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Desahuciar, ¿perversión o neurosis?

Ángeles Sanmiguel

“El derecho a la vivienda se le está negando a gente de todas las clases”, afirma José Luis González de la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) València. ¿Quién recoge los pedazos de las vidas inmoladas por los desahucios? ¿Cómo afrontar la crisis de adaptación tras el shock? ¿Existen soluciones habitacionales por parte de Servicios Sociales? “Prácticamente ninguna, lo primero que te dicen es que no hay vivienda (apuntar que a nivel nacional “existen 3,8 millones de viviendas vacías”), y, como último recurso, un albergue, bueno, con Lola, el otro día, el desahucio del día quince de julio, como no hay vivienda ni nada, el Ayuntamiento le ha pagado dos meses de una pensión para que pueda estar con sus hijas, pero vamos, ¡soluciones ninguna!” relata una activista. ¿Qué pasa con animales de compañía en desahucios? “No se ha dado el caso, no hemos coincidido pero supongo que van con los dueños”, relata la misma persona quien personalmente confiesa: “Prefiero quedarme en la calle a que me separen de mi perro, es lo mismo que haría con mis hijos está claro”. Vergonzosamente algo tan lógico no es contemplado por los despachos ad hoc. ¡Absoluto maltrato aislante y estigmatizador! ¿Hay alguna ley que prohíba desahuciar a personas de la tercera edad? “No hay ninguna ley, los jueces se pasan las historias esas por el forro de los pantalones”, (un matrimonio de setenta y un años y sesenta y ocho fue recientemente desahuciado tras treinta y tres años como propietarios de una casa que hipotecaron para avalar su empresa con un pago de tres mil euros mensuales algo a lo que no pudieron hacer frente por lo que la guadaña de un fondo buitre, que compra deudas, les segó la existencia). ¡Jamás avalar con el hogar! ni a familia, ni para negocios, ni inversiones, ni vicios, ni fastos, ni apuestas, ni para viajes. ¿Qué exponer para sentenciar desahucios sin romperse por dentro? “Lo dejan en manos de las autoridades, todo lo más que pueden hacer es aplazarlo un mes, o quince días, como ocurrió en el último que no da tiempo a nada ni a buscar una vivienda, ni a recomponerla, ni a nada, mientras bareman y, se repite el desahucio, es lo único que hacen, aplazarlo, según vean”. Actualmente el veintiocho por ciento de la población en España está en riesgo de pobreza o exclusión imposibilitada de costear abusivos alquileres, con mayor incidencia en casos de mujeres con prole y juventud cuyo setenta y siete por ciento del sueldo se destina al alquiler. Siete de cada diez desahucios son por impago de alquiler.

“Los poderosos antes eran los bancos y aún podías negociar con ellos pero ahora todo está en manos de fondos buitre que lo mismo les da ocho que ochenta, no negocian si es que te quieres quedar. Son pisos de renta antigua y compran el edificio entero y eso de pagar cien euros no, o pagas novecientos o mil o te vas a la calle, en cualquier caso lo único que te ofrecen son dos mil euros para que te vayas y ya está y si no te denuncian y ¡a la calle!”. “Más de una vez hemos tenido que llamar a la policía para que fuera a protegernos a nosotros porque los fondos buitre se presentan con los matones que son tela. Han acudido enseguida y los han puesto en su sitio, hay que ser justos”. En cierto caso “José Luis tenía todos los papeles, hasta un informe de Naciones Unidas que dice que suspendan los desahucios y se lo han pasado por el forro”.

PAH València con la campaña “María vs Fondos Buitre” recolectó dinero para “empezar un proceso judicial por vía penal (…) contra Global Pantelaria SA (una empresa del estadounidense Fondo Buitre inversionista Cerberus híbrido que, como en la mitología, guarda los infiernos, en este caso del todopoderoso inframundo financiero), culpable de desahuciar ilegalmente a María de 78 años”. ¿Cómo ejecutar tales villanías impunemente? Ya lo dijo Napoleón Bonaparte: “No hay sino dos poderes en el mundo: el sable y el espíritu. A la larga el sable siempre es vencido por el espíritu” a lo que cabe especificar que el espíritu, esa esencia de amor, empatía, humildad, en el siglo veintiuno, se ha vendido al sable. ¿Qué resarcimiento puede existir para víctimas de actuaciones que las enferman de angustia, depresión y se suicidan? ¡Se está desahuciando a personas ancianas, discapacitadas, solas, a la infancia! en resumen, a débiles y a pobres.

“España es el país que más condenas ha recibido por vulnerar el derecho a la vivienda” informa Amnistía Internacional. En el País Valenciano, durante el año dos mil veintitrés, se ejecutaron tres mil ochocientas sesenta y nueve desahucios; a nivel nacional la cifra rozó los treinta mil lanzamientos por cuestión de alquileres, casi ochenta diarios, sin contabilizar los de Ceuta y Melilla puesto que “el Consejo del Poder Judicial no facilita los datos para estos territorios”. ¿Apoyo psicológico institucional? “¡Ni uno, ni uno! tenemos el apoyo de Psicólogos y Psicólogas Sin Fronteras que van con la PAH a todos los sitios, en el último tampoco dejaron subir a la psicóloga”. “En Torrefiel -sigue relatando la mujer-, la gente ocupó catorce viviendas vacías porque la gente está en la calle, porque no tienen vivienda y hay un edificio completo de viviendas vacías. ¿Es que nadie hace nada? ¿nadie?”. “El Sindicat d´Habitatge de València con presencia en “Malilla, Cabanyal, Orriols, Montolivet y también en el pueblo de Burjassot”, denuncia el desahucio ilegal de un bloque donde vivían 14 familias en el barrio de Torrefiel (…) la propiedad del bloque (…) un gran tenedor que ha mantenido un edificio sin habitar vacío durante seis años (…) intimidando a los moradores por la noche (…); más de cuarenta personas a las que servicios sociales no da respuesta”.

“La vivienda es un derecho, no un privilegio”, “Derecho a techo a justo precio”, “Regular alquiler social”. ¿Cuáles son los motivos recurrentes para desahuciar en el País Valenciano? “Pues lo de siempre, que no se puede pagar un alquiler, los alquileres están carísimos, hay gente que no tiene más que la renta valenciana y ni con eso te alquilan un piso, es que no hay vivienda y para alquilar te piden una cantidad de cosas tremendas y, claro, la gente no llega a eso”. ¿Desahucios de improviso? ¿De cabeza a los alquileres temporales con la aplicación de la nueva ley? Por impago de una mensualidad en el alquiler, ¿juicio de desahucio? y ¿si hay menores? ocho meses, y, ¿dónde ubican a los menores? “los colocan con sus padres, en todo caso los llevan a un albergue y allá donde estén se encargaran de buscar la escolarización, si están en la calle está claro que no hay escolarización que valga, en las entidades institucionales no existe ese mecanismo, yo creo que porque no les interesa”, comenta la interlocutora.

¿Exclusión residencial para el colectivo LGTBIQA+ hasta el punto de obligar a dormir en la calle a más de setenta mil personas, el treinta y cinco por ciento de las personas que padecen sinhogarismo en España? ¿Dónde, cómo, y para quién la Bolsa de Vivienda Asequible?

“José Luis (de la PAH) es un crack, cuando hablaba nos tenían miedo los bancos por eso llegaban a negociar, ahora claro los fondos buitre son todos extranjeros pero de todas maneras cuando ven la camiseta y a José Luis –atienden sus palabras-, es que lo conocen en todos los sitios”. ¿Hay temporadas sin desahucios? “No, y, si las hay, es a gusto de ellos; agosto porque están todos los jueces de vacaciones quitando los de guardia para alguna urgencia, y en los días de Navidad, en la pandemia, aunque en plena pandemia desahuciaban a una persona, ¡en plena pandemia! no te lo pierdas, éramos tres personas y los judiciales no vinieron, vinieron por la tarde cuando sabían que ya no había nadie”. “Cuando llegue septiembre, vamos a ir a saco, ha habido épocas que hemos tenido toda la semana incluso días de dos y tres desahucios al mismo tiempo”.

¿Intransigencia? “Solamente en momentos de muchísima tensión. En uno porque la jueza no quería esperar a que consiguiéramos hablar con el Ayuntamiento y con la Generalitat porque estaban reunidos y no quería esperar y se presentaron allí los antidisturbios, se plantaron allí pero había gente encerrada en el patio y como no abrieron, no pudieron pasar, no pudieron hacer nada”. Recientemente en un desahucio “fue un abuso de poder descarado de que yo digo que de aquí no pasas y no pasas por mucho que tengas un papel que diga que puedes estar aquí, la psicóloga no sube y no tiene que subir nadie, ¡nadie! nada más que los judiciales. No nos dejaron acercarnos ni a los judiciales” que por norma siempre hablan con la PAH València,“¡siempre! porque pueden haber nuevas cosas”, conversaciones con la Generalitat, con el Ayuntamiento “para ver si esto se puede solucionar, aplazarlo”. Generalmente “No hemos tenido nunca problemas” pero aquél día se puso “enfrente un tío como un castillo y te dice que de ahí no pasas por mucho que le enseñes el papel”. El periodista uruguayo Eduardo Galeano escribiría: “En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar”.

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