{"id":10020,"date":"2024-07-23T01:49:53","date_gmt":"2024-07-22T23:49:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/?p=10020"},"modified":"2024-07-23T01:49:53","modified_gmt":"2024-07-22T23:49:53","slug":"de-autarquia-autonomia-y-anarquia-sobre-la-dominacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/de-autarquia-autonomia-y-anarquia-sobre-la-dominacion\/","title":{"rendered":"De autarqu\u00eda, autonom\u00eda y anarqu\u00eda: sobre la dominaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h4 align=\"justify\">El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"justify\"><em>&lt;&lt;En el n\u00facleo de la pol\u00edtica hay una pr\u00e1ctica an\u00e1rquica del disenso democr\u00e1tico&gt;&gt;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"justify\"><strong>(Simon Critchley, La demanda infinita)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">En un art\u00edculo reciente sobre la necesaria renovaci\u00f3n del anarquismo para afrontar los retos del siglo XXI (<em>Anarco-sindicalismo: el orden de los factores<\/em>), terminaba diciendo: <strong><em>&lt;&lt;En la b\u00fasqueda de ese Grial que se replantea el inicio de la experiencia en el orden de los factores (su arkh\u00e9-olog\u00eda) figuran pensadores del mundo de la academia y de los movimientos sociales como Daniel Colson, Todd May, Saul Newman, Reiner Sch\u00farmann o nuestro amigo Tom\u00e1s Ib\u00e1\u00f1ez con su nuevo libro Anarquismo no fundacional. Postanarquistas de condici\u00f3n (Hakim Bey dixit) que pretenden un nomadismo libertario de largo aliento reseteando la anarqu\u00eda&gt;&gt;<\/em><\/strong><em>. Propuestas de <\/em><strong><em>&lt;&lt;rupturas epistemol\u00f3gicas&gt;&gt;<\/em><\/strong> que, frente a lo que era habitual en el revisionismo marxista, hechas desde el confesionalismo militante, ahora surgen en los m\u00e1rgenes de la ideolog\u00eda. Muchos de los nombres citados no proceden de la cantera anarquista. Los hay que s\u00ed lo son, como el profesor Ib\u00e1\u00f1ez que adem\u00e1s es un referente hist\u00f3rico por su pictograma sinecista de la A circulada (nuestro Banksy del 68), pero la mayor\u00eda se declara orgullosamente no anarquista y sin embargo contribuye a su innovaci\u00f3n intelectual. Un cierto cambio de paradigma que ofrece garant\u00eda de apertura de mente y esp\u00edritu cr\u00edtico, precisamente cuando el ecosistema anarquista corre el riesgo de adulteraci\u00f3n polis\u00e9mica por la embestida ultraliberal promocionada como <strong><em>&lt;&lt;anarcocapitalista&gt;&gt;<\/em><\/strong> (<a href=\"https:\/\/elpais.com\/eps\/2024-01-13\/la-palabra-anarcocapitalismo.html\">https:\/\/elpais.com\/eps\/2024-01-13\/la-palabra-anarcocapitalismo.html<\/a>) y <em><strong>&lt;&lt;libertaria&gt;&gt;<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Tras reflexionar sobre el texto de Ib\u00e1\u00f1ez, subtitulado Afrontando la dominaci\u00f3n en el siglo XXI, tengo la impresi\u00f3n de que estamos ante un debate de fondo entre dos t\u00e9rminos concurrentes: <strong><em>&lt;&lt;autarqu\u00eda&gt;<\/em><\/strong>, en cuanto <strong><em>&lt;&lt;cualidad del que se basta a s\u00ed mismo&gt;&gt;<\/em><\/strong>, y <strong><em>&lt;&lt;anarqu\u00eda&gt;&gt;<\/em><\/strong>, en su cl\u00e1sica definici\u00f3n de <strong><em>&lt;&lt;no gobierno, no autoridad, no mando, no jefe&gt;&gt;<\/em><\/strong>. Conceptos basculantes, pero al mismo tiempo c\u00f3mplices, porque si bien en ambos hay una clara refutaci\u00f3n de la heteronom\u00eda la esgrimen por motivos diferentes. La <strong><em>&lt;&lt;autarqu\u00eda&gt;&gt;<\/em><\/strong> orbita como un solipsismo mientras la <strong><em>&lt;&lt;anarqu\u00eda&gt;&gt;<\/em><\/strong> se afirma en una solidaridad expandida. Disenso en medio del consenso, cuya clave de b\u00f3veda est\u00e1 en el tema de la <strong><em>&lt;&lt;hermen\u00e9utica de la dominaci\u00f3n&gt;&gt;<\/em><\/strong>.\u00a0 A elucidarlo viene empe\u00f1ado Tom\u00e1s Ib\u00e1\u00f1ez en una serie de trabajos iniciados en 2005 con el libro Contra la dominaci\u00f3n y sus sucesivas r\u00e9plicas <strong><em>&lt;&lt;neoanarquistas&gt;&gt;<\/em><\/strong>: <em>Anarquismo es movimiento<\/em> (2014), <em>Anarquismos en perspectiva<\/em> (2022), una selecci\u00f3n de art\u00edculos publicados entre 2002 y 2021 en distintos medios y contextos, y <em>Poder y Libertad<\/em> (2022), segunda edici\u00f3n revisada del libro editado en 1982. Me atrever\u00eda a afirmar que el compromiso de Ib\u00e1\u00f1ez con el postanarquismo se reconoce en la definici\u00f3n dada al respecto por Newman, uno de sus <strong><em>&lt;&lt;padres fundadores&gt;&gt;<\/em><\/strong>: <strong><em>&lt;&lt;El postanarquismo puede ser visto como una serie de estrategias pol\u00edtico-\u00e9ticas contra la dominaci\u00f3n, sin garant\u00edas esencialistas y las estructuras maniqueas que condicionan y restringen al anarquismo cl\u00e1sico&gt;&gt;<\/em><\/strong> (<em>El anarquismo y la pol\u00edtica del resentimiento<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">Para empezar, Ib\u00e1\u00f1ez aclara que <strong><em>&lt;&lt;el anarquismo no fundacional cuestiona, al igual que lo hace Michel Foucault, que tal o cual elemento social hoy existente provenga de algo que estaba predeterminado&gt;&gt;<\/em><\/strong>. En la l\u00f3gica de aquel <em><strong>&lt;&lt;anarquismo es movimiento&gt;&gt;<\/strong><\/em>, pero avanzando su exploraci\u00f3n sobre la dominaci\u00f3n con la tesis arqueo-teleocr\u00e1tica de Reiner Sch\u00fcrmann, su lectura binaria de la <em>anarkh\u00e9<\/em> como ausencia de poder y ausencia de principio de orden, sin aleph constitutivo. Algo que ya previ\u00f3 Eliseo Reclus al cifrar la anarqu\u00eda como la m\u00e1s alta expresi\u00f3n del orden, es decir, un orden cardinal, sin escalaf\u00f3n. Rechazada la tentaci\u00f3n teleol\u00f3gica y la jerarqu\u00eda que conlleva, el autor se asoma a la perspectiva de Newman afirmando que <strong><em>&lt;&lt;la anarqu\u00eda, tal y como la concebimos hoy nace de un conjunto de pr\u00e1cticas hist\u00f3ricas y socialmente situadas, y eso significa que no exist\u00eda antes de que dichas pr\u00e1cticas la creasen&gt;&gt;<\/em><\/strong>.\u00a0 Establecido el desfase del principio de anarqu\u00eda, el libro distingue entre la anarqu\u00eda ontol\u00f3gica (la Idea) y la anarqu\u00eda pol\u00edtica (la praxis), t\u00e9rminos que considera simbi\u00f3ticos. Sin embargo, ese cabalgamiento cig\u00f3tico desfallece con la noci\u00f3n de revoluci\u00f3n. Por un lado, se habla de <strong><em>&lt;&lt;la perspectiva totalizante que subyace en el concepto de revoluci\u00f3n&gt;&gt;<\/em><\/strong>, y por otro la recupera como m\u00faltiples focos de resistencia en el tejido social. Porque la revoluci\u00f3n <strong><em>&lt;&lt;constituye una de las se\u00f1as de identidad del anarquismo&gt;&gt;<\/em><\/strong>, aunque matizando que eso no conlleva ni proyecto ni programa revolucionario.<\/p>\n<p align=\"justify\">Parad\u00f3jicamente, <strong><em>&lt;el a priori pr\u00e1ctico&gt;&gt;<\/em><\/strong> como resignificaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n, tanto en el neoanarquista Ib\u00e1\u00f1ez como en el postanarquista Newman, hunde sus ra\u00edces en el anarquismo cl\u00e1sico. En el Proudhon de <strong><em>&lt;&lt;la idea surge de la acci\u00f3n y debe volver a la acci\u00f3n&gt;&gt;<\/em><\/strong> (<em>De la Justicia en la Revoluci\u00f3n y en la Iglesia<\/em>), en el Bakunin de <strong><em>&lt;&lt;hay que ir de la vida a la idea&gt;&gt;<\/em><\/strong> (<em>Estatismo y Anarqu\u00eda<\/em>) y en el Stirner m\u00e1s aut\u00e1rquico que reivindicaba la insurrecci\u00f3n frente a la revoluci\u00f3n, pues mientras la primera conduce a organizarnos por nosotros mismos, la segunda reinstaura una nueva dominaci\u00f3n: <em><strong>&lt;&lt;toda revoluci\u00f3n es una restauraci\u00f3n&gt;&gt;<\/strong><\/em> (<em>El \u00fanico y su propiedad<\/em>).\u00a0 Maridaje que el ep\u00edlogo de <em>Anarquismo no fundacional<\/em> parece validar al consignar que <strong><em>&lt;&lt;lo que ha entrado en crisis es la idea de insurrecci\u00f3n como herramienta para llevar a cabo la revoluci\u00f3n&gt;&gt;<\/em><\/strong>. Zonas de autonom\u00eda del com\u00fan y gobierno de s\u00ed mismo en agonismo continuo. Toda anarqu\u00eda es aut\u00e1rquica (<strong><em>&lt;&lt;yo he basado mi causa en nada&gt;&gt;<\/em><\/strong> de Stirner) pero no toda autarqu\u00eda es an\u00e1rquica (<strong><em>&lt;&lt; el cuidado de s\u00ed y de los otros&gt;&gt;<\/em><\/strong> de Foucault), como s\u00edstole y di\u00e1stole de la autocton\u00eda que representan. No se trata de un repliegue a la intimidad, es un despliegue desde la individualidad. Y es aqu\u00ed, a mi modo de ver, en los intersticios de esta apor\u00eda intermitente (en la fragilidad de sus ritos de paso e iniciaci\u00f3n, su <em>clinamen<\/em>), donde la propuesta de un anarquismo indominable e indominante puede tener una dimensi\u00f3n transformadora insospechada.<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo lo arriba escrito, dicho desde el asentado prejuicio de que, all\u00e1 en 1979, hace ahora 45 a\u00f1os y en plena efervescencia pol\u00edtica, en un art\u00edculo publicado en el n\u00famero 6, p\u00e1g. 65, de la revista Historia Libertaria con el t\u00edtulo <em>El mito moderno de la revoluci\u00f3n <\/em>(<a href=\"http:\/\/www.cedall.org\/Documentacio\/Revistes\/Historia%20Libertaria\/00005.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.cedall.org\/Documentacio\/Revistes\/Historia%20Libertaria\/00005.pdf<\/a>) fij\u00e9 posici\u00f3n ante el concepto de revoluci\u00f3n en la era at\u00f3mica como una secuela del pensamiento m\u00e1gico. En ese contexto, pertenezco al gremio de los que consideran que la savia nueva que precisa el anarquismo para realizarse hay que buscarla sobre todo en la veta democr\u00e1tica. Algo que comparto, mutatis mutandis, con Miguel Abensour, Eduardo Colombo, Sim\u00f3n Critchley, Josiah Ober, Jacques Ranci\u00e9re o el Amedeo Bertolo de <strong><em>&lt;&lt;la anarqu\u00eda es al mismo tiempo la forma m\u00e1s completa de la democracia y de su inevitable superaci\u00f3n&gt;&gt;<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pretender hacer tabla rasa de lo existente (la teor\u00eda del gran salto adelante, quemar etapas, etc.) es un mesianismo b\u00fameran. En esbozo, dir\u00e9 que soy partidario de evolucionar \u00e9ticamente emancipando las inteligencias con la polinizaci\u00f3n libertaria. Para ello deber\u00edamos superar esa disforia de sociedad con Poder, pero sin Estado. Bajo el esquema del Caballo de Troya, transgrediendo el orden de los factores. Creando una comunidad de valores en la Demo-Acracia. Una <em>paideia<\/em> que haga verdad universal el gobernar y ser gobernados (porque cuando todos gobiernan nadie manda y todos son responsables: autogesti\u00f3n s\u00ed, <em>arkh\u00e9 no<\/em>). Con estas premisas, sortear\u00edamos el paralizante negacionismo bautismal (el estigma &lt;&lt;anti&gt;&gt; de la anarqu\u00eda en conflicto con el mundo que nos encontramos al nacer) y el palimpsesto que se oculta tras la dominaci\u00f3n rizom\u00e1tica (que ordena y disciplina la vertical del poder). El <strong><em>&lt;&lt;comienzo de la experiencia&gt;&gt;<\/em><\/strong> de Sch\u00fcrmann y el <strong><em>&lt;&lt;vivir aut\u00e9ntico&gt;&gt;<\/em><\/strong> de Heidegger: calistenia libertaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><em>(Nota. Este art\u00edculo ha utilizado el magn\u00edfico repositorio de la web Filosof\u00eda y Anarqu\u00eda de Solidaridad Obrera)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Vaiv\u00e9n de Rafael Cid &lt;&lt;En el n\u00facleo de la pol\u00edtica hay una pr\u00e1ctica an\u00e1rquica del disenso democr\u00e1tico&gt;&gt; (Simon Critchley, La demanda infinita) En un art\u00edculo reciente sobre la necesaria renovaci\u00f3n del anarquismo para afrontar los retos del siglo XXI (Anarco-sindicalismo: el orden de los factores), terminaba diciendo: &lt;&lt;En la b\u00fasqueda de ese Grial que<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":418,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"sns_share_botton_hide":"","vkExUnit_sns_title":"","_vk_print_noindex":"","sitemap_hide":"","_veu_custom_css":"","veu_display_promotion_alert":"","vkexunit_cta_each_option":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[13,774,14],"class_list":["post-10020","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinio","tag-vaiven","tag-opinion","tag-rafael-cid"],"veu_head_title_object":{"title":"","add_site_title":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10020","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10020"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10020\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media\/418"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioklara.org\/radioklara\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}