{"id":11315,"date":"2025-10-05T19:14:43","date_gmt":"2025-10-05T17:14:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=11315"},"modified":"2025-10-05T19:14:43","modified_gmt":"2025-10-05T17:14:43","slug":"fuego-a-discrecion-hacia-el-holocausto-rural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/fuego-a-discrecion-hacia-el-holocausto-rural\/","title":{"rendered":"Fuego a discreci\u00f3n: hacia el holocausto rural"},"content":{"rendered":"<h4 align=\"justify\">El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"justify\"><i>&lt;&lt;Si continuamos cediendo terreno a las pasiones destructivas, nuestra t\u00e9cnica creciente puede llevarnos a todos al desastre&gt;&gt;<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"justify\"><strong>Bertrand Russell (<i>Sociedad humana, \u00e9tica y pol\u00edtica<\/i>).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">El cambio clim\u00e1tico es una realidad inapelable y se har\u00e1 m\u00e1s amenazante mientras el modelo de darwinismo econ\u00f3mico prevalezca sobre los bienes comunes. O sea, que cada innovaci\u00f3n cient\u00edfico-tecnol\u00f3gica debe sacrificar lo que considera competitivamente no rentable para que una nueva sostenibilidad se abra paso. Ola tras ola, la civilizaci\u00f3n capitalista ha ido devorando todo lo que le imped\u00eda crecer y desarrollarse sin trabas. Ocurre en el marco occidental con la ya casi superada etapa industrial por la cibern\u00e9tica, y ahora nos adentramos en la era de las energ\u00edas renovables. Carrera medioambiental que suceder\u00e1 a la f\u00f3sil, caracterizada por configurar la mayor concentraci\u00f3n empresarial de la historia. Incluso a coste homologar bajo su estatus placebo a la energ\u00eda nuclear, aunque no existe soluci\u00f3n para los residuos radiactivos que dejaremos como letal herencia de nuestro paso por el planeta tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Seguramente no habr\u00eda que descender m\u00e1s de dos escalones generacionales en nuestras biograf\u00edas para toparnos con un antepasado (padres o abuelos) oriundo del mundo rural, el primer sector productivo que dominaba la econom\u00eda espa\u00f1ola hace poco m\u00e1s de un siglo. Luego vino el trasvase poblacional del campo a la ciudad, la compulsiva industria pesada, el boom urban\u00edstico, el turismo de masas y otras econom\u00edas extractivas a escala que fueron esquilmando los \u00faltimos bastiones del medio natural (agr\u00edcola, ganadero, forestal y pesquero). Es cierto que. en el caso espa\u00f1ol, y debido a los intereses pol\u00edticos dominantes durante la transici\u00f3n, esa mutaci\u00f3n se hizo subvencionando a los sectores excedentarios. Los trabajadores de Altos Hornos de Vizcaya y Asturias, o los afectados por la reconversi\u00f3n industrial en astilleros como La Baz\u00e1n en Galicia, alcanzaron a recibir jubilaciones decorosas gracias a la presi\u00f3n social de unos sindicatos que a\u00fan no estaban anillados al poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Hoy, sin embargo, la marginaci\u00f3n forzada a que se ve sometido el mundo rural carece de esos amortiguadores sociales. La tradicional di\u00e1spora de ese m\u00faltiple y diverso universo laboral, alejado de los centros de influencia pol\u00edtica (el campo no da votos), pone sordina a su problem\u00e1tica y somete a una espiral de silencio sus reclamaciones. Solo \u00faltimamente pudimos ver columnas de tractores desfilar por el centro de algunas capitales de provincia para denunciar su tradicional abandono. Aun as\u00ed, medios pol\u00edticos y medi\u00e1ticos <strong><em>&lt;&lt;progresistas&gt;&gt;<\/em><\/strong> intentaron enturbiar su protesta insinuando que estaba inducida por la ultraderecha. Muchos de los que sol\u00edan celebrar las marchas urbanas de los mineros con toda su \u00e9pica de resistencia y compa\u00f1erismo militante, daban la espalda a la tractorada con insolente prepotencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">El \u00faltimo cap\u00edtulo del expolio existencial a que se ve sometido el mundo rural se ha evidenciado este verano con el alud de incendios que ha asolado los bosques y montes de Galicia y Castilla y Le\u00f3n, quemando casi 200.000 hect\u00e1reas con su efecto invernadero por la huella del carbono. Especialmente grave es el caso de Orense, dado la dispersi\u00f3n de la poblaci\u00f3n y la tipolog\u00eda de la propiedad, en su mayor parte de titularidad privada (lo contrario que en Le\u00f3n). Estamos hablando en Galicia de un total de 30.486 aldeas, de las cuales 3.081 no tienen m\u00e1s de un vecino, y de 3.772 parroquias (agrupaci\u00f3n de aldeas) donde en 549 de ellas la mitad del censo es mayor de 65 a\u00f1os (en Orense hay m\u00e1s jubilados que asalariados). No es solo la Espa\u00f1a despoblada y envejecida la que arde. Es la Espa\u00f1a pobre, hu\u00e9rfana de los servicios m\u00e1s b\u00e1sicos, donde la condici\u00f3n de propietario rural es una mera ficci\u00f3n nominal (salvo en la ganader\u00eda), porque sus due\u00f1os carecen de los recursos econ\u00f3micos y vigor para cuidar sus campos. El teatro de operaciones de estos incendios representa un choque de mentalidades, de utilidades, de generaciones y hasta una lucha de clases. En contraste con este minifundismo de saldo, en las extensas explotaciones de vi\u00f1edos, olivares, frutales, dehesas y hasta en las plantaciones de eucaliptos no suelen propagarse incendios tan devastadores. Quiz\u00e1s porque pertenecen a grandes sociedades que se ocupan de mantenerlas a pleno rendimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Es la cuesti\u00f3n que est\u00e1 detr\u00e1s del dicho &lt;&lt;el ojo del amo al caballo&gt;&gt;, y que ha sido la base del modelo de libre mercado desde que Adam Smith advirtiera: <strong><em>&lt;&lt;No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero o del panadero por lo que contamos con alimentos, sino por sus propios intereses&gt;&gt;<\/em><\/strong>. Y que en tiempos recientes el economista Garret Hardin extendi\u00f3 hasta el \u00e1mbito de lo p\u00fablico en su libro <i>La tragedia de los bienes comunes,<\/i> afirmando que solo en aquellos bienes que cuentan con responsables a su cargo (ya sea un particular o el Estado) se puede garantizar su permanencia operativa. Un esquema acad\u00e9mico que parecer\u00eda explicar la feroz incidencia de estos incendios tanto en los terrenos comunitarios de Castilla y Le\u00f3n como en la Galicia del minifundismo rural. Sin embargo, no toda la llamada <strong><em>&lt;&lt;ciencia l\u00fagubre&gt;&gt;<\/em><\/strong> es un\u00e1nime al respecto. A contracorriente, Elinor Ostrom, Premio Nobel de Econom\u00eda 2009, sostiene en <i>La gesti\u00f3n de los bienes comunes<\/i> que los recursos p\u00fablicos mejor atendidos y m\u00e1s ecol\u00f3gicamente explotados son aquellos en los que se implica toda la comunidad (pone el ejemplo hist\u00f3rico de El tribunal de las aguas de Valencia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Vista esta casu\u00edstica en perspectiva, podr\u00eda decirse que en los incendios del pasado agosto concurren dos factores. De una parte, el abandono de unos espacios rurales por unos propietarios que carecen de recursos para atenderlos adecuadamente. Y por otra, la problem\u00e1tica de unas comunidades aut\u00f3nomas que, si bien son las competentes para la gesti\u00f3n forestal preventiva, tampoco disponen de los medios necesarios para cumplir eficientemente su funci\u00f3n. La tormenta perfecta cuando por la meteorolog\u00eda adversa, los rayos o la imprudencia humana se queman los bosques en muchas zonas y regiones a la vez. El due\u00f1o de los campos ni puede ni quiere atenderlos por ser tierra bald\u00eda desde el punto de vista econ\u00f3mico, y las administraciones concernidas no siempre est\u00e1n a la altura. Esta concurrencia de debilidades hace quim\u00e9rica una pol\u00edtica proactiva de incentivos para revalorizar el entorno rural (el 55% del territorio es superficie forestal: 28 millones de hect\u00e1reas) y de facto inhibir los incendios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">As\u00ed las cosas, nos topamos con la Ley de Montes y la prohibici\u00f3n de 30 a\u00f1os sin recalificar terrenos incendiados para desincentivar la piroman\u00eda instrumental, salvo <strong><em>&lt;&lt;razonas imperiosas de inter\u00e9s p\u00fablico&gt;&gt;<\/em><\/strong>. Pero cuando se promulgo la norma en 2005 el legislador ten\u00eda en mente al desarrollismo urban\u00edstico rampante, nada que ver con los tiempos actuales en que los parques e\u00f3licos son el oscuro objeto de deseo de las multinacionales energ\u00e9ticas. Y aqu\u00ed puede haber una l\u00ednea de escape para prohibici\u00f3n, debido a esa concurrencia de debilidades entre propietarios fallidos y corporaciones p\u00fablicas desbordadas. \u00bfSuceder\u00e1n los enjambres e\u00f3licos a aspaventosos a los campos calcinados? Los incendios en esas monta\u00f1as de casta\u00f1os y carballos comenzaron el mismo primero de agosto que se conoc\u00eda el fallo del Tribunal de Justicia de la Uni\u00f3n Europea (TJUE) avalando la tramitaci\u00f3n de 70 proyectos e\u00f3licos paralizados por litigios sobre evaluaci\u00f3n ambiental instados por colectivos ecologistas y vecinales. Un bal\u00f3n de ox\u00edgeno para la patronal del sector que desbloquea inversiones de m\u00e1s de 3.000 millones y viene a sumarse al de 2023, con la eliminaci\u00f3n de la obligaci\u00f3n de Declaraci\u00f3n de Impacto Ambiental (DIA) para parques de m\u00e1s de 50 Megavatios aprobada por el Gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Las dos autonom\u00edas con m\u00e1s hect\u00e1reas quemadas durante este verano son los territorios m\u00e1s codiciados por las e\u00f3licas. <strong><em>&lt;&lt;Galicia es la comunidad con mayor densidad de parques e\u00f3licos por kil\u00f3metro cuadrado&gt;&gt;<\/em><\/strong>, mientras <em><strong>&lt;&lt;Castilla y Le\u00f3n lidera el ranking de potencia e\u00f3lica instalada y tama\u00f1o en Espa\u00f1a&gt;&gt;<\/strong><\/em> (La Voz de Galicia, 10 de agosto de 2025). Cuando el economista austriaco Joseph Schumpeter defini\u00f3 el capitalismo como una suerte de <em><strong>&lt;&lt;destrucci\u00f3n creativa&gt;&gt;<\/strong><\/em> estaba lejos de sugerir que tras una cat\u00e1strofe (un gran incendio, la destrucci\u00f3n de Gaza o la de Ucrania) el negocio estuviera centrado en la reconstrucci\u00f3n. Visto as\u00ed, todo problema entra\u00f1a una oportunidad, puro principio de Arqu\u00edmedes. Restar recursos en equipos y personal para la prevenci\u00f3n de los incendios, implica la ingente militarizaci\u00f3n de las labores de extinci\u00f3n. El Centre Delas per la Pau cifr\u00f3 en 1.600 millones el presupuesto total de la UME y en cerca de 4.000 sus integrantes, <strong><em>&lt;&lt;presupuesto \u2013sostiene el CDPLP- que sin duda ser\u00eda mejor aprovechado si se dedicara exclusivamente a protecci\u00f3n civil&gt;&gt;<\/em><\/strong>. De hecho, el personal de la UME, que no est\u00e1 sobre el terreno y es fijo-indefinido, solo interviene a demanda para sofocar incendios, al contrario que las brigadas forestales, cuyo cometido es la prevenci\u00f3n in situ, que tienen contratos temporales-estacionales (entre 2023 y 2024 se <strong><em>&lt;&lt;perdieron&gt;&gt;<\/em><\/strong> 2.617 profesionales, seg\u00fan eurostat. La cebada al rabo. Como escribi\u00f3 Antonio Machado, <strong><em>&lt;&lt;bueno es saber que los vasos nos sirven para beber, lo malo es que no sabemos para qu\u00e9 sirve la sed&gt;&gt;<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">O surge un nuevo 15-M para el reencuentro entre el mundo rural y el urbano o habr\u00e1 que resignarse a decir adi\u00f3s a todo eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><em>(Nota. Este art\u00edculo se ha publicado en el n\u00famero de octubre de Rojo y Negro)<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_418\" aria-describedby=\"caption-attachment-418\" style=\"width: 1200px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-418\" src=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_.jpg 1200w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/rafael_cid_-1024x682.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-418\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Cid<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid &lt;&lt;Si continuamos cediendo terreno a las pasiones destructivas, nuestra t\u00e9cnica creciente puede llevarnos a todos al desastre&gt;&gt; Bertrand Russell (Sociedad humana, \u00e9tica y pol\u00edtica). 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