Doctrina del shock (a la española)

El Vaivén de Rafael Cid

Rafael Cid

Se atribuye al torero “El Gallo” la sentencia “lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible”. Estaba equivocado. Hay notorias excepciones. Por ejemplo, en política española. Se acaba de comprobar con los resultados de las últimas elecciones generales del pasado 28 de abril. Y si no, veamos.

El 26 de junio del 2016, el PSOE liderado por Pedro Sánchez obtuvo los peores resultados de su historia. Se desplomó hasta los 85 escaños (22,66%). Mientras el PP de Mariano Rajoy sacaba 137 escaños (33,03%). La ventaja a favor de los de Génova 13 fue entonces de 52 escaños.

Rajoy gobernó así algo más de año y medio. Fue investido el 29 de octubre, con la abstención de todos los diputados del PSOE menos quince. Hasta que, recuperada la secretaria general del PSOE por Sánchez en mayo de 2017, una moción de censura socialista con los restantes partidos excepto Ciudadanos, UPN y Foro Asturias, llevó a Sánchez a La Moncloa.

Entre ese primero junio de 2018 hasta los recientes comicios del 28-A no llega al año de mandato socialista. Y sin embargo, el vuelco institucional es de órdago. Ahora es el Partido Popular de Pablo Casado es el que se ha hundido bajo mínimos a costa del PSOE del renacido Sánchez. Baja a 66 escaños (16,7%) frente a los 123 (28,7%) a los que trepa su contrincante. Una diferencia positiva para Ferraz de 56 escaños. Cinco más que en 2016.

La pregunta, entonces, sería: ¿cabe que en tan poco tiempo los españoles hayan cambiado radicalmente de opinión? ¿Cómo pueden haber modificado sus criterios políticos, económicos y sociales, para pasar del donde dije digo a decir Diego, dando la vuelta como un calcetín al modelo político? ¿Existe una lógica en esa revuelta?

Para nada. Solo se ha cumplido un rito. El PSOE suele reconquistar (no revalidar, ojo) el poder cuando aparece un acontecimiento brusco que motiva (o desmotiva, según se mire) a los votantes sorpresivamente. Así sucedió en 1982, cuando una abrumadora mayoría social dio la victoria a Felipe González bajo los efectos de la resaca del golpe de Estado del 23-F del año anterior. Se repitió en 2004, cuatro días después del traumatizante atentado terrorista del 11-M, cuya autoría trato de manipular el gobierno de Aznar.

Y como no hay dos sin tres, acaba de ocurrir otro tanto el 28-A. En esta ocasión el factor impactante se ha llamado “alerta antifascista”. O sea, la aparición en las autonómicas andaluzas del partido ultra de Santiago Abascal. El mismo presidente de gobierno, Pedro Sánchez, intentó hasta el último momento condicionar el único debate con los demás cabezas de lista a la presencia del representante de Vox en el plató de Antena 3 TV. Y cuando se vio obligado a realizarlo en la oficial TVE sin Abascal, no por eso dejó de mencionar a la bicha ausente. No obstante, un “daño colateral” de esa estrategia “que vienen los fachas” ha sido potenciar también una importante movilización en el bloque pro derecho a decidir (autodeterminación e internacionalismo han sido tradicionalmente patrimonio de la izquierda emancipadora frente a la mística del Estado-nación monolítico, centralista y uniformador).

Alguien podía argumentar, con alguna base ciertamente, que justamente el PP ha pagado caro los casos de corrupción, el affaire de las llamadas “cloacas del Estado” y la perversa judicialización del procés. Pero eso exige una ponderación. El espacio de tiempo en que se ha producido este revés electoral no registró precisamente uno de los picos de la corrupción. Además, el PSOE tenía su propio viacrucis en el juicio de los ERE de Andalucía, el presunto desfalco más grande producido en España desde la transición. Incluso, el asunto Villarejo pillaba por igual a PP y PSOE, por eso ambos vetaron una comisión de investigación en el Congreso sobre el tema. Y la aplicación en Catalunya del artículo 155 de la Constitución, causa de la causa del proceso a los políticos partidarios del derecho a decidir, contó con el previo acuerdo expreso de Rivera y Sánchez. Por cierto, cuando estaba en la oposición, el secretario general socialista fue más duro que Rajoy al llegar a proponer que se modificara el delito de rebelión en el código penal para que no precisara el concurso de la violencia.

Copio lo que figura en la Wikipedia sobre la tesis del famoso libro de la activista Noami Klein: “El libro La doctrina del shock propone que las políticas económicas del Premio Nobel Milton Friedman y de la Escuela de Economía de Chicago han alcanzado importancia en países con modelos de libre mercado no porque fuesen populares, sino a través de impactos en la psicología social a partir de desastres o contingencias, provocando que, ante la conmoción y confusión, se puedan hacer reformas impopulares”.

Haz que pase.

2 comentarios en “Doctrina del shock (a la española)

  • el 2 mayo 2019 a las 1:20
    Permalink

    Un ácrata en camiseta
    Bien. Este analisis de Rafael Cid sobre las eleciones del 28 de abril se ajusta a la realidad, pero, despues de las elecciones qué. Acaso va aflorar el trabajo como si de un maná se tratara, va a dar un sueldo para llegar a fin de mes, mejorará la Sanidad y mantendrán las pensiones. Creo que no y lo creo porque los administradores de la riqueza no son ni tienen los mismos intereses de quienes la producen ni de lejos. Pero hay un detalle que a todos escapa. España es un pais de servicios por la gracia de la Unión Europea, pero sobre todo de Alemania, amén del sector primario en donde la autonomía y la capacidad de maniobra de dicho sector, en lo que a precios se refiere, vienen dictados siempre desde Bruselas a la baja, cuando no, las importaciones de terceros paises unden los precios del mercado, (los mercados no existen, son mera fábula)
    Indudablemente que un gobierno del Psoe siempre será más benigno que un PP escorado hacia la ultraderecha, pero las grandes cuesiones sociales quedarán mal resueltas por la sencilla razón de que no hay tanta teta para tanto advenedizo que desde las hiperestructuras de las empresas, verdaderos monstruos devoradores parasitarios de la riqueza, amén del gigantismo de un Estado, de un funcionariado supérfluo y la más de las veces inútil. Con un PIB nada fiscalizado en el sentido de que una gran parte del mismo se pierde por el desagüe del despilfarro, cuando no del expolio y el robo descarado.
    Claro, en todo esto ocurre como en la fábula del parálitico, que en sus ensoñaciones pensaba y creía que podía obrarse el milagro de poder levantarse de su silla de ruedas, sin darse cuenta que estaba sobre una pronunciada pendiente y el freno de la silla lo tenía quitado. El resto de la fábula que lo imagine quien esto lea.

    Emili Justicia

  • el 5 mayo 2019 a las 2:39
    Permalink

    Buenas noches, mi opinion puede concordar con parte de las ideas generales que se plantean en un parque de perros, en la parada de un bus o en la charla de un cruce de caminos de dos vecinos.
    VOX es la basura que no vale ni para compost, así como la orina o las heces de gato solo que estos (los gatos) te pueden hacer feliz al contrario que VOX que desde que nace hasta que desaparece es desagradable.
    Puedo entender el miedo de las gentes en cambiar su voto a ultima hora creyendo que de esta forma su voto es «útil». Su decisión es una decisión útil, la decisión de las gentes de bien es la de la utilidad.
    Entiendo por lo visto que quien vota algo que no es popular, socialista español, unidaspodemos, o ciudadanos o VOX podría decirse que es inutil.
    Lo que más me gusta de las elecciones generales es esa precisamente; la de sentirme un inutil por defender en lo que creo.
    Sin aludir a temas o grupos musicales no me siento ni perro verde ni ultimo de la fila, simplemente me sigue sorprendiendo este país.
    Que importante es la imagen, el marketing.
    La izquierda ha fracasado, Pablo Iglesias ha sido empapado por sus aspersores del jardin.
    Alberto Garzón se quedó dormido en la hamaca.
    Fué un bonito sueño para algunas gentes, el sueño fué reemplazado por la pesadilla del ejemplo.
    VOX es un residuo al que solo se le combate con ejemplo.
    Ciudadanos es otra cosa, grandes empresarios le hacen guiños, Suiza empezará a recibir pedidos de Omegas en breve.
    Como siempre todos nosotros y nosotras seguiremos guiándonos por nuestro F-91 W.
    Paz y Amor… y los títeres al televisor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies