{"id":2942,"date":"2012-12-09T21:49:34","date_gmt":"2012-12-09T19:49:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=2942"},"modified":"2025-09-17T09:42:14","modified_gmt":"2025-09-17T07:42:14","slug":"esa-caja-negra-que-llamamos-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/esa-caja-negra-que-llamamos-estado\/","title":{"rendered":"Esa caja negra que llamamos estado"},"content":{"rendered":"<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<figure id=\"attachment_418\" aria-describedby=\"caption-attachment-418\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-418\" title=\"rafael_cid_\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg\" alt=\"Rafael Cid\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-418\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos historiadores sit\u00faan el nacimiento de la econom\u00eda como disciplina propia en la obra La f\u00e1bula de las abejas, escrita por el m\u00e9dico belga Bernard de Mandeville en 1714, o sea 62 a\u00f1os antes de que apareciera el ya can\u00f3nico La riqueza de las naciones, del profesor escoc\u00e9s de teolog\u00eda moral Adam Smith. Decir econom\u00eda desgajada de la pol\u00edtica y primando al individuo solipsista frente al entorno social supone decir capitalismo tal como lo conocemos en nuestros d\u00edas: un oscuro panal de rica miel. Tal era precisamente la base motriz que, seg\u00fan Mandeville, justificaba la econom\u00eda en \u00e9pocas de carest\u00eda. De ah\u00ed su m\u00e1xima \u201clos vicios privados producen virtudes p\u00fablicas\u201d, con la que predicaba que el derroche de los ricos beneficia a los pobres porque genera trabajo al activar la m\u00e1quina productiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trescientos a\u00f1os despu\u00e9s de esa cabriola fundacional, ya con un capitalismo a escala (que no es sino un asunto de densidad de tr\u00e1fico), el mito inici\u00e1tico se mantiene a duras penas en forma de sicofon\u00edas. La realidad de un ciclo econ\u00f3mico que hace compatible la apabullante  abundancia material con una brutal crisis de demanda y subconsumo social, demuestra que aquel silogismo encubr\u00eda una cl\u00e1usula de explotaci\u00f3n y dominaci\u00f3n sin base distributiva. Los vicios privados de la minor\u00eda pudiente son a carta cabal los vientos que han tra\u00eddo los lodos p\u00fablicos que hoy padecemos. Es m\u00e1s, en la persistencia de esa alucinaci\u00f3n que hace que quienes desataron la crisis persistan en recetarnos el camino de salvaci\u00f3n, escapando a sus propias responsabilidades por acci\u00f3n u omisi\u00f3n, est\u00e1 la ra\u00edz del conflicto actual. Es la arrogancia de la cantidad frente a la calidad, de puro negocio frente a los valores, de lo ordinal sobre a lo cardinal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo l\u00f3gica del sistema de capital monopolista de Estado ha sido y ser\u00e1 la prevalencia de la escala, en lo econ\u00f3mico, en lo pol\u00edtico y en lo social. No existe ni puede existir una econom\u00eda productiva capitalista sin grandes magnitudes. Ya lo llamen desarrollo o progreso, el factor decisivo del mundo capitalista es la producci\u00f3n masiva. A gran escala. Cuanto m\u00e1s grandes son las unidades de producci\u00f3n m\u00e1s competitivas resultan, mayores beneficios obtienen y m\u00e1s recursos atesoran para su continua galopada de \u201cdestrucci\u00f3n creadora\u201d, que dir\u00eda el economista Schumpeter. De ah\u00ed sentencias como \u201clos grandes no pueden caer\u201d con que el darwinismo social dicta quienes est\u00e1n llamados a inmolarse en la crisis y quienes, por el contrario, han de quedar para simiente. De nuevo el pez grande se come al chico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esa eterna fuga hacia adelante que impulsa al capitalismo de raza (el monopolista de Estado) implica su propia devastaci\u00f3n. Aunque en un sentido diferente al antagonismo suicida auspiciado por Marx. Nadie se eleva sobre su estatura sin perder pie. Es un mal de altura que conlleva necesariamente mayor jerarquizaci\u00f3n, menos igualdad y m\u00e1s autoritarismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las tres gracias del crecimiento insostenible que construye una sociedad patol\u00f3gica en la que el 99 por 100 de la poblaci\u00f3n depende del restante 1 por 100. Y a esa realidad b\u00e1rbaramente cuantitativa es a la que el artefacto Estado da seguridad jur\u00eddica. La propiedad puede ser un robo, pero sin ninguna duda muchos robos se transforman en propiedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed la base teol\u00f3gica del capitalismo monopolista de Estado, esa gran caja negra de armas tomar. A imitaci\u00f3n de las religiones del libro, el Estado, y no el pueblo elegido, es el soberano. Como un Dios sin par, el Estado no necesita justificaci\u00f3n. El es \u201cla voluntad suprema que manda y no es mandado\u201d (Duns Scoto), aunque para conseguir que sus adeptos le sigan sin cismas, como al \u201csumo creador\u201d, tenga que adornarse de atributos como \u201cEstado de Derecho\u201d, \u201cEstado de Bienestar\u201d o \u201cEstado Social\u201d, seg\u00fan convenga al pantocr\u00e1tor capitalista. El Estado as\u00ed aceptado se convierte en un padre, ora protector ora represor, un Leviat\u00e1n,  que se expresa a trav\u00e9s de las leyes en cuanto normas de universal y obligado cumplimiento, las Tablas de la Ley del capitalismo. De esta forma, el c\u00edrculo se cierra, ubi societas ibi ius, y el principio mon\u00e1rquico destrona al ideal democr\u00e1tico, que a decir de Milton Friedman acompa\u00f1ar\u00eda al capitalismo durante todo su periplo existencial. Puro creacionismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un Leviat\u00e1n ingobernable que lleva inscrito en su propia naturaleza la refutaci\u00f3n de lo humano, porque lo humano y cualitativo es su hostil referencia antit\u00e9tica. Lo que le niega y le vac\u00eda de contenido es su radical condici\u00f3n de horizontalidad democr\u00e1tica y cooperativa. De ah\u00ed su exigencia de impunidad que culmina cuando logra que sus s\u00fabditos asimilen lo p\u00fablico a lo Estatal, en un despojo de sus \u00faltimas ra\u00edces que les hace definitivamente ap\u00f3stoles de una servidumbre voluntaria. La producci\u00f3n en masa, su deus ex machina, trae la sociedad de masas y ella la democracia de masas y los medios de comunicaci\u00f3n de masas como extensiones del hombre. Es decir, la irrupci\u00f3n del af\u00e1n de lucro como orto convivencial anula a la persona en favor de su sombra zombi, como en la caverna plat\u00f3nica; troca la democracia en simulacro y focaliza la comunidad de individuos como parque tem\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posiblemente sea en el terreno de la pol\u00edtica a escala donde m\u00e1s claramente se nota esta trepanaci\u00f3n moral de las llamadas sociedades complejas. El fetichismo de la mercanc\u00eda cohabita con el fetichismo de la representaci\u00f3n. Arrastrados por la sospecha de que la densidad poblacional del territorio en los modernos Estados-naci\u00f3n impide el ejercicio de la democracia directa, las artes de la gobernabilidad desenfundadas en los albores del capitalismo industrial erigieron el modelo representativo como el inefable compa\u00f1ero de viaje del nuevo sistema productivo llamado a colmar  las ansias de las gentes. Sin embargo, en pleno siglo XXI, cuando las teorizaciones de un Montesquieu sobre la separaci\u00f3n de poderes o un Sieyes respecto de la Constituci\u00f3n ya pertenecen a la arqueolog\u00eda de sistema, el capitalismo monopolista de Estado prescinde ol\u00edmpicamente de esos legados intelectuales para que nada perturbe su molicie globalizadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed vemos que la representaci\u00f3n pol\u00edtica ha devenido en simple usurpaci\u00f3n mediante una jibarizaci\u00f3n democr\u00e1tica que ha hecho de la mec\u00e1nica electoral su \u00fanico testigo de cargo, caricaturizando principios como la separaci\u00f3n de poderes y el marco constitucional como garant\u00eda de derechos y libertades. No existe real divisi\u00f3n de poderes sino una dictadura olig\u00e1rquica cuando al representado s\u00f3lo le cabe optar, que no elegir, entre los representantes seleccionados por las c\u00fapulas de los partidos, mediante listas cerradas y bloqueadas. Y mucho menos si el propio grupo pol\u00edtico que acapara el Legislativo, designa el Ejecutivo (en realidad Gubernativo) y configura el Judicial aplica Justicia en nombre de un jefe de Estado autonombrado, hereditario e inmune, en vez de en nombre del pueblo soberano (caso de Espa\u00f1a). La paradoja hace que la medida a escala que baliza la producci\u00f3n masiva opere en sentido opuesto en el caso de la representaci\u00f3n pol\u00edtica, donde lo micro se impone a lo macro contra natura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque \u201cel gran n\u00famero es m\u00e1s dif\u00edcil de corromper que el peque\u00f1o\u201d, como afirma Arist\u00f3teles en la Constituci\u00f3n de los atenienses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una econom\u00eda que mantiene como vitola la libre competencia entre oferta y demanda precisa de un mercado pol\u00edtico que ciegue la competencia entre los tres poderes en favor de una impostada inquebrantable unicidad. Y como la funci\u00f3n crea le \u00f3rgano, igual que el sistema productivo, el espacio pol\u00edtico se construye sobre una matriz jer\u00e1rquica, antidemocr\u00e1tica y autoritaria. A m\u00e1s abundancia, la prueba de semejante expropiaci\u00f3n se puede rastrear en el err\u00e1tico debate habido recientemente sobre la legitimidad del refer\u00e9ndum como m\u00e9todo de asignaci\u00f3n de recursos para el autonomismo identitario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque el refer\u00e9ndum, que no es sino otra variante de la democracia directa, y que etimol\u00f3gicamente significa \u201clo que debe ser llevado al leg\u00edtimo poseedor de las decisiones\u201d, ha sido tachado por los agentes de influencia de la oligarqu\u00eda din\u00e1stica gobernante como \u201cla modalidad preferida por los dictadores\u201d (el socialista ex presidente de la Generalitat catalana Jos\u00e9 Montilla) y de \u201cun golpe de Estado en t\u00e9rminos jur\u00eddicos\u201d (el conservador ministro de Asuntos Exteriores Garcia-Margallo), demostrando la obsolescencia democr\u00e1tica que inspira sus pol\u00edticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prepotencia con que encubre su acci\u00f3n depredadora el capitalismo monopolista de Estado no s\u00f3lo es una elucubraci\u00f3n intelectual m\u00e1s o menos ocurrente. Es un proceso de licantrop\u00eda social (homo hominis lupus est) que hace m\u00e1s vulnerables y contingentes a los seres humanos a medida que las instituciones devienen m\u00e1s grandes y fuertes. De esta manera, pivotando a la vez sobre una din\u00e1mica de concentraci\u00f3n econ\u00f3mica y concentraci\u00f3n pol\u00edtica, el sistema ha dise\u00f1ado sociedades de una opulencia material nunca vistas a costa de comprometer su propia racionalidad. Hechos cotidianos, como que el paro estructural que excluye a millones de ciudadanos se combata incrementando el tiempo de trabajo para los pocos \u201cprivilegiados\u201d que a\u00fan lo conservan (quien parte y reparte&#8230;), indican que el ciudadano de la econom\u00eda-mundo, incapaz de vivir como piensa, termina pensando como v\u00edve. Una mutaci\u00f3n que se consuma sin resistencia decisiva porque la aut\u00e9ntica mano invisible que la justifica es la intervenci\u00f3n estelar del Estado, absurdamente legitimada por dominantes y dominadores, posiblemente porque ambos pertenecen a especies reproducidas en cautividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mano invisible del Estado se manifiesta abiertamente en la institucionalizaci\u00f3n de la mediaci\u00f3n sobre todos los \u00f3rdenes de la vida, individual y colectiva. En el concreto terreno pol\u00edtico, como representaci\u00f3n\u201d, es donde se hace m\u00e1s notoria y percutente, despu\u00e9s de la intermediaci\u00f3n absoluta que representa el dinero en el plano de la econom\u00eda de mercado magnificado en formato autorregulatorio. Pero hay otras mediaciones  menos aparentes, como la comunicativa, que se establece mediante la categorizaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n de masas (doxa) como agentes titulares de la informaci\u00f3n (apropiaci\u00f3n, producci\u00f3n y distribuci\u00f3n del mensaje), y el saber (episteme) reglado que se asigna al estamento docente universitario (libertad de c\u00e1tedra), troika que cierra los poros del sistema en su cometido de dominaci\u00f3n integral. En todos los casos, indefectiblemente, el representante, mediador, suplente o intermediario parasita y expropia al titular, (que es el \u00fanico y su propiedad), la cop\u00eda al original, dando lugar a un imaginario social heter\u00f3nomo e impostado. Son usurpadores act\u00faan como fan\u00e1ticos catec\u00famenos de un reino que no es de este mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed la  estr\u00e1bica posici\u00f3n de la izquierda de tradici\u00f3n marxista y su ensimismamiento con el Estado regulador. Una perspectiva sesgada que olvida la funci\u00f3n de doble h\u00e9lice del Leviat\u00e1n moderno, regulando y desregulando a conveniencia de la perennidad  del sistema. Sirva como ejemplo casero, al aire de la crisis actual y su sobrevenida embestida para desmantelar los pilares del Estado de Bienestar, lo sucedido con el Sistema P\u00fablico de Sanidad en Espa\u00f1a. Fue un partido de la izquierda institucional, el PSOE, quien aprob\u00f3 (\u201cregul\u00f3\u201d) la sanidad gratuita y universal en un momento hist\u00f3rico concreto, all\u00e1 por los felices ochenta. Y ha sido tambi\u00e9n ese mismo grupo ideol\u00f3gico quien, ya desde la oposici\u00f3n, ha hecho posible su reversi\u00f3n, abriendo la puerta a su privatizaci\u00f3n y con ello desregul\u00e1ndola antag\u00f3nicamente, al votar a favor de la ley 15\/97 que facilitaba la gesti\u00f3n empresarial de los centros a iniciativa del PP. La mano invisible del Estado hace extra\u00f1os compa\u00f1eros de viaje, esa funesta caja negra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gato blanco, gato negro, lo importante es que cace ratones. Con tan burdo pragmatismo la mano invisible del Estado comete sus cr\u00edmenes. Razones de Estado, por lo dem\u00e1s, compartidas a diestra y siniestra. Un hecho revelador de este concordato ideol\u00f3gico es que el mu\u00f1idor de los b\u00e1rbaros recortes que promueve el gobierno del Partido Popular, siguiendo el rastro de lo ya hecho por el ejecutivo socialista, el aut\u00e9ntico jefe de los hombres de negro que manda Bruselas, sea el ex secretario general del PSOE, Joaqu\u00edn Almunia, actual vicepresidente y portavoz de la Comisi\u00f3n Europea y su Comisario de Competencia <a href=\"https:\/\/www.eastgonflable.fr\/e106063-taureau-rodeo-mecanique-gonflable.html\" style=\"color: black; text-decoration: none;\">taureau machine<\/a>. Con tan evidentes atropellos no resulta extra\u00f1o que los despiadados ataques a las clases productivas vayan acompa\u00f1ados de sutiles campa\u00f1as resignatorias. La \u00faltima moda es resaltar, con tintes sentimentaloides \u00a1v\u00e1lgame Dios!, los muchos gestos de solidaridad que se prodigan entre la ciudadan\u00eda para ayudar a las familias m\u00e1s afectadas por la crisis. Una prueba m\u00e1s del confusionismo interesado reinante, porque esas actitudes de solidaridad lo que en realidad indican es que cuando el Estado pasa a la clandestinidad aparece el ser humano que todos llevamos dentro, se liberan las mentes y se ensanchan los corazones. Una catarsis que, por subversiva, normalmente sacrificamos para postularnos como d\u00f3ciles peones del sistema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sicofantes eran los falsarios de la realidad en la antig\u00fcedad cl\u00e1sica que con sus arbitrarias denuncias socavaban la credibilidad democr\u00e1tica. Las sicofon\u00edas son las monsergas paranormales que utilizan sus herederos en la fase del capitalismo monopolista de Estado para revertir el sabio consejo de hacer del \u201chombre la medida de todas las cosas\u201d. Ya lo hab\u00eda advertido el vasco Samaniego,  contempor\u00e1neo de Mandeville y cofundador de la primera Sociedad Econ\u00f3mica de Amigos del Pa\u00eds, en su original f\u00e1bula moral La moscas: \u201cA un panal de rica miel \/dos mil moscas acudieron\/que por golosas murieron\/ presas de patas en \u00e9l\/ Otra dentro de un pastel\/enterr\u00f3 su golosina\/ As\u00ed que si bien se examina\/los humanos corazones\/perecen en las prisiones\/ del vicio que los domina\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSimplemente dos f\u00e1bulas? S\u00ed, pero tambi\u00e9n dos maneras de contemplar la sociedad. De arriba-abajo y asumiendo la posici\u00f3n de las clases dominantes, la de la \u00e9tica capitalista del galeno Mandeville, o de abajo-arriba y previniendo sobre sus tentaciones suicidas, la del ilustrado perseguido por la Inquisici\u00f3n Samaniego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Nota: Una versi\u00f3n resumida de este art\u00edculo se ha publicado en el n\u00famero de diciembre del peri\u00f3dico Rojo y Negro)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid Algunos historiadores sit\u00faan el nacimiento de la econom\u00eda como disciplina propia en la obra La f\u00e1bula de las abejas, escrita por el m\u00e9dico belga Bernard de Mandeville en 1714, o sea 62 a\u00f1os antes de que apareciera el ya can\u00f3nico La riqueza de las naciones, del profesor escoc\u00e9s de teolog\u00eda<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sns_share_botton_hide":"","vkExUnit_sns_title":"","_vk_print_noindex":"","sitemap_hide":"","_veu_custom_css":"","veu_display_promotion_alert":"","vkexunit_cta_each_option":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[12,13,166,14],"class_list":["post-2942","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticies","tag-anarquismo","tag-vaiven","tag-estado","tag-rafael-cid"],"veu_head_title_object":{"title":"","add_site_title":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2942","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2942"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2942\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}