{"id":2673,"date":"2012-07-01T02:26:24","date_gmt":"2012-07-01T00:26:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=2673"},"modified":"2012-07-05T18:30:20","modified_gmt":"2012-07-05T16:30:20","slug":"mercados-inteligentes-personas-inutiles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/mercados-inteligentes-personas-inutiles\/","title":{"rendered":"Mercados inteligentes, personas in\u00fatiles"},"content":{"rendered":"<h4>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<figure id=\"attachment_418\" aria-describedby=\"caption-attachment-418\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-418\" title=\"rafael_cid_\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg\" alt=\"Rafael Cid\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-418\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">La inclusi\u00f3n en la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola de la prioridad del cumplimiento con las obligaciones de la deuda (contra\u00edda por los gobiernos) frente al rescate de los ciudadanos, inserta en el derecho positivo al m\u00e1s alto nivel una suerte de pensamiento m\u00edtico que consagra a medio plazo el fin de las sociedades humanas a favor del capital financiero. Esta mutaci\u00f3n, que reincide en la actual prevalencia de las personas jur\u00eddicas sobre las personas f\u00edsicas,  proclama al mismo tiempo el ocaso de la pol\u00edtica democr\u00e1tica que ejercen hombres y mujeres en su diaria convivencia para encumbrar a la econom\u00eda del beneficio privado como la gran entidad decididora global del siglo XXI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctrina del capitalismo neoliberal, su alfa y omega, se basa en la supuesta capacidad innata de \u201cautorregulaci\u00f3n de los mercados\u201d. Unos entes que para sus propagandistas aparecen como seres inteligentes, superdotados, que se autodeterminan sin necesidad de tutelas externas, por s\u00ed mismos. Aunque cuando vienen mal dadas, como en la presente crisis sist\u00e9mica, ese purismo econ\u00f3mico queda a un lado y se acude al proteccionismo puro y duro. Sublime paradoja que se asume con normalidad gracias a la gesti\u00f3n gubernamental del aparato del Estado, ora regulando ora des-regulando, al servicio de los intereses dominantes. Seg\u00fan el discurso convencional, la econom\u00eda capitalista no s\u00f3lo ser\u00eda el medio m\u00e1s eficaz de asignaci\u00f3n de recursos, sino que incluso tendr\u00eda una din\u00e1mica interna aut\u00f3noma y autosuficiente. Se trata, en resumen, de un dechado de virtudes que viene a ratificar las bondades del sistema y, por lo tanto, a proclamar su gozosa inevitabilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la ideolog\u00eda que proclama la soberan\u00eda de los mercados-drones se compadece mal con la tesis  triunfante en el plano pol\u00edtico que reclama la heteronomia de las personas (y no su consustancial car\u00e1cter responsable) como condici\u00f3n sine qua nom para la cohesi\u00f3n social. La representaci\u00f3n democr\u00e1tica, o sea la heteronomia de los individuos, el rechazo de la acci\u00f3n directa, la no autorregulaci\u00f3n de las personas, es l\u00f3gicamente la contraparte artificial que justifica el hist\u00f3rico dominio de la econom\u00eda realmente existente sobre la pol\u00edtica al uso. A esta conclusi\u00f3n se llega cuando se extrapola el m\u00e9todo concursal oferta-demanda del libre mercado al \u00e1mbito de la pol\u00edtica bajo el solipsismo de la votocracia. Al jibarizar la rica axiolog\u00eda democr\u00e1tica en el coto cerrado de comicios reglados e indirectos, se cumple la Ley de Say en tierra extra\u00f1a: es la oferta partitocr\u00e1tica quien crea la demanda entre el cuerpo electoral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El balance entre esa milagrosa autorregulaci\u00f3n de los mercados (v\u00eda precios) y la vedada autorregulaci\u00f3n de la pol\u00edtica (v\u00eda representaci\u00f3n) constituye un d\u00e9ficit democr\u00e1tico estructural, que en momentos de crisis sist\u00e9mica puede cerrarse con un estadio superior de explotaci\u00f3n y p\u00e9rdida de derechos fundamentales (si en vez de presi\u00f3n popular hay claudicaci\u00f3n) . Este desfase inoculado en los h\u00e1bitos de conducta de la sociedad crea su propia cultura de sometimiento que culmina con la reproducci\u00f3n del modelo econ\u00f3mico vigente con un plus depredador que lo relegitima m\u00e1s all\u00e1 de sus propios l\u00edmites fundacionales. La mercanc\u00eda ocupa el lugar de los hombres y los hombres devienen mercanc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la compleja trabaz\u00f3n entre la ficci\u00f3n de una maquinaria econ\u00f3mica perfectamente engrasada, sofisticada tecnol\u00f3gicamente y exageradamente eficiente en cuanto a la producci\u00f3n de mercanc\u00edas y cachivaches, y el terreno casi bald\u00edo de una ciudadan\u00eda clientelar respecto al modelo productivo e incapacitada para su autogesti\u00f3n, nace la dificultad hist\u00f3rica de la revoluci\u00f3n y la reforma. Primero porque el grado de resistencia que tiene la propia inercia del sistema hace que para consolidar cualquier reforma se necesite empe\u00f1ar casi la misma energ\u00eda que para  un proceso revolucionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, porque como los dos planos de la transformaci\u00f3n social -el pol\u00edtico y el econ\u00f3mico- se retroalimentan, es muy dudoso concluir un cambio en el plano pol\u00edtico que no haya tenido su revalida en el plano econ\u00f3mico, y viceversa. Y en tercer y \u00faltimo lugar, y lo m\u00e1s importante, porque al tratarse de mutaciones individuales, colectivas y psicol\u00f3gicas en l\u00ednea, el tiempo de maduraci\u00f3n del cambio en profundidad es lento y accidentado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lento y accidentado porque hay resistencias metabolizadas a t\u00edtulo personal, como la que proporciona la religi\u00f3n, que devienen en notorias fortalezas del sistema. Con su pr\u00e9dica de prejuicios y supersticiones, la iglesia instituci\u00f3n redimensiona en el plano interno las negatividades esenciales del modelo imperante. Toma del lado econ\u00f3mico su ambici\u00f3n de trascendencia (espuria autoridad moral) y del pol\u00edtico su anhelo de heteronomia, al confirmar desde su magistratura \u201cespiritual\u201d el sentido de no autonom\u00eda de las personas y el paradigma de un buen pastor que dirija al reba\u00f1o (la representaci\u00f3n). Es el dar a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es el del Cesar, que es tanto como no dar nada a las personas, porque tanto el culto al Cesar como a Dios nacen de la negaci\u00f3n de la autonom\u00eda individual. No nos pertenecemos: en las cosas terrenales delegamos en el Cesar y en las espirituales en el Dios creador, en todo momento nuestros representantes soberanos. Por eso, el \u00faltimo capitalismo neoliberal cohabita con suma facilidad con lo religioso, bajo el modelo blando de los neocons o el m\u00e1s aguerrido de los teocons. Todo ello conforma una suerte de placa tect\u00f3nica dispuesta para asfixiar la experiencia propia de los seres humanos y el ejercicio de la memoria colectiva. Y como somos animales de costumbres, una secuencia prolongada en territorios de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n nos aleja de nuestra primera naturaleza y alumbra el \u201chombre viejo\u201d de la servidumbre voluntaria. Cornelius Castoriadis lo expresa as\u00ed: \u201cla instituci\u00f3n heter\u00f3noma de la sociedad y la instituci\u00f3n heter\u00f3noma de la religi\u00f3n son de esencia id\u00e9ntica\u201d (Los dominios del hombre: las encrucijadas del laberinto).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como de costumbre, en esto Espa\u00f1a tambi\u00e9n es diferente, y el an\u00e1lisis sobre el tridente pol\u00edtico-econ\u00f3mico-religioso tiene en nuestro caso caracter\u00edsticas singulares dentro de su natural universalidad. En algunos aspectos, eso que Marx llamaba superestructuras, no es igual lo actuado cuando el tim\u00f3n lo tiene la derecha que si el poder est\u00e1 en manos de la socialdemocracia. Los conservadores espa\u00f1oles suelen ser catetos y rancios hasta el esperpento en materia derechos civiles y costumbres, por la influencia de la iglesia cat\u00f3lica, y responden sobre todo a los intereses de la vieja oligarqu\u00eda industrial, comercial y agraria, Por el contrario, la izquierda gobernante, favorita de los sectores progresistas,  es m\u00e1s \u201caperturista\u201d en asuntos dom\u00e9sticos pero mantiene una relaci\u00f3n de fidelidad y socorro mutuo con el mundo de las multinacionales y el gotha del sistema financiero. Un t\u00e1ndem casi perfecto, porque cuando la derecha es despojada del cetro por su pol\u00edtica reaccionaria sobre el mismo impulso se construye la peana que dar\u00e1 la victoria en las urnas a una izquierda llamada a perpetrar las acciones m\u00e1s regresivas en el terreno econ\u00f3mico, por aquello de que al tratarse de \u201cuno de los nuestros\u201d es bastante improbable que se tope con resistencia social. El resultado es una base social generaci\u00f3n cada vez m\u00e1s conformista como consecuencia del candado ideol\u00f3gico, la versi\u00f3n aut\u00f3ctona del cambiar algo para que toda siga igual concretada en el bipartidismo partidista, el statu quo econ\u00f3mico y el drenaje de los valores democr\u00e1ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vistos estos condicionantes, el mundo nuevo tendr\u00e1 que venir despu\u00e9s de una larga marcha. Con avances y retrocesos. Evitando partir de principios inmutables, porque ese condicionamiento podr\u00eda ser paralizante, pero al mismo tiempo siendo inflexibles en su cumplimiento final, sin ning\u00fan tipo de abdicaci\u00f3n ni paliativos. Para que esa rectificaci\u00f3n regeneradora sea posible hay que aprovechar lo que los antiguos griegos llamaban el kayros, la oportunidad cr\u00edtica, esa coyuntura que puede facilitar la palanca para actuar  a contracorriente con alguna garant\u00eda de \u00e9xito. Como en la crisis que nos encanalla, donde su punitivo correlato de calamidades para las personas est\u00e1 cuarteando la confianza en el modelo hegem\u00f3nico, y al mismo tiempo favorece una de las etapas hist\u00f3ricas en que la deslegitimaci\u00f3n del formato pol\u00edtico ha alcanzado mayores cotas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos movemos en un terreno resbaladizo, pero no por eso debemos dejar de avanzar hacia esa utop\u00eda de justicia, libertad, prosperidad, sostenibilidad  y equidad que hoy m\u00e1s que nunca es posible dado el nivel de desarrollo tecnol\u00f3gico de la humanidad en conectividad. Pero ese reto conlleva derogar las  distop\u00edas que nos gobiernan, esos aut\u00e9nticos horrores cotidianos convertidos en moneda de uso com\u00fan. Como la bondad e inteligencia de los mercados y la nulidad e incompetencia de las personas. Como que la guerra trae la paz. Como que la opulencia de la minor\u00eda m\u00e1s desarraigada   exige el holocausto de la mayor\u00eda m\u00e1s humilde. Y adem\u00e1s no dejarnos enredar en la propaganda autoculpatoria que pretende anularnos para la lucha por la dignidad porque nosotros somos en alg\u00fan grado c\u00f3mplices del sistema, en tanto criaturas clonadas hist\u00f3ricamente en sus entra\u00f1as. No hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, como dicen los p\u00falpitos del sistema a manos llenas, porque hace tiempo que ellos expoliaron nuestras posibilidades. La emancipaci\u00f3n es una tarea de acumulaci\u00f3n de fuerzas, de influyentes minor\u00edas activas, un imperativo \u00e9tico que act\u00faa como la gota malaya sobre el pedernal para provocar una incontenible y subversiva marcha verde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo actuado por los gobiernos europeos para gestionar la actual crisis sist\u00e9mica, al margen de su ideolog\u00eda nominal, poniendo en perfecto orden de combate las armas de destrucci\u00f3n masiva del Capital y el Estado nos ha llevado al err\u00e1tico exorcismo ritual de inmolar a las personas en el altar de los mercados. El futuro, para que exista como realizaci\u00f3n humana, pasa por rechazar, combatir y vencer el absurdo criminal y ecocida de esa il\u00f3gica de personas in\u00fatiles e inhumanas y mercados superdotados, inteligentes y con alma. Pero, ojo, las variantes en oferta que no sean radicalmente democr\u00e1ticas s\u00f3lo escenificaran nuestra posible capitulaci\u00f3n como especie.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La introducci\u00f3n en la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola de la prioridad del cumplimiento con las obligaciones de la deuda (contra\u00edda por los gobiernos) frente al rescate de los ciudadanos, introduce en el derecho positivo al m\u00e1s alto nivel una suerte de pensamiento m\u00edtico que consagra a medio plazo el fin de las sociedades humanas a favor del capital financiero. 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