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Hazte Oír y la última Cruzada

El Vaivén de Rafael Cid

dilluns 20 de setembre de 2010, per  Ràdio Klara

Que la Iglesia católica es el enemigo jurado de la ciencia y la emancipación de la mujer, está sobradamente demostrado. Que su jerarquía en España, Cruzada va-Inquisición viene, es la más exacta reproducción del pensamiento de ultratumba, tampoco era algo nuevo. Pero que sus nuevos propagandistas empleen el canibalismo cibernético para hacer proselitismo, supone una especie que aún no habíamos descubierto. Hasta que hace unos días, el sitio HazteOir.org, fundado y presidido por un joven abogado tonsurado en una de las múltiples casas-cuartel del fundamentalismo teocons norteamericano, demostró que posee un matonismo sólo superado por su bulímica ignorancia.


HazteOir ha colgado en su púlpito-web un ataque contra el movimiento libertario calificando los actos del aniversario de la CNT como “cien años de una organización terrorista”. Si no fuera porque el presidente y fundador del engendro es un endomingado yuppie, cruce de Opus Dei y Legionarios de Cristo, con rutilante presencia en importantes multinacionales (Informatión Systems and Management Consultants España, Pueblo Sierra de Altea, Golf Country Gardens, Nacar Tecnologías de la Información y Eulen Hermes Crédito Cía de Seguros y Reaseguros), y no un iluminado de reemplazo, lo echaríamos a beneficio de inventario. Sería una rutina más de quienes han hecho del desconocimiento, el miedo y la resignación cristiana un oficio de tinieblas.

Pero lejos de ello, se trata de un exponente de la nueva iglesia business. Un precoz y agresivo testimonio de esa nueva militancia mitad monje-mitad sicario que está dominando las esferas del poder religioso, extendiendo sus tentáculos a numerosos negocios, desde las finanzas a los medios de comunicación (hasta los chicos progres de la SER fichan por la pía COPE). Un opiáceo ungüento responsable del oscurantismo secular del pueblo español, sus pompas y sus obras, para festín y celebración de esas castas dominantes que a la divisa “Santiago y cierra España” inmortalizaron en toda su costrosa simplicidad escritores como Leopoldo Alas, Blasco y Ibáñez o Benito Pérez Galdós. La misma marca de la casa que tras descuartizar en Tréveris al blasfemo Prisciliano no ha parado de sembrar el odio y la infelicidad entre sus incautos rebaños aquí en la tierra ofreciendo la salvación en el más allá.

La historia de España debe a su legado cavernario buena parte de su contumaz atraso. En todos los órdenes y puntos cardinales. ¡Que inventen ellos! Aunque, como los designios del señor son inescrutables, nunca hubiéramos sospechado que teníamos que esperar a la llegada de la democracia y a que el poder lo tuviera un gobierno socialista para asistir a la mayor hegemonía de la iglesia católica, apostólica y romana en la edad contemporánea. Con un ejército de liberados que según la propia Conferencia Episcopal en 2001 se cifraba en 18.500 personas impartiendo clases de religión de primaria y secundaria en centros públicos, con un coste para el Estado de unos 55.0000 millones de pesetas al año, a los que habría que sumar otros 17.000 profesores en colegios concertados también a cuenta de los impuestos de todos los trabajadores, fieles, infieles, laicos o ateos.

Un escándalo que a nadie escandaliza porque están en su derecho. O sea, que no es sino la aplicación del artículo 3º del Concordato firmado entre España y la Santa Sede el 3 de enero de 1979, clónico del firmado bajo palio por Franco. Un “concordato” (una especie de variante a divinis del famoso “consenso”) que el gobierno socialista lejos de derogar ha enaltecido con ese ejerció de sumisión antidemocrática que significa mantener los crucifijos en colegios y sitios públicos y garantizar que los actos de toma de posesión de los ministros de la nación se realicen ante una biblia y un crucifijo. Todo mientras una ola de impúdica alarma social se ceba en las mezquitas y los velos de los musulmanes que trabajan aquí en los oficios-basura que los propios españoles rechazan con toda razón.

Es lo que tiene el poder absoluto. Siempre hace su santa voluntad porque tiene a la religión (la del poder siempre es la única verdadera) de su parte. No se inmuta. Franco era Caudillo de España por la gracia de Dios y sólo respondía ante él y ante la historia. Hitler otro tanto, por eso los soldados nazis llevaban en su cinturón la divisa “Dios está con nosotros (Gott mit uns). Y en Estados Unidos los billetes de un dólar pregonan “En Dios confiamos” (In God we trust). Siempre por Dios y por la Patria, impasible el ademán. Con lo que ha avanzado la humanidad, da miedo pensar en manos de qué bárbara gente estamos todavía. Por eso, resulta paradójico que Benedito XVI haya afirmado que el laicismo radical es lo mismo que el nazismo. Salvo que quiera borrar pistas.

El viejo Proudhon tenía razón: la revolución siempre sucede a la revelación. No por una cuestión cronológica, sino por lógica, por la dinámica causa-efecto. La opresión de la religión y sus cohortes de brujos sobre los pueblos no puede ser eterna. Al final la olla explota y tras decenios de agua bendita, cantos gregorianos, Santo Oficio y meapilas surge bruscamente el anticlericalismo y la diosa razón se impone. Lo advirtió en verso el portugués Guerra Junqueiro, uno de los más acerados representantes de la tradición iconoclasta en literatura: ¡Recordad que el Progreso no sufre interrupción, / y que apagar con vuestras doctrinas la razón / es igual que apagar el sol, / cuando flamea,/ con el apaga-velas de un sacristán de aldea!

De todas las historias de la historia de España, la más negra es la de Iglesia. Porque siempre termina igual. Entre el oscurantismo y sumisión. Por muchos intentos de blanquearla que hagan los profesionales de la intoxicación sacándose de la manga una resistencia silenciosa al franquismo que nunca existió más que en el oportunismo de los años terminales. Con o sin ¡Tarancón al paredón! Una golondrina no hace verano.

Nota: Entre los muchos apoyos que está recibiendo la patronal y el PSOE para hacer fracasar la huelga, los más vergonzosos proceden del mundo periodístico y académico. Hace unos días, durante el programa 59 segundos de TV1 dedicado monográficamente a debatir sobre el 29-S, todos los responsables de los medios de comunicación de ámbito estatal que fueron sondeados en directo criticaron la convocatoria de huelga. Unos, los más significadamente derechistas, sin tapujos ni medias tintas. Y otros, El País y Público, con una impúdica equidistancia, llegando a decir el portavoz del diario del Grupo Prisa que todos, empresarios y trabajadores, tenían sus razones. Eso entre los chicos de la prensa. Entre los intelectuales y académicos, la cosa no es muy diferente. El mismo El País, el pasado sábado 18 de septiembre, publicaba una tribuna de opinión del catedrático de historia contemporánea de la UAM. Álvaro Soto Carmona, en donde, tras dedicar casi todo su texto a analizar brillantemente la política pendular seguida por CCOO y UGT (ese proceso que les ha llevado simultáneamente de la autonomía a la dependencia respecto al gobierno), concluía, motu proprio, calificando de “error la huelga general” y pronosticaba su fracaso ya que “la gran mayoría de los ciudadanos no parecen (sic) dispuestos a secundarla”. Cosas de nuestro periódico global español, que ya hace unas semanas nos dejo otra perla académica en el artículo que el sociólogo progresista Enrique Gil Calvo escribió llamando a que los sindicatos hicieran un ejerció de responsabilidad como sus homólogos alemanes y no hicieran la huelga. Que El País sintonice con los intereses de los trabajadores va siendo tan difícil como hallar un obrero en el gobierno o ver a un político en la cola del paro. Menos mal que El Roto está al acecho y nunca defrauda. Rafael Cid en www.radioklara.org

2 Missatges al fòrum

  • Hazte Oír y la última Cruzada 27 de setembre de 2010 15:37, per  Andres

    Yo soy asiduo oyente vuestro, aunque no estoy de acuerdo con casi nada de lo que decis, pero simpatizo con el fondo de honestidad que creo que hay en gente como Rafa Cid. La iglesia tendra muchas cosas malas, pero tampoco ayuda a la credibilidad del anarquismo DEMOCRATICO y respetuoso con las creencias de los demas que gente de vuestro entorno (CNT de Lebrija). Entre otras afirmaciones, señala lo siguiente: "...señor cura, nuevo párroco de la iglesia de Nazaret váyase usted a la mierda de la que ha salido ( la Santa Iglesia) y no vuelva más por este pueblo en el que no es bienvenido, que personajes como usted deberían desaparecer de este mundo." Como postura personal, yo estoy contra el aborto, y me parece un asesinato que solo justificaria en situaciones excepcionales, pero RESPETO a los que piensan distinto y ACATO las leyes democraticamente votadas.... tambien tengo yo que irme a la mierda? Deberia desaparecer de este mundo la gente como yo?

    • Hazte Oír y la última Cruzada 3 d'octubre de 2010 00:34

      Evidentemente no. En cuanto al anticlericalismo también es comprensible. El anarquismo considera al misticismo reaccionario, contrarevolucionario, es decir, un antagonista. La persecución del antagonista no es democrática. Yo no calificaría lo que dice la CNT de Lebrija de persecución. La CNT es enemiga, ya no antagonista, del fascismo. Y el fascismo tiene muchos disfraces. Y además la CNT no es infalible, eso es el papa de Roma. Cada uno de los militantes de CNT pueden escribir un texto mandando a la mierda a un cura o diciendo que le parece una mierda ese mismo texto.


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