{"id":3460,"date":"2013-07-18T11:44:54","date_gmt":"2013-07-18T09:44:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=3460"},"modified":"2025-06-10T10:48:28","modified_gmt":"2025-06-10T08:48:28","slug":"no-hay-socialismo-sin-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/no-hay-socialismo-sin-libertad\/","title":{"rendered":"No hay socialismo sin libertad"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify;\">El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\n<p><figure id=\"attachment_418\" aria-describedby=\"caption-attachment-418\" style=\"width: 150px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-418\" title=\"rafael_cid_\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-150x150.jpg\" alt=\"Rafael Cid\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-418\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u201cgolpe de Estado de los civiles\u201d, como ha sido extra\u00f1amente calificado el alzamiento militar en Egipto, ha probado que no vale solamente con que los cambios sociales se produzcan desde abajo. En ocasiones, como acaba de ocurrir ahora en El Cairo, puede existir un fuerte apoyo de movimientos sociales y de formaciones de izquierda con resultados netamente antidemocr\u00e1ticos. Esa f\u00f3rmula que entronca directamente con la doctrina del poder popular, es un trampatojo que se remita desde arriba con un nuevo despotismo gracias a la violencia del \u201cEstado profundo\u201d. No hay revoluci\u00f3n real sin coherencia entre fines y medios y cuando la \u00e9tica democr\u00e1tica no preside el proceso. Al respecto, a\u00fan son validas las afirmaciones de Bakunin: \u201csocialismo sin libertad es esclavitud y brutalidad; libertad sin socialismo, privilegio e injusticia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 ocurr\u00eda en el siglo XIV en el orbe cristiano? Si necesidad de ir a Salamanca, podemos asegurar que el mundo entonces m\u00e1s transitado estaba sometido al dominio de esa religi\u00f3n, buscando una hegemon\u00eda absoluta para la que no se escatim\u00f3 en medios, la mayor\u00eda de ellos crueles. Y en Espa\u00f1a, donde se daban los \u00faltimos tumbos a la presencia mahometana, la Iglesia encend\u00eda las hogueras de la Inquisici\u00f3n para iluminar por el fuego a cuantos incr\u00e9dulos cre\u00edan que pod\u00edan vivir de espaldas a \u201cla \u00fanica religi\u00f3n verdadera\u201d.Iniciada en 1184 con la bula Ab Abolendam, emitida por el Papa Lucio III para combatir la herej\u00eda de los c\u00e1taros en Francia, sus redentoras llamas impregnaron todo el cristianismo durante siglos, siendo la pen\u00ednsula el territorio m\u00e1s fiel al Tribunal de Santo Oficio, que no desmont\u00f3 sus aquelarres hasta bien entrado el siglo XIX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, en Espa\u00f1a al menos, las pr\u00e1cticas oscurantistas, la persecuci\u00f3n del infiel, la quema de brujas y dem\u00e1s predicamentos del rodillo cat\u00f3lico en combinaci\u00f3n con el poder pol\u00edtico (Trono y Altar) extendieron su dominio cultural de manera totalitaria y excluyente a lo largo de diecinueve siglos, tomados a partir del inicio de la era cristiana. E incluso hoy, con una democracia de derechos y libertades, su tutela es a menudo asfixiante para la poblaci\u00f3n no confesional, con practicas y rituales que hablan de su af\u00e1n de poder sobre la sociedad civil. \u00bfHay que recordar que ahora mismo, cuando juran o prometen sus cargos los ministros de la naci\u00f3n, lo hacen delante de una biblia y un crucifijo, sea el gobierno del PP o del PSOE, como si de una teocracia se tratara?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto rodeo hist\u00f3rico para llegar a 622 a\u00f1os atr\u00e1s, cita en que comienza cronol\u00f3gicamente la \u201cera cor\u00e1nica\u201d, fechada a ra\u00edz de la emigraci\u00f3n de Mahoma de la Meca a Medina. Y decir que, mutatis mutandis, en los catorce siglos de islamismo existen ya experiencias de grupos musulmanes que se han abierto a la democracia. Casi cinco siglos antes que la acreditada religi\u00f3n cristiana, que en sus diferentes modalidades ha sido la cuna del capitalismo (Max Weber) y del dolarismo (\u201cen Dios confiamos\u201d, reza la leyenda que troquela al billete del imperio). Mientras, la nueva santa alianza de las naciones democr\u00e1ticas adscritas al bloque yanqui, lideran una cruzada contra \u201clos moros\u201d e impiden con golpes militares que maduren proyectos de islamismos pol\u00edticos bajo la excusa de la innata maldad de su fe. Y precisamente esa \u201cguerra justa\u201d, inserta en el \u201cdestino manifiesto\u201d que se auto-otorga Estados Unidos, se produce en un contexto renuente: una crisis provocada por la codicia del sistema financiero que devora a las sociedades occidentales, y que sin embargo ha respetado a buena parte del mundo \u00e1rabe-musulm\u00e1n porque el Cor\u00e1n proh\u00edbe la pr\u00e1ctica de la usura y buena parte de su banca la tiene prohibida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo hist\u00f3rico,lo contingente y lo coyuntural se dan cita en los \u00faltimos acontecimientos habidos en Egipto, con segura repercusi\u00f3n en otros escenarios pol\u00edticos y estrat\u00e9gicos, tras el golpe de Estado militar para desalojar por la fuerza de la armas al gobierno leg\u00edtimo presidido por Morsi y escorado hacia los Hermanos Musulmanes. La primera vez en la historia del mayor pa\u00eds \u00e1rabe en que un civil alcanzaba el poder por el veredicto de las urnas. Las inapelables urnas del neoliberalismo capitalista, ese referente universal con que los pa\u00edses que han apoyado el sangriento cuartelazo quieren cosificar a la democracia. Un golpe que ha cogido pastando en el mismo campo a los pa\u00edses de la OTAN, las monarqu\u00edas \u00e1rabes m\u00e1s abyectas, los partidos de del centro-izquierda institucional, los grupos salafistas adscritos al integrismo isl\u00e1mico y, como novedad, los sectores de la vieja izquierda adictos a la violencia como partera de la historia que, como el Partido Comunista Egipcio, creen en un socialismo de cuartel. Lo que el muy canallescamente vilipendiado intelectual comunista Santiago Alba Rico ha bautizado como \u201c movimiento estaliban\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como si se tratara de una de esas reuniones de alcoh\u00f3licos an\u00f3nimos en donde se invita a los asistentes como terapia a levantarse y contar su caso sin verg\u00fcenza ni medias tintas, hemos visto desfilar juntos a la gran prensa occidental intelectualizando la legitimidad del golpe militar; a la Uni\u00f3n Europea (UE), que dirige el mayor expolio social que conocieron los siglos, proclamar su apoyo al golpe con un silencio atronador mientras cerraba su espacio a\u00e9reo al avi\u00f3n del presidente de Bolivia, y a doctrinarios del socialismo del siglo XXI. Todos yendo juntos por la senda por la comprensi\u00f3n de la represi\u00f3n contra los defensores de la legalidad democr\u00e1tica en Egipto. \u201cDerrocado Morsi\u201d, \u201cEl ej\u00e9rcito asume el poder en Egipto\u201d o \u201cIntervenci\u00f3n militar\u201d, son algunos de las calificativos utilizados por los medios espa\u00f1oles para conjurar el de \u201cgolpe de Estado\u201d. Cuando no pon\u00edan la oraci\u00f3n por pasiva y los agredidos pasaban a ser los agresores. Como ese titular del progresista digital P\u00fablico que advert\u00eda en su edici\u00f3n del lunes 8 de junio que \u201cLos islamistas acusan al Ej\u00e9rcito de matar a 37 de sus seguidores\u201d. O el caso de una enviada espacial a El Cairo de la cadena de televisi\u00f3n La Cuatro, que informaba en directo sobre la matanza de 51 partidarios de Morsi, entre ellos mujeres y ni\u00f1os, cuando estaban orando en una mezquita en estos t\u00e9rminos: un suceso producido por el \u201cboicot de los islamistas a los militares\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el \u00f3rgano de las finanzas mundiales The Walt Street Journal a la famosa y postmoderna web Huffington Post, el Grupo Prisa, sobrecoge la amabilidad demostrada por los medios con el despliegue de la fuerza bruta militar contra la poblaci\u00f3n civil. Aunque ya nos tienen acostumbrados a lo peor. Como esos dicterios conspiranoicos de determinados intelectuales del socialismo de cuartel, que a partir de hoy tienen como incunable del g\u00e9nero el art\u00edculo publicado para la ocasi\u00f3n por el ide\u00f3logo Heinz Dieterich titulado \u201cEs necesario el uso d ella fuerza militar contra la derecha Capriles, Hitler y la receta egipcia\u201d, convoc\u00e1ndonos a una vendetta general de los buenos contra los manos de la mano de la casta militar. Ciertamente, el golpe de Estado dado por los militares egipcios necesita uf\u00f3logos para descifrar su c\u00f3digo secreto. Se justifica para desbancar al \u201cgobierno monocolor de los Hermanos Musulmanes\u201d, el partido vencedor en la elecciones, y, sin embargo, es otro partido musulm\u00e1n, el salafista Al Nur, el segundo m\u00e1s votado en los comicios, el se que yergue como \u00e1rbitro de la situaci\u00f3n post Morsi al vetar nombres del gobierno provisional propuesto por los militares. Por cierto investido por el \u201cEstado profundo\u201d de poderes casi absolutos, que superan a los escarceos maximalistas del depuesto Morsi.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo lo que ha sorprendido m\u00e1s ha sido la laxitud demostrada por algunos medios de la \u201cNew Left\u201d. Un sector que tradicionalmente se ha manifestado sensible al ejercicio de las libertades p\u00fablicas y a la defensa de las conquistas democr\u00e1tica sin caer en la tentaci\u00f3n totalitaria. En ese limbo se encuentra el siempre interesante digital Sin Permiso, que coordina Antonio Dom\u00e9nech, un profesor de reconocido prestigio entre los movimientos sociales, cuyo libro El eclipse de la fraternidad es por m\u00e9rito propio una herramienta de reflexi\u00f3n indispensable para comprender la deriva \u201cestaliban\u201d del socialismo y su olvido de la tradici\u00f3n republicana. En una reacci\u00f3n tard\u00eda, que pod\u00eda pensarse atribuida a la necesidad de recopilar materiales de calado para analizar situaci\u00f3n creada en Egipto por el golpe militar, Sin Permiso colg\u00f3 en su web el mismo d\u00eda en que produc\u00eda la matanza de los islamistas un \u201cdossier\u201d (o sea, un pretendido exhaustivo \u201cestado de la cuesti\u00f3n\u201d) en el que, bajo el as\u00e9ptico t\u00edtulo de \u201cEgipto explota\u201d, se divulgaban trabajos de distintos analistas, a favor y en contra de la intervenci\u00f3n militar, como si se trata de posturas equitativas. As\u00ed Ahmed Shawki, editor de la International Socialist Review en EEUU, en el texto \u201cTodo Egipto es Tahrir\u201d, minimizaba la operaci\u00f3n castrense afirmando: \u201c&#8230;aunque los militares est\u00e1n en la calle y han sobrepasado los l\u00edmites constitucionales que definen el poder, creo que buscaran como restaurar r\u00e1pidamente la autoridad civil\u201d. Por su parte, el Editor Jefe de Ahram Online, Hari Shukrallad, secundaba esa \u00f3ptica con un argumento extraparlamentario en lo que defin\u00eda como \u201cLa Segunda Revoluci\u00f3n de Egipto: cuestiones de legitimidad\u201d: \u201dLa democracia se constituye con la voluntad expresa reales, vivas y no con la de las urnas\u201d. En parecida comprensi\u00f3n se situaba la Declaraci\u00f3n de los Socialistas Revolucionarios de Egipto (\u201cCuatro d\u00edas que estremecieron el mundo\u201d), con expresiones tan chocantes como \u201clo que ha ocurrido el 30 de junio fue, sin la menor duda, el principio hist\u00f3rico de una nueva ola de la revoluci\u00f3n egipcia, la mayor desde enero de 2011\u201d, o esta otra donde irrumpe el concepto, \u201cpoder popular\u2022, como talism\u00e1n de cierta izquierda autoritaria: \u201dSe trata de una legitimidad que surge del car\u00e1cter democr\u00e1tico de la revoluci\u00f3n popular: la democracia directa es la que crea la legitimidad revolucionaria. Se abre el horizonte a nuevas formas de poder popular que empeque\u00f1ecen la democracia temporal de las urnas\u201d. Ni siquiera el texto del siempre interesante y riguroso corresponsal del diario The Guardian, el periodista Robert Fisk, autor del indispensable La gran guerra por la civilizaci\u00f3n, por su tibieza, serv\u00eda para equilibrar el tono del dossier: \u201cFue miserable ver aun pueblo aplaudir una intervenci\u00f3n militar; si bien los opositores de Morsi afirmar\u00edan que su libertad fue traicionada\u201d, sosten\u00eda el veterano corresponsal en la nota \u201cEgipto: los dos bandos del Ej\u00e9rcito\u201d. Una ambig\u00fcedad que impregnaba incluso la actitud del Consejo Editorial de Sin Permiso, que en un breve de uno de sus integrantes, Guillermo Almeyda, titulado \u201cEgipto y la primavera que durar\u00e1\u201d, obviando la calificaci\u00f3n de golpe militar, editorializaba \u201c&#8230;existe el peligro de que amplios sectores se ilusionen ante estos nuevos salvadores salidos de los cuarteles y los sigan, en vez de apoyarlos, desbordarlos y dirigirlos\u201d. Nada de \u201cgolpe de Estado\u201d, lo de Egipto hab\u00eda sido una \u201cexplosi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo realmente curioso de este presunto desencuentro de Sin Permiso con sus principios fundacionales, es que su propio Editor General, Antonio Dom\u00e9nech ofrece la clave de esa tentaci\u00f3n totalitaria en la que parece inscribirse la \u201cexplosi\u00f3n egipc\u00eda\u201d en el desprecio de los avances democr\u00e1ticos como argucias del sistema y no a consecuencias de las conquistas sociales. Y lo hace en el pr\u00f3logo al libro La formaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra del historiador marxista brit\u00e1nico E.P. Thompson recientemente reeditado al referirse a la recepci\u00f3n de los ideales de la ilustraci\u00f3n entre la izquierda integrista. \u201cEl estalinismo y sus turiferarios -argumenta Dom\u00e9nech- consagraron la idea de la Revoluci\u00f3n Francesa como una revoluci\u00f3n burguesa (en vez de como la \u00faltima gran jacquerie, antifeudal y al mismo tiempo anticapitalista), alentaron el uso d ella noci\u00f3n democracia burguesa (un ox\u00edmoron que no puede hallarse una sola vez en la obra de Marx y Engels) y contribuyeron a fomentar la idea, ahist\u00f3rica y apol\u00edtica de una homog\u00e9nea modernidad burguesa (etapa de desarrollo ontog\u00e9nico), que habr\u00eda inventado, entre otras cosas, el individualismo y las libertades y los derechos personales\u201d (p\u00e1gina. 17). \u00bfConsejos doy&#8230;?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al margen de incursiones epistemol\u00f3gicas que solo los ratones de hemerotecas agradecen, lo cierto es que el vendaval antidemocr\u00e1tico levantando a ra\u00edz del golpe militar de los civiles\u201d en Egipto debe remitirnos a otras necesidades en lo referente a la construcci\u00f3n de bases firmes para la transformaci\u00f3n en igualdad, libertad y fraternidad. El impulso revolucionario de abajo arriba es condici\u00f3n necesaria pero no suficiente. Y menos en los tiempos actuales donde una gran parte de la poblaci\u00f3n est\u00e1 sometida a los lavados de cerebro de los medios de comunicaci\u00f3n de masas. Igual que la democracia ni principi\u00f3 ni se agota en la urnas, y que a menudo solo encubren la fuerza de la demoscop\u00eda, si los fen\u00f3menos revolucionarios no respetan los valores democr\u00e1ticos, dando al concepto demo-cracia una radicalidad inclusiva y anticapitalista, si no son radicalmente emancipadores, pueden encubrir proceso populistas reaccionarios mediante una socializaci\u00f3n negativa que bufa desde abajo pero capitaliza desde arriba. Esa es la delgada e insuperada l\u00ednea roja que separa y ha separado hist\u00f3ricamente al socialismo cient\u00edfico (autoritario) del socialismo libertario (antiautoritario). La acci\u00f3n directa va m\u00e1s all\u00e1 del predicado \u201cpoder popular\u201d, que para tantas cosas diferente sirve. Es un proceso de formaci\u00f3n de la responsabilidad revolucionaria desde abajo, de principio a fin, sin delegaciones taumat\u00fargicas sobrevenidas, cimentado en la propia experiencia autogestionaria y en los valores de respeto a los derechos humanos y la conciencia democr\u00e1tica. De esa tesitura fue el debate intelectual en plena guerra fr\u00eda entre Albert Camus (\u201cen pol\u00edtica son los medios los que deben justificar los fines\u201d) y Jean Paul Sarte (\u201ctodos los medios son buenos cuando son eficaces\u201d), con desaire hist\u00f3rico para las credenciales del padre del existencialismo <a href='https:\/\/www.eastjump.fr\/c\/c9010251-chateaux-gonflables\/' style=\"color: black; text-decoration: none;\">ch\u00e2teaux gonflables<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde abajo no basta. Sobre todo cuando esa izquierda heredera del \u201csocialismo cient\u00edfico\u201d se empe\u00f1a en sacralizar el artefacto Estado como una garant\u00eda para la liberaci\u00f3n social. Por eso, la remisi\u00f3n al \u201cEstado profundo\u201d que presupone del pronunciamiento militar cruento del ej\u00e9rcito egipcio como \u201csocialismo de cuartel\u201d, suena en parecida longitud de onda que las ambiciones pol\u00edticas del golpismo (in)civil a la que cierta izquierda nost\u00e1lgica de poder ha dado sus parabienes. Si Bakunin marcaba claramente los l\u00edmites de la acci\u00f3n revolucionaria de su tiempo en el compromiso mutuo entre socialismo y lealtad, Cornelius Castoriadis, a la vuelta de un conflicto que ya no pod\u00eda ser un toma y daca entre el falso dilema marxista \u201csocialismo o barbarie\u201d, lo dejaban claro al proclamar la esencia inclusiva de la fraternidad revolucionaria: \u201cmi libertad comienza donde comienza la libertad del otro\u201d. Uno y otro recepcionaban, a su manera, el ideal antropol\u00f3gico de Kant: \u201cmemos crueldad, menos dolor, m\u00e1s bondad, m\u00e1s respeto,m\u00e1s humanidad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Revoluci\u00f3n Francesa, que pre\u00f1\u00f3 esa \u201cdemocracia burguesa\u201d que dicen los heraldos de la revoluci\u00f3n pendiente, se hizo bajo la triple divisa emancipadora de \u201cigualdad, libertad y fraternidad\u201d y, luego, debido a la falta de impulso democr\u00e1tico en la base, la libertad derivo en un apartheid para la \u201clibertad de mercado\u201d, la \u201c igualdad\u201d entendida como equidad econ\u00f3mico-social qued\u00f3 en \u201digualdad ante la ley\u201d y de la fraternidad, el apoyo mutuo que la solidaridad ejemplifica, se extra\u00f1\u00f3 en los meandros de la historia. Por eso hoy tenemos el compromiso moral de reivindicar aquellos ancestros. Pero sobre todo, el compromiso de generar esa parrhes\u00eda de la democracia ateniense, el decir verdad, para recuperar el tiempo mentido y semillar la actualidad de gozoso futuro. Como dejo escrito Michel Foucault en sus cursos del Coll\u00e9ge de France, dictados dentro de la c\u00e1tedra \u201cHistoria de los sistemas de pensamiento\u201d, \u201c(la filosof\u00eda moderna) es una pr\u00e1ctica que, en la cr\u00edtica de la ilusi\u00f3n, del embuste, de la adulaci\u00f3n, encuentra su funci\u00f3n de verdad (\u2026) la filosof\u00eda como accesis, es decir, como constituci\u00f3n del sujeto por si mismo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rafael Cid<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid El \u201cgolpe de Estado de los civiles\u201d, como ha sido extra\u00f1amente calificado el alzamiento militar en Egipto, ha probado que no vale solamente con que los cambios sociales se produzcan desde abajo. 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