{"id":3686,"date":"2013-10-14T12:01:26","date_gmt":"2013-10-14T10:01:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=3686"},"modified":"2013-11-21T18:50:59","modified_gmt":"2013-11-21T16:50:59","slug":"el-ano-de-anselmo-lorenzo-el-siglo-de-%e2%80%9cel-proletariado-militante%e2%80%9d","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/el-ano-de-anselmo-lorenzo-el-siglo-de-%e2%80%9cel-proletariado-militante%e2%80%9d\/","title":{"rendered":"El a\u00f1o de Anselmo Lorenzo, el siglo de \u201cEl Proletariado Militante\u201d"},"content":{"rendered":"<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-3625\" title=\"rafaelcid1\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/rafaelcid1-150x150.jpg\" alt=\"rafaelcid1\" width=\"150\" height=\"150\" \/>El pr\u00f3ximo a\u00f1o 2014 se cumplir\u00e1n cien a\u00f1os de la muerte de Anselmo Lorenzo (1841-1914), el padre del anarconsindicalismo espa\u00f1ol, pues el abuelo fue el italiano Fanelli, y autor del libro de cabecera del movimiento libertario durante el siglo XX, \u201cEl Proletariado Militante\u201d (1901-1923), donde el tip\u00f3grafo toledano ofrec\u00eda una exhaustiva cr\u00f3nica de la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores (AIT) en Espa\u00f1a. El primer tomo de la obra apareci\u00f3 en 1901 con el t\u00edtulo ampliado de \u201cEl proletariado militante, origen del sindicalismo\u201d y el subtitulo autobiogr\u00e1fico de \u201cMemorias de un Internacional\u201d, mientras el segundo volumen, que continuaba y culminaba la obra, fue escrito en 1910 y publicado tras su fallecimiento y llevaba \u201cuna explicaci\u00f3n previa\u201d en la que Lorenzo excusaba su demora por las penurias que la lucha revolucionaria le hab\u00eda ocasionado, entre ellas el encierro y posterior destierro por su incriminaci\u00f3n en el proceso de Montjuich.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante una efem\u00e9rides de tanta trascendencia y emotividad para los seguidores de la Idea, seg\u00fan la cl\u00e1sica acepci\u00f3n, lo coherente parece ser rememorar sus indudables valores y ense\u00f1anzas, un rasgo que no obstante muchas veces queda en simple ditirambo o vana a\u00f1oranza de aquella heroica gesta. Sin embargo, ser\u00eda m\u00e1s provechoso para la causa de la emancipaci\u00f3n social y el esp\u00edritu cr\u00edtico que preconizaba el memorial del internacionalista analizar aquellos acontecimientos a la luz de las necesidades que impone el momento presente. Es decir, qu\u00e9 los hechos all\u00ed narrados aportaran luz para el compromiso actual y saber cu\u00e1les de sus mensajes han quedado obsoletos o incluso pod\u00edan ser contraproducentes si los asumimos ex c\u00e1tedra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso no significa pasarnos al enemigo y considerar una antigualla el legado de Lorenzo. Una caracter\u00edstica de toda gran obra es que el tiempo nunca la supera del todo porque imponen un tributo de autenticidad que carece de fecha de caducidad. Este es el caso de \u201cEl proletariado militante\u201d. Basta con que citemos las palabras con que Lorenzo justifica el t\u00edtulo del libro al final de la \u201cintroducci\u00f3n\u201d del primer tomo para vocear su vigencia sin estridencias. \u201cLa Internacional -escribe- fue como la infancia de aquella gran personalidad proletaria que, seg\u00fan frase de Proudhon, habiendo recogido del fango la bandera del progreso arrojada por la burgues\u00eda, lucha, es decir, milita, es el Proletariado Militante, a quien la Revoluci\u00f3n Social dar\u00e1 el triunfo, no en beneficio de su clase, sino para la refundaci\u00f3n de todas las clases, en beneficio universal de la humanidad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este p\u00e1rrafo, que supone un compendio del pensamiento del autor y no una mera recreaci\u00f3n de los avatares de aquella AIT pionera, se encuentran representadas ambas expectativas: el pasado superado y caduco y el pasado a\u00f1orado y por venir. Un marco de reflexi\u00f3n y acci\u00f3n que analizado a la luz de las coordenadas vigentes nos `permitir\u00e1n encarar las tareas pendientes con la resoluci\u00f3n cabal de los grandes  proyectos humanistas, pero sin el engorroso endoso de mimetismos est\u00e9riles. La historia ni se para ni descarrila, pero quien la olvida est\u00e1 condenado a regurgitarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este criterio, lo primero que debemos hacer es abordar humildemente una carencia esencial: \u00bfexiste hoy un proletariado militante? Incluso podr\u00eda cuestionarse si hay un proletariado a secas. Existe, ciertamente un proletariado \u201cen si\u201d, pero es dudoso que lo haya \u201cpara s\u00ed\u201d. Es decir, en el conjunto de los \u201cestamentos\u201d que componen la sociedad del siglo XXI en los pa\u00edses del neoliberalismo capitalista de Estado solo una exigua minor\u00eda de trabajadores pelea su condici\u00f3n de sometidos al sistema. Por tanto, no tenemos claro eso que con cierta prepotencia se ha denominado \u201cel sujeto revolucionario\u201d, siguiendo en la senda de la tesis proletaria. Y quiz\u00e1s por eso mismo tampoco cabe una Internacional que agrupe a ese agente te\u00f3ricamente predestinado para el vuelco social. Por mucha voluntad que pongamos, aquellas profec\u00edas de Carlos Marx que ve\u00edan en el proletariado a la clase destinada a crear las condiciones objetivas y subjetivas para suicidar al capital nadan en la perplejidad. En tal contexto, la \u201cgran personalidad proletaria\u201d de que hablaba Lorenzo es un desideratum; en su lugar mejor ser\u00eda m\u00e1s l\u00f3gico decir \u201cindolencia proletaria\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto implicar\u00eda neutralizar la validez del aserto que depositaba en el proletariado, de manera exclusiva y excluyente, la responsabilidad de la transformaci\u00f3n social. Ignorar estos agujeros negros que la experiencia ha puesto ante nuestros ojos, o hacernos trampas en el solitario para que las cuentas cuadren en la casilla de nuestros intereses, es conformarnos con la maldici\u00f3n de S\u00edsifo, condenarnos a un eterno ejercicio de impotencia. Porque semejante gasto de ocultaci\u00f3n es innecesario. La cuesti\u00f3n social no solo sigue activa sino que se ha hecho m\u00e1s perentoria si cabe con la amenaza que pende sobre el planeta por la gesti\u00f3n depredadora del capitalismo global. Aunque el \u201cQu\u00e9 hacer\u201d de Lenin se lleve la palma de la fama, la cuesti\u00f3n de dar una respuesta adecuada a las injusticias siempre ha tenido quien la escriba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volver sobre las palabras de Anselmo Lorenzo puede iluminarnos. Como todo en la vida, la infancia bien entendida puede ser un provechoso camino de iniciaci\u00f3n para encarar con plenitud esa \u201cbandera de progreso\u201d que ha traicionado la burgues\u00eda. Aunque est\u00e9 por determinar qui\u00e9n la izar\u00e1 de nuevo. Lo \u00fanico claro es que agua pasada no mueve molino. Marx lo dec\u00eda en bonito: \u201cla tradici\u00f3n de  las generaciones muertas oprime como una  pesadilla el cerebro de los vivos\u201d. De ah\u00ed la necesidad de huir de soluciones zombis. La alternativa pasa por identificar al desconocido con personalidad suficiente para avanzar colectivamente hacia esa utop\u00eda en beneficio de toda la humanidad. Y aunque sin sujeto revolucionario, hoy m\u00e1s que nunca el estado de las fuerzas productivas permite hacer realidad esa utop\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturalmente ese esplendor material, por muy desequilibrado e injusto que sea su reparto, es una de las causas que frustran la emergencia de un proletariado militante. Hasta el estallido de la crisis financiera de 2008, lo normal era que los de esa clase social tuvieran mucho m\u00e1s que perder que sus cadenas, algo por cierto muy alejado de los presupuestos que analizaron nuestros mayores internacionalistas, encerrados en una existencia casi hobbesiana de miseria, sudor y l\u00e1grimas. El capitalismo existe porque existe la mentalidad consumista-capitalista y negarse a uno mismo, por mucha clarividencia que se tenga, siempre implica una cierta dosis de masoquismo. As\u00ed que el problema se reduce a indagar c\u00f3mo derrotar al capitalismo sin da\u00f1arnos a nosotros mismos. Un estar dentro militando fuera que permita acumular fuerzas suficientes para organizar un cambio que realmente signifique algo nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un trabajo de Cornelius Castoriadis titulado \u201c\u00bfC\u00f3mo luchar?\u201d, publicado en el n\u00famero de 23 de enero de 1958 de la revista Socialismo o Barbarie, se lanzan algunas opiniones que pueden contribuir a despejar atolladeros. Tomo tres de ellas. Una: \u201dno hay que confundir la unidad de los trabajadores y la unidad de las burocracias sindicales\u201d. Remite a la forma en que el elemento \u201crepresentativo\u201d se interpone entre las autenticas necesidades sociales y los intereses de los dirigentes. Dos:\u201des totalmente falso pensar que los trabajadores no pueden actuar fuera de las organizaciones sindicales\u201d. Aqu\u00ed se insiste en lo que de suplantaci\u00f3n hay en la representaci\u00f3n, pero con el valor a\u00f1adido de sugerir la necesidad de una movilizaci\u00f3n general de todos los trabajadores, desbordando los l\u00edmites de las centrales obreras, para la revoluci\u00f3n social. Y tres:\u201dla primera condici\u00f3n para la eficacia de cualquier lucha es una preparaci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNo son estas reflexiones otra manera de plantear la radical vigencia de esa divisa que ha identificado hist\u00f3ricamente a la Internacional sobre que \u201cla emancipaci\u00f3n de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismos\u201d? Ojo, la Primera Internacional, la \u00fanica que entendi\u00f3 el conflicto social desde una perspectiva autogestionaria, porque las siguientes internacionales obreras introdujeron el principio de divisi\u00f3n de funciones entre vanguardia y base, imitando a la burgues\u00eda, con las consecuencias sabidas. Pero mientras haya opresi\u00f3n en el mundo y el hombre razone con dignidad, siempre habr\u00e1 un proletariado militante para combatirla que dejar\u00e1 huella en la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales del siglo XIX y comienzos del XX la revoluci\u00f3n social parec\u00eda ser un medio y la democracia un fin, y por ese camino se despe\u00f1aron muchas ilusiones. En la actualidad los t\u00e9rminos aparecen invertidos, haciendo que la democracia sea el medio y el fin la revoluci\u00f3n social, un pathos que impregna a buena parte de esos movimientos ciudadanos que se han conocido como \u201dprimaveras\u201d aqu\u00ed y all\u00e1. Ese podr\u00eda ser el esp\u00edritu que anida en la proclama \u201cla emancipaci\u00f3n de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismos\u201d. Traducido as\u00ed: que la emancipaci\u00f3n de los trabajadores como expresi\u00f3n del cambio se fecunda con la propia experiencia democr\u00e1tica de los trabajadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De mi exclusiva cosecha: con luchar desde abajo no basta, se necesita demo-acracia. En el esp\u00edritu de aquella Alianza Internacional de la Democracia Socialista que fundara Mijail Bakunin, \u201cel pensador militante\u201d del que precisamente el pr\u00f3ximo a\u00f1o 2014 se cumplen dos siglos de su nacimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Nota: Este art\u00edculo ha sido publicado en el n\u00famero de octubre de Rojo y Negro, aunque con la \u00faltima frase incompleta por un error de archivo).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid El pr\u00f3ximo a\u00f1o 2014 se cumplir\u00e1n cien a\u00f1os de la muerte de Anselmo Lorenzo (1841-1914), el padre del anarconsindicalismo espa\u00f1ol, pues el abuelo fue el italiano Fanelli, y autor del libro de cabecera del movimiento libertario durante el siglo XX, \u201cEl Proletariado Militante\u201d (1901-1923), donde el tip\u00f3grafo toledano ofrec\u00eda una<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sns_share_botton_hide":"","vkExUnit_sns_title":"","_vk_print_noindex":"","sitemap_hide":"","_veu_custom_css":"","veu_display_promotion_alert":"","vkexunit_cta_each_option":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[118,14],"class_list":["post-3686","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinio","tag-el-vaiven","tag-rafael-cid"],"veu_head_title_object":{"title":"","add_site_title":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3686"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3686\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}