Ángeles Sanmiguel
¿Por qué el gran sistema, incorregiblemente mentiroso y sórdido, en su predicamento arrastra voluntades a la inacción contra miserables abusos hacia los otros animales? “Proponen matar toros para “ayudar” a los afectados por el incendio de Valencia algunos de los cuales han perdido a sus perros y gatos”. ¿Cómo un hombre que décadas atrás mataba toros confesando haber visto llorar a más de uno mientras le torturaba abandera tan aborrecible propuesta? ¿Tormento y muerte supuestamente con fines benéficos?
¿Dar suplicio hasta el último aliento para solventar la desolación e inmensa aflicción por las muertes de personas y sus seres queridos, la destrucción de la cotidianidad, la pérdida del hogar y entrañables recuerdos? ¿Qué clase de despotismos se han instalado para promocionar el incomprensible negocio de la tauromaquia, ese resquicio por el que meter la uña en ganancias y protagonismo ante una tragedia? ¿Qué necesidad fustiga a la prensa del colorín para tener que pagar exclusivas sobre decadentes sujetos de una España rancia y caciquil? “Entidades tan reconocidas como Cruz Roja ya han sido criticadas por prestarse a este tipo de recaudaciones, para las que varios animales mueren agónicamente”. Intenciones redentoras propias de amantes obsesivos, en este caso del chanchullo taurómaco, surgen groseramente cuando el dolor y la desesperanza golpean a la ciudadanía.
Ante la suma tragedia el amor es lo prevalente, al iniciarse la alerta en el inquilinato de los edificios incendiados en Valencia un joven acudió a salvar a sus dos gatas. “D.E.P. a esos 42 perritos y 36 gatitos que muchos se encontraban solos en casa y no pudieron ser rescatados” se lee en redes sociales. Se estiman más de ochenta animales de compañía como víctimas de una catástrofe que ha roto la vida de muchas personas y causado el indescriptible desgarro por la pérdida de esos otros animales. María Törok psicoanalista francesa introdujo la noción de la temática fantasma tras un drama, una presencia espectral de pérdida que transitará por lo pasadizos de la mente. De las cuatro afinidades psicológicas constatadas aquella que pone de relieve los lazos de amor para con otros animales se enmarca en la denominada afectiva surgiendo con marcada intensidad en momentos cruciales. Sigmund Freud, neurólogo creador del psicoanálisis, refiriéndose al supremo artista e investigador de la naturaleza del siglo quince Leonardo da Vinci, escribiría que “aquel que ha comenzado a sospechar la magnificencia de la cohesión universal y sus inmutables leyes, pierde fácilmente su propio, pequeñísimo, yo”.
Coco sobrevivió al incendio siendo rescatado por el cuerpo de bomberos tras ocho días de angustia inteligentemente escondido en una “hornacina con salida de agua”, al reencontrarse con su familia entraría en pánico exteriorizando el shock postraumático. Desórdenes y embotamiento afectivo van de la mano de “la tortura con todas sus implicaciones, puede ser el más potente agente causal del trastorno por estrés postraumático”, escribe el doctor en Medicna y Filosofía José Luis Ayuso. ¿Hasta cuándo el interesado mantra de cosificar a seres sintientes? “Los animales son cosas” declara abiertamente un responsable de la Administración local. ¡Puuufffff! ¡Cuánta cerrazón comprada, vendida e inculcada! El ladrido de un can acorralado aún viaja por el recuerdo vecinal. “Mucha gente está sufriendo porque parte de su familia animal murió sin poder hacer nada por ellos”. ¿Se separaran a las familias “interespecies” en los realojos? ¿Cuántas personas se ven abocadas a vivir en la calle al no poder acceder a recursos si no desamparan a esos otros animales que les dan amor y custodia? Entre las acciones llevadas a cabo por la Coordinadora Animalista de la Comunidad Valenciana reseñar la solicitud a la dirección de Protección Animal, perteneciente a la Consellería de Medioambiente, del número oficial de animales fallecidos y el poder recuperar sus cuerpos por parte de las familias -si el estado de los edificios lo permite- para “gestar el duelo que conlleva la pérdida”. ¿Se formalizará el desarrollo y activación de reglamentos en catástrofes y otras situaciones sobrevenidas contemplando la amplitud de víctimas?
“Operadores jurídicos se oponen a la posible celebración de una corrida de toros a beneficio de las víctimas del incendio de Valencia”. INTERcids, Operadores Jurídicos por los Animales y AVADA (Abogados Valencianos en Defensa Animal) comunican que: “No es aceptable aprovecharse de una situación de dolor extremo”. Pero como el negocio se va al traste el corralito de chupópteros ha de copar primeras planas como sea. Bochornoso, grotesco y sádico es el gesto de congéneres que se disfrazan de buenismo sin realmente arrimar el hombro. ¿Por qué no ofrecen dinero y bienes si efectivamente quieren ayudar en lugar de proponer una carnicería tan al gusto de los actuales “sillones” del País Valencià? ¿Cómo permitir tal bellaquería? ¡Dejen ya de ser trileros con el sufrimiento ajeno! ¿Por qué no donan parte de sus sueldos quienes promocionan tan crueles actividades? “Que la solidaridad se exprese sin maltrato animal”. “Twitter bloquea una cuenta taurina por “fomentar el placer sádico”. Las tan recurrentes acciones de maltrato animal, en público o en privado, siempre van tras el dinero o el dominio –violencia vicaria- pero, en ambos casos, hay que salir de eso.
“Granjas de sangre islandesas” donde yeguas preñadas son desangradas para surtir de hormona CG, (gonodotropina coriónica equina), aceleradora del crecimiento en otros animales, son explotadas mientras ven conducir a sus potrillos al matadero, generando ganancias de diez millones de euros anuales y suculentos sobres para toda la cadena de delincuentes que hacen la vista gorda en el ineludible entramado humano. ¿Cuántos ingredientes animales enmascarados existen en el mercado? Gusanos para bollería, insectos para cosméticos, aceite de hígado de tiburón para bronceadores, estómago de porcino para chicles, pezuñas como estabilizantes. València Animal Save muestra periódica y públicamente mediante líneas silenciosas de Concienciación Animal y el Contador Humano, en céntricas calles, cuanto hay tras la industria alimentaria basada en los otros animales acercando a infancia y adolescencia la atroz realidad. Más de tres mil animales “mal considerados de granja”, según afirma el activista Diego Nevado, mueren cada segundo para la edulcorada necrofagia. “Desde la infancia nos ocultan la realidad de los animales explotados”. Pulpos sumamente inteligentes están en el punto de mira para el macro campo de concentración acuático en Canarias desde donde se quiere inundar el mercado trasnacional robándoles a estos octópodos el mínimo protocolo de defensa que tienen mientras estan bajo el paraguas de la investigación en laboratorios. ¿Qué clase de “Anazareth”, custodio demoníaco de tesoros, se ha hecho con la humanidad doblegándola? ¿Ya se ha olvidado el caso Vivotecnia de perversa experimentación?
Ciberdelincuencia, abuso, crueldad, maldad, trolls, desprecios, insultos, violencia, todo se activa contra quienes defienden a esos otros animales. “Estos animales están aquí superbién. Así que cállate ya la boquita”, el zoológico y acuario de Madrid pierden el juicio al sentenciar que los delfines viven en muy malas condiciones. “Los animales están aquí con nosotros y no para nosotros”. El robo de ejemplares de una familia caprina en el santuario El Rebrot de la Vida ha revolucionado redes sociales. Tiburones angelote y otras especies marinas se extinguen por el turismo en Canarias. Aves migratorias no pueden realizar rutas ancestrales con paradas en acuíferos y humedales porque allí les esperan las escopetas. Colonias felinas registradas y protegidas siguen siendo el objetivo de matarifes domésticos. Actualmente aún existen personas que orgullosamente relatan como castraban a los cerdos retorciéndoles y arrancándoles la bolsa testicular. Recientemente el Tribunal de Estrasburgo ha prohibido el sacrificio animal con los ritos “halal” y “kosher”. ¿Mutismo en la fiscalización del transporte industrial de animales para la explotación? Dos mil seiscientos terneros y reses, durante tres meses, fueron martirizados sin descanso ni alimento en los buques Elbeik y Karim Allah, sacrificándolos finalmente por no ser aptos para el consumo. ¿Qué seguimiento hay por parte de las autoridades de estos delitos contra el bienestar animal? ¿Qué hicieron con sus cadáveres? ¿Piensos? En enero de dos mil veintitrés España ¡se negó a prohibir! la exportación de animales. Corderos para Arabia Saudí fueron arrastrados vilmenten en el embarque desde Cartagena. Macrogranjas envenenan aguas subterráneas y ejercen la máxima crueldad para con esos otros animales. Activistas animalistas, ahora más que nunca, están en el punto de mira de Administraciones y poderes estatales y sus pudibundeces ya que no es conveniente que poblaciones pelele se conciencien de lo que hay tras estos y otros muchos productivos tinglados.
¿Cuántos otros animales murieron o quedaron mutilados en Hiroshima y Nagasaki tras las bombas atómicas que el incalificable Truman ordenó lanzar? ¿Cuántos en el atolón de Bikini donde se experimentaban? ¿Cuántos otros animales mueren en desastres naturales? ¿Cuántos fueron víctimas de reventones de presas hidráulicas como la de Tous o la estadounidense de Buffalo Creek? Y en las fatídicas y demoníacas guerras, ¿cuántos otros animales han sido sacrificados de infinidad de maneras? ¿Alguien ha tenido en cuenta las masacres de vida acuática por vertidos tóxicos como en el Mar Menor, los derramamientos de combustibles o la invasión de microplásticos? Y en los incendios forestales, provocados y algunos accidentales, ¿se han contabilizado en algún momento las pérdidas de vidas de esos otros animales? ¿Cuántos murieron en Australia bajo las pavorosas llamas? ¿Cuántos en erupciones volcánicas como la de El Hierro? Parece ser que ningún recuento exhaustivo se realiza sobre estas pérdidas. Actualmente Francia quiere coronarse como emporio de la energía nuclear, curiosamente mutada en verde, ¿cuántos de eso otros animales murieron en Chernóbil, Fukushima en incluso Vandellós? En “Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci” se lee: “Era bondadoso y afable para con todos, no probaba la carne porque creía injusto despojar de la vida a los animales, y uno de sus mayores placeres era dar libertad a los pájaros que compraba en el mercado. Condenaba la guerra y la efusión de sangre y declaraba no ver en el hombre el rey de la creación, sino la más temible de las fieras”.











































