejemplaridad. La prueba de que no s\u00f3lo otro mundo mejor es posible sino de que hay pueblos que hace tiempo llevan ese mundo nuevo en sus corazones. Isegor\u00eda, isonom\u00eda y parresia f\u00e1cticas en la sociedad a escala del siglo XXI. En definitiva, un l\u00fagubre presagio de acci\u00f3n directa autogestionaria para un sistema basado desde Hobbes y el pasacalles de la ilustraci\u00f3n en la representaci\u00f3n (pol\u00edtica, econ\u00f3mica, social y cultural) como pensamiento \u00fanico de las sociedades desarrolladas. Un clamor contagioso que podr\u00eda poner en peligro los pilares del sistema al demostrar la futilidad y onerosidad de l\u00edderes, partidos gu\u00edas, Estado represor y jerarqu\u00edas como f\u00e1bricas de consensos. El vac\u00edo de poder, expedido urbi et orbi por todas las gl\u00e1ndulas del orden constituido, denunciaba el peligro de una emergencia real de lo que Cornelius Castoriadis defini\u00f3 como el signo inequ\u00edvoco de toda demo-cracia: la autoinstituci\u00f3n de la sociedad por la sociedad misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, apareci\u00f3 el peligro islamista como soluci\u00f3n de repuesto ante el vac\u00edo de poder. La turba que hab\u00eda alimentado la revuelta pod\u00eda ser manipulada por los Hermanos Musulmanes y poner ingenuamente sus leg\u00edtimas reivindicaciones en el caladero de los astutos aspirantes a \u201cayatolas\u201d. Explicaci\u00f3n garbancera donde las haya porque si algo han demostrado estas sublevaciones populares es que se han desarrollado al margen de cualquier instancia partidista o religiosa. Su mala reputaci\u00f3n nace de esa gozosa orfandad. No han tenido padrinos, ni inspiradores, ni valedores. E incluso, su locus nace de ese otro vacio virtuoso, de la inexistencia durante a\u00f1os de una oposici\u00f3n que realmente se opusiera a aquellos reg\u00edmenes, cl\u00e9rical o seglar, y del vac\u00edo superpuesto que las democracias de karaoke occidentales han levantado ante las vulneradas demandas de aquellos pueblos dejados de la mano de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ep\u00edlogo espa\u00f1ol. Entre el coro de ranas que ha mostrado su estupefacci\u00f3n ante los sucesos revolucionarios que pasaban por delante de sus narices, quiz\u00e1 el cap\u00edtulo m\u00e1s deleznable de todos haya sido el espa\u00f1ol. No s\u00f3lo se han mostrado perdidos por una insurgencia sobrevenida que no constaba en los manuales al uso, adem\u00e1s se les ha visto el plumero. Cualquier observador con un m\u00ednimo de honestad se ha dado cuenta que en los movilizaciones populares de T\u00fanez y Egipto estaban presentes dos opciones de salida de urgencia. Una, a la portuguesa, la revoluci\u00f3n de los claveles, protagonizada por la oficialidad media del ej\u00e9rcito, al servicio de la voluntad general, para garantizar la ruptura con la dictadura y abrir un proceso constituyente. Otra es una transici\u00f3n a la espa\u00f1ola, en donde un acuerdo entre notables de \u201cambos bandos\u201d propicie como mal menor una soluci\u00f3n pactada que asegure la continuidad de las esencias de la dictadura, entregando su vigilancia e interpretaci\u00f3n al espad\u00f3n de Damocles  de las fuerzas armadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una capitulaci\u00f3n que al final redunda en que son las v\u00edctimas quienes se acogen a la generosidad de los verdugos de la dictadura para seguir viviendo \u201cen democracia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y como los pueblos en principio no se suicidan, la transici\u00f3n a la espa\u00f1ola, \u201ccontrolada para evitar el vac\u00edo de poder\u201d, exige una condici\u00f3n sine qua non: que el p\u00e1nico se instale en la poblaci\u00f3n. Para ello, como ocurri\u00f3 en el tardofranquismo, hay que dar v\u00eda libre y cheque en blanco a matones, incontrolados, sicarios y dem\u00e1s escuadrones de la muerte y camadas negras que creen las condiciones objetivas (mediante matanzas tipo Atocha, Montejurras y otros haza\u00f1as b\u00e9licas) para la confusi\u00f3n \u201ccontrolada\u201d de la que salga la verdad que nos haga libres. En Egipto, ante la pasividad de la Uni\u00f3n Europea (lo de Obama ha sido casi honorable), el apoyo de Israel, China, Tony Blair, ente otros, la estrategia de la tensi\u00f3n programada por el r\u00e9gimen de Mubarak y su partido, integrado en la Internacional Socialista (como el de Ben Ali), comenz\u00f3 con los \u201cactos de vandalismo\u201d contra el emblem\u00e1tico Museo Nacional y la suelta a r\u00edo revuelto de miles de presos comunes en las c\u00e1rceles. Los centenares de muertos por la polic\u00eda de primera hora fueron alevosamente ninguneados por los medios de comunicaci\u00f3n, pero ahora la respuesta violenta de los \u201cpartidarios\u201d de la dictadura se muestra para construir la percepci\u00f3n de un apoyo social a Mubarak por parte de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los acontecimientos de T\u00fanez y Egipto han tenido un tratamiento placebo en Europa. Incapaces de prever el volc\u00e1n social que alimentaban las dictaduras homologadas del Magreb, las canciller\u00edas occidentales han respondido a las justas demandas de aquellos pueblos con la neutralidad c\u00f3mplice que sirvi\u00f3 para entregar a sus verdugos al pueblo espa\u00f1ol en 1936. 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