La desconstrucción de un relato : CGT en la encrucijada

Martín Navarro Zamora

 

Reflexiones de un compa militante de base de CGT sobre el artículo publicado en la Red por Desiderio Martín. Escrito donde el compañero se apropia de los valores colectivos de la CGT, para construir un relato legitimador que justifica una inaceptable injerencia orgánica por parte del SP Estatal en el XI Congreso de CGT Catalunya a celebrar en Igualada-Òdena los días 19, 20 y 21 de octubre. Si nuestras señas de identidad son el federalismo, la democracia interna y la acción directa, digamos que el compa Desiderio ha practicado de forma clara y contundente lo de la acción directa, pero se ha cargado de un plumazo la autonomía federal y la democracia interna en la toma de decisiones en nuestra organización. Y todo ello por discrepar sobre si el anarcosindicalismo “existente hoy” pasa o no lo la prueba del “algodón de la democracia y la autonomía”. Chapó compa. En un ejerció de retórica ejemplar, el compañero se plantea la duda de si es legítima la crítica constructiva que hace el compa Erme sobre el anarcosindicalismo en los tiempos actuales y a la misma vez que la resuelve aprovecha para dejarnos caer, como por casualidad, la siguiente acusación: lo que no es legítimo en términos orgánicos es la actitud del SP de Catalunya ante la HG del 3 de octubre del 2017 que convoco sin consultar a la afiliación. Va de reto Satanás, al final él mismo da pie a que nos planteemos otra incerteza no de menos importancia: ¿Está la CGT preparada para afrontar los retos del presente tanto a nivel laboral, social como políticos? Y sobre todo lo está la CGT de Catalunya?

El “efecto Rashomon” y el relato “coherente en lógica interna” de CGT.

Cuando estudiábamos antropología social se nos enseñaba a dudar hasta de nuestra propia sombra. Las certezas son malas herramientas de trabajo para la reflexión antropológica que busca entender e incidir con un sentido crítico, en la realidad que nos envuelve. Por tanto, todo análisis sobre el presente o el pasado tenía que pasar por la criba de la técnica analítica denominada “Efecto Rosahom”, que como todas sabemos llevada al cine por el cineasta japonés Akira Kurosowa. Todo un clásico para los adeptos, entonces, al cine denominado de autor (hoy nos quedamos con el concepto pero el resto nos parece tostón de narices). Y qué viene a decir dicha técnica analítica: que toda construcción de un relato sobre la descripción de un hecho es básicamente subjetivo. Por tanto, todo es relativo y para entenderlo y aproximarse a la realidad del hecho en sí, tan importante es analizar qué se cuenta, como quién lo cuenta y para qué lo cuenta.

El relato legitimador

La CGT se dota en “su lógica interna” de un relato colectivo que tiene como principios básicos típicos de una organización anarcosindicalista: “la cooperación, el apoyo mutuo, la solidaridad y la autonomía de partidos y opciones políticas” y que “sin dependencias partidistas, ni paliativos estatales” ha de servir de herramienta para enfrentarse al capitalismo. Este relato no debe ser “monolítico y, aun menos, autoritario y burocrático” y cualquier crítica internar se ha de hacer “en el marco de cooperación, de respeto y de ética”. Todo esto es lo que nos dice el compañero Desiderio, marcando doctrina.

Una vez construido el relato legitimador ahora lo fácil es declarar herejes a los que se atrevan a insinuar en la CGT, prácticas autoritarias, exceso de jerarquización orgánica-burocrática ,autoritarismos, dirigismo basado en protagonismos endogámicos, falta total de visión táctica realista del entorno sociopolítico, anacronismos teóricos para suplantar una realidad no compartida ni entendida. En fin es hereje quien intenta abrir una reflexión colectiva sobre todos estos males que pueden hacer del proyecto anarcosindicalista de CGT más que una herramienta para el cambio social, una pesada e inútil estructura ( una más a lo largo de la Historia) que acabe por sepultar un modelo de sindicalismo rebelde y revolucionario a la vez. Que aunque parezca mentira, no siempre una cosa implica la otra.

Para ser más precisos el hereje en este caso es colectivo: el SP de Catalunya y su pecado, convocar una HG en un escenario “de conflicto nacional”, sin antes haberse realizado “el debate en los sindicatos”. Aquí el análisis del relato legitimador ya no solo peca de un exceso de subjetividad, para interpretar aquello que nos conviene, sencillamente se miente por desconocimiento total de los hechos. Sobre estos volveremos más abajo. Vamos ahora a preguntarnos quién es el narrador y como consigue su información, ya que en este caso, a diferencia de la historia contada por Kurosowa, aquí el narrador no ha vivido los hechos ( la revuelta popular en Catalunya que va desde octubre a finales del 17), sino que habla de oído. O sea de lo que le cuenta otras que pudieron participar pero no quisieron, demostrando un “perspicaz” tacticismo de la realidad social de este país, que levantaría al propio Berneri de su tumba.

El narrador

Es justo decir que si con algo estamos de acuerdo en la construcción del relato legitimador del compa confederado, es cuando dice “quienes suscribimos estas reflexiones, llevamos bastantes años con equipos de trabajo confederales”, le falta decir también, muchos años de liberado. Ahí está el problema. Desde las alturas aumentas perspectiva, pero pierdes en detalle. Afirmar que la autonomía confederal de CGT de Catalunya al convocar la H.G. del 3 octubre supuso un riesgo importante para toda la Confederación, es sin duda una reflexión en positivo y garantista del modelo de democracia interna del que nos hemos dotado, tanto, como el refuerzo y compresión de la idea federalista de nuestra organización en su conjunto.

Las razones para construir el relato legitimador

Básicamente la principal es la incapacidad analítica de una realidad social y política, cuando se prioriza a nivel ideológico-táctico el teleobjetivo al gran angular, en consecuencia se amplía tanto la imagen que se pierde de vista el entorno. En este caso focalizamos el análisis de lo que se ha dado en llamar “El procés” en su carácter partidista, nacionalista, burgués, constitucional…perdiendo de la visión, el carácter de rebelión popular que le dimos en las calles de forma alegre sin prejuicios ideológicos, de forma asamblearia , con acciones basada en la desobediencia pasiva, pacífica y muy paciente para no caer en provocaciones, acciones improvisadas y coordinadas a la vez, gracias a la solidaridad y el apoyo mutuo de grupos de afinidad que se creaban sobre la marcha, entre las KellY, las precarias, las jubibiladas, las estudiantes, las mujeres feministas, las afiliadas de CGT y en definitiva todas las que defendimos en la calle aquello que desde los órganos de poder político no se atrevieron a realizar: la ruptura con el status quo constitucionalista, monárquico, prosfranquista, que durante los últimos 40 años nos ha estado jodiendo a todas con el cuento de la Transición permanente.

Otra razón no menos importante fue la incapacidad de “jefes y jefas” con responsabilidad orgánica tanto en federaciones como en sindicatos en CGT Catalunya de comprender la diferencia entre una movilización nacional partidista y una acción de rebeldía popular. Así de claro y sencillo. Porque para información de nuestros compas del SP Estatal no fuimos pocas las que pedimos a nuestros sindicatos que convocarse plenarias de secciones sindicales para debatir la propuesta de H.G presentada por nuestro SP Confederal. Por tato lo de que las compañeras del SP en Catalunya convocaron una HG sin consultar a la militancia vía orgánica, se puedo dar en algunos sindicatos. Precisamente en aquellos donde la “dirección” desde la Junta decidió no tener en cuenta la convocatoria urgente, como hemos dicho, de plenarias. Tomaron ellas solitas la decisión, en algunos casos en contra de la H.G convocada. O sea el “tu luchas, tu decides” fue sustituido desde los órganos “coordinadores y responsables de gestionar la propuesta-proyecto del anarcosindicalista de hoy” en clave de democracia interna, por el “tu no decides, tu no luchas”.

Esta es la realidad en la que se base el compañero del SP Estatal para construir el relato legitimador a posteriori para explicar la acción antiorgánica del SP de Catalunya, solo falta que los “vendedores ambulantes” del resto de la Confederación hagan su trabajo , que los “más de dos tercios de apoyos de la organización” en el último Congreso Estatal al “proyecto anarcosindicalista” (léase al SP actual), no fueron en barde.

En este sentido, antes del panfleto “legitimador” del compa Desiderio , nos vino desde el SP Confederal de forma “independiente”, como no podía ser de otra forma y con el objetivo de mediar y pulir antagonismos dentro la nuestra organización, una encíclica confederal en los siguientes términos : “el anarcosindicalismo no va a servir como instrumento ni herramienta para ninguna posición política (sea la que sea, )” y las HGs se deciden desde abajo, es decir, desde las asambleas de nuestros sindicatos por las afiliadas. Amén. Autonomía orgánica para que un SP Confederal ante lo urgente de la situación de revuelta popular, pueda decidir sobre qué estrategia es la más adecuada para pasar a la acción directa, pecado. Que se pida a una Junta de sindicato que convoque una asamblea o plenaria urgente para decidir y coordinar con las propuestas de nuestro SP, pecado. Que algunas afiliadas trasladen el acuerdo de sus secciones sindicales al SP Confederal, al no ser atenidos en sus sindicatos, doble pecado. Que en otras ocasiones se constituya una asamblea permanente de afiliados o mejor de activistas en la defensa de un local de CGT, y se tomen acuerdos y se marquen estrategias pasando de asambleas, plenarias y juntas, pecadillo del que se puede conseguir la absorción por la urgencia de la acción de resistencia. Así pues nuestra doctrina para militantes nos dice que debemos aceptar y actual como verdaderas devotas. En tiempos de revuelta, en tiempos de revoluciones sociales y políticas, antes de cualquier acción directa para defendernos de la represión o para explicitar en la calle el contrapoder de nuestra fuerza como clase trabajadora, atención primero se ha de consultar nuestro catecismo estatuario: la Junta del sindicato se reúne y decide que día les va bien a todas convocar una Plenaria de Secciones Sindicales, se convoca dicha Plenaria dando el tiempo suficiente para que las afiliadas tomen una decisión. A la vez ya se ha convocado un Pleno local y otro Confederal con los tiempos requeridos para que todos los Sindicatos y Federaciones locales y de ramos tenga el suficiente margen para tomar acuerdos. Finalmente el Pleno Confederal toma o no, una decisión. Con un poco de suerte CGT ya está preparada para pasar a la acción, el problema es que la realidad tan cambiante y viva no entiende de tiempos organices, y las revueltas populares y la revoluciones sociales, menos aún. Todo esto es más grotesco que preocupante, si no fuera una realidad que hace que algunas nos planteemos no solo si el anarcosindicalismo está preparado para los retos del presente, afortunadamente este tiene vida también fuera de la CGT, sino si la CGT está preparada y nos sirve como instrumento de lucha y rebeldía en esa realidad tozuda que siempre acaba por poner en su sitio a las teorías.

Conclusión: CGT en la encrucijada

Vamos a plantearnos las siguientes preguntas:

¿Quién teme una Catalunya Independiente? Vayamos al grano, porque a pesar de la doctrina para el militante en la CGT, no es el SP confederal de CGT de Catalunya, el problema en Catalunya. Por lo menos creemos nosotras, que no para la mayoría de la gente de este país, ni siquiera para la mayoría de las 14000 afiliadas a nuestro sindicato. Estamos utilizando, como ya habrá quedado evidente, retóricamente una cuestión que el compa Salvador Seguí ya se preguntaba en los madriles de los años veinte. Y la respuesta entoces y ahora es la misma: la clase trabajadora en Catulunya no.

Y si como parece por las movilizaciones masivas habidas y por haber van en auge, tranquilidad, que para eso tenemos a los teóricos del anarquismo de por aquí y por allá para recordarnos cada día que el Estado y el nacionalismo son peores que las diez plagas de Egipto. Si vamos a mantener en la calle la lucha por la libertad colectiva de un pueblo, la lucha por la igualdad social y económica, de género, si vamos a luchar contra el capitalismo construyendo un modelo de sociedad basada en la igualdad democrática , que priorice la mejoras de las condiciones de vida de las clases populares, si lucharemos por una Catalunya que será obrera o no lo será, tenemos que acabar preguntarnos: ¿Nos sirve la CGT actual como instrumento de lucha para todos estos retos?

Hace cien años en el Congreso de Sants, la CCT tuvo la flexibilidad ideológica y el acierto táctico de crear el Sindicato Único, estrategia que le dio la fuerza suficiente para poner al sistema unos años más tarde, en la piqueta: la revolución social fue posible, por lo menos en “el corto verano de la anarquía”….

Pues bien, en menos de un mes, en este ambiente tan positivo de injerencias orgánicas y ponencias que siguen sin reconocer la equivocación táctica de algunas al no apoyar las huelgas del 3 y del 8 de octubre, donde nuestra organización recogió miles de adhesiones desde fuera y dentro del sindicato, ponencias donde se sigue invisibilizando ( tampoco dieron apoyo a la HG feminista del 8 de marzo de este año) la lucha feminista contra la opresión de género ( en este tema por no hacer, no hacen referencia ni siquiera al anarcofeminismo elemento imprescindible para entender y compartir esa hilo “rojoynego” a lo largo de la Historia y del que todas tomamos cacho por lo menos de vez en cuando y de boquilla) , la CGT de Catalunya celebrará el XI Congreso Confederal. Momentos cruciales para la organización , sin duda, como en el Congreso de Sants de 1918, respetando las diferencias de coyuntura histórica que son muchas y variadas.

Hoy en día una parte del anarcosindicalismo todavía vivo que se encuentra organizado en CGT ( vuelvo a insistir, el anarcosindicalismo y las ideas libertarias siguen también vivas o más vivas , según lo miremos, no solo en nuestra organización , también a nivel individual o colectivamente en la calle y en otros movimientos sociales y sindicales, no lo olvidemos pues caeríamos en aquello del etnocentrimos libertario, el famoso nosotras, nosotras….) tendrá que dotarse de un marco de referencia estratégico para hacer frente los retos del futuro. Concretando, necesitamos una CGT que sirva como herramienta de lucha para seguir nuestra guerra de clase a nivel sindical en nuestros centros de trabajo y en los espacios de lucha obrera abiertos por las mismas trabajadoras en la empresas de la “nueva economía “que basan su productividad (léase beneficios, ya nos entendemos) en la explotación precaria y en el recorte de derechos laborales. Y a nivel social y de lucha política no partidista ni electoralista, evidentemente, el reto es todavía mayor púes si en los años veinte la CNT tenía en paralelo a la FAI para desarrollar su acción directa tanto en la defensa contra la represión como para activar, mantener y coordinar las luchas fuera de las fábricas, además de los ateneos y los grupos de afinidad, hoy desde los sindicatos de la CGT tenemos que mantener y general tanto la lucha social como la sindical. Y no hay lucha social efectiva si primero no hay coordinación en la creación de grupos de afinidad que sobrepasen los espacios de nuestras secciones sindicales y nuestros sindicatos. En el trabajo, en los barrios, en nuestras pueblos y ciudades, tenemos que generar redes internas y externas de lucha, siendo trasversales y flexibles ideológicamente para poder trabajar en espacios antagónicos, manteniendo a la vez, nuestra capacidad de decisión y de acción para poder estar en todas las luchas, que en definitiva son una sola lucha: la ya histórica lucha de clases organizada contra el capital y Estado, o lo que es lo mismo la lucha contra cualquier tipo de explotación y contra cualquier tipo de estructura autoritaria.

Dicho todo lo anterior, volvamos a las preguntas retóricas.

¿Quién teme una CGT de Catalunya autónoma y libremente confederada? Se diría que por las injerencias en este periodo precongresual por parte del SP Estatal, el relato legitimador del que venimos hablando en defensa de la estructura orgánica del compa Desiderio es buen ejemplo, parece ser que algunos liberados confederales están muy preocupados por lo que pase con la CGT en Catalunya, no vaya a ser que también cunda, pesamos nosotras, lo del derecho a la autoderminación y hagamos real el discurso retórico de la autonomía federalista confederal. Está claro que los que defiende una CGT ligada de pies y manos a una estructura centralizada y centralista de organización, burocratizada, disciplinada y en definitiva autoritaria, no pueden consistir que las afiliadas a través de un comicio congresual a nivel territorial, puedan libremente decidir y reflexionar sobre los caminos por donde seguir sus luchas, a la vez que elegir libremente a las compas que consideren oportunas para los entes orgánicos establecidos , sin injerencias externas, y mucho menos de un SP de CGT Estatal. Porque si esto continua así habrá que decir eso que no hace tanto tiempo, gritábamos en las calles: “que no, que no nos representan”. Algunas no entendemos que pretende el SP estatal con estas injerencia y otras que llegarán seguro antes del Congreso en Catalunya. Pretende una CGT en Catalunya como en Euskadi, testimonial e invisible (con todo el respeto sea dicho para las compas vascos.) Sin duda será más fácil de manejar, pero cuidado con estas pretensiones, que os va la vida como organización compas. La CGT estatal sin una CGT en Catalunya fuerte y rebelde, digámoslo claro, menos que más.

Muchas en CGT Catalunya vamos a luchar, en el próximo Congreso Confederal o donde sea, para seguir manteniendo la CGT como una Escuela de rebeldía hoy más que nunca, pues como dicía Howard Zinn “Ninguno es neutral en un tren en marcha”. No que queremos que la CGT se convierta en una escuela de burócratas y muchos menos en una escuela de demócratas, que para eso ya están los de sindicatos domesticados. Y qué es un Rebelde, se preguntaba Albert Camus, pues el que siempre dice no a la injustica, venga de donde venga.

Para acabar quien atenta contra la libertad colectiva, de un pueblo o de una organización como la CGT, atenta contra la libertad individual que debería ser la esencia de nuestro espíritu libertario. Puede que el proyecto común del que habla el compañero Desiderio, empiece a agrietase para convertirse, si no en un mal sueño, si en una mera quimera.

Salud y punto.

Martin Navarro afiliado al SAPB

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